13 octubre 2014

PALABRAS DEL SECRETARIO GENERAL DEL PCA, FRANCISCO DE ASÍS FERNÁNDEZ, EN EL ACTO DE HOMENAJE A LOS MÁRTIRES DEL POZU FORTUNA.

 
Amigas y amigos, compañeros y compañeras, camaradas:
 
Un año más nos congrega el empeño de recordar y honrar a los mártires del Pozu Fortuna, republicanos, socialistas, anarquistas, sindicalistas, comunistas, también mujeres y hombres sin partido, unidos para siempre en el camino, para ellos truncado, hacia la libertad y la justicia. los mártires del Pozu Fortuna, cuya memoria luminosa terminó imponiéndose al ocultamiento urdido por unos y al olvido pretendido por otros, de una parte terrible del pasado de nuestro pueblo, pero que es una parte insoslayable, necesaria, imprescriptible de ese pasado y de este pueblo.
 
Ante esta fosa común innumerable nos congregamos hoy para afirmar que la Historia no termina, que han fracasado los que decretaron su final y su muerte. Que es larga y será larga la lucha por la emancipación humana, por el progreso del mundo, por la vida…
 
Larga es la lucha y corta la vida humana, especialmente corta lo fue para muchos de los que aquí yacen. En cualquier caso, nuestras vidas tan sólo duran para tomar la antorcha y andar un trecho del camino. Pero el camino sigue y proclamarlo aquí es el mejor homenaje que podemos hacer a nuestros muertos. Porque lo que interesa es el camino, es la aventura de caminar, de tropezar y de caerse y luego levantarse y seguir caminando.
 
Y por eso tiene sentido decir hoy aquí, que los enterrados en el Pozu Fortuna y quienes sentimos la necesidad de enfrentar a un régimen podrido y corrompido y de combatir un sistema social explotador, inhumano y cruel, de organizar la rebeldía popular contra los poderos, compartimos un larguísimo caminar que hunde sus huellas muy atrás en los siglos y nos lleva adelante, muy lejos, en el porvenir.

Somos los mismos que hace 2000 años desenvainamos la espada en la indómita hueste de Espartaco, tensamos nuestros arcos contra los poderosos en el bosque de Sherwood; fuimos moriscos  en la Alpujarra, comuneros en Villalar; nos vimos obligados a negar el movimiento con Galileo Galilei ante la Inquisición, para decir después “y sin embargo se mueve”; éramos “sans culottes” cuando asaltamos La Bastilla,  y Thermidor hizo rodar nuestras cabezas por haber aplaudido a Robespierrre y Saint Just;  nos alzamos con Riego en las Cabezas de San Juan y corrimos a esconder las banderas que bordara Mariana Pineda. Después de la Comuna de Paris nos fusilaron por miles ante los paredones del “Père Lachaise”; nos masacraron otra vez en 1905, pero luego fuimos jinetes de la caballería roja en la Revolución de Octubre, resueltos a asaltar los cielos; Los nazis no pudieron con nosotros ni en Leningrado ni en Stalingrado;  plantamos mil flores en Pekin; desembarcamos con Fidel desde el Gramma,  doblamos el pulso de los imperialistas en Playa Girón; caminamos por las quebradas de Bolívia y batimos al yanqui  en Vietnam.
 
Los que, además de rojos y rebeldes, somos asturianos cargamos con la mochila particular de nuestra historia, trabajamos de guajes en las sórdidas minas de los años 20 y 30, encendimos con nuestros cigarros los cartuchos en el 34, vimos caer a Aida en su puesto de San Pedro de Los Arcos, entramos con Dolores en la cárcel de Oviedo liberando los presos, defendimos las lomas del Mazucu y encajamos la más triste, sangrienta e inmerecida de las derrotas. Nos tiramos al monte y fuimos maquis. Después, la misión fue reconstruir el movimiento obrero. Lo hicimos. Y de todas esas luchas  aprendimos el valor de la memoria, el valor del ejemplo de quienes fueron jalonando el camino con su sacrificio, desde hace cientos de años, el sentimiento de gratitud hacia quienes, como los sepultados en el Pozu Fortuna, pagaron con su vida la defensa de unos ideales que, en su médula, continúan vivos porque siguen siendo necesarios.
 
Por eso hoy les rendimos un emocionado homenaje. ¿Cómo? ¿Con flores? Claro, también con flores. Pero sobre todo con nuestra consciencia del camino. De ese camino secular de luchas de la humanidad. Entendiendo que ahora es éste nuestro trecho por el mismo camino que ellos anduvieron, con el compromiso de continuarlo, con el compromiso de encender las antorchas de nuestros hijos y de nuestros nietos antes de que las nuestras se extingan, para seguir iluminando hacia el futuro la antigua y nueva senda de la emancipación, inseparable de la condición humana: La historia, que no cesa.
 
Un camino revolucionario de rebeldía frente a lo establecido y de alternativas,  para el que debemos contar con el impulso y el ejemplo de los mártires del Pozu fortuna, el de su unidad en la muerte, de modo que nos sirva hoy para nuestra unidad de lucha en la vida, porque los luchadores por otro mundo posible tenemos, junto a la fuerza de nuestros argumentos, esa otra fuerza, que decía el poeta, y que sopla como un viento desde todos nuestros muertos.
 
Por esa unidad. Por la verdad, la justicia y la reparación, mantengamos viva y activa la memoria de las víctimas del Pozu Fortuna.

05 octubre 2014

MARINA SILVA: LA INESPERADA CARTA DE LA DERECHA BRASILEÑA.

Gerardo Szalkowicz.  Librered
 
Dilma caminaba tranquila a la reelección pero la muerte de un candidato cambió el panorama con la aparición de Marina Silva, que no para de subir en las encuestas. Perfil de una líder ecologista que se transformó en la imprevista esperanza de la derecha brasileña.

No se puede negar que la muerte de Eduardo Campos el 13 de agosto y la irrupción de Marina Silva heredando la candidatura del Partido Socialista Brasileño trastocaron el escenario electoral. Según la encuesta de Ibope replicada el miércoles en todos los medios, a poco más de un mes para los comicios la ex senadora no sólo arrastra una intención de voto de 21 puntos más que su antecesor, sino que se impondría ante Dilma Rousseff por 45% a 36% en una eventual segunda vuelta. Lo que no muchos repararon es que el estudio fue contratado por el grupo Globo, el mayor emporio mediático del Brasil.

Más allá de la credibilidad en las encuestas, de su incierto correlato con la realidad y de la influencia de los medios en la construcción de sentidos en coyunturas electorales, queda clara la decisión que tomó buena parte de la derecha empresarial y mediática tras comprobar que su candidato natural, Aécio Neves, no daba pie con bola: apostar ahora todas las fichas a Marina en la búsqueda de su objetivo cardinal, tumbar el proceso iniciado por Lula en 2003.

La editorial del Diario O Globo del 20/8 proclama: “Otra constatación es que Marina atrae de manera bastante fuerte a aquellos que, sin ella como candidata del PSB, habrían votado en blanco o nulo o no sabían a quién elegir”. Sin eufemismos, sigue la bajada de línea: “Marina funciona como una aspiradora, atrae el voto de los desilusionados con la política”.

Pero además del polo mediático, ¿cuáles son los otros soportes de su candidatura? Una ficha clave es su amiga y coordinadora de campaña, la multimillonaria Mary Alice Setubal, hija del fundador del Banco Itaú, entidad que donó casi US$ 450 mil para su postulación presidencial en 2010.

El pragmatismo extremo de Marina se trasluce también en la convivencia de sus posturas ecologistas con las de su candidato a vice, Luiz Roberto de Albuquerque, de estrechos vínculos con el agronegocio, quien como diputado impulsó una ley que autorizó el incremento de cultivos de soja transgénica y tuvo como financistas a las empresas Klabin y Semientes Roos, dos símbolos del agronegocio.

También se encolumnan en esta apuesta los sectores financieros y empresariales seducidos por sus planes económicos, de claro corte ortodoxo, cuyos mentores son Eduardo Giannetti da Fonseca y André Lara Resende, dos nombres ligados a las políticas privatizadoras de Fernando Henrique Cardoso. Las alianzas del PSB también dan cuenta de su versatilidad: en algunas regiones, como San Pablo y Paraná, apoya a los candidatos del derechista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). Recientemente, Marina aseguró que el ex gobernador José Serra, referente del PSDB, no faltaría en su eventual gobierno.

Su mirada sobre América Latina también desacredita una impronta progresista. En su campaña en 2010, afirmó que en Cuba y Venezuela “las libertades han sido secuestradas”, que el entonces gobierno de Chávez “pone en riesgo la alternancia del poder” y que Cuba debe “abrirse al mundo y no puede tener miedo de transformarse en una democracia”. Lo mismo ocurre -como gran devota evangelista- con sus posturas ultraconsevadoras contra el matrimonio igualitario y el aborto.

