18 agosto 2014

Lo que continúa ocultándose en la cobertura mediática de Ucrania.

Por Vicenç Navarro.
 
Cuando se escriba la historia de lo que está ocurriendo en Ucrania, espero que se documente claramente la enorme manipulación que los medios de mayor difusión en España están realizando sobre lo que está ocurriendo ahora en aquel país. La versión oficial, sin ninguna voz alternativa que la desmienta, es que la población en Ucrania desea la libertad, lo que significa integrarse en la Unión Europea, frente a unas fuerzas pro rusas que están lideradas y manipuladas por el dirigente ruso Vladímir Putin, que desea la escisión de las partes del este y del sur de Ucrania y su integración en Rusia. La guerra que estamos viendo en aquel país se está llevando a cabo también a nivel mediático, ocultando hechos, exagerando otros y mintiendo a mansalva.
 
A los que sean escépticos respecto a la credibilidad de los medios les aconsejo que, además de leer mis artículos (“Lo que no se está diciendo sobre Ucrania”, Público, 18.03.14; “Lo que no se está diciendo sobre Ucrania. Parte II”, Público, 31.03.14; “Las falsedades de los mayores medios españoles en su cobertura de Ucrania”, Público, 24.04.14), lean la entrevista a Volodymyr Ishchenko (a partir de ahora VI), director de la revista de izquierdas ucraniana Spilne, publicada en el último número (nº 87) de New Left Review (pp. 7-33). La Ucrania que este autor, sociólogo de formación, describe y la que usted conoce a través de los rotativos de mayor difusión no se parecen en nada. Está claro que una de las versiones de Ucrania –la de VI o la de los medios españoles de mayor difusión– no responde a la realidad. La evidencia, fácilmente contrastable, señala claramente que son los mayores medios de información los que han falsificado la situación.
 
VI indica que Putin es un oligarca ruso carente de sensibilidad democrática. Hasta aquí nada nuevo. Ahora bien, la gran diferencia es que la evidencia existente, mostrada por VI, no avala la postura promovida por los medios de información de que Putin desea integrar a Rusia las partes sur y este de Ucrania. Como VI indica, tal integración le supondría un enorme coste económico a Rusia, y lo que es igualmente importante, no tendría ni las garantías ni la seguridad de que pudiera controlar al movimiento pro ruso que ya existe en estas partes de Ucrania. En realidad, estos movimientos pro rusos están muy inspirados por la experiencia ocurrida en Ucrania durante la II Guerra Mundial. Su memoria y punto de referencia histórico es más la Unión Soviética que Rusia. La memoria histórica viva en esas partes de Ucrania es la que recuerda la lucha de las clases populares, como parte de la Unión Soviética, contra el nazismo, incluyendo el fascismo ucraniano, cuyos herederos están hoy muy bien representadas en el gobierno ucraniano, controlando puestos estratégicos, tanto en el gobierno actual de Ucrania como en el movimiento nacionalista ucraniano y en el movimiento Maidán, que desean hoy la integración de Ucrania en la Unión Europea.
 
VI señala que los símbolos y la narrativa de la mayoría de movimientos pro rusos del sureste de Ucrania son los del lado soviético durante la II Guerra Mundial. De ahí que VI subraye que lo último que desea Putin es, precisamente, recuperar el proyecto soviético en Rusia. Es más, la notable simpatía que estos movimientos están generando en Rusia está poniendo a Putin en una situación muy incómoda. Putin pagaría un coste político elevado si se presentara como anti movimiento pro ruso en Ucrania (que tiene un importante componente pro soviético). Este movimiento originalmente no era secesionista, pero se está transformando en tal, en respuesta a la postura anti rusa del nacionalismo ucraniano, que ha ido adquiriendo un tono fascista más y más acentuado, con actitudes nazis, alabando y considerándose sucesor de las tropas ucranianas pro nazis que lucharon contra la Unión Soviética. Esta actitud se mostró en su máxima expresión cuando se quemaron vivos a treinta manifestantes pro rusos en el incendio provocado por los pro nazis en el edificio central de los sindicatos donde estaban refugiados tales manifestantes. Tal como ha indicado el Profesor Stephen Cohen, uno de los mayores expertos en temas soviéticos en EEUU, se está reviviendo la II Guerra Mundial en el territorio ucraniano (Stephen F. Cohen “Kiev’s Atrocities and the Silence of the Hawks”, The Nation, 04.08.14).
 
La enorme influencia de la ultraderecha en el gobierno ucraniano y en la dirección de algunos movimientos anti rusos se debe, en gran parte, a su capacidad organizativa y medios proveídos, en parte, por las oligarquías ucranianas, así como el apoyo recibido del gobierno federal de EEUU y de la Unión Europea. No refleja la opinión del pueblo ucraniano que reside tanto en el este como en el oeste (la mayoría de la población ucraniana no apoya la integración de Ucrania en la OTAN, deseo sí expresado por el gobierno de Ucrania), aun cuando el nacionalismo, sin alcanzar las expresiones pro nazis de la ultraderecha, está extendido entre la mayoría de la población del oeste de Ucrania.
 
La guerra civil en Ucrania: quién es quién
 
Es también interesante subrayar que la intervención militar de lo que se llama “ejército ucraniano” es más una intervención de grupos armados próximos a la ultraderecha que no de unidades del ejército ucraniano. El generalato no se fía del comportamiento de los soldados regulares del ejército. Y los grupos armados son grupos altamente ideologizados pertenecientes, en su mayoría, a la órbita de la ultraderecha (tal como ha señalado The New York Times, 10.08.14, p.7). Es un error creer (como así hacen los firmantes del manifiesto de apoyo a los movimientos ucranianos a favor de su integración en la UE, y que incluyen a Ulrich Beck, Claus Offe, Slavoj Zizek o Saskia Sassen, entre otros) que la mayoría de la población del oeste favorable a la integración en la UE son fuerzas progresistas, “cuya integración en la UE contribuirá a hacer tal unión más justa” (ver el manifiesto “Support Ukrainians and they can help us build a fairer Europe”, The Guardian, enero 2014). En realidad, estos movimientos apoyan un Estado jacobino que prohibió el ruso como lengua oficial ucraniana (su visión del Estado es parecida a la de los jacobinos españoles) y favorecen las políticas neoliberales impuestas por la Troika (el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo), como hacen las derechas en España. En cuanto a las fuerzas pro rusas, que en sus inicios eran más federalistas que secesionistas, son milicias armadas, en su mayoría de origen civil, que tienen también el apoyo de ciudadanos rusos pertenecientes en su mayoría a movimientos nacionalistas rusos, así como de otros países que se identifican con su causa. Su programa, por cierto, no es un programa de nacionalización de los principales medios de producción (con notables excepciones), con escasa incidencia en las coordenadas de poder existentes en estas partes de Ucrania.
 
Las supuestas elecciones democráticas en Ucrania
 
Las elecciones a Presidente de Ucrania, presentadas como necesarias para recuperar la credibilidad democrática del Estado, registraron la mayor abstención que se haya producido en Ucrania después del colapso de la Unión Soviética. El ganador fue el Sr. Petro Poroshenko, un billonario (la sexta persona más rica de Ucrania, según Forbes) que controla algunos de los medios de información más importantes del oeste de Ucrania. La gran mayoría de la población del este y sur de Ucrania se abstuvo en las elecciones, habiendo indicado que su abstención se debía a causas políticas: su distanciamiento con el resto de Ucrania. En realidad, el movimiento Maidán, que inició las movilizaciones en las plazas del oeste de Ucrania, son, sobre todo, clases medias y estudiantes que, como subraya VI, han idealizado a la UE, deseando entrar en ella, incluso a costa de las enormes medidas de austeridad que la UE y el Fondo Monetario Internacional están poniendo como condición para la integración de Ucrania en la UE. El movimiento Maidán no son los “indignados” de Ucrania, como erróneamente han presentado y descrito los medios españoles. Sus propuestas son de claro tinte neoliberal, y entran en conflicto con los deseos de las clases populares. Tales propuestas económicas, sin embargo, no tienen gran visibilidad mediática, enfatizándose más su nacionalismo que su neoliberalismo. En realidad, la revuelta del este y sur de Ucrania es no solo una protesta frente al nacionalismo ucraniano ultraderechista, sino también una protesta frente a su neoliberalismo. Uno de los lugares donde esta protesta ha sido mayor es la región de Donetsk, redefinida por lo pro rusos como la República Popular de Donetsk. Ahora bien, tampoco hay que idealizar a las fuerzas pro rusas, algunas de las cuales incluyen nacionalistas rusos próximos a la Iglesia Ortodoxa rusa que desean prohibir el aborto en la nueva república. En este contexto, la influencia extranjera, en ambos lados, complica la situación enormemente, creando las bases para una nueva Guerra Fría que puede convertirse en caliente en caso de que no haya un movimiento internacional de protesta.
 

