16 febrero 2014

Emotivo homenaje a Aída Avella en Bogotá.

La candidata presidencial de la Unión Patriótica agradeció el respaldo que múltiples sectores han dado a su campaña.
 



El 14 de febrero pasado se celebró en Bogotá un acto de homenaje a Aída Avella Esquivel, sobreviviente de la Unión Patriótica (UP) y candidata presidencial de ese movimiento para las elecciones presidenciales de mayo próximo.
 
El auditorio del Centro Cultural Gabriel García Márquez, en el centro de la capital, estuvo colmado de simpatizantes de la UP y miembros de organizaciones políticas y sociales allegadas a la candidatura de Aída.
 
En el evento también estuvieron presentes Carlos Lozano Guillén, candidato al Senado con el número 38 en la lista de la Alianza Verde; Jaime Caycedo, aspirante a la Cámara de Representantes por Bogotá; y Lilia Solano, fórmula de la UP al Parlamento Andino.
 

Compromiso con el “No"

 
En el marco del homenaje, Aida Avella recibió un saludo de Gustavo Petro, transmitido por Alfonso Jaramillo y Gloria Flores, voceros de la campaña del “No” a la revocatoria del alcalde mayor.
 
Aída y los demás candidatos de la UP ratificaron el apoyo al “No” en la revocatoria, así como el compromiso de esta fuerza política en la defensa de la democracia y la paz de los bogotanos.
 

Renace la esperanza

 
En el evento también intervino María José Pizarro, hija de Carlos Pizarro Leóngomez, dirigente del M-19 asesinado en 1990 en momentos en que aspiraba a la Presidencia de la República.
 
También participaron destacadas personalidades de la cultura y el movimiento social. A lo largo de la noche se leyeron saludos y se proyectaron videos con mensajes de apoyo enviados desde todo el mundo.
 
En su intervención, Avella narró algunas anécdotas en su recorrido por el país impulsando su campaña. También resaltó las difíciles condiciones de muchas comunidades de la nación por causa de la explotación de los recursos naturales por parte de compañías extranjeras, en lo que el gobierno ha denominado la “locomotora minera”.
 
Finalmente agradeció al equipo de trabajo de la campaña y a los diversos sectores que han brindado su apoyo y adhesión a su candidatura.
 
Aída regresó al país tras 17 años de exilio, luego de sobrevivir a un atentado contra su vida cuando era concejal de Bogotá. Luego de la restitución de su personería jurídica, la UP, en su Quinto Congreso, la proclamó como su candidata presidencial.
 

08 febrero 2014

De la reforma agraria al banco de tierras: ¿el campo es para quien lo trabaja?.

 
 
Hace algo más de dos años, una imagen se coló en los hogares andaluces casi por casualidad: Diego Cañamero, Cayetano Martínez de Irujo y Juan Manuel Sánchez Gordillo estrechaban sus manos en un gesto de relativa concordia, que escenificaba, como pocas veces, esa histórica distancia entre jornaleros y terratenientes. El conde de Salvatierra se retractaba de las palabras emitidas en un programa de televisión en las que arremetía contra el PER y ahondaba en la polémica sobre el uso fraudulento de estas ayudas. Esta foto fija, la del poderoso latifundista y el jornalero sin tierra, fue la que tuvo entre las manos aquel 27 de mayo de 1983 Rafael Escuredo, entonces presidente de la Junta de Andalucía, cuando anunció en Ronda una medida que, 30 años después, sigue sin cuajar en el campo andaluz: la reforma agraria.
 
1983. Un 3% de propietarios poseen el 55% de la tierra. Un tierra rica, agradecida, pero dolorida de años de abusos. El propio Diamantino García, voz histórica de los jornaleros andaluces, confesaba pocos años antes de su muerte: “La sociedad está dividida entre ricos y pobres, situados y desfavorecidos… Y no se puede ser neutral, yo no podía estar café con leche, yo me tenía que definir… Gente que tiene tierras y gente que sólo tiene sus manos… yo decidí ponerme del lado de los jornaleros y enseguida tuve enfrente a los grandes propietarios, a terratenientes que me denunciaban a la guardia civil, a la Iglesia, a los curas que sesteaban tranquilos, y mi comportamiento molestaba su siesta”.
 
Los jornaleros sin tierra, el proletariado agrícola, del que formaban parte unos 500.000 trabajadores padecían el aumento del paro y se hallaban sometidos a condiciones de trabajo y de vida muy duras. Mantenían activas movilizaciones de protesta, con el apoyo de organizaciones sindicales y políticas, como el Sindicato de Obreros del Campo (SOC), creado en aquellos años 80 por el propio Diamantino García.
 
En este contexto, la Junta de Andalucía inicia entonces expropiaciones a estos terratenientes y trata de desarrollar una norma que, sin embargo, pocos años después quedaría arrinconada en un cajón, tras varapalos judiciales y críticas sin cuartel de la derecha. La reforma agraria, que ponía en papel ese espíritu de “tierra y libertad” que evocaba Blas Infante, proponía que los grandes propietarios arrendaran sus inmensas propiedades para evitar que vastas extensiones de tierra estuvieran sin trabajar, teniendo como telón de fondo un Andalucía rural acuciada por el paro. Proponía que el reparto de tierras se tradujera en transformar campos baldíos en cultivos y jornaleros sin trabajo en agricultores de futuro.
 
Pero nada de esto pasó y hoy en torno al 80% de las ayudas comunitarias que llegan al campo andaluz se las reparten el 20% de los propietarios.
 
Tres décadas después el movimiento de obreros del campo sigue ocupando fincas, como Las Turquillas, proclamando la función social de la tierra. El espíritu de aquella reforma agraria no sólo regresa de la voces reivindicativas del SAT. El Gobierno andaluz volvió a resucitarla de nuevo en forma de ley, esta vez sobre la función social de la vivienda. Vuelve a hablarse, como entonces, de expropiaciones de uso  y de esa, tan cuestionada hoy, función social de la propiedad, que, sin embargo, reconoce la propia Constitución española.
 
BANCO DE TIERRAS
 
Pero no sólo la ley antideshaucios trae a la memoria la fallida reforma agraria. La Junta de Andalucía, tras su pacto con IU, anunció la creación del llamado Banco de Tierras. Aunque el campo andaluz tiene poco que ver con la agricultura improductiva de aquellos años de la Transición, la propuesta que hace Izquierda Unida es un instrumento que retoma las expropiaciones de fincas privadas que lleven al menos dos años abandonadas y la creación de un fondo andaluz para luchar contra los latifundios, entre otras medidas.
 
Sin embargo, la propuesta no está cerrada. Izquierda Unida presiona a sus socios de Gobierno para que lo que hoy es un borrador, consensuado con organizaciones como el SAT y COAG, pase a convertirse en ley. En concreto, la intención de IU es que el proyecto del Banco de Tierras se enmarque dentro de la Ley Integral de Agricultura, que sí estaba entre los compromisos de gobierno, no así el banco de tierras como tal.
 
Las negociaciones no se auguran fáciles. La consejera de Agricultura, Elena Víboras, del PSOE, ya avisó, tras la investidura de Susana Díaz como nueva presidenta de la Junta de Andalucía el pasado mes de septiembre, que la intención del Gobierno era crear “un observatorio” para hacer un diagnóstico de las tierras sin cultivar en la comunidad autónoma y que, por ahora, no estaba en la agenda la gestión de las hectáreas que posee sin explotar para ponerlas en manos de cooperativas, ayuntamientos y parados.
 
Estas declaraciones, que seguro no contentaron a sus socios de gobierno, han desembocado finalmente en lo que parece una solución intermedia: de momento, la Junta ha consignado tres millones de euros en los presupuestos de 2014 para “mejorar el uso social del patrimonio agrícola y forestal”. ¿Y del resto? Pues el pacto dirá.
 

02 febrero 2014

Alberto Garzón: “No tengo ninguna duda de que IU y Podemos convergerán” .

El pasado lunes Izquierda Unida dio a conocer su campaña de “revolución democrática y social” por un “proceso constituyente”. Un proyecto que tratará de generar debate sobre las reformas que necesita la política, y los políticos, para conseguir una democracia más plena y que llevará a  Alberto Garzón de gira por una gran parte de los rincones del Estado. Cuartopoder.es ha contactado con el diputado más joven del Congreso para conocer más sobre esta iniciativa, las perspectivas de IU para conseguir esa mayoría social que proclama y, también, averiguar la opinión de Garzón sobre el proyecto Podemos que lanzó, recientemente, su amigo Pablo Iglesias.

– El titular en todos los medios de comunicación esta semana ha sido: “Alberto Garzón impulsa la campaña de radicalidad democráctica”. ¿En qué consiste esta campaña?
 
– Se trata de una campaña cuyo coordinador formal es José Luis Centella, pero yo soy el ponente y quien se va a encargar de todo lo referente a la campaña. No es una campaña electoral sino que es una campaña meramente política. Su aspiración es promover un debate honesto intelectualmente y riguroso respecto a cuestiones democráticas. La sociedad está impugnando las reglas democráticas actuales, no nos sentimos representados por lo que llamamos los políticos y hay que dar la palabra a la sociedad para que ella misma decida en su conjunto cuáles son las nuevas reglas democráticas que debería haber.
 
¿Cuáles serían esas nuevas reglas democráticas?
 
