28 abril 2013

El banco público de tierras de Andalucía tendrá 10.000 hectáreas y generará 10.000 empleos.

  • Esa es la intención de IU, socio de Gobierno del PSOE en la Junta de Andalucía y promotor del proyecto.
  • Desde la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente dicen que los trabajos técnicos están "bastante avanzados"
  • Los promotores se miran en el espejo de los kibuts israelíes, la corriente cooperativista de Marinaleda y la ocupación de la finca de Somontes, en Palma del Río.
  • Quieren que esté operativo antes de 2016.
 
 
 
Crear un banco público de tierras para entregar terrenos públicos sin aprovechamiento a parados. Es uno de los anhelos de Izquierda Unida, multitud de jornaleros andaluces y parece que también de sindicatos como COAG y CCOO, que protagonizaron en marzo la ocupación simbólica de una finca malagueña en Campillos.
 
El proyecto es de IULV-CA, socio de Gobierno del PSOE en el Gobierno autonómico, lo cual hace que tenga que prestarse una especial atención para un deseo que hace años podía parecer una utopía. Pero la situación ha cambiado y el desempleo de miles de hogares puede ahora hacer viable esta opción de habitar una finca donde se vive trabajando y rindiendo la tierra.
 
Desde IU, su responsable de Agricultura en el Parlamento andaluz, Lola Quintana, tiene claro que el banco público de tierras debe estar a pleno rendimiento antes de que finalice esta legislatura, es decir, en el primer trimestre de 2016. Es más, la coalición de izquierdas quiere que toda la normativa referente al asunto se apruebe en este período de sesiones, es decir, antes de julio de este mismo año.
 
En total, serán cerca de 10.000 hectáreas repartidas por las ocho provincias las que formarán parte de este peculiar banco. Según los cálculos de Quintana, cada hectárea debe generar un empleo, es decir, un total de 10.000 puestos de trabajo para personas sin actividad laboral alguna. Teniendo en cuenta las últimas cifras de paro en la región: 1.126.452 parados, se traduce en que este banco público de tierras serviría para absorber el 0,88 por ciento de estos demandantes de empleo.
 
Pero, ¿cómo se podría acceder a ocupar estas tierras? Según el modelo previsto por IU, la idea es que se puedan adjudicar a cooperativas que se creen con el tutelaje de la Junta de Andalucía. No obstante, también son posibles otras fórmulas con la colaboración de los ayuntamientos. Así, los consistorios que tengan en su término municipal alguna finca perteneciente al banco público de tierras también tomarían parte en la adjudicación de los beneficiarios.
 
Marinaleda y Somontes
 
El plan que perfila IU trataría de coger lo mejor del movimiento cooperativista de la localidad de Marinaleda (Sevilla), cuyo alcalde es el mediático Juan Manuel Sánchez Gordillo, y lo mejor de la experiencia en la finca ocupada de Somontes, en Palma del Río (Córdoba).
 
Según Quintana, "se deben aprovechar las experiencias positivas puestas en marcha hasta ahora" y entienden que esas dos lo son. Somontes lleva ocupada más de un año y sus 400 hectáreas dan cobijo y alimento a una veintena de personas que antes de la ocupación estaban paradas. Eso sí, de salir adelante en la Cámara autonómica la propuesta del banco público de tierras, no habría que hablar de ocupación ya que todo quedaría amparado bajo la ley.
 
Por más que llame la atención un banco público de tierras, no hay que creerse que es una idea nacida en la región andaluza. Ya existen los kibutz israelíes y Lola Quintana dice que "reflejan una idea parecida a lo que se pretende impulsar en Andalucía". Estos kibutz son comunas agrícolas y se rigen por postulados como la propiedad colectiva, salarios igualitarios, rotación de los puestos y decisiones democráticas.
 
La apuesta de IULV-CA por el banco de tierras es muy fuerte. Desde la formación ya tienen pensado proponer a los compañeros de partido en el resto de regiones de España que intenten implementar estas medidas en sus comunidades. Y es que según Lola Quintana, desde IU creen "que en estos momentos cualquier patrimonio público debe ponerse a la disposición de la creación de empleo".
 
Es un compromiso de Gobierno
 
Ante la pregunta a IU de ¿Saben si tendrán un apoyo total del PSOE? La respuesta de Quintana es clara: "Es un compromiso del Gobierno".
 
Así, el consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Luis Planas, (PSOE) detalló recientemente que los "trabajos técnicos" para crear el banco público de tierras estaban "bastante avanzados". Esto quiere decir que el socio de IU en el Gobierno, el PSOE, también estaría decidido a seguir hacia delante con esta iniciativa.
 
Planas ve que "puede ser una idea interesante" para "desarrollar, incrementar si ello es posible, el empleo".
 
No obstante, consciente de que esta medida sólo reduciría el paro registrado en un 0,88 por ciento, ha añadido que el empleo se incrementaría “de una forma limitada, porque estamos hablando de pequeñas cifras, pero de una forma significativa, como un gesto de cara a la situación realmente difícil que se está viviendo ahora en muchas localidades de Andalucía”.
 
Eso sí, el consejero ha matizado en alguna intervención que “en ocasiones, las informaciones” dadas sobre este tema "no se ajustan exactamente a la realidad", de manera que “las fincas a las que se hace referencia, no son fincas que no estén explotadas”, aunque “pertenecen aún a la Administración pública porque no han sido enajenadas”.
 
Parece que IU se ha ganado el favor del PSOE para hacer realidad una iniciativa que a buen seguro dará que hablar próximamente.
 
Fuente: El Diario.

21 abril 2013

Juan Pinilla, cuando el flamenco se tiñe de rojo.

"Las voces que no callaron, flamenco y revolución" es una obra valiente, hermosa y necesaria, donde la poesía y el flamenco se funden de manera natural y fluida.
 
Juan Pinilla (Huétor Tájar, Granada, 1983) es periodista y cantaor de flamenco, o cantaor de flamenco y periodista, que para el caso que nos ocupa, tanto monta. Y además de esto, Juan Pinilla es militante del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), del Partido Comunista de España (PCE) y  de Izquierda Unida. Y desde su triple condición de hombre de letras, hombre de música, y militante político y sindical, el cantaor de Granada publicó hace unos meses un trabajo tan necesario como el agua de mayo: Las voces que no callaron, flamenco y revolución.
 
Se trata de un precioso disco-libro publicado por la Sociedad Cooperativa Andaluza Atrapasueños Editorial, que hace unos días puso en la calle la segunda edición, de lo cual se deduce que el público lo ha acogido como un trabajo de esta índole merece, con todo el cariño y el respeto del mundo. Y es que en los tiempos que corren, que una obra de estas características conozca una segunda edición es todo un éxito, y no me estoy refiriendo precisamente al aspecto comercial —que también, por supuesto—, sino al artístico que, al fin y al cabo, es el que a nosotros nos debe importar.
 
Como he dicho más arriba, Las voces que no callaron, flamenco y revolución es un disco-libro, con formato de cd. En la parte literaria, el periodista Juan Pinilla lleva a cabo un pormenorizado estudio sobre el flamenco “de izquierdas”, y trata de derribar la idea que aún hoy muchos sostienen de que el flamenco es un arte conservador, apegado a los señoritos y acostumbrado a moverse por donde se mueve el dinero. Y para demostrar su tesis, Pinilla nos recuerda que a lo largo de la historia del flamenco ha habido un gran número de cantaores y cantaoras, de guitarristas, de bailaores y bailaoras que nunca ocultaron su militancia, como el Chato de las Ventas, fusilado por los fascistas en Badajoz, durante la Guerra Civil; de Miguel de Molina, apaleado y humillado por un grupo de falangistas y exiliado en Sudamérica por su condición de homosexual y republicano; de Juan Valderrama, que combatió en una columna anarquista durante la guerra, o de Pastora Pavón, la Niña de los Peines, la cantaora republicana por excelencia, que popularizó aquellos versos que decían “Que bonita está Triana / cuando le ponen al puente / banderas republicanas”; también tienen su rinconcito en este libro gente más cercana en el tiempo, como Manuel Gerena, Salvador Távora, El Piki, El Cabrero o Paco Moyano, todos ellos destacados cantaores antifascistas, durante la Transición y como en el caso de José Domínguez, El Cabrero, con una longeva carrera discográfica y sobre los escenarios de todo el mundo. Las voces que no callaron, flamenco y revolución es, sin duda, un trabajo de investigación ameno, lleno de jugosas anécdotas, que te atrapa y te deja con la sensación de que uno no se ha quedado saciado del todo, y quiere saber más y más sobre el tema.
 