Lejos quedó de Marina Silva su paso juvenil por el troskismo y su sindicalismo amazónico combativo en los ´80 junto al campesino asesinado Chico Mendes. También sus casi tres décadas como militante y funcionaria del PT, hasta que en 2009 rompió filas y comenzó a cimentar su fuerza propia. Este martes, durante el primer debate televisado, dejó en claro su idiosincrasia actual al responder sobre sus vínculos con banqueros y empresarios: “El problema de Brasil no es su élite, es la falta de ella”.
 

29 septiembre 2014

"Queremos que se conozca este atentado silenciado por Estados Unidos"

Se cumplen 50 años del ataque al mercante Sierra Aránzazu, un barco que transportaba comestibles y útiles de labranza a Cuba cuando fue asaltado brutalmente por un grupo anticastrista financiado por la CIA.


A José Vaquero Iglesias, de 23 años y natural de Villablino (León), le gustaba el mar, y lo convirtió en su profesión formándose como marino mercante. Trabajador de la compañía Marítima del Norte, viajaba como tercer maquinista a bordo del Sierra Aránzazu el fatídico 13 de septiembre de 1964. Un año antes, en el marco de la Guerra Fría, Estados Unidos impuso el bloqueo comercial a Cuba, y esta compañía naviera era la única en España que continuó con el transporte de comida y enseres a la isla del Caribe.

Ese día, al anochecer, el Sierra Aránzazu -cargado con alimentos, telas y aperos de labranza-, fue atacado por dos lanchas comandadas por miembros del Movimiento de Recuperación Revolucionaria [MRR] un grupo anticastrista financiado por la CIA. Durante diez minutos, las ráfagas de ametralladora y los cañones desataron el desastre impactando contra el casco y el puente del mercante, destrozando la chimenea y originando un incendio, e hiriendo de muerte a parte de la tripulación.

Los heridos leve arriaron el bote salvavidas con menos destrozos y allí se arremolinó la veintena de hombres del Sierra Aránzazu. Los dos marineros más graves murieron desangrados en aquel bote agujereado a la deriva. Entre ellos José Vaquero, con un impacto de bala que le destrozó el abdomen. Junto a él, Pedro Ibargurengoitia, el capitán. Francisco Javier Cabello, el segundo oficial, herido también de gravedad, murió a las pocas horas de ser rescatados.

Los hermanos pequeños de José, Tomás y Julio, llevan años recabando información sobre este episodio que se cubrió de olvido demasiado pronto y que se quiso revestir como un acto de piratería. "Tras el ataque, comenzaron a surgir muchas versiones; primero se hacía responsable a Cuba, después a otros grupos disidentes. Circularon mentiras para ocultar la responsabilidad del Movimiento de Recuperación Revolucionaria, dirigido por Manuel Artime, el ‘chico de oro' de la CIA", explica Tomás Vaquero, que ha tenido acceso a documentos desclasificados de la agencia de inteligencia estadounidense, con todo tipo de detalles.
La versión imperante, aceptada por las autoridades franquistas -que eludieron cualquier tipo de investigación-, fue la que defendía la "confusión" del objetivo a bombardear. "El MRR asumió la autoría del ataque, pero aseguró que había confundido el barco con el Sierra Maestra, el buque insignia de la flota cubana, un carguero de dimensiones cinco veces mayor que el Sierra Aránzazu", detalla Vaquero. "Alegaron que anochecía y que, con ayuda de un reflector, vieron la inscripción de ‘sierra' y pensaron que era el barco cubano", añade. Pero el Sierra Maestra había atravesado el Canal de Panamá una semana antes rumbo a China y "los americanos sabían eso perfectamente". En la información hallada por Vaquero, se detalla que el sistema de comunicaciones de las lanchas atacantes había sido facilitado -y era controlado- por la CIA.
Además, la amenaza del huracán Ethel obligó a cambiar de rumbo algunos grados a babor para acceder a Cuba por el sur de las Bahamas. Y horas antes del ataque, un avión de patrulla marítima de los guardacostas estadounidenses sobrevoló el carguero español en varias ocasiones a muy baja altura, según datos rescatados por el marino mercante e investigador de tragedias marítimas Manuel Rodríguez Aguilar.
Otro dato que ha salido a la luz tras la desclasificación del legajo sobre el ataque al Sierra Aránzazu -precisamente, el mismo que contiene la documentación sobre el asesinato de Kennedy, "algo que nos llamó mucho la atención", confiesa Vaquero- contribuye a probar la premeditación del atentado. En un cable enviado por un informador de la CIA bajo el nombre de Whitheld se avanza un encuentro que tendrá lugar en Paris con la persona que "arregló" el ataque al Sierra Aránzazu para pagar al radio operador "que facilitó la posición [del carguero español] a la nave atacante". Dicho cable, al que ha tenido acceso Público, expresa también que el radio operador "contó la historia completa a la policía española".

 

Publicidad franquista

 

De madrugada, un barco holandés divisó al Sierra Aránzazu en llamas y comunicó por radio el incidente. A las seis de la mañana llegó el avión de reconocimiento y, poco después, el rescate con el mismo buque de Holanda que había permanecido en los alrededores. El Gobierno americano atendió a las víctimas en un primer momento, y Cuba devolvió el Sierra Aránzazu a la naviera española sin reclamar después el importe de los gastos del traslado, tal y como se reconoce en el derecho marítimo. El gobierno de Castro, además, indemnizó a las familias de los marinos asesinados. "Creo recordar que fueron unas 60.000 pesetas", estima Vaquero. "Los supervivientes quedaron tocados de por vida", añade.

El franquismo acaparó el impacto mediático internacional del atentado contra el carguero, organizando un recibimiento institucional en el aeropuerto de Barajas con medios de comunicación, pero olvidando a las víctimas después. Estados Unidos prometió una investigación que nunca vio la luz. Y la compañía Marítima del Norte continuó sus viajes a Cuba pero sólo un año más, hasta 1965.
"Lo que queremos es que se conozca este atentado silenciado por Estados Unidos y olvidado en España, que se haga justicia con toda aquella tripulación masacrada", demanda Tomás Vaquero, que participó en el funeral celebrado la pasada semana en Villablino en recuerdo a su hermano y al resto de víctimas.

Archivos cerrados

 

La familia Vaquero Iglesias pide hoy esclarecer los hechos mediante el acceso a los archivos policiales en España. Además de los documentos desclasificados de la CIA, no han podido acceder a otros archivos, y creen que los ficheros españoles pueden albergar información clave. "Hay todavía muchos cabos sueltos y esperamos poder atarlos según se siga desclasificando", anhela Vaquero.
Hasta entonces, los hermanos del joven maquinista asesinado desean que se conozca la tragedia del Sierra Aránzazu por el sufrimiento que ocasionó a las víctimas y a sus familias, por la impunidad que siguió a aquellos hechos y para preservar la memoria de esos marinos que hace 50 años emprendieron, sin saberlo, su último viaje por aguas del Atlántico.

Fuente: Diario Público

23 septiembre 2014

¿Podemos hablar de política?

“En la izquierda ya no existe la costumbre
de pensar en grande, es decir, 
desde los
grandes problemas, desde los fundamentos,
con amplia perspectiva, sobre todo”.

Claudio Napoleoni, 1988
 
 
 
 
 
Manolo Monereo.

Siempre pensé que se trataba de un mal español. Me doy cuenta ahora de que no es así, que se trata de algo generalizado que afecta, cuando menos, al conjunto de las fuerzas políticas alternativas europeas. Me refiero a la incapacidad de la izquierda para pensar en grande, para reflexionar en serio y a fondo, sobre las grandes cuestiones del país, de la estrategia y de la táctica, de las alianzas sociales y políticas, de las conexiones entre lo ‘nacional’ y lo ‘internacional’.

En nuestras específicas condiciones el asunto es muy urgente. El porqué parece evidente: por primera vez desde la Transición, las fuerzas a la izquierda del PSOE tienen la posibilidad de superarlo electoralmente y con ello profundizar en la crisis del régimen borbónico y, más allá, abrir un proceso constituyente donde los ciudadanos y ciudadanas definan el tipo de país al que aspiran.

El fenómeno Podemos ha cambiado muchas cosas y ha modificado sustancialmente el campo de lo político. El terremoto de las elecciones europeas ha devenido en tsunami, obligando a las demás fuerzas a definirse y cambiar comportamientos y estrategias electorales. Podemos, por lo que sabemos, es un proyecto en construcción, caracterizado por un núcleo dirigente reducido y compacto, máquina electoral especialmente solvente y una estructura orgánica difusa que, dicho sea de paso, refleja bien la heterogeneidad de su base social y electoral. Por así decirlo, esta es su fuerza y su debilidad; fuerza: su amplia base y su pluralidad que, además, incorpora una nueva generación que hace aquí su primera experiencia de compromiso político activo; debilidad: la carencia de organización y una ‘base-río’ con afluentes de procedencia diversa y, por momentos, contradictorios entre sí.