– La cuestión, quizá, más llamativa es la de los revocatorios. Pero hay otras muchas, como la rendición de cuentas por parte de los representantes a los representados y una vinculación mucho más orgánica dentro de esa relación, tanto en el conjunto del Estado como en las organizaciones políticas. Queremos que todos opinen sobre qué medidas serían las más adecuadas para un sistema democrático. El debate también incluirá el tema de las primarias, del sistema electoral, de la auditoria de la deuda y también de los revocatorios. Se trata de debatir de todo y por todos. Porque debatir también es un proceso de formación política que nos permite llegar a ciertas conclusiones para ponerlas en marcha a nivel interno en IU.
 
También somos conscientes de que algunas de las conclusiones a las que se llegue, como, por ejemplo, si concluimos que es necesario una nueva ley electoral más proporcional y en circunscripción única, no cabe dentro de la Constitución. Si sucede eso, el problema será de la Constitución, no nuestro. Estamos configurando una especie de brújula democrática.
 
¿Es un debate que encamina a IU a defender un nuevo proceso constituyente?
 
– Efectivamente. El proceso constituyente debe empezar con un debate sobre las nuevas reglas de juego. No se trata sólo de la elaboración de una Constitución sino de un proceso que comienza con la gente tomando las riendas del control y debatiendo sobre las nuevas reglas que quieren. Este debate debe terminar, si todo transcurre bien, con una organización que promueve una nueva Constitución que es la III República con este marco de reglas que aún están por delimitar.
 
¿Cómo va a ser esta campaña? ¿Va a hacer una gira por el Estado?
 
–Exacto. El proceso va a superar las europeas y gira en torno a la descentralización. La primera ronda comienza la semana que viene y, naturalmente, implica ir por todo el Estado. Ya estamos cerrando muchas fechas y la idea es pasear generando debate y sacando conclusiones por todo el Estado. No son conferencias, ni charlas. Son debates. Pero también vamos a impulsar el debate por las redes sociales, ya que nos permiten llegar a un perfil más joven, en teoría, más interesados en el cambio. Todas las conclusiones que vayamos sacando las iremos proponiendo como iniciativas legislativas en ayuntamientos, parlamentos autonómicos y en el Congreso para que el debate no muera nunca. Y, por supuesto, lo aplicaremos en IU para democratizar mucho más la organización.
 
Es decir, que el objetivo también es acercar IU a sus bases sociales y democratizar la federación.
 
– Efectivamente. Queremos hacer ver que IU no es un partido político tradicional. Aunque hayamos tenido vicios propios de un partido político tradicional, lo cierto es que somos un partido que nos definimos como partido político-movimiento social. Tenemos que quitarnos todos los vicios propios de la relación representante-representado incluso dentro de la organización. Tenemos que conseguir que la voluntad de los propios militantes de base acabe siendo ejecutada por los elegidos y que no se modifique esa voluntad. Es decir, que existan los revocatorios, que exista la rendición de cuentas, que exista la transparencia absoluta, primarias abiertas a militantes… Todos estos mecanismos hay que ir insertándolos desde un debate desde abajo. Tenemos que dejar claro que somos distintos de PP y PSOE y tenemos que conseguir que la gente nos vea como un instrumento útil de acción política.
 
Acaba de decir que IU tiene vicios de la política tradicional. ¿Puede hacer autocrítica y describir algunos de esos vicios que debería corregir IU para hacerse más democrático?
 
– Creo que todas las organizaciones están enquistadas en lo que se llama la ley de hierro de la oligarquía, que viene a decir que unos pocos acaban imponiendo sus criterios sobre la voluntad de la mayoría. Todo eso hay que evitarlo porque la idea de una democracia no es que una oligarquía pueda decidir por el resto. Hay que establecer nuevos mecanismos y estos mecanismos son los que queremos debatir, por ejemplo, los revocatorios. Un revocatorio haría que un dirigente no pueda desligarse de la base, ya que estos podrían retirarle su confianza en cualquier momento.
 
Lo ideal es que si uno sale elegido dirigente de IU tiene que estar rindiendo cuentas a los que le han puesto ahí. Eso no se hace hoy día. En ningún partido. Y esto es más importante que el debate de las primarias abiertas. No se trata sólo de elegir al candidato sino de que a quien se elija se pueda revocar en el momento en el que se considere que se ha salido de las directrices por las que ha sido elegido. Todo eso lo queremos colocar en el debate porque no está y creo que es lo más importante. Y también en IU es muy necesario. Somos, de lejos, mucho más democráticos que PP y PSOE, pero aún tenemos mucho margen para mejorar.
 
También el votante potencial de IU es mucho más estricto con la democracia interna de lo que puede ser el votante del Partido Popular.
 
– Rajoy fue elegido a dedo y no he visto muchas críticas por eso a sus militantes. Puede haber críticas a su gestión pero no al proceso que le llevo a la presidencia del PP. La izquierda tiene un sentido más crítico y más democrático porque, al fin y al cabo, es la izquierda quien trajo la democracia con las reivindicaciones del movimiento obrero y del sufragio universal. Y eso hay que tenerlo muy presente. IU no se puede permitir el lujo de no ser un partido democrático porque pierde base social. La gente de izquierda se organiza políticamente para hacer cosas que sirvan y que se sientan identificados con ella. Por tanto, si la gente de izquierda considera que en IU su voz no es tenida en cuenta, no va a militar en IU. Necesitamos dar pasos democráticos. Si no se hace así, tenemos un problema.
 
Como ha comentado el tema del revocatorio no está en el debate público, aunque IU va a intentar que esté. El tema que sí está en el debate público es el de las primarias. Hace poco Cayo Lara dijo que las primarias eran un invento norteamericano. ¿Qué opinión tiene usted?
 
– Dentro de un partido las primarias son necesarias. Es un mecanismo más que da la posibilidad de elegir a los dirigentes no por listas cerradas sino por listas abiertas y por la elección concreta de las personas en un proceso democrático interno. Eso me parece necesario. Pero tengo mis reparos en la elección del tipo de primarias abiertas. Para mi, la solución no es únicamente elegir la cara del candidato. Lo verdaderamente democrático es cómo fiscalizas al candidato una vez ha sido elegido. Nosotros somos una organización que busca la transformación social y nos movemos por ideología. Por tanto, hay poco encaje en unas primarias abiertas en las que el diseño permita elegir a todo el mundo el programa y a los candidatos porque podría desvirtuar el objetivo del partido.
 
Bajo el paraguas de las primarias abiertas entran un montón de cosas. Puede entrar que voten los simpatizantes que hayan pasado un determinado sesgo o puede entrar que vote todo dios, depende cómo se diseñe puede ser bueno o malo. Creo que lo importante no es centrarse en ese foco sino en otros aspectos. Es decir, primarias abiertas a los militantes y fiscalización de esas personas que han sido elegidas. Las primarias abiertas me parecen claramente insuficientes para un partido democrático.
 
La teoría política de la izquierda siempre ha resaltado que las primarias abiertas pueden ser controladas perfectamente por las oligarquías de los partidos. En la tradición histórica del pensamiento izquierdista está mucho más presente que los cargos sean rotativos. ¿Qué opinión tiene sobre la rotación en los cargos?
 
– Me parece absolutamente adecuado. Ya Robespierre, por ejemplo, defendía que los cargos tenían que rotar lo máximo posible y que cada persona esté el menos tiempo posible en cada uno de los cargos. Me parece necesario limitar los mandatos de manera importante y, sobre todo, permitir la capacidad de revocación para casos que en la propia IU se han dado. Ahora mismo, por ejemplo, estoy pensando en el caso de Rivas, donde una asamblea ha impugnado a su propio alcalde. Eso es lo que no tiene sentido. Se supone que el alcalde como tal de IU se debe a su asamblea y no tiene sentido que haga una cosa distinta de la que fue elegida por la asamblea.
 
Debo preguntarle por la irrupción de Podemos. ¿Está relacionado el surgimiento de Podemos con el inicio de esta campaña de “radicalidad democrática”?
 
– No, no lo está. Esta iniciativa surge cuando el PP presenta su documento de regeneración democrática en octubre para, a nuestro juicio, ocultar sus problemas de corrupción y taparlo con un barril de democracia regenerada. De hecho, en el plan original había unas jornadas en las que iba a participar Pablo Iglesias junto a Juan Carlos Monedero. Tanto Pablo como Juan Carlos son amigos míos y ellos eran conscientes de que estaba preparando esta campaña. Por contra, yo desconocía que ellos estaban trabajando en la iniciativa Podemos.
 
Pablo Iglesias ha reiterado que si Alberto Garzón o Ada Colau hubiesen lanzado un proyecto de unión de la izquierda, él no lo habría hecho. ¿Qué opinión te merece?
 
– Respeto su opinión, naturalmente, e insisto en que Pablo Iglesias es una persona muy valiosa para la izquierda y muy capaz, pero no comparto la estrategia de montar Podemos. Es un experimento que se dirige a un sector al que nosotros como IU no hemos podido llegar todavía y que muchos de IU queremos llegar. Muchos en IU pensamos que es el momento de construir mayorías. Por tanto, es el momento de poner encima de la mesa un proceso como el que hemos puesto nuestros y creo que va en la línea de lo que ha hecho Pablo, pero Pablo lo ha hecho al margen de IU. Al margen de la mayor organización de izquierda alternativa que existe en España, que tiene presencia en todos los municipios. No se puede construir una izquierda verdaderamente contestataria si no es contando con IU ni con el PCE.
 
