22 julio 2014

¿Qué tienen en común las guerras simultáneas de Ucrania, Gaza, Irak, Siria y Libia?.

” ¿El derribo del avión de Malasia Airlines pudo haber sido un operativo de falsa bandera del gobierno ucraniano que congrabaciones, que muy bien pueden ser editadas, culpabiliza el terrorismo de los separatistas para aplastarlos higiénicamente?”.
 
Alfredo Jalife-Rahme, catedrático de la UNAM ( México)
 
Los cronogramas, organigramas, infogramas y genealogías son seminales para el análisis geopolítico. Dos días antes del letal misil misterioso que derribó en el cielo tempestuoso ucraniano al avión de Malaysia Airlines –como todo lo recóndito que ha ocurrido con sus dos recientes vuelos–, fue clausurada la sexta cumbre histórica del BRICS y su conexión con Unasur, donde concurrieron notablemente Colombia y Perú.
 
Un día antes del misil letal, Obama elevó la puja de las sanciones contra Rusia y su binomio inextricable de la banca y los energéticos.
 
Coincidiendo el mismo día con el letal misil misterioso en los cielos de Ucrania, Netanyahu, jefe de un Estado nuclear, ordenaba a su ejército invadir la franja de Gaza: apreciación sugerente de Fidel Castro, quien en su filípica acusa de provocación insólita al gobierno golpista de Ucrania bajo la férula de Estados Unidos (EU).
 
¿Qué sabrá perturbadoramente el caribeño viejo zorro de mil batallas?
 
Mientras el misil misterioso derribaba el vuelo de Malaysia Airlines, el Estado racista/paria/apartheid de Israel invadía la franja de Gaza, lo cual le ha puesto en desacato de las resoluciones de la ONU y de aislarse con la opinión pública mundial, como señala el ex presidente Bill Clinton (Afp, 17/7/14) y coincide marcadamente con mi opinión en la radio mexicana.
 
Al unísono de la coincidencia (Castro dixit) de las agendas geopolíticas de Ucrania y Gaza, arreciaban los enfrentamientos sectarios y energéticos en tres países árabes: Libia, Siria e Irak –tildados de fallidos por los estrategas de EU–, sin contar las guerras de Yemen y Somalia.
 
En Libia –balcanizada y vulcanizada como consecuencia de la intervención humanitaria de Gran Bretaña (GB) y Francia, con EU hipócritamente instalado en el asiento trasero–, dos días antes al letal misil misterioso en Ucrania, las milicias rebeldes de las brigadas Zintan cerraron el aeropuerto internacional de Trípoli (la capital), mientras recrudecían los enfrentamientos entre clanes rivales en Bengazi, de donde salieron las armas para abastecer a los yihadistas de Siria e Irak, en medio del extraño asesinato del embajador de EU.
 
Más allá de la interconectividad del torrencial flujo de armas entre Libia, Siria e Irak en la geografía de Al-Qaeda/Al Nusra y el nuevo califato Daesh (http://elhorizonte.mx/a/editorial/6501), lo fundamental para las trasnacionales petroleras/gaseras/acuíferas de EU/GB/Francia radica en el control de las materias primas (gas y agua fresca) de Libia (http://www.jornada.unam.mx/2011/08/28/opinion/014o1pol), donde Rusia y China se dejaron embaucar inocentemente.
 
Resulta aburridamente tautológico abundar sobre la captura del petróleo de Irak, también balcanizado y vulcanizado, lo cual le ha valido una guerra de 30 años de parte de la dupla anglosajona de EU/GB.
En mi reciente estadía en Damasco, donde fui entrevistado por Thierry Meyssan, el director del portal galo Red Voltaire, me confió que la súbita voltereta de “Occidente ( whatever that means)” contra Bashar Assad se debió en gran medida –más allá del gas en su costa del mar Mediterráneo– a sus pletóricos yacimientos de hidrocarburos en tierra firme, que hoy se encuentran controlados por el “nuevo califato Daesh del siglo XXI”.
 
La interconectividad petrolera/gasera vuelve a resaltar en Gaza cinco años después del operativo Plomo Endurecido cuya estrategia es refrendada por la operación Escudo Defensivo (sic) en curso, sin una investigación concluyente sobre la culpabilidad del deleznable asesinato de tres jóvenes israelíes –como había previsto premonitoriamente el visionario jefe del Mossad, Tamir Pardo (http://www.voltairenet.org/article184699.html) y que fue pretexto desproporcionado para la enésima invasión israelí en Gaza con sus atrocidades de infanticidio masivo.
 
Manlio Dinucci, del rotativo italiano Il Manifesto, aduce que una de las causas del irredentismo israelí se debe a los pletóricos yacimientos gaseros que Gaza posee en su zona marítima (http://www.alfredojalife.com/?p=1220).
 
Asimismo, el pletórico gas shale (gas esquisto) en la República Autónoma de Donetsk –que busca la separación y/o la federación con Ucrania– muy bien vale la feroz guerra sicológica de propaganda entre los multimedia pro EU y pro Rusia para echarse la culpa del derribo del avión de Malaysia Airlines.
 
¿El derribo del avión de Malasia Airlines pudo haber sido un operativo de falsa bandera del gobierno ucraniano que congrabaciones, que muy bien pueden ser editadas, culpabiliza el terrorismo de los separatistas para aplastarlos higiénicamente?
 
Hace dos meses, Russia Today (RT), cada vez más consultada en Latinoamérica para contrastar la intoxicación desinformativa de los multimedia israelí-anglosajones –lo cual le ha valido el exorcismo del secretario de Estado estadunidense, John Kerry– destaca la importancia del gas shale en Donetsk (la parte oriental de Ucrania que busca su separación) y pregunta si los intereses de las petroleras gigantes occidentales se encuentran detrás de la violencia (http://rt.com/news/159588-east-ukraine-shale-deposits/).
 
El oriente de Ucrania, hoy en plena guerra civil, posee “carbón y pletóricos yacimientos de gas shale en la cuenca Dnieper-Donetsk”. En Donetsk la petrolera británica Shell firmó en febrero de 2013 un acuerdo de reparto de utilidades por 50 años con el gobierno de Ucrania (nota: el anterior gobierno depuesto por los golpistas neonazis apuntalados por EU) para explorar y extraer su gas shale”.
 
RT argumenta que tales son las ganancias que Kiev no desea perder, por lo que ha emprendido una desproporcionada campaña militar contra su propia población.
 
Chevron firmó un acuerdo similar el año pasado (con el mismo gobierno depuesto) por 10 mil millones de dólares.
 
Hunter Biden, hijo del vicepresidente de EU, acaba de ser nombrado en el consejo directivo de Burisma, el mayor productor privado (¡supersic!) de gas en Ucrania, lo cual “coloca la explotación del gas shale ucraniano en una nueva perspectiva”, porque posee licencias que cubren la cuenca de Dnieper-Donetsk. Kerry no se queda atrás en el reparto de utilidades y Devon Archer, su anterior asesor y compañero de recámara de su hijastro, pertenece desde abril a la polémica Burisma.
 
¿Sirven las licencias de enajenación catastral para explotar el gas shale ucraniano como licencias para asesinar inocentes?
 
¿El  fracking del gas shale fractura a Ucrania? Tal ha sido la tónica de la trágica historia de los hidrocarburos en el siglo XX y su explotación por las petroleras occidentales.
 
Que conste que en todos los frentes bélicos enunciados –Ucrania, Gaza, Irak, Siria y Libia– el común denominador son los hidrocarburos.
 

16 julio 2014

¿Por qué quiere demoler el PP a Izquierda Unida? ¡Es la restauración, estúpidos, la restauración!

 Manolo Monereo.

“El poder constituyente que nosotros defendemos busca construir un sujeto político capaz de definir las condiciones que hagan posible una sociedad de hombres y mujeres libres e iguales. A esto siempre se le ha llamado Constitución republicana y Estado de derecho”.

Me asombra que estas cosas sigan asombrando. Veo a tantos compañeros sorprendidos e indignados ante los ataques injustos y cobardes del PP contra IU que me llevan a la conclusión de que muchas veces no sabemos, mejor dicho, no somos plenamente conscientes de las cosas que decimos y hacemos.

Que el PP aproveche su la mayoría conservadora en la Cámara de Cuentas para expedientar a IU no debería asombrarnos, tampoco que medios tan “independientes y objetivos” como El País, nos dediquen, después de tantos meses o años, una pagina impar completa comentando la excepcionalidad del tema. Somos visibles para lo peor. Luchar por la ruptura y por los de “abajo” tiene estos costes.

Que el especialista consumado en financiación ilegal y en corrupción política, el PP, expediente a IU por supuestas irregularidades formales en sus cuentas tiene que ver, como no, con nuestra sistemática denuncia de la corrupción, con nuestra personación en el “asunto Barcenas”, con la querella contra los gestores de Bankia y, mucho más cercanamente, por nuestra petición de dimisión por nepotismo del mismísimo presidente de la mencionada Cámara de Cuentas. La respuesta no se ha hecho esperar: expediente y ventilador. Idea: todos somos igual de corruptos.