10 agosto 2014

Paraguay: entre la tierra sin mal y los malditos terratenientes.

Se intenta degradar la imagen de los campesinos e indígenas como "haraganes" mientras se exalta al sojero como los "productores que hacen progresar al país".
 
Por Delia C. Ramírez  
 
 
El proceso de globalización de la agricultura se presenta de un modo muy similar en los diferentes países de América Latina, no obstante en el caso paraguayo se observa un mayor grado de profundización de la beligerancia vinculada a los conflictos territoriales por la desigualdad de los recursos. La trascendencia de los problemas actuales que afectan gravemente a las comunidades campesinas e indígenas llama a multiplicar la información y las lecturas al respeto.
 
Un problema de larga data
 
Ya en la década de 1940, Carlos Pastore advertía algunos de los flagelos que marcarían al Paraguay durante el siglo XX y XXI: la explotación extractiva de la riqueza forestal, la debilidad de la legislación en materia de protección de bosques, la preeminencia de intereses extranjeros en el control de la industria y del territorio paraguayo. En sus propias palabras dice este autor “Cinco de las principales firmas extranjeras que operan en el Paraguay poseen el 20% de sus bosques y son las principales exportadoras de productos forestales” (Pastore, 2013: 496).
 
Es sorprendente la lucidez de Pastore cuando dice temprana, concreta y literalmente: “Es un sistema económico destructivo, de liquidación, en que la vida humana vale menos que el de las bestias y en que la ley no regula los actos de los gobernantes ni los derechos de los gobernados. La dilapidación de la riqueza forestal y el vaciamiento económico del país con las manifestaciones visibles de este sistema. Los capitalistas internacionales se llevan el jugo y la esencia de los frutos, dejando a los paraguayos la cáscara y el bazago” (Pastore, 2013: 500)
 
Otra cuestión interesante en la obra de este autor es la identificación en aquellos tiempos de la inserción de capitales financieros en la figura de bancos extranjeros (argentinos y brasileños). Esto resulta en los tiempos actuales un aspecto fundamental para la agricultura globalizada. El capital financiero, y sus mecanismos de especulación, definen condiciones que impactan en los territorios locales.
 
Como se puede observar, estudiando el comportamiento del capital y la agricultura a lo largo de la historia, lo novedoso en este modelo de “globalización de la agricultura”, o modelo del agribussines o del agronegocio, no es la concentración, sino los cambios en las tramas de las relaciones sociales, cambios productivos, tecnológicos e identitarios que terminan reconfigurando el mundo rural (Gras y Hernández, 2013).
 
Las transformaciones en la modalidad productiva no son solo cuantitativas, sino también cualitativas ya que generan otra lógica de concentración empresarial. Uno de los pilares de esta forma de “hacer negocios” radica, justamente, en la gran escala. En rigor, la vieja “cuestión agraria” de cómo hacer para “revertir el atraso” de “pequeños productores” y que éstos se incorporen al proceso capitalista, deja de ser un problema, pues estos productores de baja capitalización resultan un estorbo y por ello deben ser desplazados. En el caso argentino pasan a ser clasificados como “pobres rurales”; el caso paraguayo es más dramático aun porque se promueve directa o indirectamente su exterminio.
 
Mientras que en Argentina, el conjunto de reformas políticas e institucionales neoliberales de los 90 fueron sustanciales para la incorporación de elementos centrales del modelo del agronegocio, en Paraguay no hubo necesidad alguna de reformar los marcos institucionales. El transgénico ingresó sin mayores restricciones y se llevó puesto a un presidente cuando así lo necesitó.
 
Gras y Hernández (2013) explican que hablar de agronegocio no refiere solo a un actor o a un cultivo específico; sino a una lógica de producción que dispone de variantes locales. Los elementos centrales de esta lógica son:
 
- Transectorialidad: mayor integración vertical de los procesos productivos, lógicamente se priorizan las actividades que valorizan para el capital.
 
- La priorización de las necesidades del consumidor global al local.
 
- La intensificación del papel del capital en los procesos productivos agrarios.
 
- La estandarización de las tecnologías, insumos, biotecnologías, que implican un continuo desprendimiento de la mano de obra.
 
- El acaparamiento de tierras para la producción en gran escala.
 
América Latina es la región de mayor extensión de cultivos transgénicos en el mundo. El Cono Sur ha devenido la principal plataforma mundial para la producción de soja. Esto no puede mirarse sin considerar el modo en que se sustenta la división internacional de las actividades económicas (Rojas Villagra, 2009; Gras y Hernández, 2013)
 
A continuación, se realizará una breve caracterización de los actores que en Paraguay disputan los territorios en el modelo de la globalización de la agricultura.
 
1) Empresarios
 
Los “empresarios globalizados” (Gras y Hernández, 2013) son aquellos que organizan su producción con independencia casi total con las relaciones sociales y económicas localizadas territorialmente. Para ellos el territorio es solo un recurso funcional a su acumulación. Esto contrasta fuertemente con lo que significa el territorio para los campesinos, que conectan la tierra con sus tradiciones, y ni que decir para los indígenas.
 
Luis Rojas Villagra (2009) ofrece una interesante clasificación sobre los empresarios del Paraguay en la que figuran:
 
a) Corporaciones transnacionales. Ellas concentran la provisión de insumos y la comercialización y su presencia en los territorios se camufla con otras figuras.
 
b) Empresas Nacionales. La gran mayoría tiene intervención de capitales brasileños y argentinos, con lo cual se complejiza la categoría “nacional”.
 
c) Cooperativas. Sus socios son principalmente de ascendencia europea y menonita. Los rubros principales son la exportación de soja y carne.
 
Una de las cuestiones más interesantes resulta el perfil del empresario latifundista en Paraguay, se trata de un tipo de empresario dependiente de los recursos del Estado y de las licitaciones que deberían ser públicas. Palau los denomina “empresaurios” o “pseudo empresarios” por su carácter corrupto, tradicionalista, no autónomo, no competitivo y dependiente de la competencia desleal. Este empresario propende al enriquecimiento por vías del contrabando, evasiones, desvíos de fondos públicos (Palau, 2005).
 
Este tipo de empresario que recurre al fraude y a la coerción física como estrategias económicas. Estos empresarios, muchos de ellos con tintes mafiosos, se encuentran nucleados en la Asociación de Productores de la Soja (APS), la Unión de Gremios de la Producción (UGP) y la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (CAPEO).
 
Estos empresarios ven en las acciones de mensura de la tierra por parte del Estado una amenaza. Ese detalle en si mismo da cuenta de las necesidades y características de este actor que basa la generación de su renta en condiciones fraudulentas e irregulares que datan de la época del stronismo. La Comisión de Verdad y Justicia (2008) estima que se localizan unas 8 millones de hectáreas de tierra mal habida, que hasta el momento han sido inaccesibles para los campesinos y campesinas.
 
2) Campesinos y campesinas
 
Fogel (2013) los define como una “clase subalternizada” que no solo padece las consecuencias de la injusticia estructural en las dificultades para la subsistencia sino una persecución en términos de estigmatización y descalificación y una violenta represión.
 
El Estado y las burguesías agropecuarias desarrollan procesos de estigmatización, aislamiento y violencia pertinaz sobre los campesinos (Arellano y Ramírez, 2013).
 
La bibliografía en Paraguay muestra una composición y descomposición dinámica del sector, que se vincula con la ofensiva permanente del empresariado y sus múltiples estrategias para asfixiar al campesinado. Aquí debe destacarse el creciente papel de la mujer para la visibilización de sus demandas y del sector en general en relación con, fundamentalmente, las problemáticas medioambientales.
 
3) Narcos
 
Representan actualmente un actor de poder. Se encuentran vinculados a la producción de marihuana y el tráfico de cocaína. Al respecto dice Tomás Palau: “Este grupo, íntimamente vinculado a todas las esferas de poder, completa sus ganancias con el lavado de dinero. Se trata de un poder paralelo, subterráneo pero visible para toda la población (especialmente la rural) que controla importantes recursos de poder político y administrativo del Estado” (Palau, 2005: 36) .
 