Está claro que Podemos no es un enemigo de ninguna naturaleza. Son unos compañeros que han puesto en marcha una iniciativa legítima, pero yo no voy a competir con ellos. Tengo muy claro que si no es en estas elecciones europeas en posteriores procesos IU y Podemos van a converger. No tengo ninguna duda y creo que Pablo tampoco. La gente me lo está reclamando continuamente y creo que a ellos también. Estoy seguro de que en el futuro nos encontraremos y que esto de las europeas es un mero trámite.
 
¿Las elecciones europeas servirán para marcar las condiciones de esa posible convergencia?
 
– No me cabe ninguna duda de que es parte de la estrategia de Podemos. Es legítimo. Es calcular como ese discurso, con esas personas en la cabeza, obtiene fuerza electoral y, a partir de ahí, una unión. Lo que ocurre es que yo no soy alguien que entienda que la política es presentarse a las elecciones. Creo que la política es mucho más. Por lo tanto, sí que me preocupa más que todo esto genere tensiones entre partes de la izquierda que deberían trabajar en un objetivo común.
 
– Los procesos electorales donde hay competición generan tensiones que no tienen sentido ideológico. No tiene sentido ver a gente de IU criticando a Pablo Iglesias y su discurso cuando son discursos perfectamente compatibles. Eso me preocupa. Muchos estamos trabajando para que no se generen tantas tensiones. La suma, en este caso, de 1+1 da 3. La izquierda no se puede permitir, ni tampoco IU, el lujo de dejar sectores tan amplios de la izquierda lejos de un proceso de convergencia.
 
¿Ha habido conversaciones con Pablo Iglesias o con otra gente de Podemos para ver cómo se puede converger?
 
– No. Al menos, que yo sepa. Ellos han puesto en marcha Podemos y no tengo constancia de que hayan hablado con nadie de IU sobre esto. Yo, por ejemplo, he hablado con ellos a nivel personal porque son amigos, pero ellos tienen ahora mismo clara su estrategia. Quieren sumar músculo, o así lo entiendo yo y, después ya darán comienzo esas conversaciones sin ningún tipo de roces. Al menos, con determinados sectores de IU. De momento, ya te digo que no he tenido oportunidad de hablar con Pablo y Juan Carlos salvo un par de comentarios que entra dentro de lo normal.
 
De hecho, el día 5 coincidimos en un debate sobre democracia y estoy convencido de que el 99% de mi contenido será común. De momento, yo no tengo constancia de que Podemos e IU hayan tenido ninguna conversación formal. Hay mucha gente que se conoce entre sí, somos amigos, hemos estudiado juntos e incluso nos podemos tomar una cerveza juntos, pero no ha habido un foro para hablar seriamente de todo esto.
 
Para finalizar, IU ha tenido un salto en intención de voto muy importante que os sitúa con un 15%, donde parece que de momento se encuentro el techo de IU. No obstante, desde IU se habla de construir mayorías sociales. ¿Cómo se piensa construir esa mayoría?
 
– No es un problema de programa político sino de formas organizacionales y mensaje. Eso significa que hay una parte de la población que se define como izquierda y a la que nosotros interpelamos y eso llega al 15% y si el PSOE lo hace muy mal puede llegar al 20%. Para poder construir mayorías sociales hay que dirigirse a un sector que no se sitúa en izquierda o derecha sino dentro o fuera del sistema político. Para poder llegar a ese sector de la población y generar ilusión es necesario que IU demuestre que no es lo mismo organizativamente hablando y en el fondo que PP y PSOE. Por eso, tenemos que ser una organización que se sitúe de forma clara como rupturista con el régimen del 78 y absolutamente democrática en su interior. Si conseguimos eso romperemos la idea que algunos tienen de que somos parte del régimen.
 

30 enero 2014

La oportunidad de Izquierda Unida en el ciclo electoral.

Si hiciésemos una foto a la sociedad española en el momento actual, a inicios de 2014, probablemente lo primero que nos llamaría la atención es el explícito y permanente conflicto político. Las calles se han llenado en los últimos años de ciudadanos que defendemos espacios de poder que en otro tiempo creíamos asegurados. Cuestiones educativas, sanitarias, de vivienda, salariales, laborales en general o, sencillamente, una mezcla de todo. El proceso de desamortización social que estamos viviendo es real y, de hecho, puede explicarse atendiendo a sus fundamentos económicos y a la necesidad de supervivencia de un sistema económico implacable con el ser humano. No obstante, creo que podemos señalar tres factores que ayudan a entender el mapa político en el que nos situamos.
 
En primer lugar, hasta el momento las luchas sectoriales han predominado sobre las luchas estructurales. Las diferentes mareas, que expresan un movimiento de protesta heredero del 15M, no han terminado de confluir en una gran marea o tsunami ciudadano. En segundo lugar, la actitud es esencialmente defensiva. La percepción es que estamos ante una regresión social efectiva, y que el deber moral o la necesidad vital trata de impugnar. Y en tercer lugar, la manifestación institucional de todo ello es el desencanto y el descrédito respecto al sistema político, por un lado, y el creciente peso relativo de organizaciones políticas que tratan de canalizar el descontento, por otro lado.
 
Este último punto merece la pena abordarlo con rigor. Se ha hablado de desplome del bipartidismo, y bien creo que es así. La ciudadanía ha dejado de confiar, en términos generales, en los dos partidos políticos que han gestionado el país durante el tiempo en el que se gestaba el desastre actual. La intención de voto parece un buen indicador de ello. Sin embargo, ese fenómeno no se ha traducido en un ascenso igual de otras formaciones políticas. En realidad, la verdadera beneficiada del proceso es la suma de la abstención y el voto en blanco. Los datos no dejan lugar a dudas:
 
 
Probablemente esto se deba a que los ciudadanos no impugnan únicamente el bipartidismo sino el sistema político mismo. Asociada la política institucional española a un eje izquierda-derecha, donde PSOE y PP representaban ambos polos, el fracaso de ambos partidos es también el fracaso de ese eje como forma de identidad política. Que es, no cabe duda, el eje dominante en el que ha operado la política desde la Revolución Francesa.
 
Así las cosas, no podemos quedarnos en la epidermis del problema. Tratemos, más bien, de profundizar en las causas últimas de este fenómeno. Y me parece encontrar al menos tres importantes. La primera, el proceso de desdemocratización de las instituciones públicas, que incluye la mercantilización del espacio público y el regalo de los instrumentos políticos a instituciones alejadas de la ciudadanía (como el BCE o la Comisión Europea). El efecto es que la gente no siente que el Parlamento sea útil, en un sentido amplio. La segunda, que los casos de corrupción se perciben como generalizados y se asocian a la estructura oligárquica de los partidos políticos, desconectados totalmente de los representados. Así, a partir de la falta de mecanismos radicalmente democráticos en los partidos se ha creado un imaginario de clase política corrupta que lo abarca y contamina prácticamente todo. La tercera, que la frustración natural producto de una grave crisis económica se dirige a quienes, al menos formalmente, deberían dar respuesta a los problemas de la ciudadanía y sin embargo no lo están haciendo. ¿A quién interpelar sino a los formalmente propios representantes?.
 
En este contexto Izquierda Unida está consiguiendo sentirse representante de, aproximadamente, el mismo porcentaje de representados que en 1996. Pero a la vez es incapaz de absorber el desencanto político que está, por el contrario, nutriendo las filas de la abstención y el voto en blanco. Esa creciente abstención proviene fundamentalmente de las filas de los dos partidos mayoritarios, y probablemente poco o nada identificados con las posiciones más radicales del eje izquierda-derecha.
 
Lo que tenemos es un sector cada vez más amplio de la ciudadanía que no se siente representado y que está, de facto, fuera del sistema político. Está desilusionado, desencantado, destensado políticamente. Sin embargo, según las encuestas es un sector que simpatizó con el 15M, apoyando su filosofía e incluso sus propuestas, pero también con la Plataforma de Afectados por las Hipotecas. Es un sector, como apunta Fernández Liria en su reciente artículo, que comparte con los sectores más ideologizados las reivindicaciones sociales de resistencia, esto es, posee un sentido común que dice que no es justo que nos roben nuestros derechos. Por lo tanto no es un sector despolitizado per se, sino un sector sencillamente sin ilusión política. Perciben el actual sistema como algo gris, producto de formas de organización que no se adecúan a las necesidades sociales actuales.
 
Si se acepta lo anterior entonces no tenemos más remedio que reconocer que no estamos ante un problema de programa político, en el sentido clásico de la palabra, sino en un problema de enfoque político. Porque si uno se sigue moviendo en un marco con el que no se identifica un sector creciente de la población, sólo puede aspirar a mantener reducidos porcentajes de aceptación. Si, por el contrario, uno aspira a dar un salto cualitativo entonces sabe que tiene que cambiar las formas organizacionales y de mensaje para generar la ilusión, que es el requisito indispensable para poner en marcha el programa sustantivo. Estamos ante la diferencia entre aspirar a gestionar el 15% del voto o por el contrario aspirar a construir mayorías sociales. Hay un largo trecho entre ambas posiciones, a pesar de que se sitúen bajo el mismo programa formal.
 
Un ejemplo claro de todo esto ocurrió con el 15M. A nadie se le escapó que las demandas formales de Democracia Real Ya, primero, y de las Asambleas del 15M, después, eran en muchos casos plenamente coincidentes con el programa de la izquierda alternativa y, particularmente, de IU. Sin embargo, IU no logró por si sola canalizar la frustración del modo masivo que sí lo consiguió el 15M. No era tampoco entonces un problema de programa político.
 