La tarea no será fácil, aunque tiene, a mi juicio, un tiempo fechado: las próximas elecciones generales. Si Podemos gana, tendrá que construirse desde el Gobierno; si pierde, no le quedará otra que definirse, es decir, ser una ‘forma-partido’, esto es, traducir esa fuerza social y electoral en organización y en proyecto. Parece que hasta ese momento Podemos navegará con viento a favor y los problemas, que los habrá y no pequeños, quedaran aplazados hasta el momento de ajustar cuentas con el poder, el de verdad, el formal y el de las cloacas, el de los ‘primos’ norteamericanos y el de los poderes económicos y mediáticos, que parece que no existen pero que están ahí haciendo su trabajo. En medio, elecciones municipales y autonómicas, que se pueden complicar con el plebiscito catalán.

IU, por ahora, sigue sin sacar del todo las consecuencias del terremoto de las elecciones europeas. No es difícil de entender: el objetivo real del actual equipo dirigente no era otro que incrementar sustancialmente votos y diputados para gobernar en buenas y dignas condiciones con el PSOE. Las proclamas a favor de un proceso constituyente o de una ruptura democrático-republicana —la política aprobada en la última asamblea de IU— eran concesiones a una base militante especialmente comprometida, pero poco realista e incapaz de entender las necesidades de la ciudadanía. Lo más significativo del asunto era que esa misma dirección tenía informes solventes que le advertían de que se estaban creando condiciones para el surgimiento de una fuerza alternativa a IU. No se hizo caso y se decidió hacer una lista electoral donde lo decisivo era el reparto del poder interno y salir a no perder, a amarrar el resultado, sin tener en cuenta que estas elecciones iniciaban un largo ciclo y que era decisivo comenzarlo con un avance significativo.

En esta fase IU tiene mucho que ganar si valoriza sus fortalezas, es decir, si renueva su equipo dirigente, si es capaz de tener un proyecto programático-político claro, si moviliza a sus cuadros, afiliadas y afiliados, y si sigue defendiendo verazmente la unidad de las fuerzas democráticas y de izquierda para un proceso de ruptura con el régimen borbónico y la clase política que lo sustenta, encubre, y se lucra con ello. La unidad no vendrá del cielo, dependerá de las correlaciones de fuerza, de la lucidez de los equipos dirigentes y, no se debería de olvidar, de la lucha y de la movilización social.

Si se parte solo de las encuestas electorales y de las estrategias comunicacionales no se avanzará mucho en el debate. No digo que esto no sea importante. Pienso, con Iñigo Errejón, que el momento electoral puede ser un elemento fundamental para articular subjetividades y construir estructuras de sentido y, lo fundamental, organizar proyecto, identidad, fuerza social y cultural, sobre todo en un país como el nuestro, donde se abre una crisis política de envergadura en medio de una restructuración económico y social dirigida y al servicio de los grandes poderes económico-financieros. ¿Cómo no tomar nota de que toda crisis de régimen es también una crisis de representación política? En estas se desgarran, a veces muy duramente, los vínculos entre las bases sociales y electorales y los partidos políticos tradicionales, y emergen nuevas formaciones, casi siempre ideológicamente complejas, que tienen como función justamente esa: romper viejas identidades y crear otras. Toda esta fase estará marcada por la lucha entre restauración o ruptura, entendida no sólo como problema ideológico, sino como conflicto político concreto y como intervención consciente de las fuerzas que representan los intereses dominantes.

El punto central tiene que ver con la cuestión del poder y, dentro de él, el problema del gobierno. La coyuntura histórica ofrece esta posibilidad real: construir una fuerza de gobierno con voluntad de ser alternativa de régimen. No es poca cosa. Esta podría ser la base estratégica de unidad entre Podemos e IU. Como antes se indicó, puede haber alianzas electorales o no, dependerá de muchas cosas, sobre todo de la inteligencia y de la audacia de los equipos dirigentes. Es un punto de partida que compromete mucho y obliga pensar en serio y en grande.

Sobre esto tampoco vale engañarse demasiado. Un régimen político, muy sintéticamente, es la institucionalización de una determinada correlación estructural de fuerzas político-sociales. Si, como se dice, se trata de conquistar el gobierno para desde él iniciar un proceso constituyente hacia un nuevo régimen político, se entienden, al menos, tres cosas: 1) que esta Constituciónya no vale en lo fundamental para cambiar el país; 2) que queremos una nueva Constitución más favorable a las mayorías sociales, capaz de definir, por así decirlo, una ‘hoja de ruta’ para la transformación social, económica, política y cultural; y como corolario de todo ello, 3) la construcción de un sujeto político-social que se convierta en (contra) poder capaz de autogobernarse y definir un proyecto de sociedad.
 
Verdaderamente se trata del ‘nudo gordiano’ de la fase política desde el punto de vista nacional-popular; línea de demarcación entre las fuerzas del sistema dinástico-borbónico y las fuerzas democráticas-plebeyas. Se verá que, intencionadamente, no empleo la contraposición derecha-izquierda, pues no me parece hoy el dato más relevante, al menos, por dos razones. En primer lugar, porque para la opinión pública la derecha es la derecha y lleva toda la razón: el PP lo es y de qué forma. La izquierda, desgraciadamente, sigue siendo el PSOE, es decir, un partido que no hace ni defiende políticas de izquierda y que desde hace mucho tiempo dejó de ser socialdemócrata en cualquiera de las acepciones posibles de este término hoy día. En segundo lugar, porque la clave política de esta coyuntura histórica española obliga a ‘mirar’ el eje izquierda-derecha de forma subordinada a otro eje más definitorio desde el punto de vista del poder de clase y desde los intereses populares: restauración borbónica (una democracia oligárquica, limitada y autoritaria, subordinada a la Europa alemana del euro) o ruptura democrático-republicana (una democracia económica, ecológica y feminista fundada en la soberanía popular).

Esta es, a mi juicio, la verdadera línea de demarcación que definen a las fuerzas democráticas y de izquierda. Si realmente este es el objetivo estratégico, la unidad es una necesidad histórica más allá de las elecciones. Se trata, ni más y ni menos, de construir un nuevo bloque histórico para un nuevo proyecto de país; en el centro, una nueva clase dirigente para una nueva democracia republicana y plebeya. ¿Estaremos a la altura de los tiempos?
 

14 septiembre 2014

Cómo ahorrar (mucho) dinero público sin dejar de ser comunista.

Ana Isabel Cerro
Público.
 
La lucha contra los sobrecostes que viene impulsando la Consejería de Fomento y Vivienda ha suscitado en alguna ocasión el torcimiento de gesto de algún correligionario de la consejera Elena Cortés (IU) ante el empeño de ésta en reivindicar sin complejos la palabra “austeridad”, tan ligada al recetario neoliberal. “Austeridad en el buen sentido”, suele matizar después. Como el colesterol, que lo hay bueno y malo, la austeridad también la hay buena y mala. Cortés está demostrando con su sobria gestión de las inversiones en obra pública que su austeridad es de la buena, sin por ello dejar de mantener un discurso implacablemente de izquierdas que nada tiene que envidiarle al de los recién llegados de Podemos.
 
La consejería de la obra pública sigue siendo un gigantesco tren en marcha, y ello pese a que su presupuesto en 2014, de menos de 600 millones no sea ni una sombra de lo que era durante los años de aparente bonanza. Da igual. La hace gigantesca la propia inercia de los años de la burbuja de las infraestructuras sobredimensionadas. A esta Consejería, vinculada contractualmente de forma imperativa a grandes proyectos de infraestructuras de transporte, no puede llegar un nuevo consejero y, por estar en desacuerdo con tal o cual obra, mandar parar sin más y empezar de cero.
 
UN SEMÁFORO DE 26 MILLONES
 
Cuando el actual equipo de la Consejería de Fomento y Vivienda, liderado por Elena Cortés, terminó de examinar a fondo el proyecto del metro de Granada, nada más aterrizar en mayo de 2012 en el departamento de la obra pública de la Junta de Andalucía, lo que más había llamado la atención a los recién llegados era el pequeño trazado que había bajo el gusano de hierro en el barrio del Zaidín. ¿Qué era aquel tramito discontinuo?, ¿una especie de túnel? Pero, ¿no iba el metro en superficie por allí? En efecto, Rosa Aguilar, predecesora de Cortés en el cargo, había acordado en 2009 con el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, resolver de una forma imaginativa el posible conflicto derivado de la coincidencia en superficie del metropolitano y el tráfico rodado: la construcción de un paso inferior para los coches.
 