Hay que ir, aquí también, más allá de lo inmediato y de lo aparente. El PP, los poderes reales económicos y mediáticos, van contra IU, porque esta no aceptó ni acepta un nuevo pacto, una nueva “transacción”, para impulsar una enésima restauración monárquica, que tenía en su trasfondo el borrón y cuenta nueva con los múltiples casos de corrupción. Al negarse IU, el PSOE, tuvo que pensárselo y actuar con mayor comedimiento como se ha visto en la “dimisión en diferido” de Rubalcaba.

El gobierno sabe —los “cloacas” del “doble Estado” están funcionando a tope— que desde casi siempre IU, sus activistas y militantes, están presentes, son actores destacados (no los únicos, nunca lo olvidamos) en las luchas sociales y en las movilizaciones ciudadanas.

La prioridad ha sido y es el conflicto, para desde él ir trenzado una estrategia unitaria de amplio espectro, muchas veces dando un paso atrás hasta hacernos, si no invisibles, sí opacos. El poder lo sabe y no se deja engañar por las apariencias, más bien tiende a usarlas, contra el movimiento de masas unitarias y mayoritarias que IU intenta impulsar.

IU ha ido, esta yendo, más allá de sí misma. En las elecciones europeas, mejor dicho, de la Unión Europea, ya fuimos en una amplia coalición, pero nos faltó audacia y así ha sido reconocido.

Ahora se trata de dejarse enseñar por la vida y no perder el norte. Este está claro y los ataques de los enemigos nos dicen que estamos golpeando donde más les duele.

Simplemente, tenemos que dejar de ser ingenuos: luchar por la apertura de un proceso constituyente, defender los derechos sociales y laborales, oponerse a la Europa alemana, defender la soberanía popular es luchar contra el poder, el poder de verdad y eso obliga, insisto, obliga a construir un poder “otro”, un (contra-) poder. Todo lo demás es mala literatura y pésimo concepto. No es tiempo de pusilánimes.

Situar a Alberto Garzón al frente de la política unitaria y de la propuesta constituyente es una señal de que aprendemos, de que tenemos ojos y oídos y de que rectificamos, señal inequívoca de una fuerza con futuro. Ante la presencia de Podemos no nos replegamos y no nos equivocamos de enemigo. No hay movimientos sin cuadros y sin organización; necesitamos mucho, muchísimo, de ambas cosas, situando siempre la política en el puesto de mando.

No debemos engañarnos con el cuento de la lechera de los “medios de manipulación social”. La partida es y va a ser muy dura. El nuevo monarca es muy débil y el proceso de transición a un nuevo régimen no ha hecho otra cosa que comenzar.

El peligro es el transformismo. ¿Cómo definirlo aquí y ahora? Se trata de usar el impulso, la demanda de cambio para modificar el sistema político en un sentido contrario a las aspiraciones populares.

Desde el 15M el centro ha sido “democratizar la democracia”, asegurar el autogobierno del pueblo por el pueblo. Pablo Iglesias ha sabido definir eso en el imaginario social: ellos (la casta) y nosotros (el pueblo). Esto es justo: la crisis de régimen es siempre una crisis de representación y la llegada de una nueva clase política. Transformismo, en este contexto, significa cambiar todo y de forma radical hacia peor partiendo de lo mejor. Expliquémonos.

Poner el acento en los procedimientos y no en los contenidos de la democracia conlleva riesgos ineludibles. ¿Cuál es el problema de esta clase política? Que se ha convertido en casta. ¿Por qué? Porque ha perdido cualquier autonomía del poder económico, que son los que mandan y los que corrompen.

La casta es el efecto y no la causa. Por eso el enemigo es algo más que la casta, es el complejo económico-mediático- político que dirige el país, el nuestro y al otro, el que dirige el inefable Cebrián de las cavernas, y que desde siempre nuestro padre Joaquín Costa llamó oligarquía a unos y a otros caciques especializados en conseguir votos.

La propuesta de Rajoy de cambiar la elección de los alcaldes es claramente oportunista, pero tiene mucho que ver con la tentativa transformista. So pretexto de acercar la política a los ciudadanos se defienden circunscripciones electorales uninominales y sistemas mayoritarios, para democratizar el sistema y acabar con los privilegios de los políticos se pone fin a la financiación publica de los partidos y para evitar la corrupción se privatiza lo público y las instituciones económicas pasan a manos de supuestos expertos neutrales y profesionales.

Más allá, para democratizar los partidos, se potencian las organizaciones locales y se liquidan de paso las arcaicas organizaciones ideológicas, sustituidas por políticos funcionales, ligados a los poderes realmente existentes, es decir, las empresas y los grupos mediáticos.

Al final, emerge la (norte-) americanización de la vida pública y el control férreo del poder político por los grupos económicamente dominantes. La supuesta regeneración democrática da paso a la revolución neoliberal. Renzi esta ahí al lado, como quien dice.

Lo que se quiere indicar es que todo proceso de cambio real lleva en su seno, contradictoriamente, peligros restauradores que las fuerzas políticas deben reconocer y evitar. Cuando hablamos de revolución democrática, nos referimos a un proceso de democratización sustancial del poder político, económico, social y cultural.

El poder constituyente que nosotros defendemos busca construir un sujeto político capaz de definir las condiciones que hagan posible una sociedad de hombres y mujeres libres e iguales. A esto siempre se le ha llamado Constitución republicana y Estado de derecho.

Recientemente, con su lucidez habitual, Santiago Alba Rico definía el asunto con mucha precisión: “¿Qué quiere decir Estado de derecho? Quiere decir que toda asamblea ha tenido que decidir previamente, en un proceso constituyente, los límites, éticos y políticos, de cada decisión colectiva. La democracia no es solo decidir en elecciones; es haber decidido ya los principios de nuestras decisiones. Eso se llama Constitución”.

Desde este punto de vista la Constitución a la que aspiramos sería la “hoja de ruta” de la transformación de nuestra sociedad, para realizar aquello de que “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas: remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.”

Seguramente a algunos le sonará: es el artículo 9.2 de nuestra Constitución, que recoge, suavizada, el artículo 3, párrafo segundo, de la Constitución italiana, la célebre cláusula de Lelio Basso. La realidad constitucional ha cambiado tanto que esto nos parece de otro mundo y sin embargo fue un elemento clave del constitucionalismo social fruto de la derrota del fascismo y del ascenso del movimiento obrero y de la izquierda.
 

14 julio 2014

Es tiempo de decirlo: ¡BASTA!


  
Ante el permanente atropello que sufre el pueblo palestino; el asedio de su invasor; el genocidio de su pueblo frente a la complicidad y el silencio de las potencias extranjeras; el avasallamiento de sus derechos más esenciales, como el de la autodeterminación; y los permanentes ataques y humillaciones a los que es sometido, como si la Humanidad no hubiera aprendido la lección con las atrocidades del pasado... es que decimos ¡BASTA!

13 julio 2014

"Intentan intimidarme para que no participe en manifestaciones, pero no lo conseguirán"

  • Daniel Hernando se enfrenta a la mayor multa de España (60.000 euros) y cárcel por participar en un piquete en el año 2012.
  • El informe de la Subdelegación del Gobierno admite que no fue identificado, pero sí reconocido como "un conocido dirigente del PCA".
  • Cuatro policías armados y uniformados se personaron en la sede de IU para notificarle la apertura del procedimiento contra él.
 
Daniel Hernando.
 
Daniel Hernando, secretario político provincial del PCA en Huelva, se enfrenta a sanción y posible pena de prisión. Participó en un piquete en la huelga general de 2012, y ahora puede ir a prisión y pagar una multa de 60.000 euros. Es la doble mayor pena a la que se enfrenta una persona en España por forma parte de un piquete. Su historia está pendiente de saber la pena concreta que propondrá el fiscal, pero pone sobre la mesa que pertenecer a un piquete, hoy día, puede suponer el equivalente a cometer un delito, y no siempre menor.
 
¿Qué delitos se le imputan concretamente?

 Desordenes públicos, coacción y atentado a la autoridad. El relato de los hechos que hace la Subdelegación del Gobierno, además de ser falso es un delirio fantástico propio de una película de acción. En esta historia se incluye literalmente frases como "Daniel Hernando, si bien no pudo ser identificado es conocido sin lugar a dudas ya que se trata de un conocido dirigente del Partido Comunista", frase que parece sacada de los informes de la Brigada Político y Social Franquista. Se me acusa además de dirigir junto al secretario de organización de CCOO una turba que intenta tomar al asalto los edificios públicos no se sabe muy bien con qué fin. Se supone que en toda esta historia reduzco a un policía y trato de sustraerle su arma reglamentaria todo ello a la vista de un amplio dispositivo policial que en ningún momento me impide esto ni me detiene. Son dos dos procesos, uno administrativo y otro penal, que afectan a 14 y a 11 militantes comunistas respectivamente. En estos momentos estamos a la espera de que el fiscal explicite los cargos y al estar inmersos en el procedimiento judicial el proceso administrativo se encuentra paralizado.
 