Lo que estoy diciendo es que la Revolución Social tiene que ir necesariamente de la mano de la Revolución Política. Y esto, naturalmente, no es nada nuevo. Ya Louis Blanc lo señaló en el siglo XIX cuando trataba de convencer de las ventajas del republicanismo, como paradigma político, a los trabajadores que empezaban a difundir ideas socialistas. Pero también está vinculado con las formas de comunicación política, y tanto el jacobino Robespierre como el bolchevique Lenin sabían que no había otra manera de convencer y estimular al pueblo que a través de la palabra bien expresada. El primero defendió sus tesis roussonianas con una consigna tan básico como la del derecho a la existencia y el segundo no ignoró que los sesudos debates de teoría marxista debían terminar traducidos en poderosas consignas políticas como la de Paz, tierra y pan. Siempre los debates teóricos fundamentan las ideologías, mientras que los discursos se sitúan en el plano de la cristalización concreta. No en vano, Marx escribió El Capital, pero también El Manifiesto Comunista.
 
¿Qué hacer?
 
Pienso que Izquierda Unida tiene que decidir a qué aspira como colectivo. Y si, como pensamos algunos, nuestra aspiración es construir la mayoría social, entonces tenemos que adaptar nuestra organización al contexto sociopolítico en el que nos situamos. Ello pasa, necesariamente, por entender que los ciudadanos estamos reclamando participación en todos los niveles. Queremos que nuestra voz cuente, de modo que queremos que nuestros votos en democracia no sean secuestrados por los bancos, las grandes fortunas o la troika. Pero también queremos que nuestra voz como militantes cuente en la toma de decisiones colectivas de la organización. ¡Y que ocurra lo mismo como trabajadores en las empresas! Se trata, en resumen, de democratizar todo espacio de la vida política.
 
De ahí que una de las formas de recuperar la ilusión de quienes han tirado la toalla pase también por democratizar las instituciones del Estado y las de representación política. Es decir, un verdadero proceso constituyente que proporcione nuevas reglas al juego democrático.
 
Y ya tenemos debates que se sitúan en la superficie de esa cuestión. La reclamación de primarias abiertas es un síntoma de que hay reivindicaciones de esa naturaleza. Sin embargo, las primarias abiertas no suponen, a mi juicio, solución ninguna. Y en su tipo ideal no tienen encaje ideológico en un partido emancipatorio, como expuse hace unos días. Pero incluso aceptando sus virtudes, que existen, las primarias se quedarían cortas porque se refieren únicamente a la elección de candidatos. Y lo cierto es que lo verdadera y sustancialmente democrático es la participación permanente del representado en la tarea del representante. Es decir, llevar el debate a aspectos tales como la rendición de cuentas, los revocatorios, la transparencia y, desde luego, la habilitación de ágoras para debatir con sinceridad. Se trata, como recordaba el otro día, de neutralizar la ley de hierro de la oligarquía en el seno de las organizaciones políticas. De impedir, en definitiva, que unas pocas personas ostenten el poder efectivo, y la soberanía, que pertenece a la colectividad. Tanto en el Estado, donde el sujeto soberano es el ciudadano, como en los partidos políticos, donde lo es el militante.
 
Si aceptamos este enfoque entonces tampoco tenemos más remedio que aceptar que las próximas elecciones europeas no son unas elecciones más. Son el primer punto de encuentro de un ciclo político, compuesto por tres procesos electorales, que responde a un contexto socioeconómico que abre la factibilidad de emancipación social. Lo importante no es, ni ahora ni nunca, el resultado electoral per se sino el tejido social que se logra articular de cara a un objetivo político más ambicioso. Me parece más apropiado que el objetivo sea la transformación de la frustración social existente –y ello remite lógicamente al sector abstencionista- en un compromiso político bien definido, todo lo cual únicamente puede lograrse a través de dos mecanismos. El primero, que la organización se sitúe en el conflicto político cotidiano y no concentre todas sus fuerzas en el ámbito institucional. El segundo, que permita en su seno la total participación democrática, que es además la cuna de la legitimidad.
 
Por eso la elección de la candidatura de Izquierda Unida para estas elecciones -y la naturaleza del proceso correspondiente- no puede ser entendida como un mero accidente en el terreno. Se trata de una oportunidad para comenzar un proceso de adaptación organizativa a un contexto socioeconómico como el descrito más arriba. Se trata de definir, también a través de las formas, si aspiramos al 15% o a la mayoría social.
 
En efecto, iniciar un proceso de radicalidad democrática es, en realidad, ponernos manos a la obra en la construcción de las mayorías sociales y trabajar por la reconquista de la democracia. Dar al pueblo lo que le pertenece, su soberanía y su derecho a la existencia, es a fin de cuentas el motor de todas las revoluciones modernas.
 

 

22 enero 2014

LA SOCIALDEMOCRACIA HA RENUNCIADO YA HASTA AL MÁS MODESTO REFORMISMO.

Por Alejandro Teitelbaum.


Alejandro Teitelbaum es un conocido abogado, diplomado en Relaciones Económicas Internacionales en París y representante de la Asociación Americana de Juristas ante las Naciones Unidas. Es autor del libro "El papel de las sociedades transnacionales en el mundo contemporáneo". En el trabajo que les presentamos Teitelbaum traza un perfil  de la socialdemocracia de los últimos decenios
 
Que el Presidente francés Hollande haya sepultado todas sus promesas preelectorales (bastante brumosas, por cierto) no tiene que asombrar a nadie. La hipocresía y la mentira está en el ADN de todos los políticos al servicio del sistema capitalista imperante. Además, este caso particular es la conclusión lógica y coherente de un proceso que comenzó en 2011 con la elección del candidato presidencial del Partido Socialista, como veremos más adelante. Hollande ha anunciado la adopción de una “política de la oferta”. Dicha política está inspirada , aunque el “profesor” Hollande no lo dijo, en la teoría de Juan Bautista Say (1803), según la cual la oferta genera la demanda, de modo que siempre habría equivalencia entre la oferta y la demanda.

      En el plano teórico ya Marx se ocupó de demoler en términos poco amables (“tedioso Say”, “desdichado individuo”, “farsante”) la teoría de Say, retomada por Ricardo. Escribía Marx que “este es el parloteo infantil de un Say, pero no es digno de Ricardo”. (Marx, Teoría sobre la plusvalía (Tomo IV de El Capital). Marx explicaba que la teoría de Say podría hipotéticamente funcionar en una economía de trueque, pero ni siquiera en una economía mercantil simple y menos aún en una economía capitalista de mercado, donde el capitalista produce mercancías, no para cambiarlas por otras mercancías sino para transformarlas en dinero, en capital monetario y de ese modo realizar la ganancia que le queda después de pagar a sus proveedores y a los bancos que le prestaron capital, ganancia que puede destinar a atesorar, a especular, a mantener un tren de vida entre elevado y exuberante, etc. El capitalista, para transformar la mercancía en dinero necesita vender su producción y a veces ocurre que no la puede vender, al menos totalmente, porque no hay demanda suficiente a causa del estancamiento o disminución del poder adquisitivo de los consumidores de las clases populares. Y entonces los stocks de mercancía quedan acumulados o se venden por debajo del costo. Ese es el momento de las crisis periódicas del sistema, resultado de que entre la producción y el consumo, entre la oferta y la demanda, se interpone la apropiación capitalista de la plusvalía. De modo que la ley de Say nunca funcionó ni puede funcionar.

     Además de los hechos, después de Marx refutaron a Say muchos otros economistas, entre ellos Keynes, quien postulaba como forma de salir de la crisis la estimulación de la demanda. Las ideas de Keynes funcionaron durante un corto período cuando las condiciones económicas objetivas lo permitieron (el Estado de bienestar) pero en las condiciones actuales de crisis profunda e irreversible del sistema dichas ideas son imposibles de llevar a la práctica.

     La “política de la oferta” de Hollande se concreta en regalos fiscales gigantescos a los capitalistas: el CICE (Crédito de impuesto competitividad empleo) y la supresión del aporte patronal a las cargas sociales en 2017. El CICE tiene por objeto financiar por anticipado programas de las empresas destinados a mejorar su competitividad mediante innovaciones, formación del personal, etc., el reclutamiento de nuevo personal y la reconstitución de sus activos financieros. Todo lo cual, según la versión oficial, permitirá relanzar la economía y crear muchos empleos.  Pero los patrones no asumen obligación concreta alguna como contrapartida de los regalos que reciben y lo que ahorren en tasas e impuestos y ganen en subvenciones les servirá para aumentar su margen de ganancias. Nada autoriza a suponer que aumentará la demanda global porque el ingreso real de los asalariados tiende a disminuir con la congelación (y aun disminución) de los salarios reales directos e indirectos (objetivo gubernamental proclamado: disminución de los costos laborales), los aumentos de los impuestos al consumo y también a causa de la alta tasa de desocupación (en torno al 11% actualmente). Como ha dicho el mismo Hollande, la redistribución de los ingresos “vendrá DESPUÉS”.