La solución estaba ahí: un túnel de unos 530 metros de longitud, con dos carriles de salida en sentido plaza Fontiveros y uno de entrada desde la glorieta de Carlos V. Brillante, ¿no? El tranvía atravesaría limpiamente la calle Andrés Segovia en superficie mientras los coches dibujarían un trayecto descendente y pasarían por el túnel. Fuera problemas, todos contentos. Sólo había un pequeño pero: la infraestructura necesaria para tal solución costaba 26 millones de euros. Y su utilidad real era, al menos, discutible.
 
“Comprobamos que una correcta regulación semafórica evitaría esa obra con un resultado más que razonable, evitando una actuación costosa y difícil técnicamente, con riesgo de parones y sobrecostes. Nos reunimos con los vecinos, se lo explicamos con los números por delante y estuvieron de acuerdo. Y no sólo porque veían que el planteamiento iba orientado a acortar en el tiempo unas obras que se retrasaban y ya hastiaban a la ciudad. Comprobamos que eran los propios vecinos los que sentían que hacían un acto de responsabilidad con el dinero público”, explica Manuel Morales, delegado de Fomento y Vivienda en Granada.
 
Los dirigentes de la Consejería respiraron aliviados al comprobar que el compromiso públicamente adquirido por Aguilar y Torres Hurtado, y que el alcalde invocaba como las Tablas de Moisés, era poco más que un apretón de manos: una declaración de intenciones política sin base jurídica en forma de convenio vinculante, que aquel día de 2009 deparó buenos titulares al alcalde y la consejera pero que luego no se concretó en protocolo de colaboración de ningún tipo. El alcalde pasó unos meses airado cuando Cortés hizo saber que no tenía la menor intención de construir un alambicado paso inferior donde podía poner un semáforo, pero finalmente cedió. Actualmente el tramo se encuentra en obras. No habrá paso inferior.
 
AHORRO DE 100 MILLONES EN MÁLAGA
 
Pertenece a la política ficción especular si con las arcas llenas la entonces recién nombrada consejera Cortés hubiera asumido el incómodo desafío que suponía enfrentarse al poderoso alcalde de Granada, aguantarle el pulso y finalmente, gracias a unos vecinos convencidos de que corrían tiempos de soluciones fáciles y no de obras faraónicas de más que dudosa utilidad, conseguir que el debate no se centrase en términos de agravio (“¡le quitan dinero en inversiones a Granada!”), sino de eficiencia y sencillez. En todo caso, el resultado es que aquellos 26 millones se ahorraron para las arcas públicas.
 
Y no es la única poda de gasto superfluo que ha acometido en la presente legislatura el Gobierno andaluz en materia de infraestructuras. El caso paradigmático es el cambio de proyecto promovido por IU en el metro de Málaga. La modificación del proyecto original de 2003, que abrió un intenso debate en la ciudad, no sólo supone un ahorro de 100 millones de euros en obra, sino que además ha permitido acelerar todo el proyecto, poner en marcha el servicio (aunque parcial y limitadamente) y garantizar la finalización de su red completa pasando parte del trazado subterráneo a la superficie, un cambio que durante meses se topó con la feroz oposición del PP y la frialdad del PSOE, ya que para ambos suponía asumir una enmienda a la forma en que los dos partidos pactaron el metro en 2003.
 
Finalmente el cambio del proyecto fue asumido por el Gobierno andaluz en su conjunto y el Ayuntamiento, forzado por las mayores obligaciones económicas que habría de asumir en caso de negarse, acabó firmando el acuerdo y sumándose a la foto del metro “desbloqueado”. La paz metropolitana fue escenificada en un encuentro de la propia presidenta Susana Díaz con el alcalde que no gustó demasiado en Fomento, cuya titular había llevado todo el peso y el desgaste político de una batalla en la que el veterano alcalde De la Torre jugaba con ventaja, dado que el juego consistía básicamente en que él pedía y la Junta pagaba.
 
ARRIBA Y ABAJO
 
“El cambio de proyecto no es sólo una cuestión de ahorro por contar con menos presupuesto, como nos ha acusado el PP. En Europa, en las ciudades del tamaño de las principales capitales andaluzas, el modelo urbano avanzado prima el transporte público en superficie, lo que permite además restar protagonismo al coche, evitar contaminación y abrir paso a otras formas de movilidad sostenible como la bicicleta. Con el cambio de proyecto en Málaga hacemos más con menos, llevando el metro a más población con una obra que necesita menos tiempo”, señala satisfecho Manuel García Peláez, delegado de la Consejería en Málaga y responsable en primera línea del proyecto.
 
Cambiando 2 kilómetros en superficie por el centro (como estaba proyectado en principio) por 300 metros soterrados por el centro y 2 kilómetros en superficie por la zona norte de la ciudad (como ha quedado al final), la Consejería logra ahorrar 100 millones de euros (de 200 a 100) en obra. Y además acorta en el tiempo la actuación necesaria para la red completa, que la Consejería cruza los dedos para terminar en 2017 y que con el proyecto inicial (que suponía abrir en canal todo el corazón de Málaga) se iba más allá de 2020, generando a su vez el riesgo de pagar entre 200 y 300 millones de euros en indemnizaciones por retrasos, según las cuentas de la Junta. Toda la red captará 20,7 millones de viajeros/año con la nueva fórmula, mientras la anterior se quedaba en 19,5.
 
FRACASO EN JAÉN Y VÉLEZ
 
Pese a todos estos esfuerzos en la presente legislatura, en el mejor de los escenarios el proyecto final (contando lo ya ejecutado y en servicio y lo que queda por hacer) se irá a 800 millones de euros, el doble de lo proyectado en 2003. “Miramos hacia delante. Nos quedamos con que en estos dos años hemos logrado aportar eficiencia y viabilidad al proyecto”, afirma García Peláez, renuente a hacer sangre con la gestión pasada de quienes hoy son sus socios de Gobierno. La paradoja reside en que el PP, en Málaga como en el resto de ayuntamientos donde gobiernan en los que hay obras de metro o de tranvía de la Junta (metro en Granada, tranvía en la Bahía de Cádiz pasando por Chiclana y San Fernando), lleva desde la gestación de los proyectos exigiendo cambios y oponiendo dificultades que implican sobrecostes, de los que después fingen ruidosamente escandalizarse. Y ahora ese mismo PP critica ferozmente a Cortés por sus “ocurrencias” para abaratar obras.
 
El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, que rechaza sin más excusa que la insolvencia pagar la parte que le corresponde de los 50 millones de euros que cuesta mantener el metro al año, no tiene empacho a la hora de reclamar tres líneas más que cuesta construir 3.700 millones (más los gastos de explotación anuales correspondientes, por supuesto). Mientras tanto los alcaldes del PP en Jaén y Vélez-Málaga se niegan a poner a funcionar sus tranvías (municipales) y acusan a la Junta de haberlos construido cuando había alcaldes del PSOE sólo por darles el gusto.
 
El equipo de Cortés, que se encontró a su llegada terminados y paralizados los tranvías de Jaén y Vélez, ha fracasado hasta ahora en sus intentos de persuadir a los Gobiernos locales de que hagan un esfuerzo y pongan en marcha los servicios. Los alcaldes piden a la Junta que pague los costes del servicio, a lo que la Junta se niega al entender que –a diferencia de los metros de Sevilla, Granada o Málaga o del Tren Tranvía de la Bahía de Cádiz– en Jaén y Vélez se trata de transportes estrictamente municipales y de alcalde local, no metropolitano. Bueno, se niega porque no cree estar obligada y, probablemente, por no sentar peligrosos precedentes. Porque, ¿por qué no iba a pedir al día siguiente el Ayuntamiento de, pongamos que Almería, que la Junta sufragase el déficit de su sistema público de autobuses?
 
Los tranvías de Jaén y Vélez-Málaga siguen ahí parados, y por más que el actual equipo nada tuviera que ver con su construcción, el tema no puede despacharse con un desahogo nostálgico o con un “este marrón no es mío”. La culpa pasada no, pero la responsabilidad actual lo es. Y la ciudadanía demanda soluciones. La campaña de las próximas municipales sin duda será escenario de cruentas batallas a cuenta de ambos tranvías.
 
EL PEAJE DEL SISTEMA MIXTO
 
En materia de obra pública no cabe el borrón y cuenta nueva. Ni siquiera aunque ahora la consejera sea de IU y su antecesora (Josefina Cruz) del PSOE, y la antecesora de ésta (Aguilar) primero de IU como alcaldesa de Córdoba, luego independiente como consejera y ahora del PSOE como diputada… Los contratos firmados por la Consejería en metros y carreteras siguen siendo vinculantes aunque cambie el color político del titular de la misma. Los proyectos pueden (muy trabajosamente) modificarse, pero no hay posibilidad de tacharlos o enterrarlos y hacer como si nunca hubieran existido. Existen, y cada día cuestan dinero. Tapar, por ejemplo, el metro de Málaga sería, teniendo en cuenta las indemnizaciones a asumir, mucho más caro que terminarlo. En este contexto, la consigna de Cortés en esta legislatura ha sido dar la máxima utilidad a las infraestructuras, eliminar los excesos y plantar cara a los sobrecostes.
 