Con peticiones de pena como la suya ¿siente que algo falla en la sociedad actual?

 Esta petición de pena no surge de la sociedad, no son los ciudadanos y ciudadanas quienes están pidiendo este proceso penal y administrativo contra mí y otros compañeros y compañeras, sino que es el Gobierno Central en manos del PP el que está haciéndolo. Esto es un juicio político contra lo que el régimen entiende que es uno de los núcleos organizadores de la resistencia a su política de recortes sociales, laborales y democráticos en nuestra provincia.
 
¿Cree que se intenta intimidar a determinados sectores para que no salgan a la calle?

 Sí, sin ningún género de dudas. El PP en general y el subdelegado del gobierno en Huelva, Enrique Pérez Vigueras en particular, están desarrollando una estrategia de persecución y represión de la contestación social a sus recortes económicos, sociales y democráticos. Esta represión no me afecta solo a mí, sino que abarca a los nuevos movimientos sociales, el movimiento obrero y en las organizaciones de la izquierda transformadora como el PCE e IU. Debemos entender que lo que está ejecutando este gobierno es un robo de los bolsillos de los trabajadores para dárselos a los grandes empresarios, para poder hacer esto es necesario que la gente tenga miedo y no ofrezca resistencia, y este es el fin que persigue el Gobierno, intimidar con la amenaza de que quienes luchan por sus derechos van a pagar por ello, por lo que es mejor que te quedes en casa y así te puedan contar entre la mayoría silenciosa de la que hablar Rajoy. Como anécdota y demostración de esto, la Subdelegación del Gobierno no me notifica esto mediante una carta, sino que envían a la sede provincial de IU a un retén de cuatro policías uniformados y armados, todo ello para entregarme una carta y que firmara un recibí, si eso no es intentar intimidar no sé qué lo será.
 

¿Se siente impotencia cuando alguien se enfrenta a algo así por participar en una manifestación recogida en la Constitución?

 El bipartidismo ha hecho añicos la Constitución, los artículos que recogen estos derechos son papel mojado, están recogidos en su plano formal pero nada garantiza su aplicación real ni para mí ni para ningún trabajador o trabajadora.
 
¿Por qué siguen siendo necesarios los piquetes informativos?

 Los y las trabajadoras sufren coacciones y amenazas de despido en caso de protestar o unirse a una huelga, estos piquetes patronales deben ser contestados con la presencia de los piquetes informativos para que los trabajadores puedan libremente apoyar la huelga. La clase trabajadora está sufriendo el mayor ataque a sus derechos y condiciones de vida desde la II Guerra Mundial. Las múltiples reformas laborales junto a unos niveles de desempleo como los actuales han generado un marco de poder absoluto del empresario en las relaciones laborales, por eso los piquetes informativos y la acción sindical son más necesarias que nunca.
 
¿Está el movimiento en la calle en decadencia, o en la actualidad es más necesario que nunca?

  No solo no está en decadencia, sino que vivimos el proceso de movilización social más importante desde el final de la dictadura, proceso de movilización y lucha social que cada vez es más amplio y goza de mayor apoyo popular muestra de ello fue la manifestación del 22M en Madrid. Para responder al ataque a nuestras condiciones de vida y conseguir una salida social a la crisis, es más necesaria que nunca la más amplia unidad entre los distintos sectores populares y colectivos afectados por los recortes, unidad que solo es posible en la lucha democrática en la calle, en la movilización social.
 
¿Se le han quitado las ganas de volver a ser parte de un piquete o ha repetido la experiencia?

 No, en absoluto. Sin duda es eso lo que perseguían, no obstante no me voy a dejar intimidar, participaré en toda movilización en el que mi conciencia social y de clase me llame a unirme, el no hacerlo sería traicionarme a mí mismo. Dos figuras claves en mi identidad política e ideológica, Marcelino Camacho y Antonio Gramsci, sufrieron persecución y cárcel por defender la justicia social y los derechos de la clase trabajadora. Si ellos se mantuvieron firmes yo no voy a ser menos.
 
¿Quién le está apoyando en este proceso, y quién le ha dado la espalda cuando lo necesitaba?

 He gozado del apoyo en todo momento de mi familia, amigos y amigas así como del conjunto de la militancia y la dirección de IU y del PCE. Muchos compañeros y compañeras de distintos colectivos sociales se han solidarizado conmigo, en ningún momento me he sentido solo, aunque algunos que hacen gala de su condición de demócratas han guardado un silencio cómplice, de todos modos la historia colocará a cada uno en su lugar.
 

30 junio 2014

Manolo Monereo: "Por Europa y contra el Sistema Euro" .


Presentación, en la sede del CAUM, del libro "Por Europa y contra el Sistema Euro" de Manolo Monereo. Intervenciones de Javier Couso, de Iñigo Errejón, de Tania Sánchez y de Manolo Monereo. Moderador del acto Manolo LLaneza.


26 junio 2014

La Sal de la Tierra



INTRODUCCIÓN

La sal de la tierra no pasó a la historia como película sobresaliente por sus técnicas cinematográficas. Ni su director, ni su guionista, ni su productor, ni sus actores pasaron a la historia por sus capacidades técnicas a la hora de colaborar en esta película.

La sal de la tierra pasó a la historia por razones bien distintas y por razones, a mi juicio, infravaloradas: por ser una de las pocas películas que consiguen representar un drama social de forma realmente realista -sus protagonistas no son héroes, son personas, son trabajadores- y a su vez, de forma enternecedora y esperanzadora, con un mensaje de unión, solidaridad y lucha por la igualdad como trasfondo.

CONTENIDO

Está película, rodada en Bayard, Silver City y Grant County (Nuevo Méjico/EEUU) y LA (California), está basada en hechos reales. La acción se desarrolla en torno a una mina de zinc de la localidad de Silver City (Nuevo México).

Los mineros, protagonistas de la huelga y por tanto de la película, vivían en condiciones infrahumanas, explotados, carentes de derechos y segregados de forma racial; los mineros “anglos” disfrutaban de más derechos que los mineros nativos. Es en esta situación de injusticia cuando cae la gota que colma el vaso y precipita la insurrección pacífica de los mineros: otro minero nativo vuelve a sufrir un accidente por trabajar solo (los “anglos” no trabajaban solos). Sumidos en la desesperación, los mineros nativos se cargan de valentía e inician una huelga con el fin de mejorar las condiciones laborales, siempre bajo el pretexto de igualdad.

La película, que mezcla la ficción y la realidad, la historia colectiva y la personal (nos sitúa a Ramón y Esperanza como los protagonistas principales, pero siempre arropados por el resto de compañeros) nos muestra cómo los mineros a duras penas consiguen resistir, obligando a la policía -vestida de brazo armado del explotador- a mover ficha. Ésta se inventa leyes y medidas para que los trabajadores no puedan ejercer su inalienable derecho a la huelga.

Esta primera parte en la que sólo los mineros son los protagonistas principales, representa un ejercicio de unión y lucha colectiva, pero también muestra a las trabajadores como trabajadores de una época atrasada, conservadora y retrógrada en algunos aspectos. El director no intenta disfrazarlos de superhéroes, es realista, y por eso podemos ver cómo las mujeres no sólo sufren por parte de los explotadores, de los patronos, sino también por parte de sus maridos.

En la segunda parte de la película, con los mineros en jaque, entran en escena las mujeres. Lejos de quedarse en casa resignadas y derrotistas, se cargan de astucia y valor y comunican al Sindicato su táctica de hacer ellas la huelga -sólo se les prohibió a los mineros-, y éste acepta con recelo -la mayoría de mineros no estaban de acuerdo- la propuesta. A las reivindicaciones primeras de mejoras laborales, las mujeres añaden otras de índole sanitarias como por ejemplo el abastecimiento de agua corriente potable.

Esta segunda parte en la que las mujeres abandonan el segundo plano, representa un ejercicio de lucha por la igualdad no sólo en el ámbito laboral (nativa o extranjera es la misma clase obrera), sino en el ámbito sexual: primero las mujeres logran que los hombres las escuchen, logran el derecho a participar en la huelga y además contribuyen de manera decisiva en el desarrollo y en el final de ésta. Mientras tanto, logran hacerse respetar, tanto a ellas como a sus trabajos infravalorados de amas de casa (en su ausencia, los hombres han de ejercer de amas de casa y se dan cuenta del esfuerzo que conlleva). Aunque para mí, su mayor logro es demostrar que la lucha por los derechos de los trabajadores no entiende de sexos.