     Esta “política de la oferta” (regalos a la patronal y virtual congelación de los salarios reales pese a un considerable aumento de la productividad que en Francia se multiplicó por cinco en 30 años) se viene practicando en dicho país desde hace más de 30 años. Es decir, hace tiempo que en Francia – con gobiernos “socialistas” o de derecha- aumenta la explotación de los asalariados y se ensancha la brecha entre ricos y pobres. La “política de la oferta” se acentuó con Sarkozy y ahora llega a su climax con Hollande. Esto no ocurre por azar: las políticas antisociales son toleradas más pasivamente por la población con un gobierno de “izquierda” que con un gobierno de derecha, pues el mito de gobiernos de “izquierda” y de derecha todavía funciona con las mayorías, las que pese a la evidencia, siempre esperan algo mejor de un gobierno de “izquierda”. Pero en la realidad no siempre es así. En Francia, fue durante el gobierno del Primer Ministro “socialista” Jospin (1997-2002) que se privatizaron más servicios públicos e industrias clave. Con escasa o nula reacción popular. Es decir, los gobiernos de “izquierda” gozan de más legitimidad para llevar a cabo una política antipopular.

      Decíamos antes que esta forma particularmente brutal en que Hollande adoptó una política ultraliberal es la conclusión lógica y coherente de un proceso que comenzó en 2011 con la elección del candidato presidencial del Partido Socialista.  En efecto, antes de las elecciones primarias abiertas en el Partido Socialista los sondeos de opinión daban ganador a Strauss Kahn, de tendencia francamente liberal en economía, en segundo lugar a Martine Aubry, tibiamente centro-izquierda con el antecedente de haber promovido como Ministro las 35 horas semanales y lejos, en tercer lugar, a Hollande, Secretario General del PS, de tendencia protoliberal y de escasa personalidad, apropiado para servir de bisagra entre las distintas corrientes del PS. Hollande fue durante varios años alcalde de Tulle, una pequeña ciudad de 14.000 habitantes. A la medida de sus calidades de estadista.

      Ahora su figura se ha vuelto patética con el vodevil de sus visitas nocturnas en “scooter” a su amiguita. Hasta el punto que una agencia de automóviles publicó un anuncio ofreciéndole autos con vidrios polarizados. Cuando Strauss Kahn quedó fuera de carrera a causa de su incontrolable sexualidad, los sondeos le dieron el primer lugar a Hollande y el segundo a Martine Aubry. Finalmente Hollande ganó las primarias socialistas con el 56 por ciento de los votos.

      Objetivamente Martine Aubry era mejor candidata que Hollande. Tenía experiencia gubernamental como Ministro y como Alcalde durante muchos años de la ciudad de Lille (225.000 habitantes), donde realizó una gestión correcta. Pero la mayoría de los electores socialistas (clase media) prefirió a un liberal como Strauss Kahn y cuando éste quedó “offside”, optó por un individuo de perfiles políticos borrosos y de pobre personalidad y no por Martine Aubry, quien para algunos “camaradas” socialistas era demasiado izquierdista.

     Dicho de otra manera el voto de la mayoría en las elecciones primarias del PS refleja la tendencia mayoritaria de las clases medias a favor de preservar el statu quo o sea, el orden establecido. Y así conservar los pequeños privilegios que les proporciona el sistema: un nivel de vida un poco más alto que el de la mayoría de los trabajadores manuales, el que le permite asistir a actividades culturales, comer de tanto en tanto en un restaurante (más bien modesto) ir de vacaciones, etc. Y poder formular críticas intrascendentes a la gestión gubernamental en público o en tertulias sociales, sin temor a ser apaleados o terminar en prisión. O sea, “vivir en democracia”. Desgraciadamente, la preferencia por el orden establecido y el temor a las consecuencias de un cambio radical es un fenómeno mundial que abarca a las mayorías y atraviesa a todas las clases sociales. E incluye a una buena parte de quienes no tienen privilegio alguno, viven en la precariedad y sin perspectivas de un futuro mejor.

     Hollande dice que es socialdemócrata y tiene razón. La socialdemocracia hace decenios que es un simple reaseguro del sistema, como lo muestra su práctica gubernamental en distintos países del mundo. Y sus alianzas para gobernar con la derecha tradicional.

     En Alemania (donde el “milagro” se basa en la no existencia de un salario mínimo -aunque ahora se promete establecer uno más adelante- y en salarios ínfimos de 450 euros mensuales pagados sobre todo a los trabajadores provenientes de Europa oriental) la actual alianza del PSD con la derecha fue aprobada por el voto directo de la gran mayoría de sus afiliados.

    En Italia el Partido Demócrata (resultado de la fusión, hace algunos años, de lo que quedaba de los Partidos Comunista (desde 1991 Partido Democrático de Izquierda) Socialista y Demócrata Cristiano) formó Gobierno a principios de 2013 en alianza con el partido de Berlusconi, cuyo núcleo, Forza Italia, es de tintes fascistizantes. En noviembre de 2013 Berlusconi rompió la coalición pero su propio partido se quebró y una parte del mismo quedó en el Gobierno con el nombre de Nuovo Centrodestra.

   En España el pueblo español, votando mayoritariamente una vez al PSOE y otra al Partido Popular, pasan alternativamente de la sartén al fuego. Las grandes movilizaciones de los “indignados” no impidió el triunfo electoral del Partido Popular en las últimas elecciones. Se cumplió una vez más el principio del “péndulo” electoral.

     Los socialdemócratas hace ya tiempo que han renunciado incluso a un modesto reformismo que, por otro lado, no tiene posibilidades de concreción en las actuales condiciones de crisis profunda del capitalismo el que sólo puede sobrevivir acentuando hasta el extremo la explotación de los asalariados y dejando al borde del camino a una parte de la población. Cuando las mayorías sufran condiciones de vida más allá de lo soportable y una parte de ellas pierdan hasta sus mínimos privilegios de la vida cotidiana, queda por saber qué ocurrirá.

    Puede formularse la hipótesis de que si no aparece una sólida y creíble alternativa de cambio radical anticapitalista, terminará por imponerse, con el consenso de las mayorías, alguna forma autoritaria de inspiración fascista. El tradicional péndulo electoral entre “izquierda” socialdemócrata y derecha tradicional puede alterarse a favor de la extrema derecha. Dicho de otra manera, la dictadura del gran capital puede terminar despojándose de sus últimos ropajes pseudo democráticos.
 
 
 
 

19 enero 2014

Las políticas neoliberales condenan a búlgaros y rumanos al destierro.

Las privatizaciones de los sectores estratégicos estatales y de las antiguas fábricas, que comenzaron en los noventa, desembocaron en un paro masivo. Hoy, los salarios de supervivencia y los altos precios fuerzan a sus ciudadanos a emigrar a otros países.
 
Un manifestante sujeta en Bucarest un cartel con el lema "Sin amos ni patronos".
 
 
"Allí hemos vivido veinte años de choques sin terapia", señala con ironía Daniel, un joven historiador rumano afincado en Barcelona desde 2004. "Los comienzos no son fáciles en ningún lugar. Inicié mi carrera laboral en 2004, en una pizzería de Barcelona, donde trabajé de camarero. Luego salté a un hotel, como recepcionista, hasta el año 2007, cuando conseguí los papeles. Mientras tanto cursé un máster en Historia. Ahora trabajo en el campo de la traducción. Y sigo con una vieja obsesión, la fotografía. Retrato la vida de personas desahuciadas. En Rumanía, desde hace años, tener un trabajo no es sinónimo de una vida decente."

Al igual que Daniel, en las últimas décadas miles de rumanos y búlgaros han visto como hacer la maleta se convertía en la única solución a las políticas aplicadas en sus países. Las privatizaciones de los sectores estratégicos estatales y de las antiguas fábricas, practicadas en Bulgaria y Rumanía desde los años noventa, han desembocado en un paro masivo que, además, llegó acompañado de la liberalización de los precios, las facilidades legislativas para la libertad de movimiento del capital extranjero y el consiguiente descenso del nivel de vida de los habitantes.

El escritor y antropólogo Miguel Pajares, autor de diversos estudios sobre los inmigrantes de Europa del Este, baraja varias cifras: "La emigración neta de búlgaros entre 1989 y 2000, los primeros años de las privatizaciones, se estima en torno a las 600.000 personas. De Rumanía, en las últimas dos décadas emigraron más de dos millones de personas. Todo el proceso de privatización fue acompañado de la pérdida de un enorme número de puestos de trabajo. En Rumanía, entre 1990 y 1994 se destruyeron 1.716.000 empleos. Sólo en el año 1997 se destruyeron alrededor de 500.000. En ese año se produjo la mayor reestructuración de las grandes empresas del Estado".

La fórmula de los últimos veinte años (privatizar, despedir y reconducir beneficios) sigue funcionando incluso a fecha de hoy: "Hace poco se han anunciado los resultados obtenidos por la compañía de petróleo OMV-Petrom. Un beneficio histórico: más de 900 millones de euros. La misma compañía ha despedido a 10.000 empleados. La Administración no se atreve a aumentar los impuestos sobre el petróleo y el gas, a pesar de que Rumanía es uno de los pocos estados de la Unión Europea que dispone de estos recursos. El Estado no es capaz ni de subir estos impuestos, ni de cuidar a sus desempleados. Las privatizaciones echaron a la calle a millones de trabajadores. Los beneficios fueron óptimos, sobre todo para las privatizaciones estratégicas con socios de Europa Occidental, y de los costes sociales de estas privatizaciones no ha hablado nadie", relata Costi Rogozanu, periodista de la plataforma CriticAtac.
 