En la parte musical, la más experimental y, en mi opinión, valiosa, de este trabajo, el cantaor de flamenco Juan Pinilla, acompañado por las guitarras de Rafael Rodríguez, de Paco Cortés y de Josele de la Rosa, va transitando a lo largo de cuarenta y tres minutos por diferentes palos, muchos de ellos poco habituales en el flamenco que se hace en la actualidad, en el que con tanto descaro prima lo comercial. De esta manera, Juan Pinilla se atreve con las cartageneras, los tangos, las bulerías, la temporera y debla —un palo tan poco habitual en estos días y que se adaptaba de maravilla a la voz del maestro Enrique Morente—, los fandangos, la petenera, las seguiriyas, el mirabrás y algún cante más, que harán las delicias de todo aquel que se acerque a este disco y a este cantaor, con los oídos bien abiertos, sin prejuicios y sin las ideas preconcebidas que tanto daño hacen al flamenco.
 
Y es que Juan ha dado un doble salto mortal sin red a la hora de hacer este trabajo. Por un lado, atreviéndose a reivindicar a los flamencos de la izquierda, a los contestatarios, a los que transitaron por el tortuoso sendero del compromiso social, a los de las letras reivindicativas y nada complacientes con los poderosos, a los que se atrevieron a protestar y a denunciar. Por otro lado, atreviéndose a encajar en los palos flamencos textos, frases, ideas y poemas de autores tan dispares y tan alejados del flamenco como Nietszche, Ernesto Che Guevara —sublimes las peteneras donde el de Granada canta “Mañana cuando yo muera / no me vengáis a llorar / nunca estaré bajo tierra / soy viento de libertad”—, Edgar Allan Poe, Groucho Marx —probablemente lo más surrealista que se ha visto hasta ahora en el campo del flamenco haya sido adaptar con tanto tino frases célebres del bigotudo de los hermanos Marx al ritmo de los tanguillos de Cádiz—, Gregorio Marañón o Franz Grillparzer. El disco se abre con un estremecedor recitado a cargo de Emma Cohen del poema “Mi corazón es patio”, de Marcos Ana. Hacia la mitad, es el actor Paco Algora el que recita “Autobiografía”, del insigne Gabriel Celaya.
 
Las voces que no callaron, flamenco y revolución es una obra valiente, hermosa y necesaria, donde la poesía y el flamenco se funden de manera natural y fluida. En mi modesta y nada experta opinión, estamos ante una obra imprescindible, de esas que se revalorizan más y más con el tiempo y nos recuerdan que no todos los artistas están en esto por el dinero. Una obra que jamás figurará en el número uno de ninguna lista de éxitos (ni creo que sea esa la intención de su autor). Una obra que, como el propio Pinilla señala, está dedicada a todos aquellos que miden al hombre con parámetros humanos, y no numéricos. Una obra para las mujeres y los hombres que disfrutan de lo mejor del ser humano, el arte y la libertad. Una obra que nadie con un mínimo de sensibilidad debería dejar de disfrutar.
 
Fuente: Kaos en la red.

08 abril 2013

Construir base social a partir de las ruinas del régimen.

Por Alberto Garzón.
 
Hay un régimen viniéndose abajo. Tanto el sistema económico como el sistema político están sumidos en una crisis de legitimidad en cuyo desarrollo se está hundiendo la sociedad y dinamitando la cohesión social. Algunos sectores, entre los que se encuentran muy claramente las direcciones de los dos grandes partidos, intentan apuntalar como pueden un diseño institucional y económico que durante décadas les ha permitido reproducirse tanto en el Gobierno como en el poder.
 
En ambos ámbitos, económico y social, la directriz oficial es tomar la vía de la huida hacia delante. Así, el Gobierno espera que la modificación rápida del modelo de crecimiento económico dé pronto sus frutos. Esos frutos esperados son un crecimiento del empleo de carácter precario, prácticamente esclavista, y una calma en los mercados financieros que sea bendecida por el todopoderoso e independiente Banco Central Europeo. El camino es tortuoso, especialmente para los más desfavorecidos, y sin un final feliz garantizado, pero al Gobierno se le va agotando el tiempo. Todo parece indicar que el estallido social puede llegar mucho antes que la esperada meta económica del Gobierno.
 
En el otro ámbito, el del sistema político y la representación política, las cosas están aún peor. Según Metroscopia, un 80% de los ciudadanos piensa que los diputados del Congreso no les representan, y hasta un 85% cree que los diputados y los banqueros son deshonestos. La corrupción y la sensación dominante de impunidad de los delincuentes fiscales y financieros es algo desolador.
 
Y para enfrentar esto tenemos la necesidad no sólo de diseñar propuestas factibles en ambos ámbitos, con un proyecto político y económico que sea viable y sustancialmente distinto al empujado por el Gobierno en su huida. Es decir, es insuficiente con poner encima de la mesa un proceso constituyente y un modelo económico alternativo al actual. Sobre todo necesitamos también encontrar la forma de aglutinar todo el descontento generalizado y transformarlo en una fuerza que sea catalizadora del cambio social y económico. Esto es, crear una base social.
 
Efectivamente, suele haber acuerdo en que cualquier proceso de transformación de las características apuntadas requiere la existencia previa de una base social, esto es, un colectivo que comparta unas determinadas condiciones objetivas, una amplia cohesión y un grado de intervención suficiente. Se trata, en definitiva, de lograr que la ciudadanía que sufre bajadas salariales, recortes en los servicios públicos y desahucios vean las mismas causas en el origen de esos distintos procesos. Que compartan, dicho de otra forma, un diagnóstico político de lo que está fallando. Desde ese punto de partida es posible cohesionar a la ciudadanía en torno al proyecto político y económico, y si existe una organización de ese proyecto será factible poner en marcha el proceso de cambio.
 
Esta teórica hoja de ruta choca con un obstáculo perverso del actual sistema político. A saber, que la voluntad de la ciudadanía está mediada por los partidos políticos, los cuales cohesionan en torno a otro tipo de valores. Dicho de otra forma, los partidos funcionan como fuerzas centrípetas de la frustración ciudadana y logran la absorción de fuerzas que son necesarias para la configuración de esa base social, la cual naturalmente ha de ser más amplia que la que potencialmente pueden alcanzar estos mismos partidos en las condiciones actuales.
 
En la práctica esto deriva en una guerra de siglas, cada una de ellas presentadas como los mejores instrumentos de cambio. Así, el debate se traslada desde el fondo –el proyecto ideológico– hacia la forma –las siglas y la pertenencia o la identidad política a un partido–. En consecuencia, personas que en otras circunstancias compartirían espacios políticos se encuentran enfrentadas por la mediación de los partidos políticos y el ciclo electoral.
 
En otros países esta realidad ha conllevado la implosión de gran parte de los partidos políticos, abriendo espacios a nuevos proyectos de transformación –como en Ecuador, Bolivia o Venezuela– o a nuevos partidos que heredaron las viejas prácticas –como en Italia–. El perfil que marca actualmente España es el de la descomposición paulatina pero firme de los dos grandes partidos, especialmente con un acentuado nivel de pérdida de identidad en el Partido Socialista.
 
Lo que a mi juicio corresponde hacer es tratar de convertir instrumentos políticos como Izquierda Unida en elementos que catalicen la creación de esa base social que requerimos. Ignorar el análisis anterior puede convertir a IU en un partido que se limite a ver pasar de largo el proceso de transformación, no necesariamente positivo, llevado a cabo entonces por otros actores políticos.
 
Izquierda Unida debería aspirar a ser el dispositivo que active la creación de esa base social, sin pretender ser el centro dirigente del cambio. Ese centro corresponde a las personas cuya ideología busca dicho cambio. Otros colectivos, organizados en la periferia ideológica de IU, forman parte de esa base social potencial que necesitamos y, en consecuencia, son también compañeros de viaje.
 
Así, hay que romper con las viejas prácticas y mentalidad de un sistema político decadente. La lucha no puede darse enfrentando siglas o banderas, sino ideas, y ello conlleva aceptar también que hay un sector muy importante en la base social del PSOE que es igualmente necesario.
 
El reciente abucheo a la dirigente socialista Beatriz Talegón, en la manifestación del 16F, pone de relieve que aún nos queda camino por recorrer. Porque sin duda hay que combatir la hipocresía y oportunismo de quienes, como López Aguilar, pertenecieron a un Gobierno que agilizó los desahucios y ahora defienden lo contrario. Pero tampoco podemos ignorar que muchos militantes y votantes del PSOE no son corresponsables de las prácticas infames llevadas a cabo por los dirigentes de su partido.
 
En Alemania y Francia, importantes dirigentes socialistas, repletos de honestidad, dieron el salto hacia proyectos alternativos en Die Linke y Front de Gauche. En Grecia, la base social de Syriza proviene también, y lógicamente, de gran parte de la base social del antiguo PASOK. Y tanto en las recientes elecciones de Galicia como las de Catalunya, los votos de Alternativa Galega e ICV-EUiA también provenían de la antigua base social socialista. Y esa aglutinación de fuerzas probablemente ha generado círculos virtuosos que han animado a más personas a participar en el proyecto de transformación, al percibir utilidad y eficacia en el mismo.
 