Los narcos sujetan a los campesinos a la producción de marihuana bajo penas de represalias. Narcos y empresarios son básicamente anticampesinos.
 
4) Carperos
 
El carpero es un actor relativamente reciente y se circunscribe alrededor de las tierras de Ñacunday. Con su accionar han puesto de manifiesto operaciones fraudulentas del enclave sojero, con lo cual su presencia en la escena pública significa un riesgo y por eso reciben una imagen satanizada a partir de una permanente campaña mediática de desprestigio, detenciones y allanamientos.
 
Actualmente el Movimiento carpero se encuentra debilitado; Fogel (2013) llega a hablar de un “cuasi exterminio” para definir su violenta retracción.
 
5) Indígenas
 
 Si los conflictos de los campesinos en Paraguay son de larga data, qué decir de los indígenas que históricamente pasaron del atropello a la invisibilización y viceversa. La historia que conocemos de ellos, es la historia de la resistencia, en todos los sentidos.
 
Según el último censo (2002), Paraguay registra una población indígena de 87.099 habitantes, lo que representa el 1,7% del total del país. Ellos se encuentran principalmente en las zonas rurales. En Paraguay están distribuidos en 19 pueblos y agrupados en diferentes familias lingüísticas.
 
En el informe final de CODEHUPY (2012), Eddie Ramírez y Perla Álvarez dan cuenta detalladamente de las diferentes formas de discriminación a las que son sometidos los indígenas, y Lorna Quiroga muestra con claridad la disputa territorial. Con la venta irregular de territorios ancestrales, que se realizó luego del golpe parlamentario de 2012, por un lado, y la disputa entre campesinos e indígenas Aché, luego de la masacre de Curuguaty. En efecto, se observa que en el desplazamiento al que obligan los agronegocios se despiertan nuevos antagonismos entre sectores subordinados.
 
A modo de conclusión
 
Desde principios de siglo XX se observa un continuo corrimiento de la frontera agraria, pero el modelo de la agricultura globalizada acelera el proceso de concentración mientras destruye con llamativa rapidez la vida de los sectores marginados.
 
La violencia se dirige principalmente a los campesinos e indígenas, no solo porque ellos no tienen cabida dentro del modelo del agronegocio sino porque poseen capacidad de agencia para la acción política. La violencia hacia ellos no busca solo el despojo sino destruir toda forma de organización y alternativa de vida.
 
Las metodologías represivas de destrucción de casas, escuelas, huertas comunitarias y sistemas de autogestión pueden leerse en un plano empírico de destrucción de la subsistencia, pero también en un plano semiótico y político de aniquilamiento de la organización comunitaria a través de la desmoralización. En los atropellos a la comunidad indígena de Iva Poty como a otros asentamientos campesinos, tienen una función de generar una acción ejemplar que discipline toda forma de resistencia de estos sectores. El caso de la masacre de Curuguaty y su posterior aberrante tratamiento, tienen este mismo sentido “aleccionador”.
 
La fragilidad de campesinos e indígenas es aún mayor de la que se observa en otros grupos sociales marginados en los demás países asechados por la agricultura globalizada. A diferencia de otras poblaciones que confrontan con el agronegocio la capacidad económica de los campesinos paraguayos se encuentra totalmente erosionada quizás porque nunca contaron con una capitalización previa que les permitiría resistir o tomar otras alternativas por fuera de la migración forzosa o la simple desaparición.
 
Salvo en muy contadas excepciones, la acción judicial ha tendido a la hegemonía de la clase terrateniente y a producir, profundizar y perpetuar la marginalidad de los sectores campesinos e indígenas. Las eventuales barreras que dispone la ley, son sorteadas fácilmente con artilugios montados por los empresarios. En este sentido, la masacre de Curuguaty representa la antesala de una nueva etapa, en la que la violación de los DDHH se realiza bajo un marco de “legalidad” supuestamente democrática. A diferencia de lo que sucede en otros países, en Paraguay poseer el título de la tierra no resguarda a los campesinos e indígenas, pues la gran cantidad de documentos adulterados resulta conveniente para los terratenientes que gozan además de la protección del sistema judicial. En este sentido, el Instituto de Bienestar Rural y el Instituto Nacional de Desarrollo y Tierra tienen una historia de corrupción al favorecer directamente a los empresarios.
 
Además, existen comprobados vínculos que unen al agronegocio con los medios de comunicación. Empresarios y medios realizan una fina tarea para consolidar el modelo agroexportador paraguayo (Segovia, 2009). Esa tarea se basa en una batalla simbólica que intenta degradar la imagen de los campesinos e indígenas como “haraganes”, “especuladores”, “terroristas” mientras se exalta al sojero y al ganadero como los “productores que hacen progresar al país” (Guggiari, Ramírez y Torrents, 2012).
 
Finalmente, cabe mencionar que existen no pocos estudios que hablan de la reducción, contracción, achicamiento del Estado con el neoliberalismo. También hay investigadores que advierten que el Estado hace “la vista gorda” a las violaciones que suceden en los territorios, un Estado ausente. El caso paraguayo, por el contrario, es un Estado muy presente en el proceso de expansión de los empresarios del agronegocio, en la territorialización ejercida por las corporaciones y en la destrucción del campesinado.
 

Bibliografía

Álvarez y Ramírez Osorio (2012), “Entre el acoso y la exclusión. Discriminación indígena”, Informe CODEHUPY 2012.

Arellano y Ramírez (2013), “M’mbae pico oiko. Violencia y territorio en paraguay. Continuidades e innovaciones” II Seminario internacional de los espacios de frontera. II Geofronteras. 23, 24 5 25 de septiembre de 2013, Posadas, Misiones.

Fogel, Ramón (2013) “Las Tierras de Ñacunday, Marina Kue y otras calamidades”, Asunción, Servi Libro.

Gras y Hernández, (2013), “El Agro como negocio. Producción, Sociedad y territorios en la globalización”, Buenos Aires. Editorial Biblos.

Guggiari, Ramírez y Torrents, (2012), “Narrativas autoritarias del “frente golpista” en el contexto de ruptura de la democracia en Paraguay a partir de un Golpe Parlamentario en junio de 2012”, Revista Paraguay desde las Ciencias Sociales, ISSN 2314-1638, Grupo de Estudios Sociales sobre Paraguay (GESP).

Pastore, Carlos (2013), “La Lucha por la tierra en Paraguay”, Asunción, Intercontinental Editora S.A.
Palau, Tomás (2005), “El Movimiento campesino en Paraguay: conflictos, planteamientos y desafíos. En: OSAL: Observatorio Social de América Latina. Año 6 no. 16 (jun.2005). Buenos Aires: CLACSO, 2005.

Quiroga, Lorna (2012), “De la inestabilidad al golpe parlamentario. Derechos de los pueblos indígenas”, Informe CODEHUPY 2012.

Rojas Villagra, Luis (2009), “Actores del agronegocio en Paraguay”, Asunción, Base Is.
Segovia, Diego (2009), “Medios de Comunicación y agronegocio” en Actores del agronegocio en Paraguay, Asunción, Base Is.

Delia C. Ramírez es becaria de CONICET/UNSAM e integrante del Movimiento 138, colectivo de resistencia cultural en Paraguay.

Fuente: http://www.lahaine.org/index.php?p=73863

05 agosto 2014

Mentiras, verdades y negocios sobre el default de Argentina.

  • Las complejidades del funcionamiento de los mercados financieros desregulados y descontrolados por el poder público colocan con frecuencia a los gobiernos en posiciones de subordinación a los mercados globales.
 
 
En un país como España que acumula una deuda soberana equivalente ya al valor de su producción anual de bienes y servicios (PIB) y con un crecimiento un tanto raquítico, la complicada situación de Argentina (si está o no en suspensión de pagos o default para argentinos), merecería análisis menos sesgados en algunos grandes medios convencionales.
 
Porque, para empezar, se pretende ignorar el hecho de que una vez emitida la deuda pública se compra y se vende como cualquier otra mercancía; y los instrumentos de la deuda soberana son hoy uno de los negocios financieros más florecientes. Y cuando un fondo de inversiones no busca la rentabilidad comerciando con bonos soberanos adquiridos sino que intenta obtener esa rentabilidad del propio Estado emisor, intentando su abono al valor nominal más los intereses recurriendo a presiones de cualquier tipo, tenemos a un fondo buitre, calificativo que no admiten muchos ortodoxos. Pero esa es la línea de negocio que siguen esos fondos especulativos que acosan a Argentina desde hace varios años y que han creado la complicada situación actual.
 