Esta situación ha llevado a que, durante la última década, la llamada generación del sacrificio tomara rumbo a Occidente."La filosofía de la emigración es: ¿por qué trabajar aquí? ¿Para seguir en la miseria? Mejor intentar sobrevivir en la miseria occidental; parece más limpia", explica Rogozanu.
Los trabajadores rumanos y búlgaros, sin embargo, no han encontrado el camino hacia Occidente tan despejado como en su día lo vieron los inversores que se trasladaron a Rumanía y Bulgaria. Hasta el 1 de enero de este año, la Unión Europea no ha eliminado las restricciones para que rumanos y búlgaros accedan al mercado laboral, mientras que varios políticos europeos siguen apelando al populismo y alertan contra una  "invasión" de inmigrantes pobres del Este. No obstante, la mayoría de los que parten rumbo a Occidente huyen de los pírricos sueldos pagados en sus países a la mano de obra cualificada, salarios que han despertado el interés de los inversores.

Miguel Pajares, que realizó en 2004 un estudio de campo en el sur de Rumanía, cuenta a Público que, entre los casos más escandalosos, encontró en la localidad de Zimnicea "a empleados de una empresa del textil de capital italiano que trabajaban entre 10 y 12 horas diarias recibiendo un salario de unos 50 euros al mes. En la jornada laboral solo contaban con 15 minutos de descanso para una comida. La mayor parte eran mujeres. ¿Cómo vivían, si los precios, sobre todo en las ciudades, eran similares a los que en ese momento había en España?"
 

Precios occidentales y sueldos precarios


Según las estadísticas de Eurostat, en el tercer semestre del 2013, Rumanía experimentó uno de los mayores crecimientos económicos de la Unión Europea, con un aumento trimestral del PIB de un 1,6%. Sin embargo, el coeficiente de Gini, que mide los niveles de desigualdad, se disparó en el país hasta alcanzar el 33,2%; y el 22,6% de la población vive por debajo del umbral de pobreza. Un 19,1% de los trabajadores rumanos y un 7,4% de los búlgaros son working poor: no pueden costearse la supervivencia aunque tengan un empleo. Y un 44% de la población búlgara, así como un 29,9% de la rumana, padece pobreza severa.

"¿Por qué nos encontramos con esta situación? Porque el dios de cualquier gobernante rumano es el inversor. Para el inversor se ha realizado la reforma laboral y se le han ofrecido todo tipo de facilidades. El empleado rumano del sector privado casi dejó de poseer derechos laborales. La reforma laboral la dictó una asociación de inversores. El Gobierno neoliberal anterior asimiló y promovió en el Parlamento esta ley sin debate previo. Se facilitó el despido y se presionaron a la baja los salarios, que ya eran bajos", cuenta Rogozanu.
 
En noviembre de 2013 los médicos rumanos salieron a la calle para pedir un aumento en sus salarios. El sueldo medio de un médico en Rumanía ronda los 440 euros mensuales. Según el Instituto Nacional de Estadística del país, el sueldo medio en Rumanía se situaba alrededor de los 370 euros en octubre de 2013, y el mínimo en menos de 200 euros. En Bulgaria el sueldo mínimo es de 170 euros.
Este nivel de salarios, que no cubre las necesidades básicas, ha empujado a más de 14.000 médicos rumanos a dejar su país, con Francia y Alemania como principales destinos.

La politóloga Victoria Stoiciu, directora de programas en la fundación Friedrich Ebert de Rumanía, explica a Público que "la política de los sueldos bajos ha sido asumida por todos los Gobiernos de Rumanía desde 1989, independientemente de su color político. La razón principal para mantener esta política es mantener la competitividad del país, concretada en la mano de obra barata. No podemos aumentar los salarios porque ahuyentamos a los inversores extranjeros y nos quedamos sin empleo: esta es la filosofía de esta desastrosa política salarial que sitúa Rumanía en competencia con estados de Asia o de África, a pesar de que el coste de la vida es similar al de los demás estados europeos".

En Bulgaria, la situación no dista de la realidad rumana. La antropóloga Neda Deneva, que investiga la migración de trabajadores búlgaros a España, cuenta que los fenómenos son similares a lo ocurrido en Rumanía: "La privatización, la desindustrialización y la falta de oferta de trabajo en la agricultura hicieron que un alto porcentaje de la población se quedara sin trabajo o que fueran trabajadores pobres, con pocas oportunidades para tirar adelante".
 

Reforma laboral


Emigrar se convirtió en la primera solución para los trabajadores. Además, las presiones de las grandes compañías y del capital autóctono determinaron la flexibilización de la legislación laboral y, en consecuencia, la pérdida de derechos de los trabajadores y el recorte de los costes sociales. "En Rumanía, el Estado está cautivo del capital privado (empresas nacionales y multinacionales) y los políticos mismos a menudo forman parte de la categoría de hombres de negocios, con lo cual tienen su interés privado y egoísta en mantener los sueldos a la baja", puntualiza Stoiciu. 

A pesar de los bajos salarios de la población, los precios en Rumanía se han ido ajustando a los estándares europeos, sobre todo en el caso de la energía y el gas. Esta subida ha afectado aún más a los bolsillos de los ciudadanos. Los intereses comerciales han hecho que, hoy en día, los precios en ciudades como Bucarest o Sofía puedan equipararse a los de cualquier capital europea. Así, la migración interna de los trabajadores en la Unión Europea responde principalmente a la desigualdad entre los países que la conforman y a la falta de voluntad política por reconstruir el proyecto europeo.
 
"Se trata de un problema estructural del sistema económico capitalista y del modo en que funciona la UE: una Unión para los intereses de las compañías y no de los trabajadores. Mientras la presión de los políticos nacionales y de la Unión no se encamine a una transformación institucional de la UE, que sea para los ciudadanos y no para el capital, asistiremos a escenarios con espantapájaros de cartón, sin ver el elefante que tenemos dentro", comenta Stoiciu.
 
Nicu, un ingeniero jubilado de Iasi, ciudad del norte de Rumanía, cuya jubilación no alcanza los 400 euros, recuerda las primeras protestas de la década de los noventa y se muestra indignado con el rumbo que ha tomado su país: "Queríamos libertad. Ahora tenemos la libertad de protestar en las plazas y, tras las protestas, ¿qué pasa al día siguiente? El poder es sordo, no nos escucha, como si no existiéramos. ¿Qué hemos ganado? Centros comerciales, sueldos de supervivencia y crisis tras crisis. La solución para muchos fue irse del país. No era este el cambio que queríamos en 1989".
 
Fuente: www.publico.es

13 enero 2014

CNN no pudo callar ni manipular a un valiente periodista cubano defensor de la Revolución… desde Miami.


 
 
El canal CNN en español pretendía realizar un debate sobre Cuba entre Edmundo García, defensor de la Revolución, y Orlando Gutiérrez Boronat, representante de la ultraderecha anticastrista, ambos cubanos y residentes en Miami. Pero éste último rechazó participar en el cara a cara. CNN decidió entonces entrevistar a ambos en programas separados (1).

La entrevista a Edmundo García, algo excepcional en un medio que en rara ocasión da espacio a posturas cercanas a la Revolución, rompió los moldes previstos por la CNN (2). Antes incluso de la primera pregunta, el entrevistado aprovechó el saludo inicial para informar a la audiencia sobre lo que el presentador había pasado por alto: el cambio de formato del programa debido a la retirada del debate de su adversario político. “Buenas noches, José Manuel –tomó la palabra García-, muchas gracias por la invitación. Antes de que me formules la primera pregunta, quiero nada más decir que yo debía haber estado el lunes pasado en este programa, invitado por tí y por la producción. Pero mi supuesto contrincante, Orlando Gutiérrez Boronat, no se sintió seguro para hacer un debate conmigo y finalmente estuvo él solo en el programa. Y Vds. ahora me han pedido que venga, así que aquí estoy, pero estaba dispuesto el lunes al debate, además lo deseaba”.

El presentador asumió entonces el papel del contertulio ausente y repitió en cada pregunta los habituales tópicos contra la Revolución cubana. “He visto en persona (en Cuba) que es muy difícil disentir, tener una voz disidente en Cuba (…) porque de alguna manera la opinión distinta está criminalizada”.

Una de las acusaciones en forma de pregunta fue que el Gobierno de la Isla no accede a responder a la prensa internacional. “Ya sabes que el oficialismo de la Isla es bastante renuente a hablar con la prensa independiente (sic). (…) El Gobierno cubano no habla con la prensa, es muy difícil tener una reacción oficial, de hecho el buró nuestro en La Habana, cada vez que intenta recoger una opinión oficial sobre temas políticos, sobre temas que incluyan la disidencia (…) (el Gobierno de la Isla) no es proclive a hablar con nosotros ni con otra prensa internacional”. La respuesta de Edmundo García fue sumamente aclaratoria. “Yo creo que el Gobierno cubano ha dicho siempre lo suyo, como dice Silvio Rodríguez, `a tiempo y sonriente´. Pero yo no te puedo engañar ni puedo venir aquí a engañarme a mí mismo. ¿Qué papel ha jugado la prensa internacional y los medios acreditados (en La Habana), incluyendo la CNN, dentro de la `política de cambio de gobierno´ que los EEUU tratan de imponer en Cuba? Ha servido para la fabricación mediática de falsos líderes y de personas que realmente no representan dentro de la sociedad cubana a ningún sector, ni siquiera en números decimales. ¿Quién ha convertido a Yoani Sánchez en una persona relevante? La CNN, los premios que le dan a través de la USAID, el Grupo Prisa… Realmente es una declaración de guerra fría lo que llevan a cabo los medios internacionales en relación a la política cubana. El Gobierno cubano no le hace el juego a la bobería y a la subversión, da la respuesta en el día y hora que entiende, y esa es la razón por la cual ustedes quizá no reciben más atención: por falta de profesionalidad, muchas veces por falta de ética, por tergiversaciones…”.