En la parte final de la película, la policía, contra las cuerdas, lanza la ofensiva de encerrar a las mujeres más destacadas. Sin embargo, esa táctica resulta contraproducente, ya que las mujeres demuestran aún más valentía y más entereza: luchando unidas consiguen que las excarcelen. Con la policía en jaque, se produce la última ofensiva de ésta: intenta desahuciar a Ramón y Esperanza, pero los trabajadores en un último esfuerzo se oponen colectivamente, sin distinción de sexos, haciendo retroceder y desistir a la policía y sus protegidos, los patronos explotadores, demostrando que la unión del rebaño hace que el león se quede con hombre.

INTENCIONALIDAD

Esta película no es una película vacía, ya que, como he apuntado anteriormente, en ella impera la intención de describir un problema social con un mensaje como trasfondo. El autor nos intenta trasladar a una sociedad que, lamentablemente, podría haber sido prácticamente cualquier lugar del mundo.

Una vez puestos en situación, el autor intenta mandarnos principalmente dos mensajes:

El primero es una denuncia clara a la explotación patronal, que reduce al obrero a una situación de semiesclavitud; a brazos, a números, como diría Eduardo Galeano[1]. Nos muestra la crudeza con la que son sometidos los trabajadores y las condiciones en las que vivían -y lamentablemente siguen viviendo en algunos lugares del mundo.

El segundo es un mensaje de unión y de igualdad dentro de las clases explotadas. El autor nos dice que sólo uniéndonos, sin distinción de razas y sexos, podremos luchar por nuestros derechos. En caso contrario tendríamos que luchar contra dos tipo de opresión: la del explotador y la nuestra. Por otra parte, la película, que es un claro homenaje a la lucha por los derechos humanos, no se olvida de las que más discriminación sufren: las mujeres.

Así, la película contiene un claro mensaje feminista: nos dice que las mujeres también han de luchar por nuestros derechos, ya que ellas -independientemente del trabajo que ejerzan también sufren la explotación, de hecho, en la mayoría de los casos más que los hombres. La lucha por parte de las mujeres es necesaria e imprescindible y el autor nos lo muestra con esta historia: si no llega a ser por las mujeres, la huelga habría sido abortada. Sólo mediante la unión y la igualdad la clase trabajadora conseguirá su emancipación. Así nos lo muestra la historia y así nos lo muestra Herbert J. Biberman en La sal de la tierra.

Cabe recordar que dicho mensaje le costó a Herbert J. Biberman estár en el punto de mira[2] del macarthismo[3], siendo incluido en “la lista de los diez de Hollywood”, acusado de subversión.

CONTEXTO HISTÓRICO

La película está ambientada en Nuevo México, en los años cincuenta, concretamente en 1951, cuando se produjo la huelga minera en la localidad de Silver City. La década de los cincuenta -como las anteriores y posteriores- son décadas de oscurantismo social en todos los ámbitos. México era un país saqueado por el colonialismo y utilizado por el imperialismo -lamentablemente México sigue siendo un aliado estratégico de EE. UU.-, por lo que no gozaba de ningún tipo de soberanía y de ningún tipo de bienester social.

Si alzamos miras, los años cincuenta fueron años de crisis, tan sólo hacía dos décadas del Crack del 29 y una Guerra Mundial acababa de destruir buena parte del mundo. Para más inri, el mundo quedó dividido en dos en plena Guerra Fría y tan sólo en los países del Este parecían progresar los derechos de los trabajadores.

Desgraciadamente, el desolador panorama que vivían los mineros huelguistas en la película, era el panorama común que tenía que soportar la clase trabajadora en prácticamente cualquier país capitalista en vías de desarrollo. Y más aún en esa época en la que los trabajadores no habían conquistado los derechos más básicos y fundamentales que disfrutan los trabajadores de hoy en día en la mayor parte del mundo.

Por otra parte, la película tuvo serios problemas a la hora de su estreno: sólo trece salas en todo el país se atrevieron a exhibirla, desafiando las amenazas de la IATSE (International Alliance of Theatrical Stage Employes)[4], ya que para los “americanistas puros” (capitalistas), representaba un atentado hacia los valores del “americanismo” (capitalismo). No obstante, a posteriori Danny Peary[5] afirmó que el mensaje de La sal de la tierra era "más pro-humanista que anti-americano. No hace ningún llamado a la revolución sino que reclama el fin de la explotación y de todas las formas de discriminación". ¿Quizá sea anticapitalista luchar contra la explotación y la discriminación? En cualquier caso, Herbert Biberman, como otros tantos artistas, sufrió el macarthismo por el mero hecho de ser una persona comprometido con los más débiles.

A día de hoy, tenemos que decir que tanto México como el resto de países del mundo, no ha prosperado lo suficiente y seguimos teniendo problemas de hambre, pobreza, desempleo, accidentes laborales, etc. Sin ir más lejos, en México se producen al día cuatro accidentes laborales mortales[6] y según la FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación ) “más de 20 millones de mexicanos se encuentran en pobreza alimentaria”[7], y a nivel mundial “800 millones de personas que sufren de hambre”, según apunta el mismo informe.

Sigue siendo, por tanto, igual de imprescindible la lucha por la conquista de los derechos de la clase trabajadora. Una lucha basada en los mismos principios que Herbert. J. Biberman intenta fomentar en La sal de la tierra: la unión, la igualdad y la solidaridad.

CONCLUSIÓN

Una película imprescindible para cualquier amante del buen cine, y sobre todo para los amantes del realismo social. Una película de notable alto a pesar de sus precarios medios y a pesar de que la mayoría de los actores no eran profesionales. Una película que pasará a la historia por su enorme mensaje y por su enorme capacidad para transmitir e incluso conmover. Una película cuyo director pasará a la historia por su valentía a la hora de abordar temas escabrosos como éste, y más en el contexto de oscurantismo ideológico que le tocó vivir.

El mensaje de La sal de la tierra sigue tan vigente y tan necesario como entonces. La clase trabajadora debe luchar por materializarlo. La clase trabajadora, en estos tiempos de oscuridad, será la antorcha que alumbre el camino. La clase trabajadora ha sido, es y será la sal tierra.


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[1] La vida según Galeano, Capítulo 8 (Los Nadies). Serie de televisión emitida por canal Encuentro (Argentina).

[2] Punto de mira (Karl Francis, 2000). Película que relata la “caza de brujas” a la que fue sometido Herbert J. Biberman como otros tantos artistas comprometidos, acusados de comunistas.

[3] Periodo bajo el mandato de Joseph McCarthy en el cual se produjo la “caza de brujas”: denuncias y acusaciones de subversión, “antiamericanismo”, etc. a cualquiera que se saliera del redil establecido, del pensamiento único. Magistralmente representado en Buenas noches, y buena suerte (George Clooney, 2005).

[4] Alianza de Sindicatos que representa a varios oficios de cine, afiliada a la AFL-CIO, con más de 20 sindicatos locales en Hollywood.

[5] Prestigioso crítico, nacido en Virginia (1949). Estudió cine en University of Southern California y ha escrito numerosos libros sobre el séptimo arte de relativa relevancia.


[7] http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?id_nota=116713&tabla=nacion

Fuente: http://cincuentaytresdias.blogspot.com.es


17 junio 2014

El López detenido en Venezuela y el López portorriqueño condenado a 55 años en EEUU.



  

El López venezolano y el López puertorriqueño: Contraste esclarecedor

Atilio Borón – Cubadebate.- La prensa del establishment en las Américas y Europa hace meses viene exaltando la figura de Leopoldo López Mendoza, líder del partido Voluntad Popular (un 1 % en las últimas elecciones municipales venezolanas) como la de un virtuosos estadista opositor, mañosamente encarcelado por el gobierno de Nicolás Maduro.

Pero la verdad es otra: López Mendoza es cualquier cosa menos un disidente democrático. Es el líder de una facción sediciosa de la derecha venezolana –entre cuyos dirigentes se encuentra la impresentable María Corina Machado– que en febrero de 2014 se propuso alterar por la fuerza el orden constitucional vigente en su país y derrocar al gobierno venezolano.

Los secuaces de López (la mayoría de ellos mercenarios pagados por Estados Unidos, según inapelables testimonios que salieron recientemente a la luz) hicieron uso de cuanta forma imaginable de violencia, desde incendios de edificios y medios de transporte públicos y privados, ataques violentos a universidades y centros de salud, erección de guarimbas, apaleamiento de chavistas y asesinatos.

Como producto de estos desmanes perdieron la vida casi medio centenar de personas, la mayoría de ellas chavistas o personal de las fuerzas de seguridad del Estado.

López Mendoza fue arrestado por la comisión de estos crímenes, incluyendo varios casos de homicidio. Antes que un disidente detenido por sus ideas o proyectos políticos el personaje de marras, es un delincuente que ha perpetrado crímenes que en cualquier Estado se purgan con extensas condenas y, en algunos países, con la pena de muerte. [1]

Sin embargo, para la prensa del sistema López es un héroe, un demócrata perseguido por una feroz tiranía que en Venezuela habría conculcado todas las libertades.

