27 octubre 2012

La dictadura de los tecnócratas.

Por Alberto Garzón.
 
A veces la vida te da el mismo día dos inmensas tortas en forma de cruel ironía.
 
La primera. Esta semana debatíamos los presupuestos generales en el Congreso, y mientras escuchaba a Montoro encontré sepultada una noticia que afirmaba que el Banco Central Europeo había secundado la petición del ministro alemán de finanzas, Wolfgang Schäuble, de crear la figura de un supercomisario europeo con capacidad de vetar los presupuestos de los países de la Unión Europea. Tal cual.
 
La verdad es que la noticia pasó sin pena ni gloria, muy a pesar de su importancia. Con esta nota el Gobierno alemán –y su brazo armado, el BCE–, estaba reconociendo su propósito de consolidar un ordenamiento institucional profundamente antidemocrático y que hasta hace unas décadas solo podían defender, sin ser reprobados públicamente, los economistas ultraliberales de la escuela de Hayek. Hoy, con absoluto descaro y sin apenas oposición, el triunfo de los tecnócratas parece evidente.
 
En Europa existieron una vez los federalistas. Personas como Monnet y Delors aspiraban a disputar la hegemonía política y económica a Estados Unidos logrando enfrentar a aquel capitalismo salvaje un capitalismo de rostro humano. Para ello se requerían instituciones políticas similares a las estadounidenses, con un sistema presidencial con su Parlamento, su tribunal de justicia y sus protocolos de democracia electoral. Pero todo esto nunca existió; fue un mito cargado de ingenuidad.
 
En Europa sí existieron, por el contrario, las alianzas intergubernamentales de países que buscaban fortalecerse a través de pactos de convergencia de intereses económicos. El recuerdo de la Segunda Guerra Mundial condicionó las primeras alianzas, comenzando por la Comunidad Europea del Carbón y del Acero iniciada en 1951 para evitar futuros conflictos bélicos en Europa. La fortaleza política de Francia y la fortaleza económica de Alemania permitieron desde entonces que estas dos potencias pilotaran en todo momento la integración europea, haciendo y deshaciendo a su antojo.
 
Sin embargo, el ascenso del neoliberalismo en Europa permitió esquivar la decisión de elegir entre uno u otro modelo. Entre federalismo y sucesión de pactos nacionales era mucho mejor quedarse con la dictadura de los tecnócratas y ahorrarse quebraderos de cabeza. Esta dictadura, ya vigente, tiene unas sólidas bases filosóficas. En particular, la base de dividir a la población en dos partes. Por un lado están los técnicos ideológicamente neutrales, que saben lo que les conviene a las masas porque ellos no son ni de izquierdas ni de derechas. Exactamente son como Almunia. Por otro lado están las masas, que son un ente abstracto irracional e irresponsable y cuyas emociones y deseos hay que neutralizar de alguna forma. Esos somos nosotros.
 
En realidad todo esto lo dijo Hayek ya antes de la Segunda Guerra Mundial. Según su visión había que evitar que las masas, deseosas de redistribuir riqueza y de dejarse llevar por líderes de tendencia socialista –y, según él, aproximadamente todos cumplían con ese perfil–, pudieran influir en decisiones que afectaran a los sacrosantos derechos de propiedad. Por eso urgía elevar instituciones que los mortales no pudieran tocar.
 
El problema es que Hayek no tenía mucho gusto por los detalles, así que fueron los neoliberales europeos de finales del siglo pasado los que diseñaron la arquitectura final. Y con Maastricht en 1992, aprobado con los votos a favor de la generosamente autodefinida socialdemocracia, la caricatura de una Europa democrática que envolvía a la dictadura de los tecnócratas estaba en marcha.
 
Desde entonces el Parlamento Europeo realmente existente es, como diría Perry Anderson, una asamblea merovingia o un teatro de sombras. O un mal chiste, si somos más coloquiales. El verdadero castillo está en la Comisión Europea y en el Banco Central Europeo, cuyo propósito es cortocircuitar los debates nacionales para acabar imponiendo lo que, dicho otra vez coloquialmente, les dé la real gana. Y eso que imponen es, a pesar de sus notables esfuerzos por ser neutrales, calcado a las propuestas neoliberales que nacen en la fantasiosa visión del mundo de los economistas neoclásicos.
 
Segunda ironía. Resultó que el mismo día también me dio por acudir a la Comisión de Economía del Congreso, donde soy portavoz. Allí el Gobierno nos explicaba a los diputados de la oposición que en el debate sobre el banco malo y las participaciones preferentes podríamos debatir y negociar todas aquellas enmiendas que no afectaran a las decisiones previamente dictaminadas por la troika*. Prometo que noté en la cara de algunos un gesto bien claro de complacencia que venía a decir: ¡Para que luego digáis que no tenemos democracia!.
 
* Formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.

07 octubre 2012

Che: ¡Hasta siempre Comandante!.

Luz Marina López Espinosa.
Partido Comunista Colomobiano.

8 de Octubre conmemoración de la caída del Che. Día del guerrillero heroico.

Nombre que ennobleció una letra, la más ruda de la lengua castellana, con la que alguien diría, no podría hacerse un poema. Y es que tiene algo macizo en su fonética que como que no la deja ir bien con lirismos y sutilezas. Sin embargo,…”Si el poeta eres tu… qué puedo yo cantarte comandante” lo advirtió Silvio. Y el hombre era eso y más cuando enseñó lo que nadie antes había hecho expreso, que la revolución era ante todo amor, un acto de amor.
Y poeta y todo, fue tanta la fortaleza de ese hombre –el más perfecto del siglo XX dijo J.P. Sartre- que no hay que recabar sobre el acero que templó esa alma y el diamante que acorazó su cuerpo en algún sentido débil, al punto de aterrorizar al verdugo: “Parece que está rezado, no le entran las balas”. Pero que nadie se llame a engaño porque esa rudeza, la misma de la ch que te nomina, era ante todo y por sobre todo –no tuviste reparo en reclamarlo- expresión acabada de la más noble fragilidad humana: la de sentir la suerte del otro hasta hacerla propia, dando cauce libertario a las células de su cuerpo indignadas por la injusticia que se comete contra ese otro al que no se reconoce tal, porque soy yo mismo. Un acto de amor en realidad.
 
El hombre universal.
 
Por eso el Che se despojó de los alamares de diplomático, de ministro de estado y de gerente del banco de su patria, para emprender el camino de la guerra en la áspera selva boliviana, dura no por culpa de ella que qué la van a ser arboledas y cañadas, sino por el ocupante que hollaba sus veredas y humillaba a sus taciturnos moradores con la boca del cañón codiciosa tras algún gesto levantisco. Condotiero sí lo reconoció, pero de una manera especial, porque su paga era la libertad del hermano, bella paga; y el suelo extraño donde combatía, África, Cuba o Bolivia, no lo era más que su pampa argentina.
 
Tenía bien fundamentado su destino, porque el Che era todo menos un aventurero. Las “aventuras” que emprendió nacieron de su observación y análisis de la realidad, cuya decisión de transformarla requirió de lecturas muchas, poesía, política y sociología amén de su arte primero que fue la medicina, aunque se envaneció de haberla sacrificado por el oficio de soldado. Al mismo tiempo y en sus palabras, pulió la voluntad con delectación de artista. Marxista consumado, es decir filósofo, tuvo espacio para dejarnos textos de economía política y filosofía, así como observaciones sobre la situación del indio boliviano, el obrero peruano, los estudiantes colombianos.
 
El Hombre Nuevo.

Entonces Ernesto, que así se llamaba y así lo nombraban sus papás, cuando tomó la decisión de irse a luchar por ese otro que no lo era porque era él mismo, les escribió una carta: Otra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante, vuelvo al camino con la adarga al brazo. Y es que el hombre, de verdad tenía su pisca de poeta -¡y vaya si lo era!-, cuando de tan metafórica manera les participó su determinación. Igual lo hizo con sus cinco pequeños hijos. A unos y otros, sin alardes ni patetismos, les anunció que debían estar preparados para no volverlo a ver. Pero dialéctico y revolucionario, esto tan trascendente para el común de los mortales, lo anotó apenas como el dato inevitable en una biografía personal, y pasó pronto de largo sobre él. La recomendación principal en esas cartas testamento, era el legado que les dejaba de una vida consecuente con un pensamiento y comprometida con la liberación de los sometidos y el desagravio de los humillados. Era él mismo el Hombre Nuevo que recomendaba construir si se quería redimir el mundo de las miserias a las que lo tenía postrado el hombre viejo, el que gira alrededor de sus apetitos e intereses.
 
El cadáver del Che.
 
Un cadáver así, como el que conocimos porque los torpes estrategas del despotismo militar latinoamericano calcularon que con esa imagen se acababa el mito, un cadáver así, dan ganas de sentarse a conversar con él. Serenamente, largamente, y hasta fumar de su tabaco como lo hacían nuestros antepasados en señal de comunión. Sin llanto en los ojos desde luego porque ¿a santo de qué llorar?.
 