No estaría mal, por otro lado, recordar al periodista de CNN cómo su propio canal rechazaba, hace unos meses, responder a las preguntas de una periodista cubana (3). “Insistimos para concertar una entrevista a Willie Lora, director de noticias de CNN en Español, pero tampoco fue posible”, escuchamos en un trabajo de la Mesa Redonda de la Televisión cubana, que también menciona la negativa a ser entrevistada de Shasta Darlington, excorresponsal de CNN en La Habana.

Edmundo García, censurado en los grandes canales de Miami y amenazado de muerte incluso en su programa radial (4), dio contundente respuesta a todos los estereotipos informativos sobre Cuba esgrimidos por el presentador. Por ejemplo, la supuesta falta de libertad de prensa. “Eso que acabas de decir que se criminaliza el pensamiento, que no hay espacios alternativos para disentir, eso es falso. Dentro de la propia Revolución hay grandes espacios para disentir, se ven esas posiciones diferentes, la gente dice lo que le da la gana. Ahora bien, si me preguntas por qué la Revolución y sus medios estatales no le dan espacio a quienes funcionan a partir de una agenda dictada por una potencia extranjera como EEUU, financiados por EEUU –ahí están las pruebas de las partidas de dinero de la USAID para pagarles, y dicho por los propios embajadores norteamericanos-, te diría que ningún país que respete su soberanía y su derecho a la no injerencia en los asuntos internos le daría espacio público a esas personas”.

El canal trató entonces de manipular al entrevistado intercalando un fragmento de las recientes declaraciones a CNN del actual presidente de Uruguay, José Mujica, presentadas como una condena a la Revolución cubana (5). “No le quepa la menor duda de que yo, hace 40 o 50 años, también pensaba en el partido único y, como teoría, en la dictadura del proletariado” – se le escuchaba a Mujica en un corte de entrevista”. “Bueno –presentaba el conductor de CNN- escuchábamos al presidente Mujica, que hace unos días le decía a mi compañero Ismael Cala en Montevideo que no justificaba ninguna dictadura, ni las del proletariado. ¿Para tí Cuba es una dictadura, Edmundo?” “Cuba –le respondía García- es una Revolución. Esa palabra dictadura es un cliché de los medios de comunicación, sobre todo de los más establecidos”. “Pero no solo de los medios –le cortaba el presentador-, déjame interrumpirte un segundo, ¡lo ha dicho el presidente Mujica!”. Habría que recordar al periodista de CNN las palabras explícitas del mandatario uruguayo en un acto político en Santiago de Cuba, el pasado 26 de Julio (6): “Esta Revolución (cubana), que fundamentalmente ha sido la Revolución de la dignidad, de la autoestima para los latinoamericanos, nos sembró de sueños, nos llenamos de Quijotes”.

El autor de la entrevista a Mujica fue Ismael Cala (7), periodista cubano que forma parte de un extenso plantel de profesionales de origen cubano integrados recientemente en el canal: la gerente general Cynthia Hudson (8), el vicepresidente de programación Eduardo Suárez (9), el presentador de noticias Camilo Egaña (10), o la conductora María Elvira Salazar (11), entre otros. Esta incorporación de rostros de origen cubano responde a una estrategia de acercamiento del canal al público de Miami, en su mayoría permeable a los mensajes contra la Revolución.

En los últimos años, CNN en español se ha ido convirtiendo en altavoz de propaganda y medio de legitimación de la llamada “disidencia” cubana, construida y financiada desde el Gobierno de Washington (12). Algo que aclaraba a la perfección Edmundo García. “No es una opinión mía ni del Gobierno cubano. Los propios embajadores de EEUU, en su correspondencia secreta con el Departamento de Estado, tanto el señor John Caulfield como los anteriores jefes de misión de EEUU en Cuba, han dicho que esas personas no tienen seguidores, ni arrastran pueblo, ni van a provocar cambios, solo les interesa nuestro dinero y los regalitos que les hacemos a fin de año”.
 
CNN, además, da espacio reiterado a connotados terroristas de origen cubano, como Luis Posada Carriles, entrevistado en los últimos meses hasta en dos ocasiones (13) (14), o Carlos Alberto Montaner, quien dispone incluso de una columna televisiva de opinión sobre temas internacionales (15).

Parece que, en la reciente entrevista a Edmundo García, periodista cubano de izquierdas residente en EEUU, la CNN no calculó bien. No contó con su magistral manejo del formato y los tiempos televisivos, que le permitieron convertir el espacio marginal ofrecido por un gran medio a las opiniones favorables a la Revolución cubana, en un concentrado informativo de altísima densidad política.

Fuente:
 
 
(1) http://www.cubainformacion.tv/index.php/la-columna/210-edmundo-garcia/53904-cnn-en-espanol-se-arrodilla-ante-la-extrema-derecha-de-miami
(2) http://www.cubainformacion.tv/index.php/politica/54123-edmundo-garcia-en-los-estudios-de-cnn-los-grandes-medios-como-cnn-responden-a-los-intereses-de-eeuu-contra-cubaa
(3) http://cubainformacion.tv/index.php/manipulacion-mediatica/50962-cnn-y-sus-per-versiones-sobre-cuba
(4) http://www.cubainformacion.tv/index.php/la-columna/210-edmundo-garcia/52126-a-raiz-de-una-llamada-amenazadora
(5) http://cnnespanol.cnn.com/2013/12/12/mujica-peor-que-la-droga-es-el-narcotrafico-porque-rebaja-la-etica-de-la-delincuencia/
(6) http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2013-07-26/discuso-integro-del-presidente-jose-mujica-2/
(7) http://cnnespanol.cnn.com/?s=ismael+cala
(8) http://es.wikipedia.org/wiki/Cynthia_Hudson
(9) http://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Su%C3%A1rez_(CNN)
(10) http://cnnespanol.cnn.com/2011/04/22/camilo-egana/
(11) http://cnnespanol.cnn.com/?s=Mar%C3%ADa+Elvira+Salazar+
(12) http://www.cubainformacion.tv/index.php/bloqueo/36624-la-diplomacia-estadounidense-y-la-disidencia-cubana
(13) https://www.youtube.com/watch?v=Ao3gHnpgI6U
(14) https://www.youtube.com/watch?v=TVeT3ClFopg
(15) http://cnnespanol.cnn.com/?s=Carlos+Alberto+Montaner

12 enero 2014

El Baile Rojo - La historia sobre el genocidio contra la Union Patriotica

Un documental sobre el partido político llamado La Unión Patriótica en Colombia. Alrededor 4000 de sus miembros fueron matados en un genocidio manejado por políticos, paramilitares y militares en un plan cínicamente llamado "el baile rojo".
 

04 enero 2014

¿Por qué el acuerdo Alianza Verde-Unión Patriótica?

Habla Carlos Lozano: “Es un acuerdo por la paz con justicia social”. UP inscribió 19 listas departamentales a la Cámara de Representantes.
 
Después de un largo proceso de discusiones bilaterales con la Alianza Verde, la Unión Patriótica llegó a un acuerdo político con ella, para presentar una lista unitaria al Senado de la República que recibió el nombre de “Lista por la Paz”. También hubo un proceso democrático interno de discusión, para evaluar las conveniencias e inconveniencias de dicho acuerdo.
 
Sin embargo, la unidad se vio empujada por la destitución del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, un acto atrabiliario y antidemocrático del procurador Alejandro Ordóñez, reconocido por sus posiciones retrógradas y cavernarias. En esta oportunidad, como en el caso de Piedad Córdoba, entre otros, desconoció la soberanía del pueblo, pues son cargos de elección popular.
 
Hemos conversado con Carlos A. Lozano Guillén, director de VOZ y una de las principales personalidades de la Unión Patriótica y el Partido Comunista Colombiano, integrante de la “Lista por la Paz”. Es el candidato al Senado con más recorrido en la lucha por la paz con democracia y justicia social. Así reconocido por tirios y troyanos.
 
–¿En qué consiste el acuerdo de la Unión Patriótica con la Alianza Verde?
 
–Es un acuerdo para presentar una lista unitaria al Senado de la República con la inclusión de candidatos, en pie de igualdad, de ambas colectividades. La hemos denominado lista por la paz, porque está contemplada en el marco del frente amplio por la paz. Podríamos decir que es un germen de este. El eje fundamental del acuerdo político es la defensa de la mesa de La Habana, la exigencia de conversaciones con el ELN y la solución política como el camino democrático para resolver el conflicto. En definitiva, es el reconocimiento de ambas colectividades de que la paz con democracia y justicia social es lo fundamental del proceso político en el momento actual.
 

Acuerdo programático

 
–¿Es un acuerdo programático?
 
–Claro que sí. Hay un texto que se llama “Acuerdo Político” y que sienta las bases programáticas. Paz, democracia e inclusión social son los factores clave, así como la defensa de lo público a propósito de la destitución del alcalde Petro por el fascista procurador Ordóñez. Se reconoce el derecho de la Unión Patriótica para actuar con garantías en el escenario político nacional y de la necesidad de esclarecer el genocidio político de que fue víctima.
 