Y no es lo mismo un sobrecoste que un exceso. Un exceso es un concepto subjetivo. A juicio de Cortés, por ejemplo, es un exceso la llamada “colaboración público privada”, que permite a administraciones empobrecidas por la crisis financiar a largo plazo infraestructuras con intereses altísimos. En Andalucía, la colaboración público privada, un modelo promocionado por el ya ex presidente José Antonio Griñán en la anterior legislatura, iba a permitir en Andalucía construir 91 kilómetros de autovía (Iznalloz-Darro en Granada; Almanzora en Almería; y Olivar en Sevilla y Córdoba), pero con un coste de 3.600 millones hasta 2044, cuatro veces más que lo que costaría por el método tradicional de financiación presupuestaria o a pulmón. La anterior Administración se debatía ante la amarga disyuntiva de hacer las grandes obras mediante el sistema mixto aun siendo mucho más caras o, simplemente, no hacerlas.
 
CONTRA EL COLOSALISMO 
 
En Fomento y Vivienda, sabedores de que lo llevan claro si intentan venderse como una gran máquina de hacer obras e inaugurar servicios, reivindican el tímido incremento presupuestario, pese a la crisis, en las partidas para conservación y mantenimiento de carreteras; también reivindican la reactivación con fondos públicos de las autovías del Olivar y el Almanzora (“sin hipotecas imposibles”, presumen); o la reanudación de multitud de carreteras, variantes y travesías que la crisis dejó paradas en 2012 con más del 70% de ejecución. No hay peor inversión que la inversión a medidas, sostienen, conscientes de que “es difícil que una opinión pública acostumbrada al discurso del colosalismo triunfalista en la obra pública” valore ahora los modestos esfuerzos de la Consejería.
 
Un sobrecoste, por su parte, es mucho más objetivo que un exceso. Es un incremento del coste de la obra sobre lo inicialmente proyectado. Y por supuesto debe estar justificado: hallazgos imprevistos, restos arqueológicos, accidentes, demoras… Hay antecedentes que justifican que la opinión pública desconfíe cuando ve que los costes de una obra se disparan. Pero lo cierto es que las obras públicas, y esto no es un mal únicamente español, rara vez se desarrollan tal y como estaba previsto en principio, y nada tiene que ver ello con la corrupción.
 
Los sobrecostes sí pueden tener que ver con cierta laxitud de la administración a la hora de aceptar las exigencias que plantean las empresas, exigencias que a veces bordean el chantaje cuando se trata de obras cuyo desarrollo tiene un fuerte impacto mediático y político. El ejemplo se da de nuevo en el metro de Málaga, donde la constructora Ortiz tiene abierto un tajo en la zona conocida como Callejones del Perchel. En los meses previos a la apertura parcial del metro (apertura de los tramos justamente anteriores a éste en el que trabaja Ortiz), la empresa fue progresivamente despoblando de trabajadores la obra. Hasta dejarla casi a cero en la antesala de la inauguración.
 
SOBRECOSTES ORTIZ
 
El órdago estaba echado: Ortiz exigía un sobrecoste de 32 millones sobre el precio inicialmente previsto, o de lo contrario la tan ansiada inauguración de la obra se vería empañada por un parón en el siguiente tramo, porque la constructora estaba dispuesta a dejar el tajo vacío el mismísimo 30 de julio. Por su parte, la Consejería únicamente daba por documentalmente justificados 17 millones de euros de coste añadido. Un abismo de 15 millones. Finalmente ni empresa ni Junta se bajaron del burro y, en efecto, el parón en Callejones del Perchel ha empañado en parte la inauguración, manifestación incluida de los comerciantes de la zona el día de la puesta de largo del servicio.
 
Pasada la fecha clave para ejercer presión y rebajada esa expectación sobre la obra que daba a la empresa un arma negociadora, Ortiz ha regresado al tajo con rechinar de dientes. A pesar de que ha abandonado su órdago, no ha renunciado expresamente a sus reclamaciones. En las dos últimas semanas ha producido el desembarco de 37 trabajadores, mano de obra suficiente para darle un buen empujón al tramo, pero la sombra de futuros conflictos planea sobre el tramo. ¿Hubieran las autoridades cedido ante la constructora, siquiera un poco más, de haber corrido tiempos de abundancia? ¿Hubieran sido hace unos años los sobrecostes un poco mayores a cambio de una inauguración más plácida? ¿Volverá la constructora a amenazar con un parón durante la campaña de las municipales? Otra vez política ficción, aunque muchas veces la ficción se parece tanto a la realidad que resulta casi imposible diferenciarlas.
 

07 septiembre 2014

Un Frente Popular para la revolución democrática en España.

Informe Político a debate en Comité Central

 
Granada, 13 de septiembre de 2014
 
1.    En el centenario de la Primera Guerra Mundial nos encontramos con un mundo en guerra. Ya sea por medios económicos, entre los que la servidumbre por deudas al capital financiero sigue siendo la principal arma para la guerra económica, o por medios directamente militares, dictados por el entramado militar-industrial liderado por los EEUU.
 
2.    Las prácticas neocoloniales genocidas del estado de Israel; las alianzas cruzadas en Oriente Próximo con el resultado, otra vez, de intervenciones militares revestidas de humanitarismo en Irak o Siria; los ataques sistemáticos con drones en países como Pakistán o Afganistán; la guerra civil en Ucrania, fruto del intervencionismo profascista de los EEUU y Alemania con el objetivo de mantener a ese país en su órbita comercial o las guerras y hambrunas en África subsahariana para el control de los recursos de ese continente, mientras la emigración masiva se encuentra con una Europa fortaleza que no les reconoce, como en la época colonial, los derechos humanos; son los casos más representativos de un panorama internacional en el que los mecanismos de coerción violenta, bajo la batuta del gendarme yanqui, lejos de desaparecer con el fin de la historia, se reproducen allí donde sea necesario para mantener la vulnerabilidad de las economías subordinadas al capital imperial, el control de los recursos estratégicos y, cómo no, el cerco a los estados emergentes desde un punto de vista geopolítico.
 
3.    Estos acontecimientos afectan a la correlación de fuerzas a nivel mundial y, por lo tanto, a la vida de los pueblos, estén o no directamente involucrados en los conflictos. El ejemplo más reciente lo tenemos en cómo la intervención atlántica en Ucrania, apoyándose en grupos neofascistas, puede provocar pérdidas millonarias en el sector exportador de frutas y hortalizas andaluz, especialmente en Almería. Hay que explicar con claridad que Ucrania ha sido literalmente intervenida por EEUU y la UE, usando la violencia y atentando contra los derechos humanos, porque el gobierno legítimo de este país se negó a acceder a las condiciones que la UE imponía para la firma de un tratado de libre comercio entre ésta y Ucrania. El acuerdo ha sido finalmente firmado por el gobierno golpista ucraniano… y hay una guerra en la frontera de la Unión Europea. El cinismo de nuestros gobernantes se manifiesta cada vez que reclaman la defensa de la paz y los derechos humanos como elementos fundacionales del proyecto de construcción europea.
 
4.    Los países conocidos por el acrónimo BRICS han adoptado una decisión histórica como ha sido la creación del Nuevo Banco  de Desarrollo, una institución que se convierte en contrapeso financiero a instituciones como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, ya que no solo va a financiar infraestructuras en los países impulsores, sino que también ofrecerá ayuda financiera a otros países.
 
5.    Los EEUU y la Unión Europea han reaccionado impulsando la negociación de un Acuerdo Transatlántico sobre Comercio e Inversión (TTIP por sus siglas en inglés). Una negociación secreta, a espaldas de la ciudadanía para que la opinión pública no tenga oportunidad de analizar las nefastas consecuencias que este tratado puede provocar.
 
6.    El objetivo, reconocido por los propios impulsores, es eliminar las “barreras” reguladoras a ambos lados del Atlántico que limitan los beneficios de las corporaciones transnacionales. Lo que está en juego es el mantenimiento de lo que ellos llaman “barreras” y que no son otra cosa que normativas en materia de derechos laborales, sociales o medioambientales, así como las leyes que protegen la privacidad en Internet, el uso de sustancias químicas o las normas en materia de seguridad alimentaria, como las restricciones a los Organismos Genéticamente Modificados.
 
7.    El TTIP, asimismo, tiene como objetivo abrir los servicios y la contratación pública al capital transnacional. A través de documentos secretos filtrados se ha conocido que la UE ha incluido los servicios sanitarios en la negociación.
 
8.    Finalmente, y de lo más preocupante, se va a poner en marcha un mecanismo de arbitraje extrajudicial que permitirá a inversores extranjeros denunciar a estados soberanos si se considera que las políticas públicas merman la obtención de mayores beneficios.
 