En consecuencia, sería injusto y contraproducente estigmatizar a quienes han pertenecido o votado siglas que hoy representan el gran capital y el neoliberalismo más salvaje, puesto que las transformaciones no se realizan desde espacios minoritarios sino desde aquella base social de la que hemos hablado. Y el trabajo es construirla en torno al proyecto político y económico, es decir, en torno a un proyecto ideológico.
 
Fuente: Público.

28 marzo 2013

Soberanía de la tierra (No al Fracking).

Por Gustavo Duch.
 
En Mozambique, empresas brasileñas y japonesas están haciendo prospecciones de tierras en la zona conocida como Corredor de Nacala para llevar a cabo en 14 millones de hectáreas una agricultura industrial de cultivos que alimentarán a las multinacionales de la venta de piensos para animales o agrocombustibles para camiones. En la República Dominicana, la población se manifiesta ante la embajada de Canadá para detener la mina a cielo abierto que busca oro en Pueblo Viejo; a la gente campesina les preocupa la contaminación con cianuro de sus tierras. La biodiversidad agrícola argentina en pocas décadas se ha convertido en un monocultivo de soja que, en manos de pocos terratenientes, es un fabuloso negocio para engordar la ganadería europea. Y ahora, en Cataluña, como en otros muchos lugares, afloran las intenciones de perforar el territorio rural en la búsqueda de cuatro gotas del gas denominado de esquisto.
 
Los intereses de la agroexportación, los cultivos energéticos, la minería o el fracking los podemos interpretar como un verdadero asalto de las grandes corporaciones del planeta para hacerse con los bienes naturales y colectivos. En todos estos casos estamos hablando de tres elementos comunes: acaparar grandísimas extensiones de tierra fértil y cultivable; controlar las grandes cantidades de agua que éstas esconden y que son necesarias para su cultivo o para la extracción de los minerales o del gas; y, con la tierra y el agua en sus manos, usarlas con tanta agresividad que, con total seguridad, llevarán al agotamiento y muerte de dos recursos, antes renovables y siempre vitales.
 
Es en este marco de ‘un acaparamiento global de tierras’ que hemos de entender las propuestas de fracking, donde se enfrentan frente a frente dos modelos civilizatorios. El actual, un capitalismo que exigiendo un crecimiento perpetuo para incrementar la acumulación de capital, entiende la tierra y el territorio como un recurso más que quemar antes de asumir su quiebra, visible en forma de crisis multidimensional y, por otro lado, un nuevo paradigma que sabe y defiende que la tierra y el agua como bienes comunes no están a la venta porque no son de nadie, pertenecen a todo un pueblo y sus futuras generaciones.
 
Hechas estas consideraciones globales, ¿a quién, en particular, afecta el fracking? Las denuncias que nos llegan de los EE.UU. y Canadá son claras, afecta a las tierras rurales y por lo tanto a la agricultura y campesinado, sectores siempre olvidados. Las fuentes de agua para los cultivos cercanos a pozos de fracking disminuyen peligrosamente y llegan contaminadas de tóxicos que beben su ganado o riegan sus cultivos; las propias perforaciones, las carreteras y conducciones que las comunican son tierras que pierden su dedicación agraria; llegan elementos tóxicos también a la tierra cultivable afectando la vida animal y vegetal; e incluso se observan efectos negativos en el ganado por convivir con un terrible ajetreo de maquinaria y camiones… Es decir, en la medida que en Cataluña se perforen pozos, lo que conseguiríamos seria, por un lado, profundizar en las dificultades de tener un territorio rural vivo, con población activa en la agricultura o en la transformación de alimentos, cuidando el paisaje, etc. y, por otro, profundizar en nuestra ya delicada vulnerabilidad alimentaria (el 60% de nuestra comida no lo produce nuestro campesinado, llega del exterior).
 
Frente a estos ataques corporativos por las tierras está surgiendo también una respuesta global que reivindica una misma expresión, la defensa de la Soberanía del pueblo. Como los movimientos a favor de la agricultura local y ecológica que están llevando gente joven a los pueblos para trabajar la tierra y reconstruir masías abandonadas; los movimientos que declaran sus territorios libres de minería, fracking o de cultivos transgénicos; o las luchas históricas por la justa redistribución de las tierras y la reforma agraria. ¿No es esta lucha un reflejo de la voluntad de los pueblos por recuperar su Soberanía?
 
Ningún pueblo que se quiera libre y soberano lo será si no asegura, en primer lugar, la soberanía de su tierra, es decir, el derecho que tiene la población al acceso efectivo de la tierra, al usufructo de ella y a su control, entendiéndola como un bien común del que somos parte, y que tenemos que preservar como territorio y como paisaje. Y para lo cual solamente hay una fórmula válida: priorizar la tierra para quienes cultiven amorosamente nuestra comida, asegurando el mayor de los beneficios y la más grande de las ganancias: la reproducción de la vida.
 
No aceptamos pues ni una sola prospección de fracking, porque como han dicho en el pequeño pueblo de Riudaura, ‘mejor vivos que fósiles’.
 
Fuente: gustavoduch.wordpress.com

17 marzo 2013

El balance económico de Chávez.

Por Raúl Dellatorre.

No debe haber resultado sencillo transformar una economía en la que una cuarta parte de la población (26 por ciento) se encontraba en la pobreza extrema, el 15 por ciento de los trabajadores desempleados y, de los que tenían trabajo, más de la mitad (54 por ciento) lo hacían fuera de la legalidad. Esta era la situación de la economía venezolana hacia fines de la década del ’90, cuando Hugo Chávez llegó a la presidencia para reemplazar a Rafael Caldera, último representante del bipartidismo socialcristiano (Copei) y socialdemócrata (Acción Democrática) que mantuvo durante décadas, alternándose en el poder, la situación de concentración de la renta petrolera y desigualdad, de liquidación del desarrollo industrial y agrícola, y la ausencia de los más elementales servicios sociales responsabilidad del Estado, como salud y educación.

La transformación de esa economía, sin embargo, se logró. En base a un proceso revolucionario cuyo primer objetivo estratégico fue recuperar el control de Pdvsa, la poderosa petrolera estatal cuya línea gerencial se resistió por más de un lustro (hasta después del intento de golpe de 2002) a obedecer las directivas del poder político democrático. Paralelamente, se de-sarrollaba un ambicioso (más aún teniendo en cuenta las limitaciones presupuestarias, sin acceso en los primeros años a la totalidad de la renta petrolera) programa de alfabetización y de instalación de centros de salud en toda la extensión del territorio venezolano.

La reconstrucción del tejido productivo demandó recomponer una matriz desarticulada. Un ejemplo conocido es el de la producción de mineral de hierro, que se vendía a precio subsidiado a la industria siderúrgica, para que ésta produjera bienes intermedios (chapas y perfiles) que se exportaban a Estados Unidos a precio libre. Mientras tanto, la construcción debía proveerse en el exterior de los insumos siderúrgicos necesarios, pagando precios elevadísimos o requiriendo subsidio estatal. El intermediario que se quedaba con los mayores beneficios era una empresa monopólica, Sidor. Obviamente, la solución fue renacionalizarla (había sido privatizada por gobiernos anteriores). Lo curioso es que hubiera críticas a esta respuesta política del Estado.

Pdvsa no había dejado de ser estatal, pero su asociación con capitales privados extranjeros la convirtió en un actor más de la política petrolera depredatoria del medio ambiente. Muchas tierras antiguamente dedicadas a la agricultura fueron abandonadas entre las décadas del ’70 y del ’90 a medida que avanzaban las torres petroleras sobre las costas del lago de Maracaibo, y los territorios de Anzoategui y Monagas. La consecuencia fue el éxodo de la población rural o su condena a la miseria, con la formación de amplios cinturones de pobreza.
 
Hugo Chávez supo recurrir a la cooperación internacional, con orientación hacia un proyecto regional, para revertir la situación. Los médicos y maestros cubanos fueron una presencia notable que caracterizó los primeros años del proceso, así como los técnicos en materia agrícola de origen argentino lo fueron en la segunda etapa, de “reinstalación” de una economía rural. Cuando la Revolución Bolivariana recuperó el manejo del recurso petrolero, Chávez devolvió esos favores con un suministro permanente de recursos energéticos a Cuba y prestando ayuda financiera a la Argentina.

Si en sus primeros años de gobierno la Revolución Bolivariana había dado gestos de la orientación buscada, el fallido golpe en su contra de abril de 2002 impulsó las decisiones que hacían falta para profundizar el proceso. La derrota de los golpistas dejó al desnudo a los enemigos de la Revolución desde adentro, dando la oportunidad de desplazarlos y despejar el camino. Ese paso se tradujo en los resultados macroeconómicos de los años posteriores: desde fines de 2003 hasta mediados de 2008, Venezuela logró 23 períodos trimestrales de crecimiento consecutivo. El record se rompió por el impacto de la crisis mundial, pero la economía retomó la senda a partir del segundo trimestre de 2010. En 2011 ya obtuvo un crecimiento de 4,2 por ciento y en 2012 de 5,5 por ciento.