A menudo se subraya que la Argentina se declaró en suspensión de pagos en 2001 pero se omite el dato que la enorme deuda que pesaba sobre los gobiernos se había acumulado desde la dictadura militar y se había adecentado por las medidas neoliberales aplicadas durante diez años por el presidente Carlos Menem al dictado del FMI. Como también se suele omitir que en 2005 y 2010 el gobierno argentino acordó la reestructuración de esa deuda acumulada con el 92,4 por ciento de los tenedores de los bonos, que aceptaron el canje de bonos antiguos por los nuevos con recortes del 40 y el 70 por ciento del valor nominal; pero al mejorar las políticas, crecer la economía y la coyuntura mundial, los resultados fueron beneficiosos para ambas partes.
 
Los problemas surgieron porque un 7,6 por ciento de los bonistas no aceptaron aquel canje de bonos acordado; y vendieron sus bonos devaluados a un grupo de fondos buitres que los adquirieron a 20 centavos el dólar, unos 325 millones de dólares que ahora representan 3250 millones, según algunas fuentes. Y comenzó el acoso implacable de estos fondos buitre liderados por MNL Capital, domiciliado en Las Caimán, filial de Elliot Management, un fondo de inversiones de alto riesgo (hedge fund), propiedad del multimillonario Paul Singer, un influyente y acreditado depredador financiero desde Perú al Congo-Brazzaville. Y desde hace años, los últimos gobiernos argentinos hacen frente a la presión de esos fondos buitre que ha incluido la creación de un lobby financiero en los EEUU, la ATFA (American Task Force Argentina) que, entre otras tareas, ha fomentado la sesgada imagen exterior de Argentina (véase la web oficial de ATFA); el secuestro en Ghana de la fragata escuela Libertad o la ristra de pleitos contra ese país del Cono Sur.
 
En esta última fase, han logrado que un juez de Manhattan obligue a Argentina a pagarles 1500 millones de dólares a estos fondos, el valor nominal más intereses de los bonos rebajados que compraron; algo que en algún caso supone una ganancia del 1600 por cien, según datos del gobierno. Pero si Argentina pagara esos 1500 millones antes de acabar 2014, en virtud de la ley argentina y de la cláusula de igualdad de trato de los acuerdos de reestructuración (RUFO), las reclamaciones de los tenedores de los bonos reestructurados podrían alcanzar la cifra de 120,000 millones, lo que sí supondría la suspensión de pagos del país.
 
Lo cierto es que para expertos estadounidenses este fallo judicial favorable a los fondos buitre, resulta cuando menos discutible. El premio Nobel Joseph Stiglitz señalaba también la debilidad de los argumentos de la decisión del tribunal; y destacaba que resulta revelador que el FMI, el Departamento de Justicia de EE.UU. y las ONG de lucha contra la pobreza coincidan en la oposición contra los fondos buitre, (La victoria de los buitres, articulo en Project Syndicate, 4/9/2013)
 
Finalmente, para complicar más las cosas, el mismo juez neoyorquino ha impedido en julio al Banco Mellon de Nueva York, que es el gestor de los pagos argentinos, el abono a los tenedores de bonos de los 539 millones de dólares de intereses que Argentina entregó en plazo a ese Banco. De ahí la interrogante, ¿puede un juez provocar la suspensión de pagos del Estado argentino? Desde luego hasta el momento de escribir este artículo no puede decirse que ha sido declarada por el gobierno.
 
Pero hay otro asunto generalmente ignorado por la opacidad del mundo financiero. Y es que, entre tanto, siguen en paralelo otros negocios financieros, porque estos fondos especulativos, que disponen de abundante liquidez, buscan oportunidades en el mercado de derivados del crédito donde se cruzan apuestas sobre las contingencias que afectaran al crédito del que derivan. Son los conocidos CDS (credit default swap) o permutas de impago de créditos, una suerte de seguro sobre el bono soberano adquirido frente al impago de los intereses o del capital (pero carente de regulación ni control público), un contrato convertido en activo financiero que se compra y vende en estos mercados financieros opacos y extrabursátiles.
 
Por un lado, como se trata de un mercado de notoria volatilidad, le impactan las noticias y rumores espontáneos o fabricados por los propios fondos buitre o medios afines, que dificultan la financiación exterior del país afectado ofreciendo una imagen nociva o distorsionada de su situación. Lo que explicaría el alarmismo y la confusión reflejada en ciertas informaciones o los comentarios repletos de verdades a medias y también de mentiras sobre Argentina en este caso, aprovechando la complejidad de los intereses en juego.
 
Por otro lado, el hecho es que la decisión judicial haya impedido el pago de intereses a los tenedores de bonos reestructurados, ha acentuado en los últimos días las bajadas en las cotizaciones de los bonos argentinos en los mercados; y al mismo tiempo ha provocado subidas en el coste de los “seguros” de esos bonos, que los días 1 y 2 de agosto dispararon la prima de riesgo de los CDS soberanos argentinos, de los cuales ciertamente una buena cantidad se dice que está en poder de esos propios fondos buitre o de entidades allegadas a sus dueños.
 
Por lo pronto, la asociación gremial que regula privadamente este mercado de derivados CDS, la ISDA (International Swaps and Derivatives Association), ya ha declarado que ese impago de intereses por Argentina, aunque sea a causa de la orden judicial, es una “contingencia de crédito” (crédit event), lo que faculta a que los tenedores de bonos con CDS soberanos argentinos requieran el pago del “seguro” a la contraparte apostante. Y esas liquidaciones de los CDS ascenderán a un billón (trillion) de dólares según Bloomberg (Argentine Bonds Decline as Default Triggers $1 Billion of Swaps, 2/8/14); es decir, estos fondos buitre habrán logrado pingües beneficios en la cuantía que les toque.
 
Más aún, como la contraparte de esas apuestas de los derivados CDS suelen ser los grandes bancos, se podrían explicar la noticias de que algunos grandes bancos estén gestionando un posible arreglo del conflicto entre fondos buitre y el gobierno argentino, una inesperable “ayuda”.
 
Y es que las complejidades del funcionamiento de estos mercados financieros desregulados y descontrolados por el poder público, colocan con frecuencia a los gobiernos en posiciones complicadas, cuando no de debilidad y hasta de subordinación a los mercados globales que intentan gobernarnos.
 

31 julio 2014

En la República Popular de Donetsk eligen como Presidente a un comunista.

Para reemplazar al retirado Denis Pushilin del Consejo Supremo de la República Popular de Donetsk (DNR), han elegido como presidente y representante de la DNR, al ex vicepresidente del Consejo Supremo Boris Litvinov.
 
Boris Litvinov fue ex responsable de las células del Partido Comunista Ucraniano del distrito de Kirov, en Donetsk.
 
Así se responde … Cuando las bombas caen en Donetsk, y en sus alrededores los blindados orugas y tanques enemigos truenan contra los blancos humanos. Han sustituido al turbio Sr. Pushilin, que en el pasado reciente tuvo una participación extraña, como comunista en la “Primavera de Rusia”.
 
Cabe señalar que el camarada Litvinov no es un alto responsable de entre los líderes del Partido Comunista, que en su mayoría permanecieron en Kiev y que ahora han pasado a la clandestinidad. Tenía acta en el antiguo Parlamento disuelto y del partido dentro del territorio ocupado cuando de hecho se desmembró, pero ya fue una cuestión formal pues la prohibición tuvo lugar algunos días después. Así pues, la organización tuvo que rehacerse en el Donbass y desplegar el trabajo allí. Pero este hecho es muy específico de este territorio.
 
Y así, cuando la República Popular de Donetsk esta en peligro los Comunistas desplegaron toda su capacidad de organización. Como cuando los fascistas en 1936 llegaron a Madrid, los comunistas se hicieron cargo de su defensa. Ahora, en el verano de 2014, cuando los nazis llegan a las afueras de Donetsk, y los aventureros políticos huyen, los comunistas de nuevo asumen la responsabilidad del destino del Donbass.
 
Es la hora de los comunistas.
 

22 julio 2014

¿Qué tienen en común las guerras simultáneas de Ucrania, Gaza, Irak, Siria y Libia?.