9.    Por lo tanto, el TTIP no debe entenderse como un acuerdo entre dos socios comerciales competidores, sino como un asalto a las sociedades de ambos lados del atlántico por parte de las corporaciones transnacionales con el objetivo de abrir y desregular mercados en EEUU y la UE.
 
10.    Pero sin duda, en economías deudoras, dependientes y periféricas, que juegan un papel subordinado en la división europea y mundial del trabajo, como puede ser la española, y más aún la andaluza, este Tratado puede tener consecuencias dramáticas.
 
11.    A la presencia de bases militares del imperio en territorio andaluz, a la subordinación militar que supone nuestra pertenencia a la OTAN, hay que añadir ahora la posible firma de un tratado que puede considerarse como una OTAN económica, que facilite sin restricciones la colocación del excedente de capital de las corporaciones que ven peligrar su liderazgo a manos de los BRICS.
 
12.    En UE, la crisis iniciada en 2009 ha tenido un carácter específico, dados los mecanismos institucionales en torno a la unión monetaria, con una política monetaria única para la zona euro  y con una multitud de tratados como el de Maastricht, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, la Estrategia de Lisboa.
 
13.    La disciplina fiscal en la unión monetaria ha situado la competitividad nacional como variable dependiente tan solo  de las condiciones de trabajo y el funcionamiento de los mercados laborales, haciendo aún más profunda la brecha que distingue los distintos espacios en la división europea del trabajo.
 
14.    Las recientes elecciones europeas han vuelto a demostrar la desafección hacia el proyecto europeo e incluso esta se ha manifestado mediante el apoyo notable a opciones xenófobas, racistas, nacionalistas o populistas de derecha.
 
15.    Lejos de rectificar, el capital europeo mantiene firme su hoja de ruta, como se ha demostrado recientemente con la crisis de gobierno en Francia. Un guion que pasa por seguir aprovechando la crisis y la deuda como mecanismos disciplinadores del trabajo y del consumo. La apropiación permanente de la productividad por parte del capital acrecienta la brecha entre las rentas del trabajo y del capital, mientras la reducción de los impuestos y el gasto multimillonario de los rescates bancarios provocan el estrangulamiento de las finanzas públicas, el aumento de la deuda y, así, del grado de servidumbre del poder político hacia el capital financiero.
 
16.    Las reformas profundas que los distintos gobiernos han venido realizando, desde mayo de 2010, pasando por la constitucionalización del neoliberalismo a través de la reforma golpista del artículo 135 de la Constitución, hasta hoy, son de un hondo calado que adecua y modela la fuerza de trabajo necesaria para el papel de España en la división europea del trabajo; secuestra la soberanía del pueblo en manos de la oligarquía financiera; legaliza mecanismos de coerción autoritarios para mantener a raya la ocupación del espacio público; transfiere de manera brutal las rentas del trabajo hacia las rentas del capital; pauperiza las condiciones de vida del pueblo trabajador hasta convertir el trabajo asalariado en lo que Marx denominaba el “esclavismo moderno”; enajena el bien común como el agua, la energía o el territorio; ahonda en la división sexual del trabajo y reconoce la autoridad del Vaticano, de la OTAN y de la banca en su toma de decisiones.
 
17.    Pero si hay un conflicto que debe concentrar nuestra acción organizada es el que tiene que ver con el patriarcado como elemento funcional del modo de producción capitalista. La división sexual del trabajo se agudiza con la crisis y con las políticas perpetradas contra los derechos de las mujeres. La violencia en sus diversas formas que hoy sufren las mujeres en España, debe ser combatida de raíz. El partido Comunista de Andalucía considera imprescindible, para un proceso constituyente, el papel del movimiento feminista y el empoderamiento de las mujeres,  desde el interno de nuestra organización, hasta la adecuación de nuestra estrategia de construcción de poder popular.
 
18.    El agotamiento del régimen de la transición se superpone a la crisis económica. La salida a la misma se está produciendo en clave neoliberal y autoritaria, y nuestro objetivo es provocar, desde la movilización y el conflicto, que la salida se produzca en términos democráticos y anticapitalistas. No hay tercera vía. No hay posibilidad de compromiso ni de consenso entre el capital y el trabajo, dadas las actuales circunstancias. El nivel de deterioro y pérdida constante de derechos laborales, sociales y cívicos, así como de las libertades propias, hasta hoy, de la democracia parlamentaria burguesa, no son recuperables desde la negociación.
 
19.    Los discursos de recuperación económica se enmarcan en el discurso ideológico de que no hay alternativa a las medidas adoptadas y se amparan en criterios ideológicos. La salida de la crisis es lo que está en juego. Si es a su modo, o es al nuestro.
 
20.    Un elemento de la nueva constitución de poder es la concentración oligopólica que se ha producido en menos de cuatro años en el sector bancario español. La cuota de mercado de los seis mayores bancos españoles ha crecido 21 puntos en el crédito y 27 en los depósitos desde el año 2010, hasta controlar hoy dos tercios del negocio bancario del país, con la desaparición de las cajas de ahorro y la fundación del SAREB (banco malo), para el saneamiento con dinero público de las aventuras especulativas de esas mismas entidades. Esta concentración oligopólica y este robo masivo de recursos públicos, es un ejemplo más del cinismo del discurso de la libre competencia como reguladora de la vida económica.
 
21.    El PCA, en función de este análisis, y junto a la demanda de nacionalización del sistema financiero, emprenderá una campaña de peticiones para que la banca pública en Andalucía sea un hecho antes de final de año y para que, por lo tanto, aparezca en los Presupuestos para el 2015.
 
22.    Aunque decimos que la corrupción es consustancial al régimen capitalista, y que la democracia burguesa legaliza mecanismos de corrupción (como la recalificación de suelo urbano para que los municipios pudieran tener ingresos en sus arcas), la corrupción ha sido funcional a los mecanismos clientelares que han regido el proceso de acumulación capitalista en España desde sus inicios hasta hoy. La evasión fiscal, el cobro de comisiones, el enchufismo, el tráfico de influencias o la compra de voluntades han convertido al régimen monárquico bipartidista en un inmenso lodazal, con la monarquía jugando un papel esencial como gozne entre el poder político y el capital oligárquico y financiero. No hay corruptos sin corruptores, y ambos deben ser señalados y llevados a la justicia.
 
23.    El PCA pide la absoluta transparencia y el total conocimiento de la ciudadanía de lo que ha ocurrido con las arcas públicas en España, y en Andalucía. La crisis de régimen se acentúa conforme más se conoce cómo ha funcionado en la práctica. Nuestra función es ideologizar la indignación hacia la corrupción, demostrando que para que no haya corrupción es imprescindible la democracia participativa, el control social de los servicios públicos, la revocabilidad de los representantes públicos y la rendición de cuentas.
 
24.    Por lo tanto, el PCA pide legislación contra la corrupción, y que los responsables del robo paguen las consecuencias, políticas y judiciales. La ruptura con la era del clientelismo solo puede darse, solo puede hacerse creíblemente, si esas dos premisas se cumplen.
 
25.    Todo el análisis de coyuntura realizado hasta ahora, que incluye alguna propuesta de acuerdo, se hace para enmarcar el debate que este Comité Central afrontaba con carácter monográfico. Si queremos llegar a donde vamos, antes tenemos que saber dónde estamos. Y ahora, hablemos de la Convergencia.
 
26.    La historia del PCE es la historia de su política de alianzas. La política de convergencia, expresada en esos términos, tiene su origen en el XI congreso del PCE, celebrado en 1983. La conferencia política de 1985 dio origen a IU. En aquel momento, Andalucía ya había sido avanzadilla de la política de convergencia con el lanzamiento de la Convocatoria por Andalucía. El 24 de noviembre de 1984, el PCA aprobó el documento “de las amapolas”, la Convocatoria por Andalucía se lanzaba a “todos los andaluces progresistas para construir un programa de gobierno alternativo”. El partido supo organizar a través de la elaboración colectiva, la rebeldía frente al bipartidismo, frente al sistema.
 
27.    El PCA propone la celebración de un acto público y/o jornada de debate con ocasión del trigésimo aniversario de la aprobación del documento de Las Amapolas, que reconozca aquel proceso de unidad y nos haga extraer enseñanzas para el presente.
 
28.    Izquierda Unida es un proyecto de convergencia cuya estrategia pasa por la acumulación de fuerzas en torno a un programa. La fuerza del programa reside en la elaboración colectiva, que a pesar de que se ha convertido en una manida etiqueta, no es más que una expresión, como otra cualquiera, para designar un proceso, no un acto puntual, sino una dinámica participativa que empodera  a sus protagonistas.  Tejer alianzas, sumar compromisos, construir la alternativa.
 
29.    Cuando hablamos de mantener la identidad no hacemos referencia a un fetichismo de las siglas o los colectivos, sino a la necesidad de enriquecer las propuestas unitarias desde la óptica ideológica de cada uno de los sujetos protagonistas. Y en esa unidad, el método de análisis marxista y el enfoque de clase de los problemas del pueblo trabajador y de la solución a los mismos le corresponde, al menos, a nuestro partido.
 