Llanto el del verdugo que no supo matar tu cadáver y luego gastó su vida y la de la siguiente generación, a la manera de los primeros conquistadores que destruían los adoratorios de los amerindios, porfiando en desacralizar ese inmenso santuario que iba siendo ya toda Bolivia, donde ríos, cordilleras, el sonido de la tena, el canto del tucán y hasta el mar que no tiene, eran venerados por multitudes en romería de todo el mundo, como el pueblito por donde pasó el Che, el rancho donde durmió el Che, el sendero que transitó el Che, y así hasta el santuario mayor, Arca de la Alianza, Santo Grial por el que lucharon infructuosamente todos los Indiana Jones del mundo, la humilde alberca de la escuelita en la universal Higuera donde una mirada serena que no deja de mirar, nos pregunta e interpela y reclama respuesta.
 
El Che: guerrero y poeta.
 
Altar aquél donde cayó el Che para levantarse e ir por siempre persiguiendo los verdugos en cualquier rincón del mundo donde posen su planta, inspirando donde quiera haya jóvenes, estudiantes, obreros o cantores, hombres o mujeres ya desde entonces indignados reclamándole al mundo, mucho antes de que se diera lo peor en el triste ocaso del siglo XX y en el mal alborear de este XXI, que otra cosa exigen de él. Fuera en Islandia o en Vietnam, en la muralla de una capital del primer mundo o en la pared derruida de una casa campesina en los Andes sudamericanos y aún en la mismísima entraña del monstruo, una imagen orienta el camino.
 
Pero el Che nos enseñó no la visión idealista de la revolución como gesto ni apenas como actitud, sino como una construcción que partía del estudio, el espíritu crítico y ¡ah! mucho trabajo, asentado en el suelo que nos sostiene y siempre con el otro. Por eso él no es un ícono ni un mito aunque tenga de los dos, y aunque la mercadotecnia del statu quo así nos lo recomiende.
Era tan integral además de íntegra su condición humana, que ya su espíritu poseído por los efluvios de la guerra, fue capaz de componer un poema, declaración de amor, de despedida y de fortaleza a su amada Aleida, cuando la decisión suprema de partir a Bolivia en viaje que sabía sin regreso, llevaba ínsita la de abandonarla:
 
Adiós, mi única,
No tiembles ante el hambre de los lobos
Ni en el frío estepario de la ausencia,
Del lado del corazón te llevo
Y juntos seguiremos hasta que la ruta se esfume.



8 de Octubre conmemoración de la caída del Che. Día del guerrillero heroico! Y, con Fidel, Chávez, Evo, Correa y Marcha Patriótica te decimos: ¡Hasta Siempre Comandante!
 

Por qué no entendemos a Chávez.


"La presidencia de Chávez ha estado jalonada de constantes embestidas mediáticas que han resonado en todo el mundo -y mucho más en España- en torno a auténticos montajes informativos, manipulaciones o irrelevancias."

Pascual Serrano
Periodista. Autor de Desinformación (Editorial Península).

En abril de 2008, algunos meses antes de que estallara la crisis económica en la que ahora estamos instalados, la prensa española informaba con profusión de un informe anual del BBVA presentado ante la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos, en el que advertía sobre los riesgos de la situación económica venezolana. Meses después era esa comisión estadounidense la que demostraba su falta de control de la situación económica de su país, mientras que el gobierno venezolano concedía 236,7 millones de dólares para 1.547 proyectos socioproductivos comunitarios. Han pasado más de cuatro años y la situación económica que ha colapsado ha sido la del país del banco que hacía ese informe y de los medios que tan diligentemente lo difundían.
 
En cuanto a Venezuela, es hoy el segundo país latinoamericano en recibir jóvenes españoles que encuentran allí trabajo y su gobierno entregó el pasado año 146.022 viviendas a los sectores más humildes. Trabajo y vivienda, dos de los principales problemas que las encuestas señalan como prioritarios para los españoles, resulta que se están afrontando mejor en el país que nuestra banca -tan necesitada de rescate- decía que presentaba riesgos en su situación económica.
 
La crisis económica, del mismo modo que ha mostrado la falsedad del discurso de nuestra boyante economía, ha permitido correr el velo de gran parte de las mentiras en torno a Venezuela y el gobierno de Hugo Chávez. Por eso ahora resulta que mientras nos anunciaban exiliados venezolanos que decían que huían a Miami, nuestros jóvenes deben buscar empleo en Venezuela.
 
Y es que revolución bolivariana ha sido el proceso político del que más se ha (des)informado de forma diametralmente opuesta a lo que estaba sucediendo. Si el público español hubiera tomado nota sistemáticamente de forma contraria a lo que le decían los medios de comunicación, hubiera tenido una idea más acertada de la realidad que creyéndoles.
 
Ya casi nadie lo recordará, pero el 31 de mayo la práctica totalidad de la prensa internacional anunciaba que a Hugo Chávez le quedaban dos meses de vida según "una fuente altamente respetada y cercana a Chávez, que conoce su estado y su historial médico". La presidencia de Chávez ha estado jalonada de constantes embestidas mediáticas que han resonado en todo el mundo -y mucho más en España- en torno a auténticos montajes informativos, manipulaciones o irrelevancias.

Durante todo el año previo al referéndum de la reforma constitucional se estuvo diciendo que se postulaba como presidente vitalicio cuando sólo pretendía poder presentarse a la reelección, del mismo modo que lo puede hacer el presidente español. Publicaron que desde su antiamericanismo había prohibido la Coca-Cola cuando las autoridades sanitarias venezolanas lo que no autorizaron fue el edulcorante que se utilizaba en la modalidad Zero, también prohibido en Estados Unidos y Canadá. Nos contaban que prohibía los Simpson, cuando el organismo regulador lo que sencillamente planteó fue el cambio de horario en una televisión privada. La ciudadanía española está convencida de que Chávez ha expropiado de forma autoritaria las empresas pero lo único que sucedía es que su administración se dedicaba a comprar acciones en Bolsa, como cualquier capitalista, en sectores estratégicos de telefonía, eléctricas y banca para tener un Estado fuerte, tal y como había en España antes de las privatizaciones de Felipe González y José María Aznar. El presidente venezolano expuso en la ONU durante veinte minutos una propuesta de reforma para hacerla más democrática y cambiar su sede, y sólo nos enteramos de que empezó su intervención diciendo "huele a azufre". Le vimos en televisión cantar una ranchera pero no cómo informaba en ese mismo acto de la inauguración de cientos de consultorios médicos.
 
El gobierno de Chávez ha demostrado, como pocos fenómenos internacionales, el deterioro y el patetismo al que pueden llegar los medios de comunicación. Y lo que es peor, el abandono que sufren los ciudadanos por parte de empresas informativas y poderes públicos que impiden su derecho a recibir información veraz.
 
Por ello, la mayoría de los españoles se asombran de sus victorias electorales y de la probable de este 7 de octubre. Porque son muchos los intereses económicos que se dan cita en nuestros medios para que no comprendamos lo que sucede ni en Venezuela ni en el mundo.

03 octubre 2012

La salud de los muertos.

Luis Hernández Navarro. La Jornada.
 
En abril de 2012, Walter Mercado, el más famoso astrólogo latinoamericano, predijo la inminente muerte de Hugo Chávez. A finales de mayo, el conocido periodista estadunidense Don Rhater, editor del canal de cable HDNet, aseguró que el mandatario venezolano padecía un agresivo cáncer conocido como rabdomiosarcoma metastático, y que era muy probable que no llegara con vida a las elecciones presidenciales de Venezuela.
 
A menos de una semana de la realización de los comicios, el presidente Chávez está vivo, sano y activo. Sin dar muestras de agotamiento ha protagonizado una intensa campaña y ejerce tareas de gobierno. Viaja, participa en mítines, toma la palabra y da instrucciones ininterrumpidamente. No hay en su rostro ni en su conducta seña alguna de que los vaticinios sobre su fallecimiento vayan a hacerse realidad.
 
Que las profecías de un charlatán profesional fallen es previsible. Que las filtraciones divulgadas por un periodista serio, que supuestamente verifica sus fuentes, resulten falsas es algo que sucede. Pero no puede ser casualidad que ante la inminencia de un proceso electoral clave se difundan, de manera simultánea y sistemática, predicciones de videntes e informes confidenciales de profesionales de la prensa y se organice una verdadera campaña de desinformación sobre la salud de Hugo Chávez. La ofensiva mediática tiene una intención: tratar de desmoralizar a los seguidores del presidente.
 
La oposición venezolana y sus aliados internacionales quisieron hacer de la salud del mandatario venezolano un elemento central de su estrategia electoral. Primero aseguraron que moriría, después dijeron que estaba agónico y no se iba a poder presentar a los comicios; luego afirmaron que no podía hacer campaña; finalmente tuvieron que inventar que el viejo y enfermo Chávez ha sido arrollado por la juventud y energía de Henrique Capriles.
 
Nada de eso ha sucedido. La apuesta opositora resultó un fracaso. En lugar de desanimarse, los simpatizantes del mandatario se unieron en torno suyo y tomaron las calles. Prácticamente todos los sondeos vaticinan su triunfo este 7 de octubre, por una diferencia que fluctúa entre 10 y 20 puntos.
 
¿Es el presidente un político viejo y agotado, como asegura la oposición? No, no lo es. Se trata de acusaciones sin fundamento. El mandatario tiene 58 años, la misma edad de Angela Merkel, un año más que Mariano Rajoy, dos menos que Vladimir Putin y siete menos que Dilma Rousseff. Basta ver la dinámica de su campaña, la convicción de sus discursos, su capacidad de seducción, el despliegue de su narrativa, el tiempo que pasa de pie cada día para darse cuenta de que es un hombre vigoroso.
 