Si este personaje hubiera hecho en Estados Unidos lo que hizo en su patria habría sido encerrado de por vida en una cárcel de máxima seguridad. Eso precisamente es lo que le ocurrió a otro López, Oscar López Rivera, patriota independentista puertorriqueño y, por eso mismo, nuestroamericano, que por mucho menos de lo que hiciera el “López malo” lleva 33 años de prisión en las cárceles norteamericanas.

Para las rameras mediáticas del imperio este López, el bueno, no merece ni una línea: a su injusto encarcelamiento se le agrega el cotidiano castigo del silencio y el sistemático ninguneo de su condición.

¿Qué hizo López Rivera? [2] Según la acusación que lo llevó a la cárcel: conspirar contra el gobierno de Estados Unidos en su calidad de integrante de las FALN, las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Puerto Rico.

Como se sabe, esta isla le fue arrebatada a España, junto con Cuba y Filipinas, con el traidor zarpazo de Washington en la guerra de 1898 y permanece desde entonces bajo una condición colonial. La inconmovible adhesión de los boricuas a su lengua, sus costumbres y su cultura a lo largo de medio siglo hizo que Washington lanzara, 1948 y 1957, una brutal ofensiva para “norteamericanizar” a ese pueblo rebelde. Accediendo para su deshonor a una orden de la Casa Blanca la Legislatura puertorriqueña se hundió en la ignominia al establecer que eran crímenes contra el Estado poseer una bandera de Puerto Rico, cantar canciones patrióticas puertorriqueñas o hablar a favor de la independencia de la isla.

Luego de casi diez años de escarnio esa política fue abandonada, y la identidad nacional boricua salió fortalecida de ese agravio. A los 14 años la familia de López Rivera se trasladó a Chicago y poco después fue reclutado para ir a la guerra de Vietnam, de donde regresó condecorado con la Medalla de Bronce. Vinculado a las FALN, en 1981 cae preso por robo a mano armada, posesión de un arma de fuego no registrada y transportación a través de una ruta inter-estatal de un vehículo robado, todo lo cual fue interpretado por la fiscalía como parte de una “conspiración sediciosa” para expulsar por la fuerza a Estados Unidos de Puerto Rico.

La acusación que sirvió para condenar a López Rivera fue el estallido de una serie de bombas en el área de Chicago, operación que no dejó víctimas fatales. Comentando este suceso un editorial del Chicago Tribune de 1980 reconoció que esas bombas “fueron puestas y programadas para estallar con el solo fin de dañar propiedades pero no a personas” y que el objetivo de las FALN era “llamar la atención para su causa más que derramar sangre.”

El castigo que le impuso el juez fue monstruoso: ¡55 años de cárcel! Para calibrar los escandalosos alcances de la tremenda injusticia que pasa por “justicia” en Estados Unidos,la sentencia promedio para un homicidio (que no los hubo en el caso del López bueno) es de 12 años y medio. Pero a López Rivera le cuadruplicaron la pena y lo condenaron a 55 años de cárcel.

En 1999, sigue diciendo Bauer en el reportaje que le hiciera en Mother Jones, el presidenteBill Clinton ofreció clemencia a López Rivera y otros independentistas que estaban presos. Este ofrecimiento fue hecho a pesar de las protestas del FBI, la Oficina del Fiscal General de Estados Unidos, la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos y la propia esposa del presidente, Hillary Clinton, conocida arpía disfrazada de progre y que para terror del planeta aspira a suceder a Obama en el trono imperial.

En un gesto que lo enaltece y que lo emparenta con Antonio Gramsci cuando desde la cárcel rechazó la envenenada clemencia que le ofrecía Mussolini,  López Rivera desechó el ofrecimiento porque exigía a cambio aceptar otro crimen que no había cometido, “conspiración para fugarse”, y sancionado con una pena mucho menor.Por eso hasta hoy sigue en la cárcel.

Clinton pudo haberle concedido un perdón presidencial al terminar su mandato, pero no lo hizo, intimidado por el aparato represivo de su país y la insaciable sed de sangre de su consorte y que, como se recordará, estalló en risotadas al enterarse del brutal linchamiento de Muammar El Gadaffi. Tampoco lo hizo George W. Bush y todo indica que es muy poco probable que lo vaya a hacer Barack Obama, que si quisiera comenzar a ser merecedor del Premio Nobel de la Paz debería ya perdonar y enviar a su casa a los tres luchadores antiterroristas cubanos (Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino) y a López Rivera, todos los cuales jamás deberían haber sido puestos en prisión por defender tan nobles causas sin dañar absolutamente a nadie.[3]

Tuvo suerte de haber nacido en Venezuela Leopoldo López. En Estados Unidos le habrían dado más que 55 años. Lo más probable, dado que con su accionar fue el autor intelectual de los disturbios que ocasionaron varias muertes, era que su causa habría sido caratulada como “conspiración sediciosa seguida de muertes” y que hubiera terminado sus días recibiendo una inyección letal o enviado a la silla eléctrica, ante las complicaciones que en los últimos tiempos ha tenido la primera. Pero está en Venezuela y en lugar de ser un criminal, por la “conspiración sediciosa seguida de muertes” que el López bueno no hizo pero él sí, los medios hegemónicos y los políticos e intelectuales “bienpensantes” lo exaltan como un arcángel de la democracia, un guardián de los valores republicanos y un ejemplo para el mundo.

Por enésima vez se pone de manifiesto toda la hipocresía y el doble rasero del imperio y sus lenguaraces en América Latina y el Caribe. Tenía razón Sun Tzu cuando aseguró que “toda guerra se basa en el engaño”. Y dado que estamos en guerra: terrorismo mediático, complot económico, “golpes blandos”, “smart power” y otras lindezas por el estilo, las mentiras y el engaño están a la orden del día.

Por eso el López malo aparece como un santo y el López bueno, el patriota boricua y nuestroamericano que brega por la autodeterminación de su pueblo, permanece en injusta prisión y es invisibilizado por la “prensa seria y objetiva” durante 33 años. Pero claro, mientras uno goza de todas las prerrogativas que el imperio le dispensa a sus peones, el otro es un inclaudicable luchador anti-imperialista sobre el cual recae no todo el rigor de la ley sino los más bajos instintos de venganza y escarmiento que se les reserva a quienes tienen la osadía de desafiar la prepotencia de Estados Unidos.

Notas

[1] Ver el análisis que hace Salim Lamrani en “Si la oposición venezolana fuera francesa …”, en Rebelión, 14 de Abril del 2014. La legislación estadounidense es aún más dura y contempla, para ciertos casos, la pena de muerte.
[2] Una información actualizada sobre este caso se encuentra en la nota de Shane Bauer en Mother Jones del 29 de Mayo del 2014. Puede leerse en http://www.motherjones.com/politics/2014/05/oscar-lopez-rivera-75-years-seditious-conspiracy
[3] Cabe aclarar que hasta la fecha Washington ha tenido éxito en evitar que el caso de Puerto Rico sea re-incorporado en la agenda del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas de donde fuera excluido en 1952. De hecho la Corte Suprema de los Estados Unidos estableció que “Puerto Rico pertenece a, pero no forma parte de los Estados Unidos. “(You belong to us, but are not part of us!). Por eso los ciudadanos puertorriqueños no pueden elegir al presidente de Estados Unidos ni elegir candidatos para ocupar sus bancas en la Cámara de Representantes o el Senado de Estados Unidos. Sólo se admite un “comisionado delegado” sin derecho a voto en la Cámara, no así en el Senado.

Fuente: www.cubainformacion.tv/index.php/objetivo-falsimedia/56811-el-lopez-detenido-en-venezuela-y-el-lopez-portorriqueno-condenado-a-55-anos-en-eeuu

15 junio 2014

Aniversario en la vieja Europa: otra vez Normandía (*).

Por Rafael Poch.
 
Obama ha iniciado en Varsovia su actual visita a Europa. No por casualidad. Polonia es el aliado más solícito con el viejo propósito de Washington, mantenido a lo largo de toda la posguerra fría, de impedir un entendimiento en materia de seguridad europea entre la UE y Rusia (la ya olvidada hoja de ruta de la Carta de París por una nueva Europa de Noviembre de 1990). Sin eso, se complica cualquier fluida relación política y económica entre Moscú y Bruselas, se mantiene el sentido de la OTAN como bloque contra Rusia, y, sobre todo, se conjura el peligro de una política exterior europea autónoma y menos indecente. Es decir; se mantiene bien amarrado el vector europeo que es una de las cuatro grandes prioridades de la política imperial americana, junto con la contención de China, impedir que Rusia levante cabeza y mantener a raya a los BRIC´s.
 