” ¿El derribo del avión de Malasia Airlines pudo haber sido un operativo de falsa bandera del gobierno ucraniano que congrabaciones, que muy bien pueden ser editadas, culpabiliza el terrorismo de los separatistas para aplastarlos higiénicamente?”.
 
Alfredo Jalife-Rahme, catedrático de la UNAM ( México)
 
Los cronogramas, organigramas, infogramas y genealogías son seminales para el análisis geopolítico. Dos días antes del letal misil misterioso que derribó en el cielo tempestuoso ucraniano al avión de Malaysia Airlines –como todo lo recóndito que ha ocurrido con sus dos recientes vuelos–, fue clausurada la sexta cumbre histórica del BRICS y su conexión con Unasur, donde concurrieron notablemente Colombia y Perú.
 
Un día antes del misil letal, Obama elevó la puja de las sanciones contra Rusia y su binomio inextricable de la banca y los energéticos.
 
Coincidiendo el mismo día con el letal misil misterioso en los cielos de Ucrania, Netanyahu, jefe de un Estado nuclear, ordenaba a su ejército invadir la franja de Gaza: apreciación sugerente de Fidel Castro, quien en su filípica acusa de provocación insólita al gobierno golpista de Ucrania bajo la férula de Estados Unidos (EU).
 
¿Qué sabrá perturbadoramente el caribeño viejo zorro de mil batallas?
 
Mientras el misil misterioso derribaba el vuelo de Malaysia Airlines, el Estado racista/paria/apartheid de Israel invadía la franja de Gaza, lo cual le ha puesto en desacato de las resoluciones de la ONU y de aislarse con la opinión pública mundial, como señala el ex presidente Bill Clinton (Afp, 17/7/14) y coincide marcadamente con mi opinión en la radio mexicana.
 
Al unísono de la coincidencia (Castro dixit) de las agendas geopolíticas de Ucrania y Gaza, arreciaban los enfrentamientos sectarios y energéticos en tres países árabes: Libia, Siria e Irak –tildados de fallidos por los estrategas de EU–, sin contar las guerras de Yemen y Somalia.
 
En Libia –balcanizada y vulcanizada como consecuencia de la intervención humanitaria de Gran Bretaña (GB) y Francia, con EU hipócritamente instalado en el asiento trasero–, dos días antes al letal misil misterioso en Ucrania, las milicias rebeldes de las brigadas Zintan cerraron el aeropuerto internacional de Trípoli (la capital), mientras recrudecían los enfrentamientos entre clanes rivales en Bengazi, de donde salieron las armas para abastecer a los yihadistas de Siria e Irak, en medio del extraño asesinato del embajador de EU.
 
Más allá de la interconectividad del torrencial flujo de armas entre Libia, Siria e Irak en la geografía de Al-Qaeda/Al Nusra y el nuevo califato Daesh (http://elhorizonte.mx/a/editorial/6501), lo fundamental para las trasnacionales petroleras/gaseras/acuíferas de EU/GB/Francia radica en el control de las materias primas (gas y agua fresca) de Libia (http://www.jornada.unam.mx/2011/08/28/opinion/014o1pol), donde Rusia y China se dejaron embaucar inocentemente.
 
Resulta aburridamente tautológico abundar sobre la captura del petróleo de Irak, también balcanizado y vulcanizado, lo cual le ha valido una guerra de 30 años de parte de la dupla anglosajona de EU/GB.
En mi reciente estadía en Damasco, donde fui entrevistado por Thierry Meyssan, el director del portal galo Red Voltaire, me confió que la súbita voltereta de “Occidente ( whatever that means)” contra Bashar Assad se debió en gran medida –más allá del gas en su costa del mar Mediterráneo– a sus pletóricos yacimientos de hidrocarburos en tierra firme, que hoy se encuentran controlados por el “nuevo califato Daesh del siglo XXI”.
 
La interconectividad petrolera/gasera vuelve a resaltar en Gaza cinco años después del operativo Plomo Endurecido cuya estrategia es refrendada por la operación Escudo Defensivo (sic) en curso, sin una investigación concluyente sobre la culpabilidad del deleznable asesinato de tres jóvenes israelíes –como había previsto premonitoriamente el visionario jefe del Mossad, Tamir Pardo (http://www.voltairenet.org/article184699.html) y que fue pretexto desproporcionado para la enésima invasión israelí en Gaza con sus atrocidades de infanticidio masivo.
 
Manlio Dinucci, del rotativo italiano Il Manifesto, aduce que una de las causas del irredentismo israelí se debe a los pletóricos yacimientos gaseros que Gaza posee en su zona marítima (http://www.alfredojalife.com/?p=1220).
 
Asimismo, el pletórico gas shale (gas esquisto) en la República Autónoma de Donetsk –que busca la separación y/o la federación con Ucrania– muy bien vale la feroz guerra sicológica de propaganda entre los multimedia pro EU y pro Rusia para echarse la culpa del derribo del avión de Malaysia Airlines.
 
¿El derribo del avión de Malasia Airlines pudo haber sido un operativo de falsa bandera del gobierno ucraniano que congrabaciones, que muy bien pueden ser editadas, culpabiliza el terrorismo de los separatistas para aplastarlos higiénicamente?
 
Hace dos meses, Russia Today (RT), cada vez más consultada en Latinoamérica para contrastar la intoxicación desinformativa de los multimedia israelí-anglosajones –lo cual le ha valido el exorcismo del secretario de Estado estadunidense, John Kerry– destaca la importancia del gas shale en Donetsk (la parte oriental de Ucrania que busca su separación) y pregunta si los intereses de las petroleras gigantes occidentales se encuentran detrás de la violencia (http://rt.com/news/159588-east-ukraine-shale-deposits/).
 
El oriente de Ucrania, hoy en plena guerra civil, posee “carbón y pletóricos yacimientos de gas shale en la cuenca Dnieper-Donetsk”. En Donetsk la petrolera británica Shell firmó en febrero de 2013 un acuerdo de reparto de utilidades por 50 años con el gobierno de Ucrania (nota: el anterior gobierno depuesto por los golpistas neonazis apuntalados por EU) para explorar y extraer su gas shale”.
 
RT argumenta que tales son las ganancias que Kiev no desea perder, por lo que ha emprendido una desproporcionada campaña militar contra su propia población.
 
Chevron firmó un acuerdo similar el año pasado (con el mismo gobierno depuesto) por 10 mil millones de dólares.
 
Hunter Biden, hijo del vicepresidente de EU, acaba de ser nombrado en el consejo directivo de Burisma, el mayor productor privado (¡supersic!) de gas en Ucrania, lo cual “coloca la explotación del gas shale ucraniano en una nueva perspectiva”, porque posee licencias que cubren la cuenca de Dnieper-Donetsk. Kerry no se queda atrás en el reparto de utilidades y Devon Archer, su anterior asesor y compañero de recámara de su hijastro, pertenece desde abril a la polémica Burisma.
 
¿Sirven las licencias de enajenación catastral para explotar el gas shale ucraniano como licencias para asesinar inocentes?
 
¿El  fracking del gas shale fractura a Ucrania? Tal ha sido la tónica de la trágica historia de los hidrocarburos en el siglo XX y su explotación por las petroleras occidentales.
 
Que conste que en todos los frentes bélicos enunciados –Ucrania, Gaza, Irak, Siria y Libia– el común denominador son los hidrocarburos.
 

16 julio 2014

¿Por qué quiere demoler el PP a Izquierda Unida? ¡Es la restauración, estúpidos, la restauración!

 Manolo Monereo.

“El poder constituyente que nosotros defendemos busca construir un sujeto político capaz de definir las condiciones que hagan posible una sociedad de hombres y mujeres libres e iguales. A esto siempre se le ha llamado Constitución republicana y Estado de derecho”.

Me asombra que estas cosas sigan asombrando. Veo a tantos compañeros sorprendidos e indignados ante los ataques injustos y cobardes del PP contra IU que me llevan a la conclusión de que muchas veces no sabemos, mejor dicho, no somos plenamente conscientes de las cosas que decimos y hacemos.

Que el PP aproveche su la mayoría conservadora en la Cámara de Cuentas para expedientar a IU no debería asombrarnos, tampoco que medios tan “independientes y objetivos” como El País, nos dediquen, después de tantos meses o años, una pagina impar completa comentando la excepcionalidad del tema. Somos visibles para lo peor. Luchar por la ruptura y por los de “abajo” tiene estos costes.