La fuerza de Hugo Chávez en la sociedad venezolana es arrolladora. Su candidatura está profundamente enraizada con la cultura política emergente en la ciudadanía. En ella se encarna un proyecto de transformación social compartido por muchos. Narrador excepcional, ha construido un relato nacional en el que millones de personas se reconocen y se identifican. Ha hecho visibles a los invisibles y les ha abierto espacios para que se hagan protagonistas de su propia historia. Como muestran diversos estudios de opinión, más de 60 por ciento de la población es optimista con el futuro de su país y con las previsiones sobre su capacidad de relación personal, y más de la mitad de los venezolanos simpatizan con el socialismo.
 
Por el contrario, la derecha venezolana no puede decir su nombre. Henrique Capriles, el candidato de la más rancia burguesía venezolana, tiene que presentarse como un integrante de la clase media, disfrazarse de progresista y mejorador del modelo chavista, al tiempo que oculta su verdadero programa de gobierno. No le ha sido fácil. Expresar ideas que no son suyas le ha generado problemas de comunicación.
 
Capriles ha tenido el mérito de conducir -hasta ahora- una campaña que ha rehuido la polarización de clase. Guardó en el armario el odio que la oligarquía tiene hacia Chávez y se concentró en tratar de ganar el voto de las clases medias y los sectores descontentos con el chavismo, denunciando los ofrecimientos incumplidos de la revolución bolivariana. Sin embargo, la maniobra política no parece haberle permitido rebasar el techo histórico de votos de la oposición.
 
El mandatario ha reconocido fallas en su gestión. Hace menos de una semana admitió que hay gente que podría estar inconforme por fallas, como el déficit habitacional, de infraestructura, o a causa del desacuerdo con los dirigentes, pero les pidió que su votación no se guiara por ellas. “El 7 de octubre -expresó- no está en juego si se fue la luz o no se fue, que si llegó el agua o no llegó, que si a mí no me han dado mi casa, que yo no tengo empleo todavía, o que si yo estoy bravo con no sé quién. No. No nos estamos jugando esas cosas, les repito, camaradas: nos estamos jugando la vida de la patria, el futuro de los niños y las niñas de toda Venezuela.”
 
De la misma manera en la que la oposición y sus aliados internacionales anunciaron la inminente muerte de Hugo Chávez, sólo para encontrarse -como en la cita apócrifa de Don Juan Tenorio- con que el mandatario goza de cabal salud, así, ahora, han querido crear la impresión de que los comicios tienen un resultado incierto y que Capriles podría ganarlos. Nada permite suponer que así serán las cosas.
 
En los escasos días que restan hasta el 7 de octubre el debate no es sobre quién ganará, sino con qué porcentaje triunfará Hugo Chávez. La verdadera duda no es si la oposición remontará la desventaja que tiene en la mayoría de los sondeos, sino si aceptará su derrota u optará por jugar el resto de sus fichas apostando por la desestabilización.
 
 
 

26 septiembre 2012

IZQUIERDA ABIERTA.

SOBRE LAS VARIOPINTAS IZQUIERDAS ABIERTAS. Por Paco Frutos.
 
 
Aunque cada vez produzca más pereza y aburrimiento hablar de ello, considero que no sobran cuatro palabras sobre el estelar segundo nacimiento del pasado sábado en El Ateneo de Madrid, de Izquierda Abierta, esta vez como partido, antes como corriente. Conociendo la historia de tantos procesos abiertos y modernizadores, ampliamente divulgados y glosados por los medios más afines al PSOE, que todos acabaron en el mismo sitio, y la propia historia de Llamazares después de 8 años de fulgurantes y espectaculares éxitos al frente de IU, no dudo de la capacidad política de esta persona para llevar a buen puerto el nuevo partido, acompañado de los insignes representantes que se hicieron la foto con él. Lástima que no pudiera recibirse el saludo solidario de Santiago Carrillo, fallecido cuatro días antes del importante evento. No sé si lo hubiera calificado de gazpacho como hizo con IU cuando ésta se constituyó, siendo Secretario General del PCE Gerardo Iglesias, o hubiese reiterado la plena identificación con Llamazares, totalmente compartida por éste.
 
 
Sin más que añadir.

Fuente: La República.

16 septiembre 2012

Por la soberanía nacional con los trabajadores.

Por Pablo González Casanova.
Mensaje leído en la sexta Conferencia Nacional Sindical de México.
 
En la crisis que vivimos se hace cada vez más necesario asociarse para defender los derechos de los trabajadores, de los campesinos, de los pueblos indios, de los empleados y, sobre todo, de las juventudes. Es necesario unirse en torno a un proyecto de lucha por la soberanía nacional, por los recursos nacionales y por los derechos sociales, culturales, políticos y económicos que los gobiernos neoliberales les han ido conculcado y que pretenden seguirles arrebatando, con un partido de Estado disfrazado de varios partidos con distintos nombres y la misma política de recolonización de México.
 
Empecemos por no ocultarnos las verdades dolorosas que vivimos. México está importando maíz, gas y gasolina. Es como si Bolivia importara papas, Argentina carne y Francia perfumes. Estamos por sufrir un nuevo despojo del petróleo, que todavía es fuente de una proporción muy alta de los ingresos fiscales y que era el más preciado patrimonio nacional. Estamos aumentando cada vez más la inmensa deuda pública, que un día nos van a cobrar los shylocks trasnacionales en condiciones peores que las de España, Italia o Grecia.
 
Nos seguimos endeudando, tanto en forma rápida y furiosa como lenta y calmada, pero abiertamente impune, todo para comprar armas y mercancías que, lejos de servir a la producción y el desarrollo, inflaman la destrucción y el genocidio nacional, y se usan para pagar las importaciones de maíz y petróleo, antes símbolo y fuerza de nuestra soberanía alimentaria y energética, y garantía, con el Ejército, de la seguridad nacional.
 
Estamos asignando cada vez menos recursos a la educación y a la investigación científica y humanística, como si el proyecto fuera hacer de México y de su juventud y su niñez un país tan miserable como los más miserables de la Tierra, fuente de explotación de una fuerza de trabajo descalificada, base de dominación de un país de hombres y mujeres perdidos en la ignorancia y en el basurero de desechos de la industria del norte.
 
Estamos viviendo la crisis de un sistema político y de una clase política que entre la ceguera, el oportunismo y la corrupción priva más y más a los ciudadanos, a los trabajadores y a los pueblos de México de los recursos legales necesarios para luchar y negociar. Y que ahora nos anuncia nuevas medidas por las que pretende privatizar y desnacionalizar aún más la riqueza del petróleo y arrebatar a los trabajadores los derechos que lograron tras una revolución en la que dieron la vida más de un millón de hombres y mujeres, de jóvenes, de niñas y de niños.
 
Y mientras esto ocurre, la desregulación de los trabajadores se da sin cesar, la depauperación de los campesinos hace que millones padezcan sed y hambre, y es creciente el asedio a los pueblos indios, en especial a los zapatistas, que tratan de construir uno de los proyectos autosostenibles más avanzados y democráticos de la tierra.
 
Al mismo tiempo las corporaciones mineras y agroindustriales despojan a los habitantes de sus territorios y recursos, empleando cuanto medio es necesario, incluido el terror que por todas partes siembran junto con el megacomercio del narco y con el lavado de dinero de la gran banca de Georgia, de las Islas Caimán y de Wall Street.
 
Salir de los infiernos que las corporaciones construyen y en los que muchos centroamericanos y mexicanos viven resulta cada vez más difícil, pues a la gran muralla que el gobierno estadunidense levantó para impedir un peligro por sus estrategas previsto, se añaden las matanzas y desapariciones colectivas de braceros mexicanos y centroamericanos que no alcanzan a llegar con vida a la frontera.
 
Muchos de estos y otros males afectan al conjunto de la nación. Corresponden a algo más que un modelo de desarrollo: son resultado de la política neoliberal y globalizadora de las corporaciones y complejos que dominan el mundo, encabezados por Washington y Wall Street, hechos innegables y ampliamente comprobados, que están haciendo víctimas crecientes hasta en su propio país.
 
Reconocer la inaceptable realidad en que vivimos, y cobrar conciencia de lo que signfica para nosotros y para nuestros descendientes el futuro que les preparan, es tan necesario como formular un programa mínimo de defensa de los derechos de los trabajadores, de los pueblos, y de los ciudadanos que, uniéndose en torno a la lucha por recuperar y consolidar la soberanía nacional, fortalezca al estado de derecho e impida la criminalizacion de los trabajadores, de los ciudadanos y de los pueblos que defienden sus legítimos derechos y su libertad.
 
Una nueva lucha por la independencia, una nueva lucha por la democracia real de un pueblo en verdad soberano, tiene que articular a los trabajadores industriales, agrícolas y de servicios, a los hombres, mujeres, niños y niñas, a los asalariados y no asalariados, regulados y desregulados, precarios, excluidos, desplazados. Tiene que articularlos a todos ellos y proponerse practicar la comunicación, la información, el diálogo y la acción concertada en una organización que junte las redes de los colectivos presenciales y a distancia, y que abarque al conjunto de la nación, vinculando a sus habitantes con los de América Latina y con los del mundo para la lucha por la vida y la libertad. Esa gran organización tendrá que cultivar una vigorosa moral de lucha y de solidaridad, y una voluntad colectiva a la que caracterice la lucidez y la firmeza para defender y decidir el futuro del México y del mundo que queremos, y que podemos hacer… ¡que haremos! ¡y que sin duda ustedes harán!