La visita de Obama a Europa tampoco aportará nada nuevo en Normandía, con respecto a la de Bush en 2004. Donde entonces estaba la “guerra contra el terrorismo”, hoy están los drones, Libia, Siria, y… Ucrania, donde se está llevando a cabo una considerable matanza de adversarios al régimen prooccidental con utilización de los más potentes recursos militares (un espejo del Maidán, pero a lo bestia), ante la habitual impasibilidad informativa que merecen los muertos que no cuentan. Obama va a utilizar la memoria del soldado Ryan, como hizo Bush en 2004, para promocionar la receta tradicional: forjar un frente euro americano contra el resto del mundo.
 
En una clave conservadora respecto a su tradición histórica imperial, Europa como proyecto resulta del todo inservible. Esa es la gran divisoria del debate sobre el futuro de la Unión Europea, por más que no se hable de ello: a qué mundo queremos contribuir, al solidario y sostenible, o al caótico-militarista. ¿Una Europa social, capaz de aprender de sus errores y sensible a cómo otros ven el futuro del mundo, o a la que se instala en su biografía de inventora del desastre industrial, del imperio moderno y de la destrucción masiva, de la que Estados Unidos es hoy paradigma indiscutible?
 
Este texto de 2004 sobre el aniversario de Normandía es actual también, porque mientras todo eso está en marcha, sigue aumentando la inducida ignorancia de las jóvenes generaciones sobre los datos más básicos de la Segunda Guerra Mundial en Europa.
 
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Muchos creen que John Wayne y el soldado Ryan salvaron a Europa del fascismo, que Angloamérica salvó al viejo continente, poco menos que en solitario, y que el desembarco en Normandía fue la gran acción decisiva. No fue así.
 
Ni el curso de la guerra, ni la derrota del fascismo, se decidieron allá. Los principales héroes no fueron John Wayne ni el soldado Ryan, sino gente de apellido eslavo que murió por un país que ya no existe. Los escenarios realmente decisivos fueron; Moscú, Leningrado (Peterburgo), Stalingrado (Volgogrado), y Kursk.
 
En el frente del Este, el Tercer Reich perdió 10 millones de soldados y oficiales muertos, heridos y desaparecidos, 48.000 blindados y vehículos de asalto, 167.000 sistemas de artillería. 607 divisiones fueron destruidas. Todo ello representa el 75% de las pérdidas totales alemanas en la Segunda Guerra Mundial.
 
La diferencia en la escala militar es aplastante. En las playas de Normandía se registraron 10.000 muertos aliados, 4.300 de ellos británicos y canadienses y 6.000 americanos. En las grandes batallas del este, los muertos se contaban en centenares de miles. En la batalla de Moscú participaron unos 3 millones de soldados y 2.000 tanques. La URSS utilizó allí la mitad de su ejército, Alemania una tercera parte. En el Alemein, una batalla importante del otro frente, los alemanes disponían entre 60.000 y 70.000 soldados.
 
La escala del sufrimiento humano también es incomparable. La geopolítica de Hitler no tenía prevista la existencia de un estado ruso en Europa y en su escala racista los eslavos estaban muy abajo. La guerra en el este era a vida o muerte, muy diferente a la del oeste. Las ciudades y los pueblos eran destruidos, frecuentemente con sus habitantes. Murieron uno de cada cuatro habitantes de Bielorrusia, uno de cada tres de Leningrado, Pskov y Smolensk. Centenares de Oradur-sur-Glane.
 
El esfuerzo angloamericano en el continente no empezó hasta que, en 1943, quedó claro que la URSS había parado el embate y que la derrota de Alemania era inevitable. Con otra actitud seguramente se hubieran evitado muchos muertos. Pero, ¿habría habido “segundo frente” si las cosas le hubieran ido bien a Hitler en el este?
 
Desde la firma del acuerdo británico-soviético sobre acciones militares comunes contra Alemania de julio de 1941, Stalin pedía la apertura de un “segundo frente” en Europa, es decir un desembarco aliado que aliviara la presión soportada por la URSS. La respuesta se demoró mucho.
 
El invierno de 1941, con los alemanes a las puertas de Moscú, fue crítico. Aquel año la URSS sufrió la mitad de las bajas militares de toda la guerra, 9 millones entre muertos, heridos y presos (dos terceras partes de los 27,6 millones de muertos soviéticos en la guerra fueron civiles), pero sólo recibió el 2% del total de los suministros que sus compañeros de coalición le enviaron durante toda la guerra.
 
Los documentos desclasificados de los archivos soviéticos están llenos de declaraciones de aliados occidentales que abundaban en la inconveniencia de apresurarse. ¿Por qué no dejar que las dos fieras se devoraran entre sí?
 
Visto desde Moscú, los angloamericanos desembarcaban en los lugares más alejados y menos relevantes para aliviar la presión sufrida por la URSS; primero en el norte de África (noviembre de 1942), luego en Sicilia (julio del 43), a continuación dos veces en Italia continental (en septiembre del 43 y en enero del 44), y sólo a menos de un año del fin de la guerra (en junio del 44) en Normandía.
 
Para entonces, el ejército soviético ya hacía 6 meses que había llegado a la frontera polaca de preguerra. Las democracias debían darse prisa si querían tomar alguna posición en Europa y evitar que “los rusos” volvieran a llegar a París, como habían hecho en el pasado.
 
Una manifiesta desconfianza presidió la alianza antifascista soviético-occidental desde sus mismos inicios. Sus motivos eran muchos y diversos. De parte occidental se acepta, por ejemplo, que el pacto germano-soviético de 1939 evidenció el parentesco entre nazismo y estalinismo. De las vergüenzas de las democracias, de su actitud ante el fascismo en vísperas de la guerra y de sus parentescos imperiales con Hitler y Mussolini, apenas se habla. Seguramente a causa de su manifiesta actualidad.
 
En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, aquellos políticos democráticos de Europa y América que luego “salvarían a Europa” mantenían un idilio con Hitler y Mussolini. Estados Unidos había apoyado al dictador italiano desde su llegada al poder en 1922. Sus desmanes se comprendían, porque conjuraban la amenaza bolchevique. Las inversiones americanas en Italia y en la Alemania fascista no disminuían, sino aumentaban, en los años treinta.
 
“Hitler ha prestado grandes servicios no solo a Alemania, sino a toda Europa Occidental, al cerrar el paso al comunismo (…) por eso es legítimo ver en Alemania un muro de contención occidental del bolchevismo”, decía en 1938 el Secretario de exteriores británico, Lord Halifax.
 
Sobre la base común de aquella contemporización, Londres y Berlín podían llegar a un “entendimiento”. Halifax estaba dispuesto a conceder a Alemania todo lo que pidiera; “Danzig, Austria y Checoslovaquia”, con tal de que esas anexiones se llevaran a cabo, “de forma pacífica y evolutiva”.
 
Los principios de aquella Europa se habían retratado igualmente en su actitud ante la República Española.
 
La idea de que los proyectos de Hitler eran asumibles, que todo el mundo podía integrarse en ellos, y que la amenaza estaba en otra parte, era común en los gobiernos de la Europa de finales de los 30. Con Neville Chamberlain como jefe de gobierno en Londres y Edouard Daladier en París, las democracias calificaban de “paz con honor” la entrega de Checoslovaquia al Reich practicada por la Conferencia de Munich.
 
El ministro de exteriores polaco, Jozef Beck, prometía apoyar la reclamación nazi sobre Austria y tener en cuenta los intereses del Reich ante un “eventual ataque (polaco) contra Lituania”. El embajador polaco en París, Lukaszewicz, explicaba a sus colegas norteamericanos que lo que estaba en juego en Europa era una lucha entre el nazismo y el bolchevismo, en cuyo campo incluía a “agentes de Moscú” como el Presidente checoslovaco, Edvard Benes. “Alemania y Polonia pondrán a los rusos en fuga en tres meses”, decía el embajador, en vísperas de que la agresión contra su propio país marcara el inicio “oficial” de la Segunda Guerra Mundial.
 
Para entonces, aquella guerra tenía ya ocho años de historia en el mundo. El mundo de los dominios imperiales de Asia y África, donde la guerra, el atropello, la invasión y el racismo, no contaban, mientras no colisionaran con los propios intereses.
 
En 1931 los japoneses se habían apoderado de un trozo de China mayor que Francia. En 1933 y 1935 habían expandido su invasión a otras tres provincias chinas, practicando su guerra química y bacteriológica con experimentos en la población civil.
 
En 1935 Italia invadía Abisinia, con el Mariscal Badoglio utilizando gas mostaza contra la población civil.
 
En julio de 1939 el gobierno británico declaraba, “reconocer por completo la situación actual en China”.
 
Ni Londres ni Washington protestaron o se opusieron al ataque japonés contra Mongolia, retaguardia de la URSS, a partir de mayo de 1939 y que, en la batalla de Jaljyn Gol, produjo más muertos que toda la campaña de la invasión alemana de Francia.
 