Que el especialista consumado en financiación ilegal y en corrupción política, el PP, expediente a IU por supuestas irregularidades formales en sus cuentas tiene que ver, como no, con nuestra sistemática denuncia de la corrupción, con nuestra personación en el “asunto Barcenas”, con la querella contra los gestores de Bankia y, mucho más cercanamente, por nuestra petición de dimisión por nepotismo del mismísimo presidente de la mencionada Cámara de Cuentas. La respuesta no se ha hecho esperar: expediente y ventilador. Idea: todos somos igual de corruptos.

Hay que ir, aquí también, más allá de lo inmediato y de lo aparente. El PP, los poderes reales económicos y mediáticos, van contra IU, porque esta no aceptó ni acepta un nuevo pacto, una nueva “transacción”, para impulsar una enésima restauración monárquica, que tenía en su trasfondo el borrón y cuenta nueva con los múltiples casos de corrupción. Al negarse IU, el PSOE, tuvo que pensárselo y actuar con mayor comedimiento como se ha visto en la “dimisión en diferido” de Rubalcaba.

El gobierno sabe —los “cloacas” del “doble Estado” están funcionando a tope— que desde casi siempre IU, sus activistas y militantes, están presentes, son actores destacados (no los únicos, nunca lo olvidamos) en las luchas sociales y en las movilizaciones ciudadanas.

La prioridad ha sido y es el conflicto, para desde él ir trenzado una estrategia unitaria de amplio espectro, muchas veces dando un paso atrás hasta hacernos, si no invisibles, sí opacos. El poder lo sabe y no se deja engañar por las apariencias, más bien tiende a usarlas, contra el movimiento de masas unitarias y mayoritarias que IU intenta impulsar.

IU ha ido, esta yendo, más allá de sí misma. En las elecciones europeas, mejor dicho, de la Unión Europea, ya fuimos en una amplia coalición, pero nos faltó audacia y así ha sido reconocido.

Ahora se trata de dejarse enseñar por la vida y no perder el norte. Este está claro y los ataques de los enemigos nos dicen que estamos golpeando donde más les duele.

Simplemente, tenemos que dejar de ser ingenuos: luchar por la apertura de un proceso constituyente, defender los derechos sociales y laborales, oponerse a la Europa alemana, defender la soberanía popular es luchar contra el poder, el poder de verdad y eso obliga, insisto, obliga a construir un poder “otro”, un (contra-) poder. Todo lo demás es mala literatura y pésimo concepto. No es tiempo de pusilánimes.

Situar a Alberto Garzón al frente de la política unitaria y de la propuesta constituyente es una señal de que aprendemos, de que tenemos ojos y oídos y de que rectificamos, señal inequívoca de una fuerza con futuro. Ante la presencia de Podemos no nos replegamos y no nos equivocamos de enemigo. No hay movimientos sin cuadros y sin organización; necesitamos mucho, muchísimo, de ambas cosas, situando siempre la política en el puesto de mando.

No debemos engañarnos con el cuento de la lechera de los “medios de manipulación social”. La partida es y va a ser muy dura. El nuevo monarca es muy débil y el proceso de transición a un nuevo régimen no ha hecho otra cosa que comenzar.

El peligro es el transformismo. ¿Cómo definirlo aquí y ahora? Se trata de usar el impulso, la demanda de cambio para modificar el sistema político en un sentido contrario a las aspiraciones populares.

Desde el 15M el centro ha sido “democratizar la democracia”, asegurar el autogobierno del pueblo por el pueblo. Pablo Iglesias ha sabido definir eso en el imaginario social: ellos (la casta) y nosotros (el pueblo). Esto es justo: la crisis de régimen es siempre una crisis de representación y la llegada de una nueva clase política. Transformismo, en este contexto, significa cambiar todo y de forma radical hacia peor partiendo de lo mejor. Expliquémonos.

Poner el acento en los procedimientos y no en los contenidos de la democracia conlleva riesgos ineludibles. ¿Cuál es el problema de esta clase política? Que se ha convertido en casta. ¿Por qué? Porque ha perdido cualquier autonomía del poder económico, que son los que mandan y los que corrompen.

La casta es el efecto y no la causa. Por eso el enemigo es algo más que la casta, es el complejo económico-mediático- político que dirige el país, el nuestro y al otro, el que dirige el inefable Cebrián de las cavernas, y que desde siempre nuestro padre Joaquín Costa llamó oligarquía a unos y a otros caciques especializados en conseguir votos.

La propuesta de Rajoy de cambiar la elección de los alcaldes es claramente oportunista, pero tiene mucho que ver con la tentativa transformista. So pretexto de acercar la política a los ciudadanos se defienden circunscripciones electorales uninominales y sistemas mayoritarios, para democratizar el sistema y acabar con los privilegios de los políticos se pone fin a la financiación publica de los partidos y para evitar la corrupción se privatiza lo público y las instituciones económicas pasan a manos de supuestos expertos neutrales y profesionales.

Más allá, para democratizar los partidos, se potencian las organizaciones locales y se liquidan de paso las arcaicas organizaciones ideológicas, sustituidas por políticos funcionales, ligados a los poderes realmente existentes, es decir, las empresas y los grupos mediáticos.

Al final, emerge la (norte-) americanización de la vida pública y el control férreo del poder político por los grupos económicamente dominantes. La supuesta regeneración democrática da paso a la revolución neoliberal. Renzi esta ahí al lado, como quien dice.

Lo que se quiere indicar es que todo proceso de cambio real lleva en su seno, contradictoriamente, peligros restauradores que las fuerzas políticas deben reconocer y evitar. Cuando hablamos de revolución democrática, nos referimos a un proceso de democratización sustancial del poder político, económico, social y cultural.

El poder constituyente que nosotros defendemos busca construir un sujeto político capaz de definir las condiciones que hagan posible una sociedad de hombres y mujeres libres e iguales. A esto siempre se le ha llamado Constitución republicana y Estado de derecho.

Recientemente, con su lucidez habitual, Santiago Alba Rico definía el asunto con mucha precisión: “¿Qué quiere decir Estado de derecho? Quiere decir que toda asamblea ha tenido que decidir previamente, en un proceso constituyente, los límites, éticos y políticos, de cada decisión colectiva. La democracia no es solo decidir en elecciones; es haber decidido ya los principios de nuestras decisiones. Eso se llama Constitución”.

Desde este punto de vista la Constitución a la que aspiramos sería la “hoja de ruta” de la transformación de nuestra sociedad, para realizar aquello de que “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas: remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.”

Seguramente a algunos le sonará: es el artículo 9.2 de nuestra Constitución, que recoge, suavizada, el artículo 3, párrafo segundo, de la Constitución italiana, la célebre cláusula de Lelio Basso. La realidad constitucional ha cambiado tanto que esto nos parece de otro mundo y sin embargo fue un elemento clave del constitucionalismo social fruto de la derrota del fascismo y del ascenso del movimiento obrero y de la izquierda.
 

14 julio 2014

Es tiempo de decirlo: ¡BASTA!


  
Ante el permanente atropello que sufre el pueblo palestino; el asedio de su invasor; el genocidio de su pueblo frente a la complicidad y el silencio de las potencias extranjeras; el avasallamiento de sus derechos más esenciales, como el de la autodeterminación; y los permanentes ataques y humillaciones a los que es sometido, como si la Humanidad no hubiera aprendido la lección con las atrocidades del pasado... es que decimos ¡BASTA!

13 julio 2014

"Intentan intimidarme para que no participe en manifestaciones, pero no lo conseguirán"

  • Daniel Hernando se enfrenta a la mayor multa de España (60.000 euros) y cárcel por participar en un piquete en el año 2012.
  • El informe de la Subdelegación del Gobierno admite que no fue identificado, pero sí reconocido como "un conocido dirigente del PCA".
  • Cuatro policías armados y uniformados se personaron en la sede de IU para notificarle la apertura del procedimiento contra él.
 
Daniel Hernando.
 
Daniel Hernando, secretario político provincial del PCA en Huelva, se enfrenta a sanción y posible pena de prisión. Participó en un piquete en la huelga general de 2012, y ahora puede ir a prisión y pagar una multa de 60.000 euros. Es la doble mayor pena a la que se enfrenta una persona en España por forma parte de un piquete. Su historia está pendiente de saber la pena concreta que propondrá el fiscal, pero pone sobre la mesa que pertenecer a un piquete, hoy día, puede suponer el equivalente a cometer un delito, y no siempre menor.
 