15 septiembre 2012

Números que hablan.

Mi madre, cubana de 72 años de edad, padece de una obstrucción en las arterias coronarias, asociada a una diabetes con dependencia de la insulina y malos hábitos alimentarios durante parte de su vida, actualmente convalece de una cirugía revascularizadora a corazón abierto.
Previamente le fueron indicados varios tratamientos con medicamentos y coronariografías en las cuales se colocó cinco endoprótesis vasculares (stent coronarios) conocidas popularmente como muelles.
En varios años no sufrió malestares, pero hace unos días presentó un dolor agudo localizado en el pecho (angina). De inmediato la hospitalizaron para controlar la diagnosis y hacer una nueva exploración, se perseguía visualizar el estado actual de las arterias de su corazón. Tras este proceder, el equipo médico determinó practicarle una cirugía mayor porque su padecimiento le obstruyó uno de los troncos principales que irrigan el corazón.
En la preparación para la cirugía la internaron durante unos 20 días, se le midieron sus parámetros vitales con electrocardiogramas, rayos X de tórax, análisis clínicos, microbiológicos y bioquímicos, ecocardiogramas, ultrasonografía con técnica doopler para visualizar flujo sanguíneo de arterias del cuello y los miembros inferiores y superiores, además de ultrasonido abdominal y atención en consultas especializadas de angiología, estomatología y anestesiología.
La técnica consiste en reparar el flujo arterial de los vasos cardiacos a partir de la creación de puentes vasculares restableciendo el flujo circulatorio en el órgano vital. Se toman tejidos vasculares de sus extremidades inferiores o superiores. Una vez operada requiere de cuidados intensivos por tiempo indeterminado y otra estancia postoperatoria con internamiento de aproximadamente 20 días.
Lo curioso es que mi madre no es la única, la sala del piso 16B del Hospital Hermanos Ameijeiras, en La Habana beneficia a 22 pacientes en situaciones similares y una docena de ellos están siendo valorados para cirugías, pero si multiplicamos que cada en cada jornada laboral se intervienen quirúrgicamente de dos a tres enfermos, la cifra redondea los 80 casos al mes, siendo centenares los operados en el año. Asombra aún más, porque el proceder se realiza en diferentes hospitales del país.
Si la multiplicación la hacemos a lápiz, debemos agregar que cada caso recibe una hospitalización de aproximadamente un mes, con alimentación para el paciente y el acompañante, avituallamiento de ropa de cama y pijamas, televisión, servicio de enfermería, electricidad, agua y limpieza por 24 horas. Entonces, la cifra no cabe en una línea.
Cabe destacar que a los pacientes no se le pregunta filiación política, estatus social, procedencia, raza, religión o vínculo laboral. En ocasiones se solicita una simbólica donación voluntaria de sangre aunque durante la intervención suelen aplicarse un promedio de seis bolsas de 500 mililitros de glóbulos rojos, con plasma, plaquetas y otros hemoderivados.
Es imposible decir el costo de tal cirugía en términos financieros porque el paciente siente cariño de sus familiares, sonrisas de los trabajadores, atención esmerada de los médicos y mucha paciencia de los enfermeros.
Mi madre, que ama la música de Pablo Milanes, siente el orgullo de decir: “No vivo en una sociedad perfecta”, por eso, “amo a esta Isla”.
 
Por Nuria Barbosa León. Rebelión.

15 agosto 2012

Carta a una cajera de Mercadona.

Por Pascual Serrano. Periodista.

Estimada trabajadora de la cadena de supermercados Mercadona.

Todos hemos podido ver el vídeo en el que, al encontrarte con que numerosos de los jornaleros del Sindicato Andaluz de Trabajadores intentaban expropiar diversos alimentos básicos de tu supermercado para donarlos a un banco de alimentos, intentaste evitarlo y recibiste el empujón de uno de ellos. Como resultado te sentiste humillada y te quedaste llorando en un rincón. Muchos políticos, analistas y medios de comunicación han salido en tu defensa y se han convertido, sorpresivamente y por primera vez, en defensores los trabajadores, mejor dicho de una trabajadora como tú. Ahora, varios días después, probablemente sigas indignada con los que te empujaron y te sientas arropada y agradecida con estos defensores.

En primer lugar quiero decirte que es comprensible tu reacción instintiva de oposición a quienes intentaban llevarse la comida en el centro donde trabajas, por eso es necesario recurrir a la razón para no limitarnos al instinto. Para empezar hemos de precisar que tu trabajo consiste en cobrar los productos a los clientes, no custodiarlos ni impedir su sustracción ni apropiación sin pago. Cuando intentaste evitarlo no estabas cumpliendo con tu trabajo, tomaste posición en un conflicto que no era el tuyo, porque la discusión por la propiedad de unos litros de aceite, otros de leche y alguna lata, entre el dueño de la cadena de supermercados y unos activistas que querían repartirlo entre familias sin recursos para comer, era un asunto ajeno a las condiciones laborales de tu contrato.

Estimada trabajadora, no sé si has oído hablar de las clases sociales o de la lucha de clases. Básicamente consiste en reconocer que en una sociedad hay ricos y pobres, y que se encuentran en conflicto porque a más riqueza para los ricos, más pobreza para los pobres. Algo mucho más indignante si son estos pobres los que, con su trabajo, logran que los ricos amasen su fortuna. Con tu gesto del otro día tu tomaste una posición en esa lucha, en ese conflicto. Cuando tuviste que decidir entre los pobres que deben recurrir a la caridad del banco de alimentos donde irían destinados los productos sustraídos del supermercado donde trabajas y el patrimonio de la familia Roig, propietaria de la cadena, con un beneficio en el año 2011 de a 474 millones de euros, tú, libremente, te pusiste al lado de los segundos. No te quiero culpar por ello, insisto en que pudo ser una reacción instintiva que te hizo olvidar que esos productos que pasan durante cuarenta horas por tus manos no son tuyos, son de una familia millonaria, tu solo trabajas cobrando a los clientes. Te equivocaste a la hora de defender los intereses de una clase social, defendiste los del rico a pesar de que tú eres una trabajadora y tus intereses son opuestos a los de él: para que él sea rico tu debes cobrar menos, si tu cobrases más el sería menos rico. Tus intereses, aunque algunos insistan en lo contrario, no son los mismos que los del dueño de Mercadona. No eres la única que confunde los intereses de su clase con los de los ricos, basta observar cuántos trabajadores han votado al Partido Popular para que apruebe una amnistía fiscal a los ricos que defraudan a Hacienda o destine dinero público a bancos dirigidos por directivos que ganan cientos de miles de euros y, al mismo tiempo les obligue a esos trabajadores a que paguen más IVA por el material escolar de sus hijos o los despida como empleados públicos si son interinos.

En cuanto a los que te han defendido y te han presentado como víctima de unos ladrones de supermercado que no respetan la ley, quiero que sepas que solo lo han hecho para utilizarte contra los de tu propia clase social, nunca esos políticos y periodistas de Intereconomía o de la COPE se hubieran preocupado por ti si te hubieras quedado sin trabajo, nunca se han interesado porque una cajera cobre un sueldo digno. Es más, a esos que les molestó tanto el empujón que sufriste, nunca dijeron nada cuando a los trabajadores que pedían que no les despidieran con la nueva reforma laboral, que sus hijos tuvieran calefacción en el colegio o que las medicinas siguieran siendo gratuitas para nuestros pensionistas los policías les abrían la cabeza con una porra.

Querida trabajadora, el otro día lloraste desconsolada después del empujón, sin duda te sentiste sola. Te sentiste sola porque estuviste defendiendo las propiedades de un millonario que gana 474 millones al año, y mientras tanto ese millonario bien podría estar disfrutando de sus vacaciones de agosto en un lujoso hotel o en un yate mientras tu defendías su dinero. En cambio, los sindicalistas que tomaban la comida de tu supermercado nunca están solos porque saben cuál es su clase social, saben de qué lado están, se ayudan, y por eso fueron a por comida a tu supermercado que, por cierto, no es tuyo. En tu mano está no volverte a sentir sola, no volver a llorar por nada parecido. Esas personas que te empujaron cuando te pusiste del lado del empresario son las mismas que volverán a por comida para ti si mañana eres tú la que no tienes para comer. Serán ellos los que te ayuden y no los periodistas de Intereconomía. Solo necesitas reconocer a los tuyos, son todas esas personas que luchan para que nadie pase hambre mientras otros se hacen millonarios. Si los vuelves a ver en el supermercado donde trabajas, recuerda que no son tus enemigos, que la comida del supermercado no es tuya, que quizás mañana tú no tengas trabajo y la necesites, que ellos las estarán cogiendo para ti y que el dueño de Mercadona gana 474 millones al año.

11 agosto 2012

Un símbolo de dignidad.

Alberto Garzón.
Diputado de IU.

El martes un grupo de trabajadores del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) entró de forma organizada en dos grandes superficies y se llevó sin pagar un importante número de productos de primera necesidad, con objeto de repartirlos entre los más necesitados. Como consecuencia, el ministerio del Interior ha ordenado ya la detención de los responsables. Varios días después podemos confirmar, a mi juicio, que la acción del SAT ha sido un completo éxito.