Menos dependiente de productos intermedios y finales que una década y media atrás (cuando “casi todo” lo que se consumía era estadounidense o colombiano), pero todavía altamente dependiente de las divisas que genera el petróleo, Venezuela dispuso una fuerte devaluación y un desdoblamiento cambiario el último 8 de febrero, como parte de una serie de medidas que buscan corregir desequilibrios externos y mantener el equilibrio entre las políticas de promoción de la producción y el empleo, y los ambiciosos programas sociales de inclusión con fondos públicos.

El desempleo bajó a menos de la mitad (del 15 al 7 por ciento) en una década y media, y la pobreza extrema a casi una cuarta parte (del 26 al 7 por ciento). La informalidad laboral descendió del 54 al 43 por ciento (con leyes de protección laboral para los trabajadores formales que antes no existían). Indicadores y tendencias que sólo podrán consolidarse si quienes asumen la conducción del proceso logran superar su principal de-safío: derrumbar, ya sin la presencia de su líder, la resistencia de un poder económico local y extranjero que no está dispuesto a resignar el terreno perdido.

Fuente: Pagina 12

07 marzo 2013

Hugo Chávez, socialista y feminista.

Natalia Rosetti
Profesora asociada de Ciencias Políticas de la UAB


Si hay algo innegable de los procesos de transformación social en Latinoamérica es la inclusión de sectores sociales históricamente excluidos. Aunque lo quieran vestir de populismo, hasta la prensa conservadora tiene que reconocerlo. Es difícil revertir siglos de historia colonial e imperialista, pero algunos países como Bolivia, Ecuador o Venezuela han resuelto —están resolviendo— sus encrucijadas de forma particular, pero también cuentan con un elemento en común: el protagonismo de las mujeres.

Y lo debemos destacar en estos días en que la revolución bolivariana pierde a Hugo Chávez. Hay personas que resumen ideas, sintetizan programas, representan proyectos y esperanzas. Aunque evidentemente una única persona no puede ejemplificarlo todo, Hugo Chávez será recordado como el gran revolucionario que era, referencia mundial de que sí existen alternativas al régimen capitalista y patriarcal. Un proyecto alternativo tal y como él se definió: "socialista y feminista".

La Constitución bolivariana de 1999, en su artículo 88, establece que "el Estado reconocerá el trabajo del hogar como actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social". Por primera vez se reconocía el trabajo invisible e imprescindible de las mujeres y se les otorgaba el derecho a tener seguridad social y un salario mínimo. Desde la Europa de los recortes, en un contexto en que las políticas de igualdad han pasado a último plano, esto sin duda parece revolucionario. En el plano simbólico, se incorpora el uso de un lenguaje no sexista para referirse a hombres y mujeres.

Que las mujeres sufren especialmente la pobreza está de sobras documentado. Por eso también era importante empoderar a las mujeres y la creación del Banco de Desarrollo de la Mujer (Banmujer) tenía y tiene como objetivo impulsar, a través de la concesión de microcréditos y apoyo técnico, una economía basada en la solidaridad y la ayuda mutua. Entendiendo el desarrollo desde la proximidad, desde el diagnóstico participativo de lo que necesitan las comunidades para aportar lo más necesario y hacerlo desde la cooperación. Un discurso y unos valores de fondo que nada tienen que ver con la competitividad capitalista y que conciben la economía a partir de las necesidades humanas.

En las zonas populares, en las Misiones (los programas sociales impulsados por el Gobierno de Chávez) en los Consejos comunales donde la gente se autoorganiza desde abajo, en los movimientos sociales, las mujeres han tenido un papel protagónico. Sólo hay que visitar los cerros y comprobar que mucho de lo que se ha logrado ha sido en gran parte gracias a la fuerza y obstinación de estas mujeres que han visto, por primera vez en su vida, que un gobierno las ha tenido en cuenta.

Por esto, aunque la dimensión feminista del socialismo del siglo XXI no sea aún muy visible sobre todo desde Europa, hay que reconocer que Hugo Chávez supo sumar e incorporar diversas sensibilidades, también la feminista. Comprendió mejor que nadie que sin igualdad de clase, sin igualdad de género, sin igualdad étnica, no se puede avanzar hacia una sociedad realmente justa. Sin duda, aún queda mucho camino por andar y una agenda pendiente de cambios en profundidad para acercarse a la igualdad. Son muchos los retos en cada frente.

La revolución bolivariana sería inexplicable sin la figura de Hugo Chávez, y será recordado al lado de luchadores como Salvador Allende, o incluso el Ché Guevara, y de tantas mujeres y hombres que han dado su vida por construir un mundo más justo. Recordemos al presidente venezolano como el hombre que fue capaz, entre otras cosas, de dar esperanza a los pueblos del mundo que luchan por su dignidad, pero también de dar voz a las mujeres dentro de estas luchas. En definitiva, el 8 de marzo reivindiquemos que el legado de Chávez también es y será feminista.

Fuente: Diario Público.

06 marzo 2013

HASTA SIEMPRE COMANDANTE

 
 
El Partido Comunista de España, su secretario General José Luis Centella, y la responsable de Internacional Maite Mola, quieren trasmitir su más profundo pesar por el fallecimiento del presidente de la República bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, a sus familiares y a todo el pueblo venezolano.

Son momentos duros para los revolucionarios del mundo, pero estamos seguros que saldremos adelante como así él mismo lo habría querido.

Nadie puede poner en duda la obra del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, en áreas como la sanidad o la educación, la recuperación económica de un país que recibió en bancarrota, el reparto de las ganancias del petróleo entre toda la población. Es de destacar así mismo su importante papel e impulso de la construcción regional de América latina y el Caribe, creando estructuras como el ALBA.

Pero sobre todo hay que resaltar la democratización de la política venezolana, los excluidos históricamente ahora pueden hacer política, los políticos tienen que rendir cuentas a los electores, la democracia participativa se va construyendo en Venezuela.

En estos momentos en el que algunos se alegran macabramente de la desgracia personal, nos preguntamos ¿que pueden ofrecer hoy al pueblo venezolano los que defienden las recetas del neoliberalismo? La respuesta es fácil, solo pueden ofrecer el mismo país que explotó en el “Caracazo”.

Los comunistas españoles consideramos que hoy más que nunca es el momento de la unidad de las fuerzas progresistas y transformadoras en Venezuela, que tienen una alta responsabilidad en sus manos, continuar el legado de Chávez.

21 febrero 2013

Quiero ser Yoani Sánchez: carta de un periodista mexicano.

 Por Alberto Buitre* - Blog Islamía

Un reporte de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos acusa que del año 1999 a la fecha se cuentan 85 asesinatos de periodistas en México, 18 desapariciones forzadas y 33 atentados a medios de comunicación, con un total de 843 expedientes judiciales de crímenes relacionados con trabajadores del periodismo.

¿Cómo podría sentirme seguro así, siendo periodista? ¿Cómo es que en el "mundo libre" en la "democracia mexicana" cuya Constitución asegura la libertad de expresión, se mata a una persona por emitir información? Eso es de dictaduras, de regímenes totalitarios y tiranos... como Cuba... ahí donde está la bloguera Yoani Sánchez quien es perseguida hasta el despropósito por un sistema político que orilla a todo pobre activista por la reanexión de la isla a Estados Unidos a tener que viajar por el mundo para asombrarse de la rapidez del internet...

...espera un momento...

... ¿Y cuántos periodistas asesinó la dictadura cubana en el último año?...

Hagamos un conteo:

De acuerdo a la organización Press Emblem Campaign (PEC) con sede en Ginebra, Suiza (porque si es suizo, es mejor), en el año 2012 fueron asesinados 141 periodistas en 29 países...

.... Por supuesto uno de ellos tiene que ser Cuba, donde dice Yoani Sánchez que hay una dictadura insufrible...

De acuerdo con PEC, los países donde más asesinatos ocurrieron fueron México, con 11; Brasil, con 11, y Honduras, con seis. Le siguen otras naciones como Colombia, Panamá y Haití, más 17 muertos en Asia y diez en África...

Bueno, sí, claro, eso es el tercer mundo y se espera eso de ellos... pero.. ¿y Cuba?... ¿Cuántos periodistas fueron asesinados bajo ese régimen?...

¿Ninguno? Debe ser una broma.