No pasaba nada y el encargado de la “India Office”, Leopold Amery, explicaba por qué con toda claridad, al defender la agresión japonesa contra China en la Cámara de los Comunes; “si condenamos lo que Japón ha hecho en China, tendremos que condenar igualmente lo que Inglaterra hizo en Egipto y la India”.
 
En un libro escrito en una prisión británica entre abril y septiembre de 1944, coincidiendo con el desembarco de Normandía, Nehru, fundador de la nueva India explicaba así la situación: “Tras algunas de aquellas democracias había imperios en los que no había democracia alguna y donde reinaba el mismo tipo de autoritarismo (racista) que se asocia con el fascismo, así que era natural que aquellas democracias occidentales sintieran algún tipo de unión ideológica con el fascismo, por mucho que les disgustara algunas de sus expresiones más vulgares y brutales”.
 
“La política británica había sido casi ininterrumpidamente profascista y pronazi”, recapitulaba Nehru en su celda del Fuerte de Ahmadnagar, pero todo se acabó, cuando se vio que aquel “aliado natural”, aquel pariente, se volvía contra los intereses occidentales.
 
“Se hizo cada vez más obvio que, pese al deseo de calmar a Hitler, éste se estaba convirtiendo en el poder dominante en Europa, desmontando por completo el antiguo equilibrio y amenazando los intereses vitales del Imperio Británico”.
 
El resultado fue una alianza forjada sobre las circunstancias y la estupidez de Hitler, quien, si hubiera atacado primero a la URSS en lugar de atacar a Polonia, habría sido aplaudido por las democracias. Esta idea fue expresada al final de la guerra por el propio Hitler en un texto poco conocido.
 
En febrero de 1945, Martin Bormann recogió varios monólogos de Hitler que tienen valor de testamento político. Dos meses antes del final, Hitler coincidía en ellos, con la tónica de los políticos británicos y americanos de antes de la guerra, al reflexionar sobre los errores que habían conducido a la derrota.
 
La campaña contra Rusia era “inevitable”, decía. Su problema era haberla desencadenado en un momento poco adecuado. La guerra en dos frentes había sido un error, reconocía, pero la responsabilidad última era de americanos y británicos, con quienes habría sido posible llegar a un acuerdo.
 
“La guerra contra América es una tragedia”. “Ilógica y carente de todo fundamento”. Sólo la “conspiración judía contra Alemania” la había hecho posible.
 
Cargada de delirios, su mirada al futuro, contenía un pronóstico del mundo bipolar que se avecinaba: “Con la derrota del Reich y la aparición de los nacionalismos asiáticos, africanos y puede que sudamericanos, sólo quedarán en el mundo dos potencias capaces de confrontarse; Estados Unidos y la Rusia soviética. Las leyes de la historia y de la geografía, las empujarán hacia una prueba de fuerza, sea militar o económica e ideológica”.
 
El aparato de propaganda y relaciones públicas más formidable de la historia ha fabricado su leyenda sin apenas fisuras. Hollywood, la industria mediática en manos de magnates, los sistemas de alimentación oficial de esa industria y, por supuesto, el ejército de conformistas bien pagados encargado de transmitirla, han escrito la versión más conveniente. La historia es suya. Llegamos así al discurso de George Bush en la celebración del aniversario del desembarco.
 
Reivindicando lo único positivo que la intervención militar extranjera de Estados Unidos tiene en su haber en más de medio siglo, el Presidente vende su actual cruzada.
 
Obteniendo la merecida gratitud que los franceses, italianos, belgas y holandeses le deben al soldado Ryan, pretende mantener el vasallaje europeo ante la larga lista de crímenes impunes cometidos por el militarismo americano desde entonces.
 
El hombre que, según las encuestas, encarna la guerra y promueve la desestabilización global, para la mayoría de los europeos, habla hoy en Normandía de moral, de libertad y de principios, y recibe el tributo y el aplauso de los dirigentes de la “vieja Europa”.
 
La generosidad y el heroísmo de los 10.000 caídos en aquellas playas francesas sirve, así, para reivindicar su “guerra contra el terrorismo”, la destrucción de los frágiles rudimentos del derecho internacional y del control de armamentos, la agresión preventiva o “humanitaria”, el armamentismo y la banalización del uso del arma nuclear en guerras convencionales. Es el momento de recordar quién era el máximo representante de esas mismas tendencias en el mundo de hace 60 años.
 
La guerra no la ganó el soldado Ryan en Normandía, pero un indigno peligroso reivindica su gloria.
 
(*)Este texto se publicó en el Diario de Pekín el 4 de junio de 2004.
 
Fuente:http://blogs.lavanguardia.com/berlin/aniversario-en-la-vieja-europa-otra-vez-normandia-13395#more-743

08 junio 2014

Normandía: un desembarco obligado para evitar la victoria total del Ejército Rojo en Europa.

Hoy algunos celebran el famoso día D, aquel 6 de junio de 1944, en el que los aliados llevaron a cabo el desembarco de Normandía, abriendo el esperado desde hacía mucho tiempo segundo frente en Europa, como la clave de la derrota del nazismo, como si la guerra no hubiera empezado a ganarse realmente en Stalingrado.


Ni siquiera los alemanes habían prestado mucha atención al frente occidental desde la humillante y rápida conquista de Francia, puesto que sabían que los yankees esperaban que Alemania derrotara a la Unión Soviética, y que no habían escuchado las reiteradas peticiones de Stalin de que se atacara a los nazis también por el oeste para obligarle a reducir sus divisiones en el frente oriental.

El interés evidente de los norteamericanos era, claramente, en primer lugar, que alguien, por ejemplo los alemanes, acabaran con el comunismo en la URSS, y por eso los grandes hombres de negocios norteamericanos fueron los principales inversores en la Alemania nazi; en segundo lugar, en el marco del conflicto interimperialista que se estaba desarrollando, el objetivo era imponer la dictadura económica e ideológica de Washington en toda Europa (algo que, sin embargo, no se realizaría hasta 1991).
 
Por ejemplo, el magnate yankee Henry Ford había afirmado en 1941 que ” Ni los Aliados ni el Eje deberían ganar la guerra. EE.UU. debe proporcionar los medios para que ambas partes sigan luchando hasta que ambos colapsen. “
 
El futuro presidente Harry Truman, el que ordenaría lanzar sin necesidad militar alguna las bombas atómicas contra Hiroshima y Nagasaki, también declaró en 1941 que “si Alemania gana, debemos ayudar a Rusia y si Rusia gana, debemos ayudar a Alemania, para que muera el máximo en cada lado. “
 
El juego cínico e interesado del imperialismo norteamericano solo acabó cuando la URSS paró a Hitler en Stalingrado y comenzó su imparable avancé hasta Berlín, que indudablemente hizo manchar los pantalones a la clase capitalista norteamericana. Sólo entonces, Estados Unidos se apresuró a salvar sus intereses en Europa y propuso la invasión de Normandía, algo que llevaba tiempo solicitando Stalin y que no se hizo porque el plan era que los nazis, bien pertrechados militarmente gracias a la ayuda económica de las grandes corporaciones norteamericanas, acabaran con la revolución soviética.
 
Hitler tenía cerca de 200 divisiones destinadas a la lucha contra la Unión Soviética y sólo unas 60 en el frente occidental, puesto que antes el 90% de los esfuerzos nazis se dirigían hacia Rusia.
 
El verdadero punto de inflexión de la guerra fue la contraofensiva soviética de 1942, culminando en la batalla de Stalingrado y más tarde en la aún más decisiva batalla de Kursk. Después de una feroz batalla que duró una semana, la resistencia alemana colapsó. Incluso Churchill, el rabioso anticomunista, tuvo que admitir que el Ejército Rojo había “desgarrado los intestinos del ejército alemán” en Stalingrado.
 


Número de víctimas en la SGM: la URSS y China, los que más aportaron a
la victoria de los pueblos frente al fascismo
 
El Ejército Rojo lanzó una amplia ofensiva a finales de diciembre de 1943 que arrastró todo a su paso. Después de liberar Ucrania, hicieron retroceder a las fuerzas alemanas a través de Europa Oriental. El hecho es que tanto Roosevelt como Churchill (por no mencionar a Hitler) habían subestimado a la Unión Soviética. Los aliados se encontraran al Ejército Rojo a las puertas de Alemania y, si no hubieran lanzado Overlord , nombre oficial de la operación cuyo nucleo fue el desembarco de Normandia, en junio de 1944, puede que se hubieran encontrado con las tropas soviéticas en el Canal de la Mancha.
 