Comencemos por el contexto social. Según UNICEF en España un 17’1% de los niños están bajo el umbral de la pobreza, mientras que Acción contra el Hambre denuncia que un 25% están desnutridos. Al mismo tiempo 2 millones de españoles se beneficiarán de las ayudas que la Comisión Europea ha enviado este año –con un total de 67 millones de kilos de comida- para combatir el hambre en nuestro país. A nadie se le escapa que las organizaciones solidarias han visto dispararse sus necesidades para poder atender con eficacia a una población crecientemente empobrecida.

A pesar de lo apuntado arriba es obvio también que en nuestro país no falta comida, ni tierras fértiles ni medios técnicos con los que paliar el hambre. Lo que sí falta es voluntad política que se atreva a enfrentar las desigualdades de riqueza y renta. Y lo que sobre todo falta es que se cumpla la constitución española y su artículo 128.1, el cual declara que “toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. Y la acción del SAT ha logrado precisamente poner esto de relieve, marcarlo en la agenda, y lo ha hecho siguiendo la máxima libertaria de Emna Goldman, que instigaba a los trabajadores con la siguiente proclama: “pedid trabajo, si no os lo dan, pedid pan, y si no os dan ni pan ni trabajo, coged el pan“.
Pero la acción del SAT ha ido más allá de lo concreto, es decir, del reparto de comida, y ha penetrado con fuerza en el mundo ideológico. Decía Guy Debord que vivimos en la sociedad del espectáculo y nos recordaba, citando a Feuerbach, que en nuestro tiempo “se prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser”. No hay duda sobre ello: en la sociedad del espectáculo la imagen importa más que la sustancia y los símbolos se convierten en el arma más valiosa para las causas políticas y las causas empresariales. Y la acción del SAT no es una medida contra la crisis –porque su generalización no resuelve los problemas de raíz- sino una acción simbólica con un claro contenido político. Es sustancialmente distinto.

Efectivamente nadie, y los compañeros del SAT menos, tenían como intención que aquella acción del martes se convirtiera en un elemento clave del programa electoral. Lo del SAT ha sido una brillante táctica comunicativa para poner sobre la agenda política un grave problema social. Hablamos de un pensado golpe contra la ideología dominante, es decir, contra la concepción del mundo que tiene la gente acerca de cómo debe organizarse una sociedad. Esta acción ha servido para remover los cimientos ideológicos de la mayoría de la gente. Por supuesto que no ha convencido a muchos, quizá la mayoría, pero ha golpeado por primera vez y con contundencia su sistema de ideas y el cual estaba hasta ahora muy asentado y consolidado. Ha mermado sus defensas.

No olvidemos que vivimos una crisis ideológica que se manifiesta en el cambio de cómo la gente concibe e interpreta su realidad más cercana. La concepción del mundo que había sido dominante hasta ahora se resquebraja y todo está en duda. Se cuestiona que los políticos y economistas sepan qué hacer, que las instituciones políticas sean útiles para resolver los problemas, que las entidades financieras sean fundamentales, que haya democracia, que las empresas privadas sean superiores a las públicas, que la policía defienda al pueblo, y también –y es lo que aquí nos ocupa- que la propiedad privada sea sagrada y esté por encima de otros derechos como el de la vivienda o la alimentación.

Algunos denunciarán que la acción del SAT es ilegal. Efectivamente, lo es. Pero la cuestión no reside en saber en qué lado de la frontera jurídica cae, sino en si es una acción legítima y digna o si por el contrario no lo es. Y cuando sabemos que las necesidades humanas básicas pueden satisfacerse técnicamente pero el único obstáculo para conseguirlo es el propio marco institucional, diseñado en beneficio y garantía de la gran empresa y las grandes fortunas, es cuando acciones como las del SAT recobran toda su naturaleza revolucionaria y de justicia social. En ese punto la ilegalidad es legítima y contribuye a preparar el terreno para un cambio institucional que primero y ante todo ha de construirse en el plano ideológico.

08 agosto 2012

El SAT ocupa "La Turquilla" y se queda.

Alrededor de 1.000 sindicalistas han ocupado el pasado 24 de julio la Finca "Las Turquillas" donde se ubica la Yeguada Militar del Ejército. La finca, dependiente del Ministerio de Defensa, tiene 1.200 hectáreas, la inmensa mayoría en baldío, dado que el Ejército sólo utiliza 20 hectáreas para la Yeguada.


Tras recorrer el kilómetro que separa la carretera de la Finca se penetró en Zona Militar -advertida por grandes cartelones- y se alcanzó el recinto militar donde una comisión del SAT se entrevistó con los mandos militares. Dentro del recinto militar esperaba una compañía de antidisturbios de la Guardia Civil y tropas militares por lo que en asamblea se decidió no forzar la entrada al recinto y permanecer en la zona militar de la finca, iniciando los trabajos de infraestructura y logística para permanecer en la misma.


Por la tarde ya se habilitó una zona para que más de 100 compañeros y compañeras se quedarán a pasar la primera noche en "La Turquilla" ocupada.

El Portavoz Nacional del SAT, Diego Cañamero, ha señalado que el objetivo de la ocupación es "que la tierra pase a manos de los trabajadores" y que la finca, dedicada a la cría de caballos, pase a ser utilizada por cooperativas de trabajadores y trabajadoras.


"No queremos la propiedad de la tierra, queremos su uso", enfatiza Cañamero, "que la tierra sirva para dar trabajo y crear riqueza, y no para recibir subvenciones de Europa".

El dirigente sindical ha destacado que la comarca sevillana donde se ubica la finca sufre "un 40% de paro" y, ante esa situación, "no puede ser que tierras públicas o privadas puedan estar ajenas a la realidad de un pueblo que ya no sabe qué hacer con el paro". Queremos demostrar que, en manos de cooperativas, la finca tendrá otro uso, pensando en la creación de trabajo y en sacar productividad a la tierra y no sólo en subvenciones de la UE", ha explicado Diego Cañamero.



Sobre el trato con los militares que trabajan en el centro de reproducción equina de la finca ocupada, Diego Cañamero ha dicho que el trato ha sido cortés y que "no tenemos nada en contra de ellos".

Ante la vigilancia de las fuerzas de seguridad que ha acompañado la ocupación, que se ha desarrollado sin incidentes, el dirigente sindical ha declarado que "hemos venido a quedarnos, no es una ocupación simbólica. Somos conscientes, creemos en lo que hacemos y lo hacemos pacíficamente", ha declarado Cañamero, que ha asegurado que "si nos expulsan, volveremos y lo haremos hasta que el gobierno ceda esas tierras a los trabajadores".

04 agosto 2012

Españoles, suecos y mexicanos van a Cuba a financiar a la disidencia.

El secretario general de las juventudes democratacristianas de Suecia, Jens Aron Modig y el dirigente de las Nuevas Generaciones del PP, Angel Carromero, revelan que fueron enviados a Cuba a organizar grupos opositores.

La participación de extranjeros en la política cubana parece mostrar que la derecha mundial está perdiendo la paciencia con los cubanos que no se deciden a iniciar su “primavera árabe”. Líderes políticos suecos, españoles y activistas mexicanos están siendo enviados para promover un levantamiento contra el gobierno.

El secretario general de las juventudes democratacristianas de Suecia, Jens Aron Modig y el dirigente de las Nuevas Generaciones del Partido Popular de España, Angel Carromero, revelaron que fueron enviados a Cuba a organizar y financiar grupos opositores. El sueco aseguró a la prensa extranjera que no sabía que era ilegal hacer tal cosa pero confesó que en el único país del mundo donde lo hacen es en Cuba.

El envió de dinero e instrucciones de Suecia a la oposición cubana no es nuevo. El disidente Manuel Cuesta Muroa dijo a Público que, antes de Modig, vino varias veces a Cuba con la misma tarea la sueca Annita Ardin, la misma que ahora acusa de violación a Julián Assange, el director de Wikileaks. Según el opositor cubano, entraron en conflicto porque ella quería que sus instrucciones se cumplieran al pie de la letra.

Los dos europeos participantes en el accidente dijeron que fueron enviados juntos en una operación coordinada por las direcciones de sus respectivos partidos, que su misión fue entregar a Oswaldo Payá 4.000 euros, acompañarlo en un viaje por la isla para promover la disidencia y reunirse con su hija para asesorarla en la formación de organizaciones políticas juveniles opositoras al gobierno cubanos.

Carromero conducía el automóvil en el que murió el líder opositor cubano Oswaldo Payá y su compañero Harold Cepero. Tanto el español como el sueco confirmaron que se trató de un accidente, descartando todas las especulaciones de los blogueros disidentes sobre un asesinato premeditado de las autoridades cubanas.

Oficiosamente, un funcionario cubano dijo a Público que “Cuba no aplica la pena de muerte extrajudicial; pero incluso es una tontería pensar que vamos a esperar a que Payá esté con dos extranjeros para matarlo y además dejar a los extranjeros vivos para que declaren lo ocurrido. Seríamos tontos además de inmorales”.

Contratados por el exilio en Miami


La participación extranjera no parece ser un hecho aislado. La TV cubana presentó esta semana las declaraciones de varios jóvenes mexicanos enviados a Cuba para promover protestas durante la visita del Papa Benedicto XVI. Traían celulares para los grupos disidentes que se tomaron varias iglesias y octavillas anticastristas para tirar por la madrugada en las principales arterias de La Habana. Los chicos fueron contratados por organizaciones del exilio de Miami que les pagaron todos los gastos y les dieron 1.000 dólares (unos 812 euros) a cada uno. Tras su captura e interrogatorio las autoridades cubanas optaron por deportarlos. Algo similar a lo ocurrido con el sueco Modig que ya se encuentra en su país de vuelta.