¿Qué delitos se le imputan concretamente?

 Desordenes públicos, coacción y atentado a la autoridad. El relato de los hechos que hace la Subdelegación del Gobierno, además de ser falso es un delirio fantástico propio de una película de acción. En esta historia se incluye literalmente frases como "Daniel Hernando, si bien no pudo ser identificado es conocido sin lugar a dudas ya que se trata de un conocido dirigente del Partido Comunista", frase que parece sacada de los informes de la Brigada Político y Social Franquista. Se me acusa además de dirigir junto al secretario de organización de CCOO una turba que intenta tomar al asalto los edificios públicos no se sabe muy bien con qué fin. Se supone que en toda esta historia reduzco a un policía y trato de sustraerle su arma reglamentaria todo ello a la vista de un amplio dispositivo policial que en ningún momento me impide esto ni me detiene. Son dos dos procesos, uno administrativo y otro penal, que afectan a 14 y a 11 militantes comunistas respectivamente. En estos momentos estamos a la espera de que el fiscal explicite los cargos y al estar inmersos en el procedimiento judicial el proceso administrativo se encuentra paralizado.
 
Con peticiones de pena como la suya ¿siente que algo falla en la sociedad actual?

 Esta petición de pena no surge de la sociedad, no son los ciudadanos y ciudadanas quienes están pidiendo este proceso penal y administrativo contra mí y otros compañeros y compañeras, sino que es el Gobierno Central en manos del PP el que está haciéndolo. Esto es un juicio político contra lo que el régimen entiende que es uno de los núcleos organizadores de la resistencia a su política de recortes sociales, laborales y democráticos en nuestra provincia.
 
¿Cree que se intenta intimidar a determinados sectores para que no salgan a la calle?

 Sí, sin ningún género de dudas. El PP en general y el subdelegado del gobierno en Huelva, Enrique Pérez Vigueras en particular, están desarrollando una estrategia de persecución y represión de la contestación social a sus recortes económicos, sociales y democráticos. Esta represión no me afecta solo a mí, sino que abarca a los nuevos movimientos sociales, el movimiento obrero y en las organizaciones de la izquierda transformadora como el PCE e IU. Debemos entender que lo que está ejecutando este gobierno es un robo de los bolsillos de los trabajadores para dárselos a los grandes empresarios, para poder hacer esto es necesario que la gente tenga miedo y no ofrezca resistencia, y este es el fin que persigue el Gobierno, intimidar con la amenaza de que quienes luchan por sus derechos van a pagar por ello, por lo que es mejor que te quedes en casa y así te puedan contar entre la mayoría silenciosa de la que hablar Rajoy. Como anécdota y demostración de esto, la Subdelegación del Gobierno no me notifica esto mediante una carta, sino que envían a la sede provincial de IU a un retén de cuatro policías uniformados y armados, todo ello para entregarme una carta y que firmara un recibí, si eso no es intentar intimidar no sé qué lo será.
 

¿Se siente impotencia cuando alguien se enfrenta a algo así por participar en una manifestación recogida en la Constitución?

 El bipartidismo ha hecho añicos la Constitución, los artículos que recogen estos derechos son papel mojado, están recogidos en su plano formal pero nada garantiza su aplicación real ni para mí ni para ningún trabajador o trabajadora.
 
¿Por qué siguen siendo necesarios los piquetes informativos?

 Los y las trabajadoras sufren coacciones y amenazas de despido en caso de protestar o unirse a una huelga, estos piquetes patronales deben ser contestados con la presencia de los piquetes informativos para que los trabajadores puedan libremente apoyar la huelga. La clase trabajadora está sufriendo el mayor ataque a sus derechos y condiciones de vida desde la II Guerra Mundial. Las múltiples reformas laborales junto a unos niveles de desempleo como los actuales han generado un marco de poder absoluto del empresario en las relaciones laborales, por eso los piquetes informativos y la acción sindical son más necesarias que nunca.
 
¿Está el movimiento en la calle en decadencia, o en la actualidad es más necesario que nunca?

  No solo no está en decadencia, sino que vivimos el proceso de movilización social más importante desde el final de la dictadura, proceso de movilización y lucha social que cada vez es más amplio y goza de mayor apoyo popular muestra de ello fue la manifestación del 22M en Madrid. Para responder al ataque a nuestras condiciones de vida y conseguir una salida social a la crisis, es más necesaria que nunca la más amplia unidad entre los distintos sectores populares y colectivos afectados por los recortes, unidad que solo es posible en la lucha democrática en la calle, en la movilización social.
 
¿Se le han quitado las ganas de volver a ser parte de un piquete o ha repetido la experiencia?

 No, en absoluto. Sin duda es eso lo que perseguían, no obstante no me voy a dejar intimidar, participaré en toda movilización en el que mi conciencia social y de clase me llame a unirme, el no hacerlo sería traicionarme a mí mismo. Dos figuras claves en mi identidad política e ideológica, Marcelino Camacho y Antonio Gramsci, sufrieron persecución y cárcel por defender la justicia social y los derechos de la clase trabajadora. Si ellos se mantuvieron firmes yo no voy a ser menos.
 
¿Quién le está apoyando en este proceso, y quién le ha dado la espalda cuando lo necesitaba?

 He gozado del apoyo en todo momento de mi familia, amigos y amigas así como del conjunto de la militancia y la dirección de IU y del PCE. Muchos compañeros y compañeras de distintos colectivos sociales se han solidarizado conmigo, en ningún momento me he sentido solo, aunque algunos que hacen gala de su condición de demócratas han guardado un silencio cómplice, de todos modos la historia colocará a cada uno en su lugar.
 

30 junio 2014

Manolo Monereo: "Por Europa y contra el Sistema Euro" .


Presentación, en la sede del CAUM, del libro "Por Europa y contra el Sistema Euro" de Manolo Monereo. Intervenciones de Javier Couso, de Iñigo Errejón, de Tania Sánchez y de Manolo Monereo. Moderador del acto Manolo LLaneza.


26 junio 2014

La Sal de la Tierra



INTRODUCCIÓN

La sal de la tierra no pasó a la historia como película sobresaliente por sus técnicas cinematográficas. Ni su director, ni su guionista, ni su productor, ni sus actores pasaron a la historia por sus capacidades técnicas a la hora de colaborar en esta película.

La sal de la tierra pasó a la historia por razones bien distintas y por razones, a mi juicio, infravaloradas: por ser una de las pocas películas que consiguen representar un drama social de forma realmente realista -sus protagonistas no son héroes, son personas, son trabajadores- y a su vez, de forma enternecedora y esperanzadora, con un mensaje de unión, solidaridad y lucha por la igualdad como trasfondo.

CONTENIDO

Está película, rodada en Bayard, Silver City y Grant County (Nuevo Méjico/EEUU) y LA (California), está basada en hechos reales. La acción se desarrolla en torno a una mina de zinc de la localidad de Silver City (Nuevo México).

Los mineros, protagonistas de la huelga y por tanto de la película, vivían en condiciones infrahumanas, explotados, carentes de derechos y segregados de forma racial; los mineros “anglos” disfrutaban de más derechos que los mineros nativos. Es en esta situación de injusticia cuando cae la gota que colma el vaso y precipita la insurrección pacífica de los mineros: otro minero nativo vuelve a sufrir un accidente por trabajar solo (los “anglos” no trabajaban solos). Sumidos en la desesperación, los mineros nativos se cargan de valentía e inician una huelga con el fin de mejorar las condiciones laborales, siempre bajo el pretexto de igualdad.

La película, que mezcla la ficción y la realidad, la historia colectiva y la personal (nos sitúa a Ramón y Esperanza como los protagonistas principales, pero siempre arropados por el resto de compañeros) nos muestra cómo los mineros a duras penas consiguen resistir, obligando a la policía -vestida de brazo armado del explotador- a mover ficha. Ésta se inventa leyes y medidas para que los trabajadores no puedan ejercer su inalienable derecho a la huelga.

Esta primera parte en la que sólo los mineros son los protagonistas principales, representa un ejercicio de unión y lucha colectiva, pero también muestra a las trabajadores como trabajadores de una época atrasada, conservadora y retrógrada en algunos aspectos. El director no intenta disfrazarlos de superhéroes, es realista, y por eso podemos ver cómo las mujeres no sólo sufren por parte de los explotadores, de los patronos, sino también por parte de sus maridos.