Es decir, el que nos intentan vender como el día clave de la SGM, no fue más que una operación en la que los Estados Unidos e Inglaterra se vieron obligados a abrir el segundo frente en Europa, tras años de rechazo a hacerlo, para evitar que la guerra la ganaran en solitario los soviéticos. Incluso así, tras la invasión de Francia, el frente oriental siguió siendo el frente de guerra más importante en Europa, en el que los nazis concentraron por necesidad el 80% de sus tropas, y aún así los aliados, fueron derrotados en la operación Market Garden o en las Árdenas por el ya maltrechó ejército alemán, mientras el Ejército Rojo avanzaba derrotando a todas las divisiones que encontraba a su paso.
 
Sin embargo, cosas de la propaganda, el 6 de junio se sigue celebrando que la fue ganada en Normandía y no en Stalingrado, y que fueron los que provocaron y financiaron el conflicto mundial y el auge del fascismo, las grandes corporaciones norteamericanas y europeas y los ejércitos a su servicio, los que que realmente liberaron Europa, ¿de sí mismos?
 
 


29 mayo 2014

José Luis Centella: "Quién va a ser nuestro candidato es para mí algo secundario"

Entrevista a José Luis Centella, secretario general del PCE, en El Diario.
  • El Partido Comunista está muy a gusto y muy cómodo en la confluencia de la izquierda", dice el secretario general del PCE.
  • "Si hay una confluencia de la izquierda tendríamos que plantearnos si es necesario llevar un candidato a presidente del Gobierno o a un colectivo"

 
La irrupción de Podemos en el panorama político tras los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo ha sacudido como un tsunami a los partidos de la izquierda, entre ellos a la propia Izquierda Unida. La coalición que lidera Cayo Lara se ha apresurado a hacer un llamamiento "solemne" al nuevo partido de Pablo Iglesias para configurar un frente político, social y cultural con el que formar una alternativa de gobierno con el objetivo de desbancar al bipartidismo. El secretario general del Partido Comunista, José Luis Centella, opina en esta entrevista de la posibilidad de que esa “confluencia” se materialice.
 
¿Quién ha ganado las elecciones este domingo? 
 
Yo prefiero empezar por destacar quién ha sido derrotado en estas elecciones, que ha sido el bipartidismo con una bajada espectacular. Y ha sido derrotado el señor Rajoy que las planteó como un plebiscito sobre su política económica. Pero ganarlas, las ha ganado UPyD, que ha tenido un buen resultado; Izquierda Unida, que ha tenido un magnífico resultado; y la formación Podemos, que también ha tenido un excelente resultado. Por lo tanto, han estado repartidas tanto entre quien ha ganado y quien ha perdido.  
 
¿Contaba usted con el éxito de Podemos?
 

Nosotros teníamos datos de que iban a tener un buen resultado pero nos ha sorprendido que ese resultado haya sido al final, más que bueno, excelente. 
 
Son reiterados los mensajes que llaman a la confluencia de las fuerzas de izquierda.
 
Sí es verdad que en la calle hay un mensaje importante de confluencia, más que de unidad. Hablo de confluencia, de cooperación entre las fuerzas de izquierdas que son plurales, que somos diversas y que estamos condenados a entendernos. Aquellos que formamos un bloque social que plantea en estos momentos una confrontación contra el bipartidismo y contra la hegemonía de los poderosos, que son los que nos han llevado a la peor crisis de la historia fuera de las épocas de guerra. Nosotros, desde Izquierda Unida y la Izquierda Plural, asumimos ese reto.
 
¿Está IU ya manos a la obra en ese trabajo? 
 
Izquierda Unida, cuando nace, ya lo hace con esa voluntad de unir a la izquierda, no nace con vocación de ser un partido político sino como un lugar de encuentro con otras formaciones políticas, con una izquierda plural. Hoy hay que dar un paso más. Tenemos un nuevo mapa político que nos sitúa en la pluralidad. Y en ese sentido, Izquierda Unida ya está trabajando para intentar configurar un bloque social y político. Pero, repito, esto no es nuevo. Está en nuestro ADN desde el nacimiento de IU.
 
¿El Partido Comunista también está en ese trabajo? 
 
El Partido Comunista está muy a gusto y muy cómodo en la confluencia de la izquierda. Estamos muy satisfechos del trabajo de Izquierda Unida y muy a gusto en la Izquierda Plural en el Parlamento. Por lo tanto, el Partido Comunista es una parte importante de la confluencia de la izquierda en este país.
 
¿Descartan ustedes concurrir a las generales en un frente amplio que incluya a Podemos? 
 
Nosotros no descartamos nada. Pero no se trata de un frente amplio sino de una cooperación, de una confluencia. La palabra frente, bloque… cada uno veremos cómo lo matizamos porque hay que tener en cuenta que la izquierda es plural. Nosotros en este momento estamos anteponiendo la cuestión social a lo que pueda ser una alternativa de izquierda, más que a lo que puedan ser los pactos electorales, que algunas veces se hacen demasiado por arriba. Pero no estamos hablando de algo nuevo por el magnífico resultado de Podemos. Es algo que nosotros ya planteamos en las elecciones generales pasadas y que hemos concretado en estas elecciones europeas con las demás fuerzas políticas con las que hemos concurrido.
 
¿La candidatura de Cayo Lara a las elecciones generales está en revisión? 
 
Izquierda Unida tiene en sus estatutos una fórmula muy clara de elección de sus candidatos a presidente del Gobierno, que es a través de primarias. Hoy en día no tenemos candidato a la presidencia del Gobierno. Se hará cuando llegue el momento y cuando corresponda. Hoy Cayo Lara es el presidente del grupo parlamentario, es el coordinador y es un referente fundamental de Izquierda Unida. Pero, repito, en este momento la candidatura a presidente del Gobierno no ha sido aún valorada. Ni siquiera está en el horizonte cercano.
 
¿Cabe la posibilidad de que Cayo Lara no sea el candidato?
 
Yo ahí no voy a dar ningún titular, porque, evidentemente, caben todas las posibilidades pero es que no es este el momento. No voy a dar el titular de que cabe la posibilidad de que Cayo Lara no lo sea, porque cabe y no cabe. No estamos en ese debate por eso esa pregunta prefiero no contestarla.
 
Si hay esa confluencia de izquierdas, no dependerá solo de IU y la cuestión del candidato estaría abierta.
 
Me niego a dar ese titular. Insisto. No es ese el objetivo de IU en este momento. Decir cualquier cosa sobre eso es sentar un debate en ese tema. Sería un error que cualquier militante o dirigente entrara en ese debate porque es distraernos de lo principal, que es responder a las necesidades de la gente. Quién va a ser nuestro candidato es para mí algo muy secundario.
 
Si queremos confluir con otras fuerzas, ese debate debe hacerse de forma colectiva con esas otras fuerzas. Incluso tendríamos que plantearnos si es necesario llevar un candidato a presidente del Gobierno o lo que hace falta es llevar un planteamiento colectivo donde lo importante no sea la cabeza sino el colectivo. Lo que es absurdo es hacer ahora un debate nominalista, y yo estaría enfrentado a quien intente hacer que ese debate se llame José Luis Centella, Alberto Garzón, Cayo Lara, Willy Meyer, Pablo Iglesias o Alfredo Pérez Rubalcaba. En este momento sobran nombres y hacen falta colectivos.  
 
Cuando en el proceso de confluencia Podemos les pida unas primarias abiertas, ¿qué van a hacer ustedes?
 
Lo discutiremos y lo hablaremos. No creo que ese sea el elemento que más nos diferencie. El debate con Podemos, con Primavera Europea, o con otras fuerzas de izquierda debe ser en torno a unos programas, en torno a ideas y no a personas.
 
¿Aceptaría entonces unas primarias abiertas?
 
Mi opinión es que hay que dar paso de algún modo a la participación política pero también hay que dar paso al papel de las estructuras participativas de los militantes. Hay que buscar fórmulas participativas que se combinen e impliquen una serie de obligaciones y de derechos. 
¿A la vista de sus resultados, era Willy Meyer el mejor candidato?
 
Sí. A la vista de los resultados, sí. Cada uno puede tener, como pasa con el seleccionador nacional, su candidato en el bolsillo. Pero Willy Meyer ha triplicado los resultados de las elecciones anteriores, lo que evidentemente demuestra que era un buen candidato.
 
¿Cree que Pablo Iglesias reúne las condiciones para ser un buen candidato a la presidencia del Gobierno en el escenario de unas próximas elecciones generales?
 
Yo creo que sí, igual que otros que te puedas plantear. Pablo tiene las condiciones, como las pueden tener otros muchos, como las puede tener Cayo Lara, Alberto Garzón o Elena Cortés, aunque podría dar muchos otros nombres de dirigentes de la izquierda. Yo creo que en estos momentos la izquierda tiene un plantel importante de personas que pueden representarla. Pero repito que para mí sería un error que el debate se centrara en los próximos meses en quién va a ser el candidato, porque estaríamos dando la imagen de que somos unas fuerzas personalistas y no creo que ninguna de las fuerzas que confluimos sea personalista.  
 
Fuente: El diario