El destino del español Angel Carromero será diferente porque es el responsable del accidente de circulación y deberá ser juzgado por los homicidios de los disidentes Oswaldo Payá y Harold Cepero, según establecen las leyes cubanas. De ser encontrado culpable, la condena para este tipo de delito es de 1 a 10 años y se cumple en centros de mínima rigurosidad, por lo general pintando calles o fabricando señales de tránsito.

La paradoja del accionar de la derecha española en Cuba es que consigue los resultados exactamente contrarios a los esperados. El canciller Roberto Robaina pierde su cargo por asesorar más de la cuenta a su homólogo español. Su sustituto, Felipe Pérez Roque, el vicepresidente Carlos Lage y otros altos dirigentes del Partido fueron destituidos gracias a conversaciones grabadas por los servicios de inteligencia de la Madre Patria. Y ahora matan accidentalmente al principal y más influyente líder de la oposición.

Fuente: Público.

30 julio 2012

Unir todas las voces y todas las rebeldías por la paz, la democracia y la soberanía.

Declaración política del XXI Congreso del Partido Comunista Colombiano.

Los 374 delegados y delegadas al XXI Congreso del Partido Comunista Colombiano, reunidos y reunidas en la ciudad de Bogotá durante los días del 18 al 22 de julio de 2012, luego de la más amplia deliberación, con un espíritu de sólida unidad y el más profundo compromiso con las luchas del pueblo por la verdadera independencia, la democracia plena y el socialismo, declaran:

1.- El capitalismo continúa mostrando a escala planetaria sus límites sistémicos y civilizatorios, así como su incapacidad para ofrecer una alternativa digna a la existencia humana. La persistente crisis económica y financiera mundial, se acompaña de la profundización de las tendencias a la crisis alimentaria, energética, socioambiental y cultural. Con miras a garantizar su régimen de dominación y explotación, este sistema continúa desplegando a escala planetaria su acción depredadora y destructora a través de un proyecto político-económico de mercantilización extrema de la naturaleza, de la vida y del trabajo humano. En consideración a ello, el anticapitalismo, el socialismo y el comunismo, no sólo poseen plena vigencia, sino que han devenido en necesidad histórica. La crisis y sus impactos han exacerbado la lucha de clases, llevándola a niveles no vistos en las décadas anteriores. Como resultado de ello, se ha asistido a un auge de la movilización social y popular contra el gran capital y sus políticas. El mundo del trabajo, en sus múltiples expresiones de jóvenes, mujeres, migrantes, desocupados, adultos mayores, indignados, ha salido a las calles a confrontar los ajustes neoliberales.

2.- La crisis económica y financiera mundial no ha sido más intensa y profunda gracias a los desarrollos geográficos desiguales del capitalismo, así como a una nueva potenciación de las dinámicas especulativas del capital financiero. Todo pareciera indicar que en los años siguientes, no sólo persistirá la crisis capitalista, sino que sus efectos se sentirán con agudeza e intensidad en lugares en lo que hasta ahora no se ha manifestado; lo cual augura una extensión y profundización de la lucha de clases a escala planetaria. En el marco de la crisis económica y financiera, el imperialismo colectivo, en cabeza del imperialismo norteamericano, ha acentuado su política de militarización con el propósito de proteger militarmente la inversión trasnacional, garantizar el acceso a recursos estratégicos y pretender doblegar toda forma de resistencia, sea ésta de Estados soberanos o de movimientos sociales y populares. El imperialismo, además de militarista, se ha tornado más intervencionista, en forma directa, o a través de fuerzas mercenarias, según se ha observado en algunos países árabes, o promoviendo “golpes institucionales de Estado”, como lo muestra la experiencia reciente de América Latina. Pese a ello, las luchas y resistencias sociales y populares se constituyen en límite frente a esas pretensiones.

3.- El rasgo principal del proceso socioeconómico y político de Nuestra América se encuentra en el avance de las fuerzas sociales y populares, que han logrado producir cambios políticos, incluidos el acceso al gobierno y la conducción del Estado, cuyos efectos se han expresado, por una parte, en una nueva correlación internacional de fuerzas que ha debilitado el imperialismo estadounidense, propiciado novedosos procesos de integración subregional y reivindicado la soberanía nacional. Por la otra, en importantes transformaciones económicas, políticas, sociales y culturales, algunas de ellas blindadas constitucional y legalmente, con alcances desiguales y diferenciados, que son expresivas de las aspiraciones de las mayorías oprimidas y explotadas. La profundización de los procesos de cambio en Nuestra América hacia una orientación decididamente anticapitalista y por el socialismo dependerá de la capacidad de movilización y organización que pueda desatar el movimiento social y popular, pues estamos en presencia de procesos no exentos de conflictos en el campo popular y de notorias resistencias de la derecha de la Región.

En ese contexto, la política intervencionista y de militarización propiciada por el imperialismo ocupa un lugar central, como lo demuestra la activación de la IV Flota estadounidense, y la instalación de bases militares en varios países de la región. Se requiere la mayor condena a los intentos de desestabilización del proceso bolivariano de Venezuela, asi como de los gobiernos de Bolivia, Ecuador, Nicaragua. Hay que contrarrestar las pretensiones de la derecha de revertir procesos como en Paraguay.
En los años que vienen, debe esperarse una intensificación de la lucha de clases en Nuestra América producto de la previsible desaceleración del crecimiento económico y de su impacto sobre la situación socioeconómica de la mayoría de la población, de los conflictos socioterritoriales asociados con la explotación minero-energética y la producción de agrocombustibles, de la persistencia en las políticas de mercantilización neoliberal, de las orientaciones de las políticas de desarrollo, y de la lucha por la persistencia y la profundización de los procesos nacional-populares. En ese contexto, el ejemplo de Cuba, por darle continuidad y mayor consistencia a su proyecto revolucionario mediante el impulso de un proceso reformas económicas y políticas merece todo nuestro acompañamiento y solidaridad internacionalistas.

4.- El momento histórico de nuestro país se caracteriza por la recurrente manifestación de tendencias a la crisis del régimen de dominación y explotación y del proyecto hegemónico, que no logran madurar plenamente, y el surgimiento de nuevas condiciones y posibilidades en el campo popular para producir un cambio político, que no logran proyectarse plenamente dadas sus dinámicas desiguales y diferenciadas, y su aún prevaleciente dispersión. Todo pareciera indicar que durante los años venideros se acentuará la contradicción entre la pretensión de estabilizar el régimen de dominación de clase fruto de los reacomodos y la redefinición de las alianzas en el bloque dominante en el poder, y las posibilidades de producir un cambio político como resultado de la unificación del campo popular en el que se logren juntar todas las rebeldías para emprender las transformaciones económicas políticas, sociales y culturales que requiere el país. El campo de la política se debate entre la consolidación del poder constituido y las posibilidades de un nuevo poder popular y democrático.

Cuatro son los factores que a nuestro juicio, son expresivos de las tendencias a la crisis del régimen de dominación y explotación y del proyecto hegemónico:

En primer lugar, son evidentes los límites de la organización institucionalizada del poder, especialmente de las configuraciones estructurales criminales, mafiosas y corruptas del régimen político, del sistema político, de las reformas a la justicia, del fuero militar y del fraudulento sistema electoral. Pese a los esfuerzos de remozamiento, es creciente el descreimiento social y la pérdida de legitimidad de las instituciones del Estado. En segundo lugar, son notorios los signos de ruptura del consenso entre las facciones que conforman el bloque dominante en el poder, lo cual se expresa en la tendencia a la diferenciación de intereses económicos y políticos y en la forma de representarlos. En tercer lugar, la desaceleración del crecimiento, fruto de los mayores impactos de la crisis capitalista y de la entrada en vigencia de los TLC debilita las condiciones de sostenimiento económico del proyecto de dominación de clase en la etapa actual, especialmente por la probable reducción de los flujos de capitales, la inminente caída de la producción y el empleo, y el consecuente deterioro de la fiscalidad del Estado. En cuarto lugar, se aprecia una creciente movilización social y popular, que trasciende la mera reivindicación, más politizada pero aún dispersa, de confrontación contra las formas asumidas por la estrategia de acumulación capitalista y contra las políticas neoliberales del gobierno de Santos. Las reconfiguraciones en el bloque en el poder y las contradicciones no antagónicas en las que ellas se sustentan, amplían objetivamente las posibilidades del campo popular, pues su accionar puede contribuir a un mayor resquebrajamiento del proyecto hegemónico.