Si Yoani Sánchez nos ha contado que ahí se sufre una persecución fastidiosa a la disidencia, que no se puede hablar mal del régimen de los Castro, que la libertad de prensa es un cuento, que ella vive bajo un acoso constante que ni siquiera le permite gastarse sus dólares a gusto en la plaza Carlos III ¿Cómo que Cuba no registra periodistas asesinados? ¿Y atentados? ¿Ninguno? ¿Persecución judicial o criminalización? ¿Amenazas? ¿Hostigamiento financiero? ¿Despido injustificado? ¿Falta de seguridad social, seguro médico? ¿Se muere de hambre? ¿No la dejan estudiar? ¿Le han intervenido el teléfono? ¿Le venden mala la pizza? ¿Le queman el café?.... ¿Nada?

...Debe haber un error...

Ah, pero es que claro que en Cuba se asesinan periodistas. Ahí está muy claro el caso del corresponsal ecuatoriano Carlos Bastidas Argüello asesinado en 1958 en La Habana... Pero ¿me dices que en ese año aún estaba Batista en el poder?

¿Y entonces?

Ya que Yoani Sánchez ha anunciado una visita a México con motivo del encuentro de la Sociedad Interamericana de Prensa en el Estado de Puebla ¿Qué tal si Lydia Cacho - esa periodista mexicana que fue secuestrada y torturada por el ex gobernador de esa entidad, Mario Marín, al denunciar su participación en una red de pederastas- le da un tour a la autora del blog 'Generación Y' por aquellos parajes donde fue lacerada?

¿Y si la lleva a Veracruz, donde han sido asesinados, torturados y desaparecidos al menos siete reporteros?

Y ya que Sánchez es prócer de la libertad de información por internet ¿se reunirá con el tuitero @ValorXTamaulipas por quien el narcotráfico pide su cabeza so pena de acribillar a sus familiares y amigos?
¿Y qué sabe Yoani de esto? ¿Cómo podría compararse su ínfimo salario en dólares que recibe como simple bloguera y que apenas le alcanza para pagarle viajes por Alemania, Suiza, Suecia, Polonia, República Checa, Italia, España, Brasil, Argentina, Perú, México y Estados Unidos, con el de un periodista mexicano, cuyo salario no le da ni para pagarse la gasolina?

¿Y para qué hacer activismo por internet en el país donde se paga el servicio más caro del mundo, si por la anhelada libertad de occidente bien te puedes conectar desde las redes de la Oficina de Intereses de EE.UU. en la ciudad donde vives? ¿Es que esto no pasa en México? ¿O es que nadie en la Embajada de Estados Unidos en México puede conectarse a la señal WiFi por "motivos de seguridad"? Eso es cosa de cubanos perseguidos ¿o no?

Y si no es así, ojalá llegue el día a México en el cual un bloguero, un simple bloguero, pueda transitar libremente por las calles de su barrio, pararse a beber la cerveza más cara del mercado, viajar por el mundo patrocinado sin que te nieguen la visa por motivos políticos, cobrar en dólares por realizar actividades ilegales, violar la Constitución sin que la policía llame a la puerta de tu casa y ser alumno de terroristas confesos como Carlos Alberto Montaner sin que nadie nunca desenfunde un arma en tu cara o amenace con matarte a ti a tu familia, por el simple hecho de escribir en twitter.

Que ojalá un día esa dictadura llegue a México y que yo, periodista, pueda ser como Yoani Sánchez.

(*) Periodista mexicano. Nació y creció en las calles del Valle de México. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Contra la Discriminación, otorgado por el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Se especializa en periodismo narrativo y de análisis sobre contracultura, política y movimientos sociales.

17 febrero 2013

El Veneno Está en la Mesa.

Documental realizado por el cineasta Brasileño Silvio Tendler sobre agrotóxicos en 2011, que muestra al público el peligro que representa para los trabajadores, para los ciudadanos y la forma en que están comiendo mal y peligrosamente, a causa de un modelo agrícola perverso, basado en los agronegocios.


                

07 febrero 2013

Chávez no se va.

Mi amigo Pepe, que era cubano, le llamaba “el cangrejo” a la maldita enfermedad que le hurtaba la vida día a día. Él, coronel de las Fuerzas Armadas cubanas, decía que no le importaría morirse en Venezuela porque admiraba la construcción de la nueva Revolución, hecha a imagen de aquella querida Revolución de su patria. Un proceso puesto en marcha por un comandante, Hugo Chávez Frías, considerado dictador, sátrapa y eje del mal por el imperialismo, simplemente por haber devuelto la dignidad a su pueblo; un pueblo que ha depositado en él su confianza repetidamente, la última vez con récord histórico de participación y votos. Pepe y yo compartíamos enfermedad, ideales y algunos sueños. En cierta ocasión le acompañé al extraordinario CIMEQ para recibir tratamiento, precisamente donde hoy se encuentra el presidente venezolano.

Años atrás, un 14 de abril de 2002, en una borrascosa mañana de domingo en Santiago de Compostela, cuatro amigos visitábamos a un camarada a quien “el cangrejo” había robado recientemente la compañera. Tres días antes, un golpe de estado promovido por la patronal venezolana, con el apoyo de los gobiernos español y estadounidense, había derrocado al gobierno legítimo de Chávez y secuestrado al presidente. Frente al televisor encendido, pero con el volumen del aparato desactivado, charlábamos sobre el futuro de América Latina, sobre nuestro futuro. La imagen del comandante llamó nuestra atención. 

— “Un reportaje sobre Chávez”, sugirió alguien, convencido de que aquellas imágenes necesariamente se emitían en diferido. 

Pero un ángulo de la pantalla lucía un pequeño y mágico letrero con el texto “en directo”. En cuestión de segundos, el televisor sonaba para medio vecindario. La sorpresa se convirtió en algarabía al comprobar que Chávez regresaba de su cautiverio porque el pueblo venezolano había devuelto la normalidad institucional. La incertidumbre sobre su futuro dio lugar a la alegría por la certeza de su regreso.

Menos de un año después, en un acto celebrado en la Asamblea Legislativa de Río Grande del Sur, simultáneamente al Foro Social de Porto Alegre, tuve la satisfacción de poder escucharle durante tres horas. Contestó amenamente cada pregunta formulada por el público presente, y demostró conocimientos multidisciplinares, transmitiendo una imagen muy alejada de la distorsión intencionada que fomentan los medios occidentales. Habló de Política, de Filosofía, de Literatura, citó a los clásicos del marxismo... Un estudiante francés le sugirió que ofreciese habitualmente la misma imagen pausada y culta para facilitar apoyos a su causa en el extranjero. Chávez dijo entonces que él conocía el perfil social de los quinientos asistentes, en su mayoría universitarios europeos y dijo, aproximadamente:

— Ustedes deben entender a mi país. Yo no puedo hablar para mis compatriotas como hablo para ustedes, porque no todos me entenderían.

A mi amigo Pepe, mi padre postizo, le llevó el jodido cangrejo. Antes, un periodista español le preguntó qué pasaría si Fidel faltase:

— ¿Después de Fidel? Después de Fidel, ¡más Revolución!, contestó altivo.

A Hugo le pega duro “el cangrejo”. Y aún aguardo que aparezca el cartelito “en directo” y nos llevemos todos la sorpresa, porque el mundo le necesita. Pero si no es así, no porque lo quiera un dios que no existe, sino porque la enfermedad le ha vencido, el proceso revolucionario será imparable. Después de Hugo Chávez, ¡más Revolución!

“El cangrejo” me ha dejado una cicatriz muy visible que estimula mi ansia de Revolución; porque quiero verla y, si es posible, ayudar a construirla. Pero si un día me vence ese maldito crustáceo, quisiera poder irme con la milésima parte de la dignidad, la honestidad y la nobleza del comandante Hugo Chávez Frías. Salud comandante, y nunca mejor dicho.



Fuente: Partido Comunista de Galicia.

03 febrero 2013

Iberdrola en Bolivia: una actividad nada ejemplar.


Por Erika González 
Diagonal

"El Gobierno de España defiende siempre los intereses de las empresas españolas, estén dentro o estén fuera de España", declaró el ministro de Industria y Energía ante la nacionalización de las filiales de Iberdrola en Bolivia. La decisión fue anunciada por el Gobierno de Bolivia el 29 de diciembre de 2012 y se justificaba por una injusta política de tarifas de la multinacional vasca en el área rural boliviana; la población de estas zonas tenía que pagar por la electricidad casi el triple que si viviera en las ciudades.

Las mismas palabras fueron pronunciadas por el Gobierno español el 12 de abril de 2012, tras la expropiación por parte del ejecutivo argentino de las acciones de Repsol en la petrolera argentina YPF, y también se repetían el 1 de mayo de ese mismo año cuando el gobierno del Evo Morales nacionalizó TDE, filial de Red Eléctrica Española. Y en esa misma línea, en el año 2006, el Gobierno del PSOE presionó diplomáticamente al Gobierno de Bolivia cuando decretó la nacionalización de los hidrocarburos, lo que afectaba a los intereses de Repsol. Así, la defensa incondicional de las transnacionales españolas en su internacionalización es una “política de Estado” y, en consecuencia, se pone a la disposición de estas compañías todos los medios diplomáticos, políticos y económicos de las instituciones públicas.