En la segunda parte de la película, con los mineros en jaque, entran en escena las mujeres. Lejos de quedarse en casa resignadas y derrotistas, se cargan de astucia y valor y comunican al Sindicato su táctica de hacer ellas la huelga -sólo se les prohibió a los mineros-, y éste acepta con recelo -la mayoría de mineros no estaban de acuerdo- la propuesta. A las reivindicaciones primeras de mejoras laborales, las mujeres añaden otras de índole sanitarias como por ejemplo el abastecimiento de agua corriente potable.

Esta segunda parte en la que las mujeres abandonan el segundo plano, representa un ejercicio de lucha por la igualdad no sólo en el ámbito laboral (nativa o extranjera es la misma clase obrera), sino en el ámbito sexual: primero las mujeres logran que los hombres las escuchen, logran el derecho a participar en la huelga y además contribuyen de manera decisiva en el desarrollo y en el final de ésta. Mientras tanto, logran hacerse respetar, tanto a ellas como a sus trabajos infravalorados de amas de casa (en su ausencia, los hombres han de ejercer de amas de casa y se dan cuenta del esfuerzo que conlleva). Aunque para mí, su mayor logro es demostrar que la lucha por los derechos de los trabajadores no entiende de sexos.

En la parte final de la película, la policía, contra las cuerdas, lanza la ofensiva de encerrar a las mujeres más destacadas. Sin embargo, esa táctica resulta contraproducente, ya que las mujeres demuestran aún más valentía y más entereza: luchando unidas consiguen que las excarcelen. Con la policía en jaque, se produce la última ofensiva de ésta: intenta desahuciar a Ramón y Esperanza, pero los trabajadores en un último esfuerzo se oponen colectivamente, sin distinción de sexos, haciendo retroceder y desistir a la policía y sus protegidos, los patronos explotadores, demostrando que la unión del rebaño hace que el león se quede con hombre.

INTENCIONALIDAD

Esta película no es una película vacía, ya que, como he apuntado anteriormente, en ella impera la intención de describir un problema social con un mensaje como trasfondo. El autor nos intenta trasladar a una sociedad que, lamentablemente, podría haber sido prácticamente cualquier lugar del mundo.

Una vez puestos en situación, el autor intenta mandarnos principalmente dos mensajes:

El primero es una denuncia clara a la explotación patronal, que reduce al obrero a una situación de semiesclavitud; a brazos, a números, como diría Eduardo Galeano[1]. Nos muestra la crudeza con la que son sometidos los trabajadores y las condiciones en las que vivían -y lamentablemente siguen viviendo en algunos lugares del mundo.

El segundo es un mensaje de unión y de igualdad dentro de las clases explotadas. El autor nos dice que sólo uniéndonos, sin distinción de razas y sexos, podremos luchar por nuestros derechos. En caso contrario tendríamos que luchar contra dos tipo de opresión: la del explotador y la nuestra. Por otra parte, la película, que es un claro homenaje a la lucha por los derechos humanos, no se olvida de las que más discriminación sufren: las mujeres.

Así, la película contiene un claro mensaje feminista: nos dice que las mujeres también han de luchar por nuestros derechos, ya que ellas -independientemente del trabajo que ejerzan también sufren la explotación, de hecho, en la mayoría de los casos más que los hombres. La lucha por parte de las mujeres es necesaria e imprescindible y el autor nos lo muestra con esta historia: si no llega a ser por las mujeres, la huelga habría sido abortada. Sólo mediante la unión y la igualdad la clase trabajadora conseguirá su emancipación. Así nos lo muestra la historia y así nos lo muestra Herbert J. Biberman en La sal de la tierra.

Cabe recordar que dicho mensaje le costó a Herbert J. Biberman estár en el punto de mira[2] del macarthismo[3], siendo incluido en “la lista de los diez de Hollywood”, acusado de subversión.

CONTEXTO HISTÓRICO

La película está ambientada en Nuevo México, en los años cincuenta, concretamente en 1951, cuando se produjo la huelga minera en la localidad de Silver City. La década de los cincuenta -como las anteriores y posteriores- son décadas de oscurantismo social en todos los ámbitos. México era un país saqueado por el colonialismo y utilizado por el imperialismo -lamentablemente México sigue siendo un aliado estratégico de EE. UU.-, por lo que no gozaba de ningún tipo de soberanía y de ningún tipo de bienester social.

Si alzamos miras, los años cincuenta fueron años de crisis, tan sólo hacía dos décadas del Crack del 29 y una Guerra Mundial acababa de destruir buena parte del mundo. Para más inri, el mundo quedó dividido en dos en plena Guerra Fría y tan sólo en los países del Este parecían progresar los derechos de los trabajadores.

Desgraciadamente, el desolador panorama que vivían los mineros huelguistas en la película, era el panorama común que tenía que soportar la clase trabajadora en prácticamente cualquier país capitalista en vías de desarrollo. Y más aún en esa época en la que los trabajadores no habían conquistado los derechos más básicos y fundamentales que disfrutan los trabajadores de hoy en día en la mayor parte del mundo.

Por otra parte, la película tuvo serios problemas a la hora de su estreno: sólo trece salas en todo el país se atrevieron a exhibirla, desafiando las amenazas de la IATSE (International Alliance of Theatrical Stage Employes)[4], ya que para los “americanistas puros” (capitalistas), representaba un atentado hacia los valores del “americanismo” (capitalismo). No obstante, a posteriori Danny Peary[5] afirmó que el mensaje de La sal de la tierra era "más pro-humanista que anti-americano. No hace ningún llamado a la revolución sino que reclama el fin de la explotación y de todas las formas de discriminación". ¿Quizá sea anticapitalista luchar contra la explotación y la discriminación? En cualquier caso, Herbert Biberman, como otros tantos artistas, sufrió el macarthismo por el mero hecho de ser una persona comprometido con los más débiles.

A día de hoy, tenemos que decir que tanto México como el resto de países del mundo, no ha prosperado lo suficiente y seguimos teniendo problemas de hambre, pobreza, desempleo, accidentes laborales, etc. Sin ir más lejos, en México se producen al día cuatro accidentes laborales mortales[6] y según la FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación ) “más de 20 millones de mexicanos se encuentran en pobreza alimentaria”[7], y a nivel mundial “800 millones de personas que sufren de hambre”, según apunta el mismo informe.

Sigue siendo, por tanto, igual de imprescindible la lucha por la conquista de los derechos de la clase trabajadora. Una lucha basada en los mismos principios que Herbert. J. Biberman intenta fomentar en La sal de la tierra: la unión, la igualdad y la solidaridad.

CONCLUSIÓN

Una película imprescindible para cualquier amante del buen cine, y sobre todo para los amantes del realismo social. Una película de notable alto a pesar de sus precarios medios y a pesar de que la mayoría de los actores no eran profesionales. Una película que pasará a la historia por su enorme mensaje y por su enorme capacidad para transmitir e incluso conmover. Una película cuyo director pasará a la historia por su valentía a la hora de abordar temas escabrosos como éste, y más en el contexto de oscurantismo ideológico que le tocó vivir.

El mensaje de La sal de la tierra sigue tan vigente y tan necesario como entonces. La clase trabajadora debe luchar por materializarlo. La clase trabajadora, en estos tiempos de oscuridad, será la antorcha que alumbre el camino. La clase trabajadora ha sido, es y será la sal tierra.


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[1] La vida según Galeano, Capítulo 8 (Los Nadies). Serie de televisión emitida por canal Encuentro (Argentina).

[2] Punto de mira (Karl Francis, 2000). Película que relata la “caza de brujas” a la que fue sometido Herbert J. Biberman como otros tantos artistas comprometidos, acusados de comunistas.

[3] Periodo bajo el mandato de Joseph McCarthy en el cual se produjo la “caza de brujas”: denuncias y acusaciones de subversión, “antiamericanismo”, etc. a cualquiera que se saliera del redil establecido, del pensamiento único. Magistralmente representado en Buenas noches, y buena suerte (George Clooney, 2005).

[4] Alianza de Sindicatos que representa a varios oficios de cine, afiliada a la AFL-CIO, con más de 20 sindicatos locales en Hollywood.

[5] Prestigioso crítico, nacido en Virginia (1949). Estudió cine en University of Southern California y ha escrito numerosos libros sobre el séptimo arte de relativa relevancia.


[7] http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?id_nota=116713&tabla=nacion

Fuente: http://cincuentaytresdias.blogspot.com.es