5.- La trayectoria de la acumulación capitalista durante el gobierno de Santos se encuentra marcada por la profundización y extensión del proceso de neoliberalización iniciado hace varias décadas. La continua precarización del trabajo obrero y popular, el desempleo y la informalización, así como su feminización han aumentado la tasa de explotación; las políticas de mercantilización se han ampliado a campos antes insospechados; la creciente financiarización del capital, basada principalmente en el endeudamiento del Estado y de los hogares, le ha impuesto al conjunto de la sociedad una renta parasitaria que favorece exclusivamente los intereses del capital financiero; el aumento espectacular de la inversión extranjera ha conducido a un nuevo ciclo de colonización transnacional de territorios estratégicos, con el fin de explotar en forma intensiva recursos minero-energéticos, hídricos y de biodiversidad, produciendo una depredación socioambiental sin precedentes; la promoción de los agronegocios transnacionales ha continuado afectando la autonomía y la soberanía alimentarias, la destrucción de la economía campesina, y estimulado aún más la concentración de la propiedad sobre la tierra a través de nuevas formas de despojo; la entrada en vigencia de tratados de libre comercio continúa destruyendo la producción y el trabajo nacional y acentuando la dependencia. Todo ello le ha dado continuidad y profundizado la forma predominante de la acumulación: la acumulación por despojo del campesinado y de los habitantes urbanos pobres; encuadrada en un orden del derecho, producto de una agresiva agenda de reformas constitucionales y legales, incluido el aprobado Plan nacional de desarrollo. Se ha anunciado un nuevo paquete de reformas antipopulares, que en lo esencial apuntan a favorecer al capital transnacional y a los grandes grupos económicos.

Esa dinámica de la acumulación capitalista ha traído consigo la emergencia de nuevas y múltiples formas de la conflictividad social y de clase, que sumadas a las históricas, han ampliado el espectro de la lucha de clases en el país y, con ello, extendido las posibilidades de la política y de la acción política. Como resultado de ello, hemos asistido al surgimiento de nuevas expresiones de la movilización y organización social y popular, tales como la Marcha Patriótica, el Congreso de los Pueblos, la Minga Social e Indígena, Comosoc…, múltiples movimientos socioterritoriales localizados, movimientos urbanos como los representados por el movimiento estudiantil unido en la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, o en la luchas contra el régimen neoliberal de seguridad social en salud, entre otros. Todas estas expresiones, se unen a las importantes luchas de las nuevas generaciones de clase obrera, que ha traído consigo la inversión transnacional, a las luchas de los maestros, de los trabajadores de la salud, entre otros. Asimismo, a las trayectorias de lucha de los sectores consecuentes dentro del Polo Democrático Alternativo, especialmente a través de la denuncia y la oposición parlamentaria en el limitado espacio del sistema político, enfrentando la lógica de la democracia gobernable y del fraude electoral estructural.

En medio de condiciones adversas, el movimiento obrero y popular se caracteriza por distintos signos de resistencia, no obstante la desunión y la dispersión que continúan siendo algunos de sus rasgos. Es prioritario avanzar en la unificación del campo obrero y popular a través de la movilización unitaria, el fortalecimiento clasista de la CUT y la organización de los trabajadores que estimule el ascenso de la protesta y la conjunción de las luchas urbanas y rurales. Respaldamos la propuesta de preparación y realización de un Paro cívico nacional que confronte las locomotoras del Plan de desarrollo, la política represiva y el tratamiento de guerra a la protesta social.

6.- El gobierno de Santos ha mantenido en lo esencial la estrategia guerrerista de su antecesor, a pesar de una recurrente retórica acerca de la paz. Su política se condensa en el Plan Espada de Honor, que no es más que la continuación de la estrategia contrainsurgente iniciada con el Plan Colombia, pues sigue considerando la posibilidad de la paz como la victoria militar, conjugándola con un marco jurídico-institucional, el llamado marco jurídico para la paz, que descansa en lo esencial sobre la idea de la rendición y la desmovilización de las fuerzas insurgentes. La dinámica del conflicto social y armado ha demostrado la imposibilidad de una derrota militar del movimiento guerrillero para llevarlo a su entrega y desmovilización. Durante la última década se ha provisto al Estado con todos los instrumentos y recursos económicos posibles, se llevó a la escala máxima la alianza contrainsurgente con grupos narcoparamilitares, se ha dispuesto del apoyo económico y tecnológico del imperialismo estadounidense, y tras repetidos anuncios acerca de la finalización del conflicto e incluso de la prefiguración de escenarios de posconflicto, más allá de los golpes a la alta comandancia y a estructuras intermedias de la organización guerrillera, lo que se continúa observando son flujos y reflujos y una reiterada capacidad adaptativa de las fuerzas comprometidas directamente en la contienda militar, dando cuenta de una tendencia a la prolongación indefinida de la guerra, de no buscarse y acordarse una salida política.

La política guerrerista de Santos resulta insuficiente para los sectores más militaristas y de ultraderecha que, además de desconocer la existencia del conflicto y considerar éste más bien como una amenaza terrorista, abogan por una política de tierra arrasada y de extermino del enemigo, con claros contenidos fascistas. Guerra y economía neoliberal van de la mano en la experiencia colombiana. Si de verdad Santos pretende desmarcarse de la ultraderecha, es hora de que abandone su retórica y manifiesta su voluntad por una salida política, de la misma forma que en diversas manifestaciones y documentos lo han hecho y reclamado las fuerzas guerrilleras.

7.- La contribución a la búsqueda de una solución política para la paz ocupa un lugar central dentro de las urgencias en la etapa actual. El curso del proceso político en nuestro país y las posibilidades del cambio político hacia un nuevo poder se encuentran asociados en gran medida con esa perspectiva. La posibilidad de encauzar el país por el camino de la solución política no es un asunto exclusivo de las fuerzas comprometidas directamente en la confrontación militar. Si bien la expresión de voluntad política de las partes posee el mayor significado por lo que debería traducirse en la exploración y formalización de diálogos tendientes a un proceso de negociación, la verdadera llave de la paz se encuentra en la disposición de lucha del movimiento social y popular. Dicho movimiento tiene la difícil tarea de hacer comprender al conjunto de la sociedad que la paz no es la rendición, ni la victoria, dado el carácter histórico y la naturaleza social del conflicto y, en consecuencia, que cualquier propósito de su superación pasa por la necesidad de concebir y trazar las vías, así como de establecer los mecanismos que permitan llevar a cabo las transformaciones económicas, políticas, sociales y culturales, tendientes a superar las causas que lo originaron y hacen que éste se reproduzca. Para los comunistas la solución política implica entender la paz como justicia social, democratización y desmilitarización de la sociedad, recuperación de la verdad, de la memoria, reparación de las víctimas y por ello debe conducir a la definición de un nuevo contrato social a través de una Asamblea Nacional Constituyente que materialice las conquistas en favor del pueblo.

Los hechos recientes del Cauca, así como de otros teatros de guerra en el país, muestran de manera fehaciente los límites de una prolongación de la guerra contrainsurgente, los costos fiscales que ella compromete y que bien pudieran destinarse a resolver los problemas acuciantes de la población, el fracaso de una presencia estatal que privilegia la creciente militarización de toda la vida social, criminaliza las resistencias y las formas de organización social y popular, y convierte a las fuerzas militares en fuerzas de ocupación. Frente a ello, se aprecia una creciente resistencia de masas, y una movilización social y popular, campesina, indígena, afrodescendiente en aumento, por la desmilitarización y en demanda de una salida política de la guerra. Además de ésta, llamamos a impulsar las múltiples iniciativas que se están desplegando en el campo popular en esa misma dirección, tales como las Constituyentes regionales que impulsa Marcha Patriótica, en continuidad de los acuerdos del Encuentro de comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, celebrado en Barrancabermeja de 2011, o el Congreso de Paz convocado conjuntamente por el Congreso de los Pueblos, Marcha Patriótica y Colombianos y Colombianas por la paz .

Contribuir a juntar todas las voces y todas las rebeldías se constituye en imperativo del accionar popular para derrotar las fuerzas militaristas y de ultraderecha, entronizadas en todos los campos de la vida social, con la complicidad de los medios masivos de comunicación.

8. Del bloque dominante en el poder, considerando los procesos de ruptura del consenso, se desprenden dos proyectos políticos que se disputan la unificación de las clases dominantes con miras a la contienda electoral de 2014, sin que aún esté claro si logran constituirse en mayoritarios o predominantes. Por una parte, se encuentra el proyecto representado por Santos que se ha querido mostrar como un proyecto reformador y modernizante, de una trasnochada tercera vía, comprometido mucho más fondo con los intereses del capital financiero y los grandes grupos económicos, y más comprensivo de las dinámicas de la acumulación transnacional. Este proyecto ve en sus propuestas de política, la posibilidad de recomposición del proyecto de dominación de clase y busca el apoyo del centro político, incluidos sectores de la llamada izquierda democrática, que vienen desarrollando la tesis de detener la amenaza de la ultraderecha que representaría el uribismo. Por otra parte, se encuentra el proyecto político que pretende la unificación de las clases dominantes con base en el ideario militarista y de ultraderecha que representa el uribismo y que busca organizarse en el llamado Puro Centro Democrático, retomando al pie de la letra la política de los gobiernos de Uribe, especialmente de la lucha contra la llamada amenaza terrorista. Este proyecto no se desmarca, ni siquiera en la retórica, de las estructuras criminales, mafiosas y narcoparamilitares que le han servido y le sirven de soporte. Estos dos proyectos políticos de las clases dominantes no son expresivos en todo caso de contradicciones irreconciliables o antagónicas. La estrategia de las clases dominantes seguramente consistirá en polarizar entre las opciones que representan sus proyectos políticos, buscando una salida y reacomodo por las alturas, desconociendo de plano el campo popular y sus posibilidades.