30.    Repitamos una vez más una de las conclusiones más importantes y certeras de nuestro XIX Congreso. La salida de la crisis solo tiene dos caminos. O se mantiene la deriva neoliberal con la fuerza de la coerción, o la salida es democrática y anticapitalista. Pero para acumular fuerzas hacia la salida de la crisis que propugnamos es necesario tejer alianzas en torno a objetivos más amplios que entronquen con la solución práctica de los problemas que acucian al pueblo trabajador.  No hay un sentido común anticapitalista en la sociedad española. Pero nuestra función como comunistas es establecer las alianzas necesarias en torno a objetivos estratégicos que vayan encaminados a una superación del modo de producción capitalista. La lucha de los pueblos en defensa de su soberanía bajo un prisma anti-imperialista o la construcción de un bloque que defienda medidas que rompan con el proyecto de clase neoliberal son elementos de unidad iniciales para asegurar un mayor grado de acumulación de fuerzas que superen el actual estado de cosas.
 
31.    Converger significa concurrir al mismo fin. Confluir significa, si hablamos de ideas y propósitos, coincidir en un mismo fin. La cuestión está, por lo tanto, en identificar el fin o los fines que los sujetos dispuestos a converger van a perseguir conjuntamente, como paso previo a cualquier estrategia de convergencia.
 
32.    En función de nuestra estrategia y del análisis de coyuntura que realizamos en este documento, nos parece crucial en este momento histórico relanzar la convergencia política y social, dar un paso hacia adelante en la construcción de ese Bloque que se expresó en las calles el 22 de marzo y en las urnas el 25 de mayo.
 
33.    No hay pretextos en este momento histórico. Es cierto. Más allá de la exploración de candidaturas unitarias para las próximas municipales, las organizaciones políticas y sociales que compartimos un programa común debemos, al menos, comprometernos a defenderlo en aquellos ámbitos en los que nos encontremos representando a votantes o afiliación. Es decir, no solamente se trata de comprometer a las fuerzas políticas en el espacio institucional, sino al conjunto de movimientos en la defensa de los elementos unitarios de un programa común, en los parlamentos, en los gobiernos, en los ayuntamientos, pero sobre todo, en la calle. Con la actual correlación de fuerzas entre el capital organizado y el pueblo trabajador organizado no es posible conquistar que un programa se ponga en marcha sin la fortaleza movilizadora del Bloque Social, uniendo lucha social y lucha política. El trabajo de nuestra organización y de su militancia debe estar dirigido a la construcción de ese bloque.
 
34.    Por lo tanto, el PCA ratifica la validez de los acuerdos estratégicos de su XI Congreso: organizar la rebelión democrática lleva parejo construir la alternativa desde un Bloque Social y Político que esté en posición de disputar el poder.
 
35.    El Partido Comunista de Andalucía, el conjunto de su organización y militancia, trabajará para abordar estas elecciones municipales desde un programa común, representado en candidaturas unitarias de formaciones políticas, movimientos sociales y sociedad no organizada (hasta ahora), como Frente Popular para la Revolución Democrática en España, y en Andalucía.
 
36.    Pedimos a los compañeros y compañeras de las organizaciones políticas que combaten las políticas de la Troika y del bipartidismo monárquico que se impliquen en este proyecto de convergencia política de cara a las elecciones municipales. Esta cita electoral no está limitada al debate sobre la mera gestión municipal. Los ayuntamientos forman parte importante de la estructura del estado y la democracia local supuso un elemento avanzado dentro del régimen emanado de la transición. Pero en este caso pueden suponer un importante aldabonazo que haga temblar los cimientos del régimen corrupto de la monarquía bipartidista. Son unas elecciones municipales tremendamente políticas y la derrota de los partidos del régimen puede ser  un impulso importante hacia un proceso constituyente en España.
 
37.    Esta propuesta solo tiene sentido si reforzamos los espacios de convergencia social generados en las luchas y en los conflictos diversos, pasados y presentes. La agudización de la lucha de clases, y el conflicto social que este proceso desencadena, es el dato fundamental a considerar para la construcción de un discurso estratégico nítido, útil y aplicable, por parte de nuestro partido.
 
38.    Priorizaremos el trabajo militante en el espacio de las Marchas de la Dignidad, el espacio de convergencia real más potente que hayamos visto desde la respuesta social a la incorporación de España a la OTAN. La desembocadura unitaria de todos los conflictos y de sus diversas expresiones en la manifestación del 22 de marzo de 2014 demuestra que es posible construir una respuesta, organizada y unitaria, contra el actual estado del país, y ya no sólo desde la protesta, sino desde la propuesta programática concreta, con la centralidad del trabajo, el pan y el techo.
 
39.    El Partido Comunista de Andalucía no desdeña a las instituciones. Más bien al contrario, consideramos la conquista del poder político como un elemento necesario para la derrota de los intereses de las oligarquías. Pero no hay victoria institucional que se sostenga si esta no se asienta sobre el poder popular, si el bloque político y social alternativo no es suficientemente fuerte. Nuestra capacidad organizativa, nuestra unidad y nuestro trabajo no pueden ser absorbidas por el electoralismo, uno de los elementos fundamentales de la “vieja política”. Las actuales instituciones de la monarquía bipartidista son una herramienta, no un fin.
 
40.    Sí, se puede unir para construir otro país. La unidad es necesaria porque lograr la victoria frente a la coalición de intereses de la oligarquía económica y financiera y el poder político requiere acumular fuerzas. Fuerzas que no pueden enfrentarse por elementos accesorios, sino unirse en torno a elementos necesarios, y urgentes. La unidad es, además, útil. La prueba está en el hilo que une el 22M con las elecciones del 25 de mayo.
 
41.    Este Informe Político pretende también ser una contribución al debate sobre los elementos programáticos y de discurso que deben conformar la identidad unitaria de los espacios de convergencia. El PCA acordó en su reciente XI Congreso un Manifiesto Programa que contiene nuestras propuestas concretas. Su contenido debe ser difundido y discutido en cada agrupación y en los conflictos.
 
42.    Pero como ya hemos señalado en este informe, hay propuestas programáticas que tienen un carácter cada vez más necesario y urgente, que proponemos como elementos que podrían ser unitarios en las instituciones y en la calle, cada cual desde su identidad, pero sumando fuerzas con el horizonte de un Frente Popular en las próximas elecciones generales:
 
I.    Apertura de un proceso constituyente para la redacción de una nueva constitución.
II.    Plan económico de rescate de los derechos sociales y laborales (Pan,  Techo, Trabajo).
III.    Rescate popular de los sectores estratégicos: banca, energía, telecomunicaciones.
IV.    Auditoría ciudadana de la deuda. Deuda ilegítima no se paga.
V.    Combatir la violencia contra las mujeres en sus expresiones diversas. Aborto libre y gratuito.
VI.    Derogación leyes regresivas en materia laboral, social, ambiental, penal y de libertades civiles.
VII.    Renegociación concordato vaticano y tratado de seguridad con USA.
VIII.    Ruptura  negociaciones TTIP.
 
43.    Los y las comunistas del PCA nos comprometemos a plantear estas propuestas para su debate en cada espacio de convergencia, ya sea éste de carácter social o electoral, en la perspectiva de poder ser elementos para la unidad.
 
Conclusiones

1.    Implicación máxima con identidad propia en los procesos de convergencia política hacia las municipales, para conseguir que esos procesos se articulen en clave constituyente de país.
 
2.    Nuestra identidad en esos espacios son las líneas programáticas priorizadas en este informe. Debemos situar el discurso y el programa, antes que las candidaturas, en el centro del debate.
 
3.    La Comisión Permanente hará seguimiento de cada proceso local y convocará el Comité Ejecutivo para articular la aplicación práctica en cada territorio del contenido de este informe.
 
4.    La acumulación de fuerzas se asienta en el terreno social. Seguir construyendo nuestras herramientas de poder popular: JER, MDM, RSP.  Seguir reforzando nuestra presencia en el conflicto a través de los movimientos sociales “clásicos”, empoderando a los y las protagonistas de las luchas. Los y las activistas comunistas tienen que participar en las decisiones de la dirección del partido.
 
5.    Sumar al movimiento obrero organizado (CCOO) al Bloque alternativo frente al bipartidismo monárquico. Incorporar este criterio como guía para los debates de la Conferencia Política del Trabajo que el PCA celebrará en primavera.
 
6.    Reforzamiento ideológico y reforzamiento organizativo son nuestros objetivos hacia lo interno.

03 septiembre 2014

La Izquierda Unida de Julio Anguita: la vigencia de un proyecto.

En recuerdo de Paco Fernández Buey, uno de los fundadores de Izquierda Unida.
 
Por Manuel Monereo.
 