Denuncias contra la transnacional.

Esta postura es inamovible a pesar de las denuncias e impactos que puedan tener estas multinacionales en su actividad internacional, como ha sido el caso de Iberdrola en Bolivia y del resto de empresas españolas que han tenido actividad en este país. Red Eléctrica Española fue objeto de denuncias sistemáticas por sus irregularidades en el transporte de electricidad antes de ser nacionalizada, el BBVA fue criticado por la mercantilización de las pensiones, Abengoa participó en el consorcio Aguas de Tunari que causó la “Guerra del agua” en Cochabamba, el grupo Prisa defendía la postura de las transnacionales españolas a través del principal diario boliviano, La Razón, y Repsol ha agravado el desabastecimiento energético del país, ha vulnerado los derechos de los pueblos indígenas y ha deteriorado ecosistemas de gran valor.

Todos estos casos han sido desarrollados a partir de una investigación conjunta, realizada en 2009, entre el Observatorio de Multinacionales en América Latina – Paz con Dignidad y el Centro de Documentación e Información Bolivia. Al hilo de la nacionalización de las filiales de Iberdrola en Bolivia es necesario saber cuál ha sido el papel de esta multinacional vasca en el país.

Los impactos de Iberdrola en Bolivia.

Iberdrola inició su actividad en el año 1995 comprando las empresas que distribuyen electricidad en el departamento de La Paz (Electropaz) y en el de Oruro (Elfeo) lo que le permitía a la compañía española controlar el 38% de toda la energía vendida en Bolivia. A partir de ese momento Iberdrola no sólo ha mantenido un precio injusto de la electricidad para el área rural sino que no ha invertido en la expansión de redes eléctricas, especialmente fuera de las zonas urbanas. Según el Instituto Nacional de Estadística de Bolivia, sólo el 47% de la población en las áreas rurales disponen de electricidad, e Iberdrola ha sido una de las empresas que no ha facilitado el acceso de energía en estas áreas.

Pero es en el ámbito laboral donde Iberdrola ha recibido más denuncias en Bolivia. Así, nada más iniciar su gestión, Iberdrola llevó a cabo un proceso de reestructuración que conllevaba la división de la empresa en varias unidades, el despido de personal y la subcontratación de determinadas áreas de trabajo. A partir de Electropaz y Elfeo creó otras dos empresas más, Edeser y Cadeb, que ejecutarían funciones básicas para el suministro eléctrico (servicios de lectura e instalación de medidores, cortes de suministro, mantenimiento, reparación, etc.). Ambas empresas fueron registradas como subcontratas; de esta forma, se perdió el control público sobre las condiciones en las que se trabaja, precisamente, en las empresas que mayor riesgo de accidentes tienen por su actividad.

La división en varias empresas y la subcontratación ha introducido, además, una gran diferencia en el pago de salarios: el personal directo de Electropaz ha tenido una nómina 5 veces superior al personal de Edeser y Cade, mientras que la gerencia ha recibido un salario 40 veces superior. Lo que se suma a la reducción de personal y las largas jornadas laborales que, en algunas secciones como la administrativa, han llegado a superar las 60 horas semanales. Ante este panorama laboral, la actividad sindical ha sido fuertemente reprimida por parte de Iberdrola. Un ejemplo de ello es que las personas no sindicadas tienen un salario promedio mayor que las afiliadas como efecto de las estrategias implementadas por la empresa. En definitiva, la multinacional ha conseguido deslegitimar al sindicato y debilitarlo, situación que le ha venido muy bien para evitar cualquier oposición cuando ha planteado medidas que deterioran las condiciones laborales.

Erika González es investigadora del Observatorio de Multinacionales en América Latina-Paz con Dignidad y coautora del libro Las multinacionales en Bolivia. De la desnacionalización al proceso de cambio.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/global/iberdrola-bolivia-actividad-nada-ejemplar.html

27 enero 2013

El País, un mito que se cae.

Por Marcos Roitman Rosenmann en el diario La Jornada.

Hace ya unas décadas el Grupo Prisa, dueño del periódico El País, conglomerado cultural, ideológico y político, que cuenta con semanarios, editoriales educativas y literarias, periódicos deportivos, económicos, cadenas de radio y televisión, mantiene una línea, referente a la realidad latinoamericana, fundada en la calumnia y la infamia. La publicación de una foto falsa del presidente Hugo Chávez entubado y en estado comatoso, en primera plana, cuyo pie de foto alude al secreto de la enfermedad de Chávez, es complementada con una noticia en internacional bajo el titular La larga y oscura enfermedad del líder venezolano. La decisión de publicarlo no es un hecho aislado. Es una acción de las muchas que despliegan en todas las redes del grupo. Noticieros, tertulias, programas de radio, televisión, editoriales periodísticas, ediciones de libros. Prisa cuenta con un elenco de académicos, comunicólogos, firmas literarias y personajes del mundo político que día a día hacen piña y confabulan en crear un lenguaje de la desestabilización informativa. Amparados en el rumor, la opinión, las vaguedades, los tópicos y el secreto profesional, construyen un imaginario en el que confluyen la descalificación, la tergiversación de los hechos y la manipulación informativa sobre gobiernos latinoamericanos.

Respecto a Venezuela son ya años, cuyos equipos dibujan un escenario de caos, violencia, ingobernabilidad, cuasi guerra civil, donde gobierna un autócrata. Como dato, sirva el tratamiento de las elecciones presidenciales de octubre, en el cual aseveraban que las encuestas daban empate técnico; ahora, remarcando la existencia de un vacío legal y de poder, al tiempo que hablan del secretismo médico sobre la enfermedad del presidente Hugo Chávez, tratada de manera obscena y sin ningún respeto. El que sí tienen cuando informan de la operación de cadera del rey.

En cualquier caso, no se trata de columnas de opinión cuyos colaboradores se ceban en insultos a gobernantes que no son del agrado de los accionistas del grupo. Es una línea editorial diseñada estratégicamente para sostener a sus aliados naturales. En México, Chile, Bolivia, Argentina, Colombia, Venezuela o la población hispana en Florida. Entre sus habituales invitados se cuentan el ex presidente de Chile Ricardo Lagos, el español Felipe González, el uruguayo Julio María Sanguinetti, el costarricense Óscar Arias y algún hijo de famoso, como Álvaro Vargas Llosa, o ideólogos como el mexicano Enrique Krauze o el venezolano Teodoro Petkoff. Todos, sin excepción, liderados por Juan Luis Cebrián, quien fue director jefe durante la dictadura del diario vespertino del movimiento: Pueblo, y posteriormente jefe de informativos de Radio Televisión Española en la última etapa del franquismo. Su fama le llega al ser nombrado director del naciente periódico El País, matutino abanderado de la reforma política e infatigable defensor de Adolfo Suárez. Así, oculta su pasado. Hoy, Juan Luis Cebrián recibe como pago a sus servicios a la monarquía un sillón en la Real Academia de la Lengua y de paso participa en el grupo Bilderberg. De gustos refinados, presume de ser un demócrata de toda la vida. Sin embargo, quienes lo conocen y lo han tratado saben que es un anticomunista visceral, y me consta de primera mano.

Pero volvamos a la inmerecida fama del periódico El País. En los primeros años de vida fue vocero de la derecha moderna, de quienes se sumaron a la tarea de reformar el franquismo. Sus avales fueron viejos falangistas. Dada la censura, la falta de libertad de expresión, su salida a la calle se tomó como el pistoletazo de salida a la libertad de prensa. En sus páginas escribieron destacados periodistas latinoamericanos: Gregorio Selser, poetas y escritores como Mario Benedetti, Julio Cortázar, Carlos Fuentes o Gabriel García Márquez. Fue una bocanada de aire fresco. Eran otros tiempos. La guerra fría. El Grupo Prisa contó con ellos para proyectar una imagen hacia el continente de compromiso con las luchas democráticas en América Latina. Pronto se diluyó esta visión idílica, al poco tiempo se produjo la criba. A principios de los años 80 había apartado a los colaboradores y periodistas comprometidos, demócratas radicales y de izquierdas. El periódico miró a la derecha latinoamericana. Los intereses de Telefónica, Repsol, Iberdrola, Endesa, Santander, BBVA, se convirtieron en sus aliados. España buscaba la segunda colonización. El Grupo Prisa toma la delantera.

Con el PSOE en el gobierno, la amistad entre Polanco y Felipe González, convierte sus páginas en vocero propagandístico de sus políticas. En los años 90 muchas firmas, desilusionadas por la línea editorial que toma el periódico, se retiran. Entre otras, Antonio Gala, uno de los escritores más relevantes del siglo XX en España. Igualmente, Mario Benedetti decide no escribir más en dicho tabloide, al ver la deriva neoliberal que asume la dirección tras su polémica con Vargas Llosa.