9.- El momento político representa una ocasión importante para el campo popular. Existen condiciones para avanzar hacia un cambio político que posibilite la construcción de un nuevo poder. En ello puede cumplir un papel decisivo la conformación de un Gobierno Democrático de amplia Participación Popular, comprometido con la paz democrática y las soluciones a favor del pueblo. En ese sentido, llamamos a todos los procesos sociales y populares, a los movimientos políticos y sociales, a los partidos de izquierda, a los diferentes procesos regionales a construir mancomunadamente un Frente Amplio de Convergencias y Procesos, con base en acuerdos programáticos que recoja los elementos comunes de las diferentes plataformas políticas e idearios de unidad, sin perjuicio de mantener las propias dinámicas organizativas y políticas, como los enseñan múltiples experiencias de Nuestra América. En lo inmediato ganan consenso puntos esenciales de convergencia como:

• Solución política con diálogo y negociación para la paz
• Lucha contra la voracidad y las rentas parasitarias el capital financiero
• Defensa de la soberanía, la tierra, el territorio, los recursos naturales y una relación no depredadora con la naturaleza
• Garantías y materialización de los derechos de la población (civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales) salud, educación, reforma agraria, vivienda
• Democratización del Estado, del régimen político y del sistema político
• Integración de Nuestra América.

10.- Los comunistas reafirmamos el compromiso con la unidad del campo popular con fundamento en definiciones y acuerdos programáticos. El accionar en ese sentido se encuentra orientado por el respeto, el reconocimiento mutuo, la fraternidad y la cooperación; por no ver en la izquierda enemigos ni inventarlos; por privilegiar lo que une y no considerar las diferencias como irreconciliables, sin desconocerlas; por cumplir y llevar a la práctica los acuerdos. Los entendimientos de la política y de la acción política, expresados en los procesos del movimiento real, indican que al tiempo que se está asistiendo a los inicios de un prometedor despliegue de la potencia del poder constituyente y a la producción de nuevas formas de poder popular, la confrontación con el poder constituido, en los limitados espacios institucionales, incluidos los existentes en el sistema político, posee la mayor relevancia. En tal sentido se concretará una política frente a las elecciones de 2014. Como integrantes del Polo Democrático Alternativo contribuirán a su fortalecimiento como proyecto unitario, a su 3er. Congreso nacional y a la coordinación con los diversos procesos de unidad en desarrollo. Como militantes de la unidad del pueblo trabajaremos por el acercamiento, la convergencia programática, la solidaridad y la construcción de nuevas formas de confianza política entre los procesos en desarrollo. Apoyaremos la creación colectiva del proyecto político de unificación de las clases subalternas y del campo popular. La difícil tarea de la unidad consiste justamente en poder juntar las rebeldías y unir las voces que en los diversos ámbitos de la acción política, la movilización, la organización y la lucha de masas se vienen expresando en nuestro país y deben tener ahora la prioridad. En las condiciones actuales, la unidad ha devenido en imperativo histórico y a este compromiso convocamos a concurrir con voluntad y apertura.

11.- El Congreso hace un llamado a los (as) trabajadores (as) y al pueblo colombiano a reforzar las filas del Partido Comunista, apoyar su política de unidad y coadyuvar a la construcción del nuevo país con paz, libertades, democracia, soberanía y solidaridad latinoamerica e internacionalista.


Fuente: http://www.pacocol.org/index.php/noticias/492-declaracion-politica-21-congreso-del-partido-comunista-colombiano

23 julio 2012

Santa Bárbara Bendita

Por Sabino Cuadra Lasarte
Diputado Amaiur

“¡Sois el orgullo / de la clase obrera!”, se coreaba en el recibimiento que decenas de miles de personas dieron en Madrid a los cientos de marchistas que, desdeAsturias, León, Teruel…, llegaron hasta allí con sus inagotables reservas del mineral más preciado de la naturaleza humana: la dignidad. Era el Madrid del “¡no pasarán!” el que les recibía; el de las luchas antifranquistas de los 60/70; el de las marchas anti-OTAN de los 80; el de las movidas sociales y centros ocupados; el del 15-M y sus asambleas barriales. El Madrid rebelde, feminista, rojo, republicano, ecologista, libertario,.. Lo mejor de cada casa.
Los diputados y diputadas de Amaiur que participamos en aquel último tramo de la marcha, teníamos recuerdos propios que hilvanar a esta lucha. En nuestra memoria estaban las minas que desde Bilbao a la muga con Santander, dieron origen, en buena medida, al movimiento obrero vasco. El recuerdo de Dolores Ibarruri, mujer y vasca universal que, tras el triunfo del Frente Popular en el 36 y salir elegida diputada por Asturias, tuvo el honor de abrir con sus propias manos las celdas de lacárcel de Oviedo y liberar a todos los que, desde la revolución del 34, permanecían allí encerrados.
Nuestros recuerdos tenían que ver también con la huelga general en Nafarroa, en los 80, en contra del cierre de la mina de Potasas y las marchas nocturnas con las que cientos de mineros recorrieron la geografía navarra calentando aquella gran movilización. Y también con las más cercanas luchas de la margen izquierda vizcaínaen las que, al igual que ahora en los pueblos y montes asturianos, los obreros de Euskalduna, Altos Hornos…, escribieron con su firme resistencia, sus tiragomas, txupines y mangueras las más hermosas páginas de la historia obrera vasca de las últimas décadas. Por todo ello, nada de la actual lucha minera nos era extraño ni ajeno.
Ese martes 10 de julio, cuando el “Santa Bárbara bendita…” final despidió con sus camisas rotas y rojas aquella larga marcha de consignas y banderas, las caras de los mineros marchistas expresaban con sus cansancios, alegrías y llantos todos los colores del arco iris de la dignidad humana. La solidaridad mostrada por las varias decenas de miles de madrileños y madrileñas que les habían acompañado durante cuatro horas les había llegado al corazón y había quedado grabada para siempre en su ADN.
El día siguiente, miércoles, tras escuchar en el Congreso de boca de Rajoy el nuevo paquete de agresiones sociales con las que su Gobierno, a mayor gloria de la CEOE, la Banca y el FMI, pretende hacer frente a su crisis, varios de nosotros salimos también de allí para participar en la manifestación que terminó ante el Ministerio de Industria. La denuncia que después haríamos al PP en el propio Congreso debía ir acompañada de algo más que palabras.
En la nueva marcha, cientos y cientos de banderas de Asturias, Aragón, Andalucía, Castilla, León, rojas, republicanas.., vestían el paso de decenas de miles de personas venidas en autobús desde todas las regiones mineras. Ninguna bandera de España -¡ninguna!- por ningún lado. Se evidenciaba así que cuando la gente pelea y quiere afirmar su identidad no encuentra en la enseña de los Borbones nada que le pueda servir. Sus símbolos son otros. La bandera española solo era visible en las furgonas y uniformes policiales.
Al final, como en tantos finales, la policía realizó una brutal carga totalmente injustificada y amañada a fin de, aprovechando cualquier motivo, desatar una razzia de golpes, pelotazos y detenciones con un doble objetivo: reprimir la solidaridad madrileña y la propia rebelión minera (van más de 200 detenciones que aún no se sabe en qué pueden terminar) y, por otro lado, tratar de relacionar la contestación social con la violencia a fin de criminalizar esta disidencia y justificar los nuevos recortes represivos anunciados por el Gobierno con su reforma del Código Penal.
Se quiere acabar, más que con la minería, con todos esos pueblos y regiones que han protagonizado cientos de luchas sociales durante más de un siglo. El Gobierno del PP trata así de vengarse de ese pasado, romperles el presente y robarles el futuro. Por ello, el apoyo a la lucha minera trasciende la tan importante y necesaria solidaridad para adentrarse por senderos que conducen a una sociedad asentada sobre pilares de justicia social, libertad y solidaridad entre todas las personas y todos los pueblos.
El discurso de Rajoy y las medidas de su gobierno son el mayor y más reaccionario paquete de agresiones sociales hasta ahora conocido: subida del IVA, reducción prestaciones por desempleo, supresión paga a funcionarios,… Ninguna medida, por el contrario, contra las grandes rentas y capitales que seguirán disfrutando de un IRPF favorable, de un benevolente Impuesto de Sociedades, de unas guaridas-SICAV para resguardar sus millones, de una amnistía fiscal insultante, de un difunto Impuesto sobre el Patrimonio,….
El salario medio de un consejero ejecutivo de las multinacionales españolas que componen el IBEX-35 ha aumentado un 9% durante 2011, llegando a ser de 2,4 millones de euros anuales (son datos declarados; los reales, bastante mayores, se ocultan en distintos paraísos fiscales). Cáritas, por su parte, ha denunciado que la distancia entre el 20% de la población más rica y el 20% más pobre crece sin cesar. Crecen los ricos en su riqueza y los pobres en su pobreza. El PP dice que esto es necesario para crear empleo en el futuro pero, si por cada mentira que cuenta Rajoy se le castigara con un segundo de cárcel, nadie le libraría de varias cadenasperpetuas.
La solidaridad con las luchas mineras, las de los montes y las calles, los encierros y las marchas, es hoy esencial. Desde Euskal Herria, nuestra exigencia de libertad y de un marco plenamente soberano política, económica y socialmente, no diluye en modo alguno nuestro empeño por trabajar codo con codo con todas aquellas personas, organizaciones y pueblos que plantan cara hoy a la barbarie neoliberal y luchan por construir una nueva sociedad. ¡Que Santa Bárbara, patrona de los mineros,y también de los rayos y los truenos, nos ayude a descargar sobre el Gobierno la más impetuosa tormenta social!