En el acuerdo se respeta la identidad de cada organización, es decir: si bien es cierto que la lista se inscribió a nombre de Alianza Verde, se reconoce la identidad de la Unión Patriótica y se le concede el derecho a adelantar la campaña con sus candidatos, símbolos y planteamientos. Hay respeto mutuo en este sentido.
 
–¿Y la candidatura presidencial?
 
–No hay definición todavía. Se reconoce la necesidad de buscar un candidato o candidata alternativo y de convergencia democrática. Y se destaca el hecho de la postulación de Aída Avella, candidata de la Unión Patriótica. La Unión Patriótica y el Partido Comunista dejaron en claro que de ninguna manera aceptarán la candidatura presidencial de Enrique Peñalosa. Su talante neoliberal, derechista y cercano al uribismo hace imposible aceptar esa eventual candidatura. Seguiremos trabajando por construir una candidatura alternativa en la línea del frente amplio por la paz.
 

El frente amplio

 
–¿Cómo conciben el frente amplio por la paz?
 
–Es la convergencia de fuerzas democráticas, progresistas y de izquierda en la lucha por la paz con democracia y justicia social. Es un frente democrático que excluye el sectarismo y la intolerancia. El objetivo fundamental es la defensa y promoción de la paz pero con cambios avanzados, lejos de la paz romana o la paz de los sepulcros que pretenden sectores de la clase dominante.
 
Ese frente amplio puede manifestarse en el campo electoral, porque hay que llevar al Senado y a la Cámara y, por qué no, a la presidencia, a personalidades comprometidas en la solución política del conflicto por la vía democrática y de justicia social. Lo esencial en el frente amplio es el programa, el compromiso con los cambios reales y democráticos que se requieren en el país.
 
–¿Por qué con la Alianza Verde?
 
–Fue un camino difícil. Hay que reconocer que la presencia de Peñalosa entre los verdes es un obstáculo. Igual hay otros derechistas en sus filas poco atractivos. Pero en los acuerdos primaron los sectores democráticos, la defensa de la paz y los cambios sociales. Es lo más importante. Sin embargo, estuvimos a punto de no aceptar el acuerdo.
 
Todo se modificó el lunes 9 de diciembre, al mediodía, pocas horas antes de vencer el plazo de inscripción de listas, cuando conocimos de la destitución de Petro por el reaccionario procurador Ordóñez, porque entendimos que este acto aberrante y dictatorial nos imponía la unidad. Nos unimos o nos arrasa la extrema derecha violenta y retardataria.
 
–¿Y el Polo?
 
–Con el Polo conversamos a pesar de la expulsión del Partido Comunista de sus filas. Pero no quisieron el acuerdo político, pretendían adhesiones incondicionales. No fue posible. Aunque la puerta está abierta para discutir la candidatura presidencial alternativa con el Polo, los verdes y otros sectores. No excluye a nadie en la izquierda o en los sectores democráticos, sí a los derechistas como es el caso de Peñalosa. Por supuesto también a la reelección de Santos que está lejos de ser un proyecto democrático y de soluciones sociales.
 
–Algunos creen que la reelección de Santos garantiza la paz…
 
–Se equivocan. La paz no es propiedad de nadie en particular, sino del pueblo. Por esta razón, las posibilidades de la misma están en la presión popular, en el frente amplio por la paz y en la convocatoria de la asamblea nacional constituyente que puede refrendar los acuerdos con la insurgencia y adoptar cambios fundamentales en la vida del país. Un nuevo orden político, social y económico.
 
La paz depende de un nuevo poder democrático y popular. Es el sentido que tiene el frente amplio. La reelección de Santos significaría, quizás, la continuidad del proceso de La Habana, pero también de la política neoliberal al servicio del gran capital y de las transnacionales, para nada modificaría el statu quo de desigualdad, de concentración de la riqueza y de desatención a los problemas del país y de la población más necesitada.
 

La UP en las cámaras

 
–¿Cómo se presentan las listas de Cámara de Representantes?
 
–En 19 departamentos se inscribieron listas de la Unión Patriótica a la Cámara de Representantes. En algunos casos incorporan aliados de movimientos locales y regionales, pero están inscritas a nombre de la Unión Patriótica. Tienen, por supuesto, una mayor definición política e ideológica.
 
–¿Definición en qué sentido?
 
–Porque el de la UP es un programa de mayor profundidad. La paz con democracia y justicia social es lo principal, pero recoge la propuesta de la asamblea nacional constituyente, oposición frontal a las políticas neoliberales y a los TLC, rechazo a las transnacionales que explotan la riqueza minero-energética y dañan el medio ambiente, reformas democráticas política, laboral, agraria, a la salud, la educación y la justicia, apoyo a la cultura y al deporte y compromisos con las reivindicaciones de las mujeres, la comunidad LGBT, negritudes e indígenas.
 
Política exterior independiente y respaldo a los procesos de integración regional alejados de la férula gringa, a los dictados del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. Es una carga ideológica de contenido democrático y popular.
 
Fuente: Semanario Voz

03 diciembre 2013

Thomas Sankara, la Revolución asesinada.


Presidente del Burkina Faso de 1983 a 1987, Thomas Sankara es una figura importante del panafricanismo y del tercermundismo. Su asesinato, en octubre del 1987, transformó el que apodaban el “Che africano”, en héroe popular, cuyo ejemplo simboliza todavía la sed de libertad y de dignidad para los pueblos de África.
 
Recogiendo testimonios de aliados políticos, amigos, historiadores y activistas actuales, la película recuerda el destino particular de Thomas Sankara, su legendaria integridad y su aporte a la historia revolucionaria y antimperialista.
 
Este documental rinde homenaje a su memoria, borrada de la historia oficial por quienes lo asesinaron, hace más de 20 años.
 
 

 
 

27 noviembre 2013

Contra el tráfico de mujeres y menores. Contra la explotación sexual.

Movimiento Democrático de Mujeres de España y el Movimiento Democrático de Mujeres de Portugal y otros colectivos sociales.

El Movimiento Democrático de Mujeres de España y el Movimiento Democrático de Mujeres de Portugal junto con otros colectivos feministas de derechos sociales, sindicales y organizaciones políticas de Cataluña y Francia están organizando una acción transfronteriza contra el tráfico de mujeres y la explotación sexual.
 
El día 30 de noviembre de 2013 está prevista una acción simultánea en Ayamonte (Huelva) pueblo fronterizo con Portugal y en La Jonquera (Girona) pueblo fronterizo con Francia.
 
La acción se iniciará al mismo tiempo a las 13h en ambas localidades donde se compartirá un espacio de picnic y las organizaciones podrán exponer en sus paradas materiales propios. A las 15h se producirá un corte simbólico de carreteras con la posterior lectura de un manifiesto (se adjunta).
 
La intención de las organizaciones convocantes es denunciar y hacer visible el tráfico sexual, que ya sea dentro o fuera de las fronteras nacionales. Es una violación de los derechos humanos fundamentales como el derecho a la integridad física, la igualdad, la dignidad, la salud, la seguridad o no ser sometida a prácticas de violencia, tortura e incluso asesinadas. Los principales tratados internacionales de derechos humanos, como la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), consideran el tráfico sexual una forma de discriminación sexual y una violación de los derechos humanos.
 
“La comercialización de los seres humanos como objetos sexuales, la pobreza, la desigualdad de género y las condiciones de subordinación de mujeres y niñas constituyen un terreno fértil para la trata de personas”.
 
LAS ORGANIZACIONES CONVOCANTES REIVINDICAN un marco legal a nivel Europeo y de todos los gobiernos nacionales, que contemple:

-La supresión de toda forma de represión contra las personas prostituidas.

-La regularización de inmigrantes victimas de explotación sexual, sin obligación de denuncia de las redes de proxenetas o traficantes.
 
-Una legislación que permita luchar efectivamente contra el tráfico y la explotación sexual, declarando la compra de favores sexuales como una violencia de género.

-Políticas alternativas, ofreciendo apoyo jurídico, asistencial, formación profesional y acceso a los servicios sociales a las personas víctimas de la explotación sexual, con el objetivo de ayudarlas a todas a salir y acceder a un trabajo digno.
 
-Educación escolar, así como formación de las administraciones públicas, justicia y policía, en valores igualitarios y no sexistas.

 Esta campaña se trasladará a los grupos políticos de los parlamentos de Andalucía y Cataluña. Así como, a los grupos politicos del Congreso de los Diputados y del Parlamento Europeo. También a los grupos municipales de los ayuntamientos que se quieran sumar. Lo mismo se hará desde Portugal y Francia.
 
 
 
Entidades adheridas a día de hoy:

 Associació de Naturalistes de Girona,CCOO(Girona), Comissió Unitària 28 de juny, CUP-Feministes, CUP-Girona, Dones amb ICV, Esquerra Unida i Alternativa Comarques Gironines,Front de Gauche (España),IAC(Girona), Moviment Democràtic de Dones de Catalunya, Movimiento Democrático de Mujeres de España, Movimento Democrático das Mulheres Portugal, PCE, PCF 66, Plataforma Catalana pel dret a no ser prostituïdes, Procés Constituent, PSUC VIU, UGT(Girona), UJCE, Xarxa de Dones de Girona,Xarxa de Drets Socials de Girona.
 
Para más información –
Julia Hidalgo, portavoz federal del Movimiento Democrático de Mujeres
653642059
movimientodemocraticodemujeres@gmail.com