El País ha publicado reportajes maniqueos sobre América Latina, en los cuales no hay una pizca de ética, buen hacer o responsabilidad profesional. Tras la edición de una foto falsa del presidente Chávez y de una información manipulada, lo menos que podría hacer su dirección, si le queda algo de dignidad, es producir el cese inmediato de su responsable de internacional o pedir su dimisión. Pero temo que no será ese el camino. Dentro de unos días volverá a las andadas. El País nunca se ha comprometido con las causas democráticas de América Latina ni lo hará. Su historia lo demuestra.

Fuente: www.jornada.unam.mx

22 enero 2013

89 aniversario del Revolucionario más grande de la Historia: Lenin.

El mundo recuerda el 21 de enero de 1924 como la fecha en la que falleció Vlladimir Ilinch Lenin, el legendario conductor de la Revolución Rusa. Sus ideas, hoy en plena vigencia, siguen sin embargo observadas y atacadas por los oportunistas de siempre que prefrieren colocarse a la sombra de Guelfand, Alexander Lazarovich (Parvus); o cubrirse con la retórica de Tsederbaum, Yuli Osipocivh (Martov).

Para enfrentarlos también aquí, nos complace recoger un texto referido al debate leninista en los primeros años del siglo XX y que corresponde al tomo 6 de las Obras Completas de Lenin.“El libro de Lenin ¿Qué hacer?, aparecido en 1902, desempeñó un papel relevante en la lucha por el partido obrero marxista. Lenin fundamentó y desarrolló en él, aplicando a la nueva situación histórica, las ideas de Marx y Engels acerca del partido como fuerza revolucionaria, dirigente y organizadora del movimiento obrero, elaboró los fundamentos de la teoría del partido de nuevo tipo, del partido de la revolución proletaria. En esta admirable obra del marxismo revolucionario los socialdemócrata rusos hallaron respuesta a los interrogantes que les preocupaban: la correlación del elemento consciente y elemento espontáneo en el movimiento obrero, el partido como guía política del proletariado, el papel de la socialdemocracia rusa en la revolución democrático burguesa que se avecinaba, las formas de organización, las vías y los métodos de creación de un combativo partido proletario revolucionario. El libro ¿Qué hacer? concluyó la derrota ideológica del economismo, considerado por Lenin como una variedad del oportunismo internacional (el bersteinianismo) en el terreno de Rusia.

Lenin puso al desnudo las raíces del oportunismo en las filas de la Social democracia: la influencia de la burguesía y de la ideología burguesa sobre la clase obrera, la prosternación ante la espontaneidad del movimiento obrero y la subestimación del papel y la conciencia socialista en el movimiento obrero. Escribió que la tendencia oportunista formada en el seno de la socialdemocracia internacional a fines del siglo XIX y comienzos del XX y que había intentado revisar el Marxismo bajo la bandera de “la libertad de crítica”, copiaba por entero sus teorías de las publicaciones burguesas, que la decantada “libertad de crítica” no era otra cosa que las “libertad de hacer de la socialdemocracia un partido demócrata de reformas, la libertad de introducir en el socialismo ideas burguesas y elementos burgueses.

Lenin mostró que entre la ideología socialista del proletariado y la ideología burguesa se libra una lucha incesante e implacable: “el problema se plantea solamente así: ideología burguesa o ideología socialista. No hay término medio… Por eso, todo lo que sea rebajar la ideología socialista, todo lo que sea separarse de ella significa fortalecer la ideología burguesa”. La conciencia socialista, explicaba, no surge del movimiento obrero espontáneo, la introduce en el movimiento obrero el partido marxista revolucionario. Y una tarea importantísima del partido proletario es combatir por la pureza de la ideología socialista, contra la influencia burguesa sobre la clase obrera, contra los oportunistas.

Conductores y portadores de la ideología burguesa en el movimiento obrero. Lenin revelo el gran valor que tiene la teoría del socialismo científico para el movimiento obrero, para toda la actividad del partido marxista revolucionario de la clase obrera: “Sólo un partido dirigido por una teoría de vanguardia, puede cumplir la misión de combatiente de vanguardia”. Lenin señalaba que la teoría de vanguardia tenía un significado muy grande, sobre todo para la socialdemocracia de Rusia dadas las peculiaridades históricas de su desarrollo y las tareas revolucionarias que tenía planteadas.En el libro ¿Qué hacer?.

Como en las otras obras leninianas del periodo de Iskra, se dedica seria atención a fundamentar la táctica del proletariado de Rusia y de su partido.La clase obrera, escribió Lenin, debe y puede encabezar el movimiento democrático general del pueblo contra el régimen autocrático-terrateniente, convertirse en vanguardia de todas las fuerzas revolucionarias y oposicionistas de la sociedad rusa.
Por eso, una tarea importantísima de la socialdemocracia de Rusia, una de las condiciones inexcusables de la educación política del proletariado consistía en organizar por doquier denuncias políticas de la autocracia. Este era uno de los “problemas candentes” del movimiento socialdemócrata en Rusia.

Los economistas predicaban concepciones profundamente erróneas y nocivas acerca de la lucha de clases del proletariado, limitándola al terreno de la lucha económica, sindical. Tal política, política tradeunionista, conducía inevitablemente al movimiento obrero a supeditarlo a la ideología burguesa y a la política burguesa.

En contraste con esta línea oportunista, Lenin formuló y fundamentó el importantísimo postulado del marxismo-leninismo sobre la significación primordial de la lucha política en el desarrollo de la sociedad, en la lucha proletaria por el socialismo: “Los intereses más esenciales y decisivos de las clases pueden satisfacerse únicamente por medio de transformaciones políticas radicales de carácter general; en particular, el interés económico fundamental del proletariado sólo puede beneficiarse por medio de una revolución política que sustituya la dictadura de la burguesía con la dictadura del proletariado”.

En homenaje a Lenin y en rechazo a quienes hoy reniegan de sus enseñanzas, recusan la lucha de clases y consideran obsoletas las principales experiencias del proletariado; reafirmamos nuestra convicción revolucionaria.

16 enero 2013

La demonización de Chávez.

 Por Vicenç Navarro.

Uno de los indicadores de la escasa calidad de la democracia española es la limitadísima diversidad ideológica en los medios de mayor difusión en España. El sesgo conservador de tales medios –incluso de aquellos que se consideran de centro o centroizquierda- es muy acentuado en España. Ni que decir tiene que tal sesgo es también característico de gran número de países llamados democráticos. Pero el caso de España es extremo. Un ejemplo de ello es la cobertura de la política venezolana por los cinco rotativos de mayor difusión en el país.

En EEUU, por ejemplo, donde el dominio conservador de los medios es también muy acentuado, la cobertura de la presidencia Chávez ha sido desequilibrada, dando gran prominencia a las voces críticas a tal gobierno. Pero voces menos críticas, e incluso favorables a tal gobierno, han aparecido en esos mismos medios. Tal como señala Mark Weisbrot (en su reciente artículo en The Guardian) en EEUU Los Angeles Times, el Boston Globe, el Miami Herald, e incluso el conservador The Washington Post, han publicado también artículos favorables al gobierno Chávez, aunque la gran mayoría han sido críticos. Y en el último fin de semana, The New York Times, en su sección Summary of the Week, publicó la visión conservadora neoliberal, representada por Moises Naím, junto a la del propio Mark Weisbrot, Director del Center for Economic and Policy Research, de Washington, que rebatió los datos presentados por Naím, presentando una realidad menos catastrofista que la descrita por tal autor.

Pues bien, les invito a que cuenten las veces que han aparecido artículos críticos de la presidencia Chávez en medios mayoritarios españoles y lo comparen con el número de artículos favorables. Y verán que no ha aparecido ni uno. Incluso El País, el rotativo que se considera liberal (y que por mera coherencia ideológica debería estar abierto a posturas divergentes, incluso críticas de sus editoriales), ha publicado las virulentas críticas al gobierno Chávez del Sr. Moisés Naím (entre muchos otros artículos como los del hiperbólico Mario Vargas Llosa), sin nunca, repito, nunca, publicar un artículo favorable a tal gobierno.

Y ahí está uno de los puntos más vulnerables y defectuosos de la llamada democracia española: el monopolio mediático de los intereses conservadores en el sistema informativo español. Y este monopolio supone un coste elevadísimo para la democracia española. No sólo impide que la población esté bien informada, ofreciéndole un amplio abanico de posturas en sus medios, sino que reduce la calidad del debate político, pues las voces conservadoras-neoliberales, conocedoras de la ausencia de crítica a sus posturas, y dueñas, por lo tanto, de una inmunidad intelectual, dicen y sostienen argumentos basados en datos que son fácilmente demostrables que son falsos.