Estos días he pensado mucho en Anguita. Verlo entrar y salir de los hospitales me llena de inquietud y de rabia, sí, de una inmensa rabia. Conozco en primera persona el contexto político y orgánico donde se quebró su corazón. Un nombre lo dice todo: Maastricht, es decir, el Tratado de la Unión Europea allí rubricado. Fue una caza al hombre solo comparable a la sufrida por el último Suárez. Todos los poderes unificados por la Moncloa y guiados por la “caja de herramientas” de Prisa se pusieron a la tarea de demonizar a una persona y descalificar a una ‘forma-política’ que rompía las reglas del juego fijadas por los poderes en la transición. Nada de esto hubiese sido posible sin la complicidad de una parte de IU, desde siempre, obsesionada por gobernar con el PSOE.
 
Lo de Maastricht dice mucho del proyecto que Julio ideó y organizó. Informarse bien, discutir mucho y luego decidir, haciéndolo desde nuestros principios, desde nuestros valores y desde nuestro modo de ver el mundo y la política. ¿Por qué decidimos rechazar el Tratado de la Unión? Porque llegamos a la conclusión de que este era incompatible con la izquierda, con las políticas económicas, sociales y sindicales de izquierdas. Así de claro. Lo dijimos y llegamos aún más lejos: tampoco serían posibles las propuestas clásicamente denominadas socialdemócratas.
 
Dos décadas después esto queda meridianamente claro. Fijémonos en la Francia de Hollande. El Partido Socialista llegó al ejecutivo con una propuesta contraria a la austeridad y de rechazo del Tratado de Estabilidad. No solo no cumplió sus promesas sino, como se demuestra con el nuevo gobierno Valls, va a llevar hasta el final lo que nunca se atrevió la derecha francesa. ¿Puede extrañar en un contexto como este el reciente triunfo electoral Marie Le Pen? Creo que no. Es la consecuencia lógica de una izquierda sin imaginación y sin principios que ha terminado, desde un europeismo simplón y tonto, considerando la nación, la soberanía popular y la independencia nacional antiguallas de una historia ya felizmente terminada al servicio de una Europa alemana.
 
Sigue estando pendiente, sin embargo, definir con precisión el tipo de novedad que inicia la IU de Anguita. Si hubiese que destacar su rasgo básico, este seria el de proyecto autónomo. A la izquierda del todopoderoso partido de Felipe González aparecía un proyecto que criticaba a fondo y desde la izquierda las políticas neoliberales y que se proponía construir una fuerza alternativa capaz de ser mayoría, gobierno y poder. En el centro: una denuncia consistente del bipartidismo político (imperfecto, es decir, con la derecha catalana y vasca) como un modo de organizar el poder para impedir que pudiese existir una alternativa de izquierda a la altura de los tiempos y de las necesidades de la gente.
 
Como era fácil suponer, el problema central desde el comienzo fue el PSOE y eso que se llamó la unidad de la izquierda. El esquema dominante era muy conocido: una “derecha” y una “izquierda” que se turnaban en el gobierno al servicio de los poderes económicos, teniendo a la monarquía como eje aglutinante y mecanismo de “moderación”, es decir, garantía última de que nunca se superarían los ‘limites’ de lo pactado. El discurso de Felipe González funcionaba con mucho éxito: impulsar la modernización capitalista del país teniendo como norte y guía el Mercado Común Europeo. Esa era la única política posible de la izquierda. Todo lo demás era marginalidad, dogmatismo y conservadurismo.
 
El problema que desde el primer momento tuvo que afrontar IU fue cómo desmontar un discurso, una teoría y una práctica que se presentaban como izquierda y que hacían políticas de derecha, cada vez más a la derecha, y que tenía detrás una parte sustancial de los medios de comunicación. La idea central fue la de programa, programa y programa. Se trataba, desde lo concreto y desde abajo, de definir propuestas, ensayar estrategias e idear discursos capaces de vertebrar una fuerza política y social, un movimiento capaz de construir otra política y otras formas de ejercerla, mejor dicho, nuevas formas de hacer política como instrumento que hiciera posible una política alternativa a las neoliberales dominantes.
 
Ahí estaba todo y lo discutimos en profundidad. El declive de la socialdemocracia, la crisis de la forma-partido, la reflexión a fondo sobre los nuevos movimientos sociales (pacifismo, feminismo, ecologismo político) y su papel en la construcción de una alternativa a lo existente; la crisis de la política y su conexión con la Europa neoliberal; los cambios en el capitalismo y el paso al postfordismo; nuevas formas organizativas y la importancia de la elaboración colectiva para la acción consciente. Se podría continuar. Un proyecto innovador, radical y alternativo que se medía en la acción y que combinó con mucha sabiduría crítica, alternativas y formas nuevas de organizar la política. Todo ello, merece la pena subrayarlo, antes de la ‘caída del Muro’ y la debacle del comunismo histórico.
 
No es este el momento de hacer historia y explicar un retroceso tan duro. Si algo nos dice la experiencia, nuestra experiencia, es que las únicas batallas que realmente se pierden son las que no se dan y que nada muere del todo cuando se tienen raíces sociales profundas, voluntad y coraje moral. Hoy IU, de nuevo, tiene una oportunidad histórica. Hemos resistido en condiciones muy difíciles y el proyecto sigue vivo, muchas veces, a pesar de nosotros mismos. También, de nuevo, aparecen los viejos atavismos y los riesgos de un tacticismo cada vez más ciego, so pretexto, ahora, justamente ahora, de defender unas siglas que nadie cuestiona, en momentos —de ahí la enorme contradicción— donde el proyecto histórico de IU puede ser mayoritario.
 
A estas alturas no podemos engañarnos ni engañar. Antes como ahora los problemas, los dilemas, las contradicciones de IU y de una parte sustancial de la izquierda europea, siguen siendo los de (casi) siempre: alternativa (al sistema) o alternancia (en el sistema); voluntad de mayoría o fuerza complementaria del social liberalismo; ruptura democrática o enésima restauración borbónica; apostar por lo nuevo que crece y se desarrolla o seguir en la vieja seguridad de los pequeños poderes a la espera de un día final que no llegará o lo hará por su peor lado.
 
Una de las enseñanzas más profundas que aportó y que sigue aportando Julio Anguita a la política fue la coherencia entre lo que hacía y decía, la ética pública como valor de una práctica que quería ser liberadora. Su IU, la de todos nosotros, sigue viva porque nos hizo a todos y a todas más dignas, dio voz a los que no la tenían y siempre definió un proyecto de país basado en una sociedad de hombres y mujeres libres e iguales comprometidos con la emancipación: las Res pública. Confundir todo esto con el logotipo electoral nos hace pequeños e inútiles.
 
Manolo Monereo. Politólogo y miembro del Consejo Político Federal de IU. Su último libro publicado, junto con Enric Llopis, es Por Europa y contra el sistema euro (El Viejo Topo, 2014).
Fuente: http://www.cuartopoder.es/tribuna/la-izquierda-unida-de-julio-anguita-la-vigencia-de-un-proyecto/6235

31 agosto 2014

La sonrisa de la victoria.

La historia del mundo está llena de personajes irrepetibles. O tal vez no. Como decía el argentino Rodolfo Walsh, “las clases dominantes pretenden que el pueblo trabajador no tenga historia, ni teoría, ni héroes, ni mártires; de forma que cada vez haya que comenzar desde cero”. Así que hay que rebelarse contra ello. Tenemos que ser herederos y herederas de toda esta gente que con su esfuerzo, lucha y ejemplo se han convertido en un referente para la humanidad.

Uno de esos personajes es Vo Thi Thang, legendaria guerrillera del Vietcong (Vietnam Congsan, Vietnam Rojo). Capturada tras la ofensiva del Tet de 1968, ofreció esta sonrisa a sus jueces y verdugos cuando le comunicaron que era sentenciada a 20 años de cárcel y les dijo: “el régimen títere no se va a prolongar tanto tiempo”. Eso le costó ser encerrada en una celda “tigre”, es decir, en una jaula (literal), donde estuvo hasta que las fuerzas conjuntas del Vietcong y de Vietnam del Norte lograron liberar Saigón (hoy Ciudad Ho Chi Minh). Un fotógrafo japonés hizo esta emblemática foto y desde entonces se conoce a Vo Thi Thang en Vietnam como "la sonrisa de la victoria".
 
 
 
 
Vo Thi Thang nunca renegó de su lucha, de sus ideas. Murió el pasado 22 de agosto. Este es mi homenaje, aunque no hay homenaje mejor que el que le dio Cuba: una escuela de educación primaria en Miramar, en el municipio Playa, de La Habana, lleva su nombre.
 
 
 

Vo, a la derecha, junto a otras camaradas presas el día de su liberación.
 
 
Y aquí con otros camaradas preparando explosivos para la ofensiva del Tet.
 


Fuente: http://elterritoriodellince.blogspot.com.es/