Veamos, por ejemplo, la crítica de Moisés Naím, que fue, por cierto, uno de los arquitectos de las políticas de austeridad en el gobierno de Carlos Andrés Pérez durante el periodo 1989-1990, siendo ministro de Industria cuando en 1989 ocurrió el Caracazo donde el gobierno disparó contra civiles que protestaban las políticas de austeridad, asesinando a más de 3000 venezolanos. Tal autor, que en su columna en El País se presenta paradójicamente como el gran defensor de los Derechos Humanos, ha sido una voz supercrítica del gobierno Chávez, promoviendo las políticas del Departamento de Estado de EEUU, lo cual explica su gran visibilidad mediática en los medios internacionales sujetos a la hegemonía del gobierno federal de Estados Unidos.

En sus últimos escritos, Moisés Naím, ha estado promoviendo el punto de vista, también transmitido por el gobierno federal de Estados Unidos, de que el gobierno Chávez ha llevado a Venezuela al desastre, creando un déficit público que, según él, representa el 20% del PIB; estableciendo un sector público hipertrofiado que ha ahogado a la economía venezolana; ha generado una deuda pública que es diez veces superior a la que existía en 2003; ha creado un sistema bancario que está colapsándose; y una industria petrolífera nacionalizada (que es la mayor fuente de ingresos al Estado) que está en claro declive, y un largo listado de “calamidades”. Como que en España no hay ninguna posibilidad de que los medios de mayor difusión publiquen análisis críticos de tales aseveraciones, resulta que la población queda pésimamente informada y se cree que Venezuela está en una situación de crisis y colapso.

Si se hubieran publicado en España, por ejemplo, las respuestas de Mark Weisbrot, publicadas en el The New York Times y en el The Guardian, se podría haber visto el grado de exageración, hipertrofia y falsedades que contenían los datos presentados por Moisés Naím, entre otros. Mark Weisbrot es uno de los economistas más creíbles en temas económicos internacionales en EEUU. Veamos los datos. El déficit público de Venezuela representa, según el Fondo Monetario Internacional, no el 20% del PIB, sino el 7,4%. En cuanto a la supuesta hipertrofia de la deuda pública en Venezuela, ésta representa el 51,3% del PIB, un porcentaje que es menor que el promedio de deuda pública de la Unión Europea (82,5% del PIB), y menor del objetivo al cual aspira la UE (el 60% del PIB). En cuanto al colapso de la industria petrolera, la cota de producción de petróleo es la que los países productores de petróleo, la OPEC, han acordado. Y su disminución en las exportaciones de petróleo a EEUU responde a una decisión política del gobierno Chávez que intenta diversificar sus exportaciones y no centrarlas en un número reducido de países. Tal reducción en las exportaciones a EUU no tiene nada que ver con ningún colapso, que es inexistente, de la industria petrolera venezolana. Semejante manipulación y falsedad aparece también cuando Moisés Naím habla de la hipertrofia del sector público. En realidad, y tal como muestra Mark Weisbrot (del cual extraigo esta información), el porcentaje de empleo público en Venezuela es aproximadamente un 18,4% de la población empleada, que es inferior al existente en Francia, Finlandia, Dinamarca, Suecia y Noruega.

Mark Weisbrot señala también algunos de los puntos flacos de la economía venezolana, como es la elevada inflación, un problema generalizado en América Latina. Ahora bien, incluso en esta situación problemática, el gobierno Chávez ha  podido reducir tal inflación del 28,2% al 18%, reducción que ha conseguido a pesar de un gran aumento del gasto público y muy en especial del gasto público social. Durante los últimos diez años, el gobierno ha aumentado tal gasto un 60%, expandiendo considerablemente su muy insuficiente Estado el Bienestar venezolano, causa de su gran popularidad entre las clases populares. Como bien han documentado los investigadores sociales de gran credibilidad internacional, los profesores Carles Muntaner (de la Universidad de Toronto), Joan Benach y María Páez Victor (de la Universidad Pompeu Fabra), la pobreza ha pasado a ser de un 71% de la población en 1996 a un 21% en 2010, siendo especialmente acentuada la reducción en la pobreza extrema, que pasó de ser un 40% en 1996 a un 7,3% en 2010 (ver el artículo “Los logros de Hugo Chávez y la Revolución bolivariana”, de Carles Muntaner, Joan Benach y María Páez Victor).

Es, por lo tanto, lógico y predecible que Hugo Chávez y el partido que lidera, en unas elecciones democráticas (en las que, por cierto, la gran mayoría de medios de mayor difusión venezolana, controlados por grupos mediáticos de sensibilidad conservadora y neoliberal, estaban en contra), haya ganado 13 de las 14 elecciones nacionales. Todos estos datos no aparecen en los medios de mayor difusión en España, donde maliciosamente se ha demonizado a aquel gobierno. Las causas de esta demonización son fáciles de entender. En primer lugar, Venezuela es hoy en país del mundo con mayores reservas petrolíferas. Los gobiernos estadounidense y europeos que apoyan a regímenes feudales en el medio oriente a fin de asegurarse la provisión de tal recurso, ahora se oponen a muerte a un gobierno que quiere servir a las necesidades de sus clases populares, y que no acepta ser, como lo son los regímenes feudales, mero servidor de aquellos intereses estadounidenses y europeos.

La segunda causa es que América Latina ha estado gobernada durante largos periodos por gobiernos neoliberales como al que sirvió Moisés Naím, que expandieron la pobreza de sus poblaciones de una manera muy notable. Ello creó una respuesta de protesta que conllevó el establecimiento, por medios democráticos, de gobiernos reformistas de izquierda, no sólo en Venezuela, sino también en Ecuador, Bolivia, Argentina y Uruguay, entre otros (que aparecen como las bestias negras), y que elección tras elección continúan siendo reelegidos. De ahí la gran adversidad, pues parte de su vocación reformadora se basa en romper los monopolios mediáticos que han controlado la información en aquel continente. Pero de esto el lector español ni se entera. Y a esto le llaman democracia.

Fuente: Público.

http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2013/01/15/la-demonizacion-de-chavez-2/

10 enero 2013

Fallece Luís Lavín, último piloto español de la aviación soviética.


Luis Lavín fue uno de los 3.000 niños y adolescentes exiliados en la URSS para huir de la guerra en España. Después de huir del infierno de la guerra iniciada por el fascismo en España, Luis tuvo oportunidad de combatir al enemigo en la URSS. Allí no estaba indefenso mirando aterrado hacia el cielo, allí combatió al enemigo en el aire, cara a cara. En 1993 regresa a España, a Castellón, en donde pasó los últimos años de su vida en el total anonimato y olvido.

Luis Lavín nació en Bilbao en 1925. En junio de 1937 se embarca en el Habana, camino del exilio con tan sólo 12 años de edad. Las autoridades soviéticas le instalaron en una casa de jóvenes en Ucrania, en donde además de darle educación y todo tipo de atenciones, aprendió a utilizar armas. Los niños españoles, aún recordaban como los bombarderos fascistas descargaban sus bombas contra la población sin cazas que les protegieran. Este amargo recuerdo hizo a Luis interesarse por la aviación.

A finales de 1940, ingresa en un club de vuelo de Moscú y al año siguiente en una escuela de vuelo militar. Con el estallido de la guerra, Luis queda en la retaguardia con la misión de formar a pilotos en el uso de nuevos modelos de aviones. Estaba encuadrado en la 36 División Aérea en el 826 regimiento de cazas. Allí, cerca de Stalingrado es donde entra en combate pilotando un I-16. No va al frente, pero los bombardeos alemanes les obligan a combatir.



Es trasladado a la localidad de Peski (Kazajstán) por donde pasaban las columnas y los suministros hacia Stalingrado. Allí pilota un LA-7, un caza mucho más rápido y moderno.Tenía la misión de escoltar escuadrillas, apoyar a la infantería y proteger al aeródromo.

Tras la victoria soviética, Luis se casa con una enfermera ucraniana destinada anteriormente en Stalingrado. En 1948 abandona el ejército y comienza a trabajar en una fábrica aeronáutica en Saratov. En 1956, regresa a España junto a su mujer. Al volver, es interrogado y la policía no deja de seguirlo y acosarlo. En esa situación, Luis aguanta en España algo más de un año antes de regresar a la URSS.

En 1993 regresa a España engañado por las autoridades, que le prometen ciertas garantías. En Rusia tenía 4 pagas de jubilación, pero pierde el derecho a cobrarlas una vez abandona el país. Olvidado por ambos gobiernos queda en una situación de total pobreza. Sin posibilidad de trabajar por su edad y las secuelas físicas de la guerra, se ve obligado a recurrir a la caridad de ONGs para poder comer.

Luis Lavín ha fallecido en el más absoluto olvido. Una situación vergonzosa hacia alguien que luchó contra el fascismo en defensa de la democracia. Nuestro agradecimiento eterno a estos héroes anónimos como Luis Lavín, que sin exigir nada a nadie comprendieron el sentido de la lucha por la igualdad, por la vida y por la dignidad humana.

Fuente: www.larepublica.es